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viernes, octubre 23, 2020

Nuevos viejos macarthismos

por Marcos Paz Sablón

 ¿Lo viste? Alexander Abreu ahora es el nuevo objetivo de la oposición trumpista miamense.

 ¿Lo leíste? Ahora el realismo socialista en Cuba fue un hálito, una llovizna brumosa, un discurso breve del presidente de la Asociación de Perros Chihuahuas de Cuba.

 ¿Te enteraste? Si en algún punto has defendido a Fidel, mantente alerta: tu telefóno puede ser publicado, te pueden mandar mil mensajes racistas de odio, se puede desatar una campaña mediática en tu contra – no digas Cuba…

¡Muy buenas! Somos La Joven Cuba y este es nuestro resumen semanal de la agenda pública nacional. Hoy dedicaremos nuestro resumen a hablar sobre el misterioso caso de la no-fiesta de Jorge Jr., las multas por propagar epidemias de la Dirección Provincial de Salud y lo caro que puede salir tocar en trompeta el himno nacional.

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En la madrugada del pasado 10 de septiembre, Jorge Hernández Carvajal, “conocido artísticamente como Jorge Junior, director de la agrupación Los 4”, publicó en su muro de Facebook el video de una aparente fiesta celebrada en su casa por la noche. Dicho video, propalado y criticado fuertemente en redes sociales por la aparente violación de lo establecido en el Decreto 14 de 2020, ha desatado una insospechada purga.

Primero fue el Instituto Cubano de la Música, quién rechazó públicamente la “irresponsabilidad” y la “falta de pudor” de Jorge Jr y quienes se encontraban con él en su casa, ofreciendo además disculpas a “los profesionales de la salud y demás compatriotas que día a día trabajan en el enfrentamiento a esta enfermedad (la Covid-19)”.

Lo sucedido resonó luego de que la periodista Paquita de Armas Fonseca escribiera en su perfil de Facebook que Jorge Jr. era un irresponsable. «Dentro de su casa usted tiene derecho a hacer lo que le dé la gana, pero si por ese accionar usted contagia a un familiar, un vecino o alguien en la calle debe ser sancionado con todo el peso de la ley», escribió.

En defensa del reguetonero salió La Diosa, que le dijo a la periodista cubana que «en Cuba seguimos con el COVID por culpa de que dejaron entrar italianos enfermos porque nos hacía falta el dinero».

Luego, el artista explicó públicamente que la supuesta fiesta no era tal. “La directora del Instituto Cubano de la Música (ICM) y el presidente de Artex, con la directora de mi empresa, Matilde, me llamaron y me empezaron a cuestionar por la supuesta fiesta. Yo les expliqué que no era una fiesta, les enseñé los videos, las fotografías del video y llegamos a un acuerdo de que no era tal fiesta”, dijo en un vídeo para sus redes sociales.

Además, dijo que se le había impuesto una sanción de tres mil pesos de multa y se dirigió a Paquita tachándola de hablar sin saber. “Ustedes son los culpables de que mucha gente estén como esté, porque a ustedes les creen la cantidad de mentiras que les mandan a decir”, dijo, aparte de sentirse ofendido con el ICM.

Jorge Jr. dió un plazo máximo de tres días al ICM para que le levantaran la multa. “Si yo tengo que pagar algo que no hice, a partir de ese momento considérenme otro más en contra de esta p…”, dijo, y añadió que “¿Me van a poner la multa a mí? Yo soy un irresponsable, yo soy el responsable de todas esas colas que están en la calle (…), yo fui el responsable de dejar entrar un barco lleno de enfermos al país en medio de la pandemia… Que irresponsabilidad la mía, asere”.

Después, la Dirección Provincial de Salud informó que hubo un error en la imposición de la multa, “condicionado por la inobservancia de lo establecido en la norma jurídica, aplicándose otro inciso del decreto que no correspondía con la infracción cometida”, por lo cual se la retiró y se le aplicó una posterior sanción de  dos mil pesos por el Artículo 2.1.1 del Decreto antedicho.

La nota de la DPS de La Habana no especifica cuál fue primera contravención que se le quiso imputar al director del grupo Los Cuatro: el músico había declarado que debía pagar 3 mil pesos, lo que corresponde solo con tres incisos del Decreto en cuestión.

El primero de ellos sanciona con esa cantidad de dinero a los jefes de centros de trabajo o estudio que incumplan las normas sanitarias vigentes, tanto en las áreas exteriores como interiores, a quienes no habiliten en las entidades estatales, formas de gestión no estatal y otras instituciones, los pasos podálicos y soluciones de agua clorada o alcohólica; y por último a quien circule con el vehículo sin la autorización de “Vía Libre” o sin el sello de excepcionalidad, en el horario restringido, de 7.00 pm a 05.00 am.

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No quedó ahí.

El presentador e influencer radicado en Miami Alexander Otaola publicó en su más reciente show el número de teléfono del músico Alexander Abreu de Havana D’ Primera, con la intención pretendida de que todos los cubanos de a pie que reciben multas por el gobierno reciban su ayuda, tal cual lo hizo, afirmó, con el reguetonero Jorge Junior.

“Como Alexander Abreu tiene la posibilidad de ayudar a los cubanos multados y ninguno de estos artistas se proyecta públicamente cada vez que multan a un cubano de a pie (…) Como ninguno de estos artistas que pueden resolver para ellos estos problemas y no lo resuelven para nadie, pues yo he decidido publicar el número de Alexander Abreu para que usted lo llame y le exija que le rebajen su multa o le eliminen su multa”, dijo Otaola.

El ministro de Cultura cubano, Alpidio Alonso, salió en defensa del músico y aseguró que es víctima de una campaña mediática orquestada desde Estados Unidos. “Todo mi apoyo y solidaridad con el gran músico Alexander Abreu, víctima de una sucia campaña mediática de manipulación y de odio contra intelectuales y artistas cubanos, concebida, dirigida y muy bien pagada desde los Estados Unidos. Hagamos que prevalezcan la verdad y el amor”, escribió Alpidio en Twitter.

Alexander Abreu, líder de la agrupación Havana D’ Primera, denunció en redes sociales las múltiples amenazas de muerte que ha recibido por parte de sus detractores luego de la filtración de su número telefónico. “He recibido 1000 sms en mi teléfono donde me dicen desde gorila hasta las más peores ofensas que existen, como si yo fuera un criminal de guerra”, comenzó escribiendo el reconocido trompetista en su Facebook.

“Lo único que quiero decir es que a todos los que escriben con tanto odio les tengo un corazón lleno de amor y música”, mencionó a quienes prefieren atacarlo. El cantante destacó que no solo recibió mensajes de odio sino que muchas personas también le han agradecido por su música.

https://qvaendirecto.com/2020/09/17/contra-las-ofensas-y-el-odio-respeto-y-admiracion-para-alexander-abreu/?fbclid=IwAR0n2KcEVROjoW0Ylt7RV6xheptuQJofokNASIJkkBskg9Pr19_efJFE8yo

“Muchas personas tomaron mi teléfono para agradecerme por la música y estoy agradecido por el amor que contrarresta las energías negativas. Tengo el corazón abierto para cada uno de los cubanos que existen por el mundo el que me conoce sabe que por más que traten de ofenderme más se ablanda mi alma”.

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Para cerrar, en otro orden de noticias:

1- Pedro Jorge Velázquez lo ha vuelto a hacer. Reaccionando a un reciente artículo de Yassel Padrón Kunabvaeva, el estudiante de periodismo villareño y miembro de Horizontes Blogs, acusó de acusar a Granma de ñoña, y ripostó señalando que él encontraba en La Joven Cuba el mismo defecto. Además, tachó de ataque al artículo y señaló que LJC “ataca como verdugo y llora como damisela”. En su post comentaron los sospechosos habituales: equiparaciones a Cibercuba, camuflajes proyectados, “las gaticas de María Ramos estas”, “La Joven Cuba son mercenarios (sic), ¿alguien lo duda?”.

En medio de todo, el decimista Antonio Rodríguez Salvador, fiel lector de nuestro medio y que el mismo día nos dedicara un intento poético (“La degeneración de la décima como género independiente, y su subproducto: los decimistas”, señalara Manuel Sosa como el décimo peor estigma de la literatura cubana) ,criticó el a su entender incierto análisis sobre la influencia desmesurada del realismo socialista en cierto período de nuestras artes, así como sus prácticas culturales/represivas adyacentes- al parecer ignorando el recital de poesía asaltado por paramilitares, (Librería El Pensamiento, Matanzas, diciembre de 1988), las bases para concursos literarios establecidas en Cuba a partir de 1971 (“Y para volver a recibir un premio, en concurso nacional o internacional, tiene que ser revolucionario de verdad, escritor de verdad, poeta de verdad”), el manifiesto “Nos pronunciamos”, el antiorigenismo, el artículo “Somos los actores de una historia increíble”, firmado por Guillermo Cabrera Infante (“Hasta las familias de los fusilados saben que se obra con espíritu de honradez”).

A esto podemos agregar la reducción a pulpa de “Lenguaje de mudos”, la “Nota aclaratoria de la UNEAC” a la publicación de los libros “Fuera del juego” y “Los siete contra Tebas”, los versos de la altura de “Mujer,/tú no eres el comunismo,/pero te le pareces”, la refacción de cierto verso de Lezama Lima a una versión más conveniente y el obliterar en el Diccionario de la literatura cubana, publicado en 1980 y 1984, los nombres de Gastón Baquero, Calvert Casey, Carlos Montenegro, Lino Novás Calvo, Severo Sarduy, Justo Rofríguez Santos… Cabe resaltar, como muestra de raíces, el inicio de la poesía “obrera” con la publicación, en el suplemento del Diario de la Marina, de “Salutación fraterna frente al taller mecánico”, de Regino Pedroso: “(…) ultraístas imágenes de transmisiones y poleas,/exaltación soviética de fraguas”.

https://jovencuba.com/2020/09/17/sindrome-color-pastel/

La reacción al post del estudiante de periodismo villareño Pedro Jorge Velázquez fue tan pronta como elegante: Yasser Padrón Kunabvaeva replicó, sencillamente, que todo aquello era amarillismo y oportunismo, el querer ser “la octava o la novena espada del marxismo”. Pedro Jorge Velázquez solo respondió que él no se victimizaba.

Permítasenos pues, en aras de la pulcritud, pequeños apuntes para sacar de su cuasi-hegeliana confusión a Pedro Jorge Veláquez:

  • A diferencia de lo que pretende deslizar, LJC no recibe financiamiento vinculado a ninguna entidad del gobierno federal estadounidense y se opone activamente a esas prácticas, por considerarlo una violación del derecho internacional.
  • A diferencia de lo que Pedro Jorge Velázquez (no) hace en su blog  (para el cuál por lo general solo realiza crónicas o comentarios deportivos), Yasser Padrón Kunabvaeva, aún sin ser periodista, ha tocado en sus ya casi innumerables artículos para LJC todas las aristas posibles que se le pudieran exigir a un intelectual cubano, desde los falsos críticos al totalitarismo, la política electoral en Estados Unidos, las medidas económicas tomadas por Miguel Mario Díaz Canel y, sí, la forma insulsa y autómatica de los metódos discursivos del establishment cubano.
  • El contraponer una imagen eminentemente masculina (“ataca como verdugo”) a otra eminentemente femenina – y decimonónica (“llora como damisela) para sugerir una indefinición (¿”centrista?”) de valores resulta lamentablemente heteropatriarcal para un auto nominado feminista que lee a Rita Segato.
  • El contemplar a toda crítica como nociva y quejarse de la etiquetación percibida mientras etiqueta a otro, es más digno de la carencia de valores democráticos de la oposición trumpista radicada en Miami que de un auto nominado revolucionario.
  • En aras de la corrección, solo nos resta señalar que su post contiene una ligera errata: le falta un “de” en su última claúsula: “es con otro segmento fuera este (sic) plano”.

Por último, extender nuestra infinita compresión a quienes nos encuentran insulsos: ya sabemos que los vertujais son de sabores más primarios.

(“VERTUJÁI: en argot penitenciario, el vigilante a cargo de las llaves. Por extensión cualquier celador.

En mi época, esta palabra estaba ya muy extendida. Decían que procedía de los vigilantes ucranianos: “¡Quieto ahí y no te gires!”- “¡Stoi, ta ne vertujais!”)

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Si desea contactar con el autor: mpazdada@gmail.com

Somos @LaJovenCuba

4 Comentarios

  1. Veamos, una cosa es el derecho de todo ciudadano de consumir la música que le dé la gana y hacer las recomendaciones que vea oportunas a otros ciudadanos. Eso entra dentro del legítimo derecho a la libertad de expresión.

    Y otra cosa completamente distinta es que el estado prohíba las obras de un artista. Eso es un atentado contra la libertad de expresión.

  2. Naturalmente, tengo que añadir que las amenazas de muerte no entran dentro del legítimo derecho a la libertad de expresión. Son algo muy serio que debe ser castigado.

  3. A ver cuándo dejáis todos esos chismes de ataques personales. Aburren mucho y desvían del objetivo principal que debe ser Cuba.

  4. Uno de los principios de La Joven Cuba es la responsabilidad total de quien escribe y ea sólo el reflejo de su criterio. Pero en esta ocasión se viola ese principio pues lo q se corresponde con comentarios a una publicación y dime q te diré se publica como artículos nuevos y como respuesta de LJC. Citando comentarios la llamada Diosa y de Otaola la publicación pierde total credibilidad. Al chanchullo el lugar q le correspondan a las publicaciones serias y profesionales su atención. GRACIAS

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