Por Jesús López Martínez

 Como desde hace cuarenta años, Cuba volvió a ocupar el segundo lugar por países en los Juegos Panamericanos celebrados en Guadalajara, México. En 1991 ocupó el primer lugar ayudado por el incremento de medallas que siempre tiene el país sede.

 Me cuento entre los escépticos que consideraban imposible obtener ese resultado. Mi escepticismo tenía como base lo siguiente:

–          La crisis estructural que afecta al mundo capitalista incide en nosotros doblemente, de la misma forma que afecta a los demás países y se incrementa por el bloqueo que EU democráticamente (la ONUacaba de aprobar por vigésima ocasión una resolución pidiendo que se levante) nos impone. Ello  implica afectaciones en la participación de competencias en el exterior, no contar con sofisticados y costosos implementos deportivos, etc.

–          Brasil, uno de los países con más fuerza económica en estos momentos, dedica recursos importantes al deporte teniendo en cuenta que será sede de una olimpiada próximamente.

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José Orestes Rodríguez Fojo (Estudiante de Periodismo-Universidad de Holguín Oscar Lucero Moya)

Desde pequeño me inculcaron que la Patria debía ser protegida a cualquier costo, verdad a la que respondía afirmativamente, pero sin sólidas bases para asumirlo por la inexperiencia de quien apenas comprendía los conflictos de su familia, para lanzarse a interpretar los problemas de la sociedad. Tras una década de este siglo de revoluciones tecnológicas posmodernas y más de cincuenta años de Revolución Cubana, intento comprender mejor por qué deben ser inquebrantables nuestras ideas cuando un nuevo Congreso del Partido nos aclara el sendero por donde transitar.

Buscar el desarrollo económico de la nación, a través de un Estado más eficiente, sin renunciar a la economía planificada y a las políticas de seguridad ciudadana, es un objetivo básico para un sistema social como el cubano. En especial una población que muchas veces reclama una vida primermundista olvidando las reales coyunturas de una nación que subsidia, casa por casa, parte de los recursos vitales para sobrevivir diariamente sin contratiempos letales.

En el reciente Congreso, el pueblo cubano apoyó rotundamente los planteamientos analizados, como guía para continuar la senda socialista. Llegar a un consenso, en muchas ocasiones resulta complejo y más si se trata del destino de un país. En este caso con el pensamiento uniforme pero no esquemático de lo más sobresaliente de nuestro pueblo representado por los delegados en el cónclave, se arribó a la conclusión de que el socialismo no dogmático y sí consecuente seguirá siendo la ruta a continuar por la mayor de las Antillas.

Prensa cubana

Por: Guillermo Rodríguez Rivera (Este trabajo pertenece a la sección Búsqueda, del número 4-2011 de la revista Espacio Laical)

Los amigos de Espacio Laical me han distinguido llamándome, otra vez, para tomar parte en uno de esos análisis que pueden contribuir a aclarar algunas cosas que hace mucha falta aclarar. Quieren mi opinión para que se incluya en lo que, sin duda, será un debate sobre la prensa en general y, específicamente, sobre la prensa en Cuba.

Quisiera empezar por decir que alguna vez, allá en mi ya lejana adolescencia, acaricié el propósito de ser periodista. Nunca llegué a matricular en la Escuela de Periodismo que existía en Santiago de Cuba, la ciudad donde nací y crecí. Y cuando, casi al triunfo de la Revolución, mi familia decidió mudarse a La Habana –donde ya vivían mis hermanos médicos-, tampoco quise estudiar esa disciplina porque, leyendo las crónicas del mayor de los periodistas que ha dado Cuba, José Martí, quien nunca había estudiado periodismo, comprendí que este no es un saber, sino una habilidad, un oficio que hay que desarrollar desde una formación humanística. Hacer una crónica o un reportaje (más todavía un artículo de opinión) se aprende a hacer leyendo a los maestros y, ante todo, escribiendo. Claro, si uno tiene la capacidad para hacerlo.

En Guadalajara 2011: el béisbol decepciona

Por: Yasel Toledo Garnache (Estudiante de Periodismo de la Universidad de Holguín)

No creo que algún cubano se conforme con una medalla de bronce en el béisbol. El sabor es amargo.

Guadalajara 2011 quedará en la historia por la excelente actuación del deporte revolucionario en general, pero también por la decepción de ver perder al equipo de pelota, que a penas alcanzó el tercer escaño. Se rompió una cadena de victorias extendida por diez fiestas continentales, desde Cali 1971 hasta Río de Janeiro 2007.

Una interrogante ronda las peñas deportivas: ¿Está en crisis el béisbol antillano? Tal vez una respuesta rotunda sea difícil e injusta con los atletas del momento.

EL sistema educativo mundial está cada vez más secuestrado por los poderes hegemónicos...
Uno de los grandes pecados de nuestro actual sistema educativo es que no nos enseña nada sobre el dinero. En lugar de eso, nos enseña a ser buenos empleados y a identificar nuestro lugar en la vida. Algunas personas dirían que todo depende del destino. Por ejemplo, en su libro The Creature from Jekyll Island, Griffin cita un párrafo del primero de varios documentos esporádicos de la Junta General de Educación que se intitula The Country School o/To-Morrow, escrito por Frederick Gates: “Hemos soñado que contamos con fuentes ilimitadas y que la gente cede con perfecta docilidad ante nuestras manos moldeadoras. Las costumbres didácticas de nuestra época se esfuman de nuestras mentes y, sin que la tradición se interponga, beneficiamos a una sociedad rural agradecida y comprometida… Porque el propósito que nos hemos puesto al frente, es muy simple y bello: adiestrar a estas personas, en las condiciones en que se encuentran, para que acepten llevar una vida que les parezca ideal, y vivirla justo en donde están”.

Ten en cuenta que la Fundación Rockefeller, una de las más influyentes y con mayor poder económico de todos los tiempos, creó la Junta General de Educación en 1903. El texto aquí reproducido representa una actitud que ha prevalecido por más de 100 años: la de la élite de los ricos en Estados Unidos y

Taller de Educación Popular

Por: Harold Cárdenas Lema y Roberto G. Peralo

Por estos días nos encontramos en la capital, invitados a participar en el Taller de Educación Popular que tiene lugar en el Centro Martin Luther King (CMLK), les contamos al respecto. El taller une a personas de todas las provincias del país, une a cubanos con extranjeros que han venido también a compartir con nosotros, convocados todos a buscar maneras de imaginar un mundo, un país, una sociedad distinta.

Lo primero fue conocernos: aprendimos a tocarnos sin sentir la aprensión que la sociedad nos impone, sentarnos en el piso a conversar, en círculos y no en las sillas que exige la ortodoxia social, quitarnos los zapatos y andar descalzos si nos hace sentir cómodos. Lo segundo fue despojarnos de los prejuicios que la sociedad nos ha impuesto, prejuicios raciales, de género, de orientación sexual o región geográfica a la que se pertenezca, esto facilitó mucho la comunicación. Lo tercero fue establecer las reglas, propuestas por los presentes y no impuestas por el centro, se ha creado así un espacio realmente participativo.

Por Jesús López Martínez

La pasada semana la TV cubana trasmitió un nuevo documental de la realizadora Estela Bravo sobre la Operación Peter Pan. Este material recoge algunas imágenes de documentales anteriores y fundamentalmente, el viaje realizado a Cuba por seis personas que en los años 1960 y 1961 fueron enviados a los Estados Unidos por sus padres.
Cuando se aprecian las evidencias de que todo aquel crimen fue una maniobra de la CIA, quien mediante sus agentes hizo circular una ley falsa donde se privaría a los padres de la patria potestad y propició el viaje de aquellos niños a EU sin sus padres, para tratar de desestabilizar y derrocar al gobierno cubano, sin importarle el dolor y el trauma que provocaría en las familias y aquellos niños; uno se convence, una vez más, de lo criminal y mentirosa que ha sido la política de los gobiernos de EU hacia Cuba.
¿Le importó al gobierno de EU la división de la familia cubana que estimularon desde los primeros momentos del triunfo revolucionario?
¿Fue la Revolución o el gobierno de EU el que promovió que los niños se fueran sin sus padres?
Yo que no fui una víctima de aquella operación