lachispadelhumor.blogia

Por: Guillermo

 

 El tema de la crisis económica ha sido recurrente en las publicaciones de La Joven Cuba, lo que me ha motivado a exponer algunas ideas esenciales respecto al tema. Es difícil escribir estas líneas, considerando que la crisis es quizás el fenómeno más complejo que atraviesa el capitalismo, pero por lo menos intentaré abordar algunas de sus facetas.

Desde sus propios inicios, los teóricos burgueses han tratado de buscar las causas de la crisis y  las posibles alternativas para su solución. Al calor de los acontecimientos se ha reavivado el debate entre neoliberales y neokeynesianos (el pensamiento de moda). Los primeros intentando defender la poca credibilidad que le queda al modelo basado en la desregulación, y los segundos intentando establecer diversas medidas  regulatorias que frenen un poco los excesos del capitalismo. Ambos, incapaces de comprender que las causas de la crisis están en las leyes económicas objetivas del sistema que se empeñan en defender.


mehanseparado.files.wordpress

Por Inaoy

Hace unos días ha circulado el reporte de Amnistía Internacional sobre la libertad de expresión en Cuba, la cual hace una caracterización de la valoración de esta afamada organización sobre este medular tema y su forma de aplicación en la sociedad cubana.
Se hace especial énfasis en la destinación de los medios de comunicación a favor de fuentes diferenciadas del gobierno, como premisa esencial para el logro de la “verdadera libertad de opinión y criterio” ya que se fundamenta que la subordinación de la prensa al gobierno impide la plena libertad de criterio pues solo se comunica lo que interesa a estos, impidiendo que diversos grupos no encuentren posibilidades de expresar opiniones a través de los medios.


cubasi.cu

Reproducimos este post de Lagarde que tomamos de cubaperiodistas.cu, donde se habla de la libertad de expresión en los Estados Unidos.

M. H. Lagarde

El presidente estadounidense, Barack Obama, acaba de destituir al general Stanley McChrystal como comandante de las tropas de EE.UU. y la OTAN en Afganistán, por críticas formuladas por el militar contra altos cargos del Gobierno.
Aunque el mandatario norteamericano ha tratado de dorar la píldora al afirmar que no había despedido a McChrystal por “insultos personales”, sino porque su conducta no encuadraba en los “criterios requeridos”, tratándose de un general, la realidad es que McChrystal ha sido “tronado” por hablar de más.


lajiribilla.cubaweb.cu

Tomado de  http://www.lajiribilla.cubaweb.cu/2003/n110_06/110_07.html

Fue difícil la entrevista al principio. Nos costaba trabajo romper el hielo inicial, para que el agente Saúl nos contara sin presiones, sin tener que extraer las palabras como quien saca muelas.

Poco a poco la conversación comenzó a fluir y descubrimos a un hombre con una memoria prodigiosa, que puede reseñar situaciones con los detalles esenciales y los adjetivos precisos, de tal manera que nos parecía estar mirando las escenas que contaba.

¿Quién es Pedro Serrano Urra? ¿Por qué eligió Saúl como nombre de guerra? La respuesta pudiera ser la sinopsis de un libro: “Saúl es el protagonista de una novela policiaca cubana de los años 80. Me gustó el libro y convertí a ese personaje en el abogado de los ‘disidentes’ de Pinar del Río.” Aquí está la nueva historia.


Lázaro Fariñas

digital@juventudrebelde.cu
28 de Junio del 2010 21:34:37 CDT

Tomado de Juventud Rebelde.

Hay quien lo piensa y además lo quiere. Hay quien lo quiere y además trabaja para que suceda. Hay quien lo niega, pero en realidad lo quiere. Hay quien no lo piensa, no lo quiere y además hace todo lo posible para que no suceda. Es una adivinanza, que también es una verdad que siempre ha existido entre los cubanos de Miami. Estoy hablando de la eventualidad de una invasión del Gobierno de los Estados Unidos a Cuba. ¿Cómo se le puede llamar a alguien que nació en un país y viviendo en otro, pide abiertamente que su país de origen sea invadido por el de su adopción? ¿Y, cómo, al que viviendo en su país, lo desea? ¿Traidor? ¿Apátrida? ¿Miserable?


www.radiobaragua.cuPor: Gillermo

Apuesto por comentar en este blog sobre las vivencias de los estudiantes universitarios cubanos, sus realidades, los retos que poco a poco va imponiendo la vida. Hoy es un día feliz. Culminan a través de un Examen estatal los cinco años de la carrera. En la quietud de la noche aprovecho para escribir y reflexionar un poco sobre lo acaecido. Hoy más que nunca es un día para pensar.

En la alegría del momento se diluyen las historias de jóvenes que sin más esfuerzos que el de levantarse de la cama todos los días, o alguna que otra trifulca amorosa fueron sorteando los estudios universitarios. De ellos tendría muchas cosas que contar, porque cada vida, bien escrita da para un buen libro, pero prefiero colocar mi atención sobre un personaje singular que un día llegó al aula para arrebatarnos el sosiego y brindarnos a  todos su sincera amistad.

¿Su nombre? No importa, muchos de quienes han compartido más de una conversación con él no lo conocen. Preferimos llamarlo El Guajiro, lo que nos recuerda cada vez que la dirigimos la palabra su origen campesino.


¿Es la corrupción ajena al Socialismo?
¿Es la corrupción ajena al Socialismo o a Cuba?

Tomado de: Revista Temas, 05-05-2010.
Fernando Barral
Psiquiatra. Jubilado.
cusido@infomed.sld.cu

La prensa y la literatura accesible sobre corrupción en nuestro país se refiere, casi exclusivamente, a la que existe en el capitalismo y a la que surgió en los países ex socialistas al desmoronarse el sistema. Es cierto que en el capitalismo es donde florece el fenómeno, hasta el punto de que su interrelación con el sistema económico-financiero y político es tan estrecha, que se hace difícil delimitar donde empieza uno y donde empieza el otro. Es en el capitalismo donde se ha desarrollado más la corrupción. Sobre todo esto hay abundante información, pero sobre la situación en Cuba se guarda absoluto silencio.
Como excepción, cabe citar las Causas 1 y 2 de 1989, (Caso Ochoa-de la Guardia) por corrupción y narcotráfico, cuyo juicio fue trasmitido íntegramente por la televisión, y acerca del cual Fidel pronunció un exhaustivo discurso en el Consejo de Estado, que fue reproducido por la prensa, y anteriormente, los casos de Diocles Torralba y Luis Orlando Domínguez, también divulgados públicamente.

Pero la divulgación de los casos de corrupción se aboca a una disyuntiva difícil. Por un lado, da armas y argumentos al enemigo, fuera y dentro del país. Por el otro, no divulgarlos afecta la relación del pueblo con los dirigentes; crea sensación de impunidad en otros individuos corruptos; y debilita tanto o más el prestigio y la credibilidad de las autoridades, que informarlos, junto con las sanciones adoptadas.