Por: Gabriela (Estudiante de periodismo Universidad de Matanzas)

Nuestro presente constituirá la historia de nuestro futuro. Todos los seres de este mundo formamos parte de ella, de sus giros y volteretas, que en fin no son caprichos de dioses, sino el producto de las leyes y principios que rigen al hombre, a la naturaleza y la sociedad. Mas, existen algunos que tuvieron en su presente la oportunidad de ser testigos de grandes hechos históricos o poseyeron la dicha de conocer a hombres que cambiarían la historia del mundo para siempre. Un niño cubano de once años, de nombre Orlando González Cuesta, junto con otros seis pioneros experimentó el regocijo de viajar a Chile y estrechar sus manos con las de Salvador Allende, de palpar en vida al primer presidente marxista que democráticamente alcanzó el poder.

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La Joven Cuba releyendo al ChePor: Ernesto Che Guevara*

Otro aspecto es el de la técnica; conciencia más producción de bienes materiales es comunismo. Bien, pero qué es la producción si no el aprovechamiento cada vez mayor de la técnica; y qué es el aprovechamiento cada vez mayor de la técnica si no el producto de una concentración cada vez más fabulosa de capitales, es decir, una concentración cada vez más grande de capital fijo o trabajo congelado con relación al capital variable o trabajo vivo. Este Fenómeno se está produciendo en el capitalismo desarrollado, en el imperialismo.

El imperialismo no ha sucumbido gracias a su capacidad de extraer ganancias, recursos, de los países dependientes y exportarles conflictos, contradicciones, gracias a la alianza con la clase obrera de sus propios países desarrollados contra el conjunto de los países dependientes. En ese capitalismo desarrollado están los gérmenes técnicos del socialismo mucho más que en el viejo sistema del llamado cálculo económico que es, a su vez, heredero de un capitalismo que ya está superado en sí mismo y que, sin embargo ha sido tomado como modelo del desarrollo socialista.

Debiéramos, pues, mirar en el espejo donde se están reflejando una serie de técnicas correctas de producción que todavía no han chocado con sus relaciones de producción. Podría argumentarse que no lo han hecho por la existencia de este desahogo que es el imperialismo en escala mundial pero, en definitiva, esto traería algunas correcciones en el sistema y nosotros solamente tomamos las líneas generales. Para dar una idea de la extraordinaria diferencia práctica que existe hoy entre el capitalismo y el socialismo se puede citar el caso de la automatización; mientras en los países capitalistas la automatización avanza a extremos realmente vertiginosos, en el socialismo están mucho más atrasados. Se podría argumentar sobre una serie de problemas que afrontarán los capitalistas en el futuro inmediato, debido a la lucha de los trabajadores contra la desocupación, cosa aparen­temente exacta, pero lo cierto es que hoy el capitalismo se desarrolla en ese camino más rápidamente que el socialismo.

 

"Todos los hombres son intelectuales... pero no todos tienen la función de intelectuales en la sociedad" (Antonio Gramsci).

Por: Harold Cárdenas Lema

En las condiciones de América Latina, desarrollar prejuicios contra los intelectuales equivale a renunciar las banderas de la cultura. Néstor Kohan

Un intelectual es la persona que dedica una parte importante de su actividad vital al estudio y a la reflexión crítica sobre la realidad. Conozco a varios de ellos, incluso algunos de renombre nacional y a los que respeto muchísimo, por otra parte he visto a muchas personas subestimarlos y denigrarlos continuamente, a menudo con argumentos superficiales. Desde hace mucho tenía pensado dedicarles unas líneas y reivindicarlos como se merecen, más aún en el contexto actual.

En nuestro país la relación entre la intelectualidad y el Estado no ha sido un camino de flores, gracias al cielo no se cometieron los extremos que en la URSS pero sí hubo malentendidos y aún hoy no se comprende enteramente que la función de estos es precisamente crítica, de compromiso con nuestra realidad y nuestro futuro, y la única manera que tienen de mejorar nuestros muchos errores es a través de una crítica responsable que no siempre es comprendida así.

Cantándole al Sol versus Pequeños Gigantes
Ya casi no se le canta al Sol en Cuba... en cambio, pululan los Pequeños Gigantes.

Por Yankiel Sarduy (Universidad Central de Las Villas)

Casi al comenzar el verano oí hablar a más de una persona  sobre los Pequeños Gigantes. Inicialmente no le hice mucho caso, pero tras comprobar que dicho programa era seguido tanto por niños, jóvenes y adultos  de una forma alarmante, me dediqué a buscarlo y verlo.

Con tan solo el primer capítulo me dominó la nostalgia, sencillamente porque me hizo reflexionar sobre la necesidad que tienen los niños de nuestro país de un proyecto similar a ese.

Y digo proyecto porque sería iluso pensar en un programa parecido en cuanto a la producción e intereses. Y es que a pesar de estar viciado por el sensacionalismo excesivo, inherente a los show de Univisión, en este caso; rescata una serie de valores musicales en los niños y promueve el intelecto y la gracia de los mismos.

Jóvenes cubanos de todos los rincones de esta Isla...

Por Lisandra Durán Gutiérrez

Indiscutiblemente mi tercer año de la universidad ha sido el mejor. Amén de las buenas notas, necesarias pero no imprescindibles, he conocido un poco más mi país y su gente. Soy partidaria de conocer primero lo de uno y luego lo foráneo, si se tiene la oportunidad claro, asunto que permanentemente suscita polémica en Cuba, pero otros se encargarán de las ramas del asunto.

A pesar de que vivo en una isla pequeña, existe una gran diversidad, condición que debemos a la colonización, el mestizaje y toda la historia de Cuba que todos conocemos. De ahí que los intercambios entre cubanos de diferentes partes del país evidencien la multiculturalidad que poseemos (con permiso de los teóricos), sin olvidar las características comunes que mundialmente nos distinguen.

La universidad cubana sale de la parálisis que sufrió durante años, aún así, falta mucho camino por recorrer.

Por: Jorge Gómez Barata (periodista cubano)

 A pesar del potencial de una entidad con más de 50 grandes centros, cientos de sedes, miles de profesores y más de medio millón de estudiantes; inmersa en los esfuerzos docentes y en su propia reorganización, retraída en la investigación y con una participación sesgada en los debates nacionales, regida por estructuras burocráticas (administrativas y académicas), la universidad cubana se integra con déficits a la realidad nacional; no parten de ella, en la medida de sus potencialidades y como  a lo largo de siglos fue tradicional, las ideas renovadoras que contribuyan al sostén científico que demanda el progreso social.

 Esta circunstancia se refleja en los Lineamientos aprobados por el VI Congreso del Partido cuyo texto no atribuye ningún protagonismo a la universidad, a pesar de ser la entidad que acumula la mayor calificación y cuenta con más profesionales dedicados a los estudios de: Economía, Derecho, Historia, Filosofía, Sociología y otras disciplinas sociales, y en cuyas aulas cientos de profesores explican Marxismo-Leninismo que incluso constituye una carrera. No me extrañaría que tomando nota de tal limitación, la próxima Conferencia del Partido subsane la carencia.

La intensidad y la variedad de las experiencias políticas por las que Cuba ha atravesado han condicionado la evolución de la enseñanza universitaria. Esas etapas son: la colonia (1728-1898), la ocupación militar norteamericana (1898-1901), el período republicano (1901-1959) y 52 años de socialismo en lo cual son visibles varios momentos.    

Por Eduardo

Hace ya varios días, que mis vecinos y yo hemos venido trabajando con vistas a celebrar un aniversario más de los Comités de Defensa de la Revolución. Los CDR son quizás, de todas las organizaciones que componen el extenso entramado de nuestra sociedad civil, la que reciba los más furibundo ataques de los enemigos de nuestra nación. Los epítetos conque los contrarrevolucionarios de origen cubano nos califican a los cederistas, son muchos y variados, pero todos contienen por igual una carga de resentimiento, y revanchismo como pocas veces se ha podido apreciar en la historia del mundo. Los que lean fuera de Cuba, las diatribas de los que bajo la falda de los aspirantes a dueños del planeta, se dedican a despotricar en contra de la revolucionaria organización, imaginarían que su membresía está compuesta por sanguinarios agentes secretos, secuestradores de pobres e indefensos ciudadanos, torturadores y violadores de cuantos derechos humanos existan.

Caricatura realizada por Gerardo Hernández Nordelo
Por Yasel Toledo Garnache (Estudiante de Periodismo. Universidad de Holguín. Oscar Lucero Moya)

En el agitado mundo actual, donde la ley del mercado campea, los pueblos tienen la difícil misión de mantener sus costumbres, tradiciones e idiosincrasia, pues a través de los medios de comunicación, tradicionales y alternativos, potencias del marketing y el elitismo, como Estados Unidos, pretenden imponer su modo de vida.

Hoy, en algunos países la cultura popular, impulsada en gran medida por al desarrollo de la radio, el cine y la televisión en la primera mitad del siglo XX, es aplastada por clases hegemónicas.

La reiteración de argumentos, estilos de vida, modos de actuar y la transmisión de programas que reflejan la supuesta superioridad de determinados bailes, alimentos y oficios constituyen formas de cambiar conceptos, ideologías y “degradar” las tradiciones de los pueblos.

Resulta lamentable