Somos explicadores de fenómenos y no repetidores de consignas vacías”.

Me presentaron como el compañero,

 prefiero ser el estudiante

 Por: Yasel Toledo Garnache           LA HABANA-CELEBRAN GALA ARTÍSTICA POR EL 50 ANIVERSARIO DE LA U

Me pidieron que escribiera mi intervención, empero no lo hice. Los homenajeados merecían espontaneidad. Estudiantes y profesores de Periodismo en la Universidad de Holguín sentíamos placer inmenso de recibir en la Casa de Altos Estudios a profesionales dignos de la Moneda 50 Aniversario de la Upec.

Allí estaban aquellos que conocimos a través de las páginas del periódico, la voz radial o la pantalla de televisión, durante nuestra infancia: María Julia Guerra, Félix Hernández, Ezequiel, Quintana y otros con basta experiencia periodística. Lucían felices. Nosotros también.

Sé que muchos otros de la provincia merecen la Moneda, pero, como casi siempre, se debía ser muy selectivo. No obstante, el mayor premio es el reconocimiento en la calle, el elogio del vecino o el abrazo del campesino.

Casi al final, el profe Antonio Moltó, Presidente Nacional de la Upec, brindó luces sobre el periodismo cubano. Habló de las sombras, y lo aplaudo por eso y lo demás. Resaltó la importancia del libro “Revolución, Socialismo, Periodismo. La prensa y los periodistas cubanos ante el siglo XXI”, de Julio García Luis, y el reto de los periodistas como “explicadores de fenómenos y no repetidores de consignas vacías… Estamos reflexionando sobre cuestiones que por cotidianas pasaban desapercibidas”.

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Barack Obama con su madre
Barack Obama con su madre

Por: Lina Correa ( colaboradora de La Joven Cuba )

Estados Unidos, 1961. La segregación de los negros era una realidad. Todavía lo sigue siendo, y su gentilicio tiene un prefijo. No son totalmente estadounidenses. En aquel momento, se debatían asuntos tan pedestres como dónde sentarse en un autobús, o si se compartían los lugares públicos. ¿Alguien pudiera negar que la gran nación de Estados Unidos fue erigida también por manos negras? Sin embargo, los blancos prevalecen sin remedio. Volvemos a 1961,  4 de agosto, Honolulu, Hawai. Nace un hombre negro, hijo de un kenyano y de una estadounidense. Ella, valiente y trangesora, él, valiente y sabio. Estudios superiores lo impulsan fuera de Kenya; primero Hawaii, y luego Harvard. Ella disfrutaba de la efervescencia de la tolerancia étnica que vivía la pequeña isla del Pacífico, donde ebullía la mezcla de tanto origen diverso. De ahí nació Barack.

Se quedó sin padre bien pronto en la vida. Sus abuelos blancos y su madre lo criaron. Creció en su propia familia, que era de blancos.  Clase media, baja. No vivió con comodidades excesivas. Sufrió en carne propia la discriminación racial. Vio que el sueño americano seguía siendo un sueño para muchos. Vivió en Indonesia, y aprendió de la pobreza del tercer mundo, de la necesidad, y del valor de otros pueblos. Creció para bien, su inteligencia heredada de su padre africano lo llevó por los mismos pasos y estudió en las mejores universidades de Estados Unidos. Hoy todos lo conocen: hasta yo.

24payacarro630kvPor: Nyls Gustavo Ponce Seoane

 Ahora que Rosa María Payá se encuentra nuevamente de gira mediática(Chile, Uruguay, otros), reclamando una investigación internacional que afirme su versión del accidente de tránsito en que murió su padre, el enemigo de la Revolución Cubana, Oswaldo Payá, y que Angel Carromero Barrios, el protagonista principal de dicho suceso ha realizado declaraciones que superan con creces en falacias lo declarado inicialmente por ella, procede volver sobre este asunto y salirle al paso a la perfidia y a la bajeza que, en un maridaje promiscuo  inhabitual, se han unido en este caso.

Los Hechos.

Como se sabe, el 22 de julio de 2012, en la provincia Granma, en el oriente de Cuba, ocurrió un accidente  automovilístico en el perdieron la vida los ciudadanos cubanos Oswaldo Payá y Harold Cepero, opositores al socialismo.  En el auto viajaban además, Angel Carromero, español que lo conducía y el sueco Jens Aron Modig que habían ingresado al país con el fin de apoyar técnica y materialmente a la organización contrarrevolucionaria que dirigía Payá, según sus propias declaraciones posteriores a la prensa nacional e internacional televisada a todo el país.

Por: Yasel Toledo Garnache

Cualquiera pensaría que cada bitácora en Cuba es una gota en el mar, una lágrima en la selva de la Red. Pudiera ser, pero miles de ellas, millones… significarían el nacimiento de un océano. Hace poco un profe me dijo lo que ya sé: “Muchos blogs son casi inexistentes, casi ni los leen, ¿qué significan siete mil visitas en un año?”

Escribo, porque quiero expresar lo que siento. No importa si es un rasguño en la pared o un chillido casi imperceptible. No importa si mis compañeros de la Universidad no pueden visitar MiraJoven, a pesar de las gestiones de la Rectora para que el sitio abra en la Casa de Altos Estudios. No importa que me desangre a través del correo electrónico para alimentarlo. No importa que todavía no tenga su extensión en Facebook ni Twitter. No importa que la mayoría de los posts sean huérfanos de fotos. No importa que

racismo-cuba Por: Esteban Morales.

Durante todos estos días, anteriores al comienzo del curso escolar, se han estado realizando comparecencias de los Ministros y funcionarios de ambos ministerios de Educación, evaluando la situación del país, con vistas al nuevo periodo lectivo.

Si me preguntaran, diría que la educación y el desarrollo científico alcanzado por nuestro país, son las obras más importantes de la Revolución Cubana. Nada de lo hecho hasta ahora les sobrepasa en meritos y resultados.

Pero, lamentablemente, en ninguna de las intervenciones, ni de los documentos circulados por la prensa nacional, ha salido a relucir un tema que consideramos de fundamental su tratamiento: la cuestión del “color” en la educación cubana.

Nuestra sociedad cubana es un cuerpo social multicolor; pero ese asunto está totalmente ausente de los currículos educacionales, tanto en la educación general, es decir, desde la primaria, hasta el preuniversitario, como en la educación superior. No tratándose solo de una carencia en las clases y conferencias que recibe el estudiantado, sino de una preocupante ausencia en nuestros libros de historia nacional y de texto en general. Así como del claustro para abordar algunos temas en los que presentamos un déficit importante: Africa, Asia y Medio Oriente. Muy interconectados con los estudios dentro de la temática racial cubana.

se-vende-cartel-casa-cuba Por: Roberto G. Peralo (roberto.peralo@umcc.cu)

Uno de mis pasatiempos en la mañana cuando me traslado hacia la universidad, es contar cuántos carteles nuevos han sido colocados ofreciendo nuevos productos y servicios. Son más de 38 en todo el trayecto, de apenas unos kilómetros. Ofertan de todo lo que se pueda uno imaginar: una casa, un colchón, una bicicleta, un carro y una gran variedad de servicios.

En una de mis clases donde utilizaba como referencias las especulaciones financieras en las bolsas de valores. Unos de los estudiantes me pregunta: ¿por qué en Cuba no hay una bolsa comercial?

En Cuba existe la Feria Internacional de la Habana que realiza la función de bolsa comercial pero sesiona una vez al año y por una semana, donde las empresas tienen la oportunidad de mostrar su cartera de productos y servicios. En 1890 se estableció en Cuba la primera bolsa comercial de forma oficial que duró hasta 1898, por la misma fecha existía otra de carácter privado que era la preferida por los comerciantes pero que operaba de forma ilegal, hasta que en el año 1910 se le concedió autorización oficial mediante un decreto presidencial. Esta bolsa que funcionó hasta 1959 en realidad no tuvo mucha relevancia para los comerciantes de nuestro país porque preferían acudir al mercado de Estados Unidos.

mercenario-cubaPor: Osmany Sánchez (jimmy@umcc.cu)

En una ocasión un amigo se incomodó conmigo porque le dije que no podíamos ser ingenuos, esa palabra le molesta y no carece de razón, muchas veces la escuchamos en reuniones donde a falta de argumentos pues nos dicen que no podemos ser ingenuos y con eso se da por zanjado el asunto. Cuando hace unos días vi el llamado que alguien hacía a la “reconciliación nacional” no me quedó más remedio que emplear –con el perdón de mi amigo- el término ingenuo para referirme a su autor.

En múltiples ocasiones y por disimiles vías nos han propuesto a los miembros de La Joven Cuba que tengamos un encuentro con los llamados “disidentes” para intercambiar ideas y opiniones sobre el presente y el futuro de Cuba. Siempre –apuntan- con respeto mutuo, en nombre de la democracia y la libertad de expresión. No pretendo definir si hacerlo es correcto o no, esa es una decisión que debe tomar cada cual, solo voy a dar mi opinión sobre el tema.

Creo que Cuba puede y debe abrir sus brazos a todos aquellos que un día emigraron buscando mejores oportunidades económicas y que quizás hoy esperen la oportunidad de regresar y reintegrarse a su profesión, aportando con ello al país. Hacerlo, lejos de perjudicarla, la engrandece. Cuántos ingenieros, científicos, profesores, etc, andan hoy por el mundo desempeñándose en otro tipo de trabajos, subutilizando así el talento que la propia Revolución les ayudó a desarrollar. La tozudez no los debe mantener lejos de su patria. No es más patriota un funcionario corrupto solo por quedarse en Cuba como tampoco es menos digno otro cubano solo porque un día decidió emigrar.