La memoria de Liborio

(Foto: Mambo Photo / Getty)

Liborio, que siempre ha sido rápido y brillante para condensar en una frase o imagen los hondos pesares, ya inventó una sigla para referirse a la realidad cubana que nos machaca: «DPEPDPE». Intraducible en estas líneas, por ruda, su esencia, sin embargo, nos pasa por la mente o la voz en tantas ocasiones a diario. A veces en forma de tristeza o decepción; otras, como ganas enormes de abandonarlo todo, empezando por la Isla; algunas, incluso, como simple y peligrosa rabia.

«Qué clase de crimen debe cometer un adolescente de 17 años para ser condenado a más años en prisión que los que ha vivido. ¿A cuántas personas debe matar?// Rowland Castillo Castro, de 17 años, está siendo juzgado en La Habana, y la Fiscalía le pide 23 años de privación de libertad por su participación en las protestas del 11 de julio», razonaba en Facebook el periodista Mario Luis Reyes.

«Hasta donde yo sé, en las protestas del 11J solo murió una persona, Diubis Laurencio, y el policía que le disparó por la espalda no ha sido juzgado.// […] ¿A quién mató Rowland? ¿Qué daño hizo para merecer 23 años de cárcel? ¿Existe un Fiscal, un abogado, o sencillamente un ser humano con sentido común que me pueda explicar esto?», cuestionaba el reportero.

Otras voces se alzaban en ágora digital —la plaza más democrática con que cuentan los cubanos— para clamar por las madres que fueron reprimidas mientras exigían libertad para sus familiares envueltos en procesos jurídicos politizados a raíz de la explosión social.

«El lunes 31 de enero, luego de las violentas detenciones frente al Tribunal de 10 de Octubre, donde ocurrían los juicios de los manifestantes de Toyo, la seguridad del Estado me dio 48 horas para salir.// Me hicieron saber que, de no hacerlo, serían instruidos por el delito de desorden público las madres detenidas y los activistas que las acompañaban», narraba la historiadora del arte y activista Carolina Barrero, ya casi en vuelo hacia España.

Carolina Barrero

Un texto reciente sobre los actos de discriminación laboral por motivos políticos, referenciaba varias historias personales truncas por esa iniquidad: «A Edel Carrero le dijeron que no era “confiable” para trabajar como informático por haber ido a una manifestación. A Elvisley González le preguntaron en un interrogatorio: “¿tú eres revolucionario o no eres revolucionario?”, y luego lo despidieron. Al profesor David Alejandro Martínez le dijeron que ya no podría dar clases “por pérdida de la ejemplaridad, prestigio y requisitos para el cargo como profesor universitario”. Él era uno de los moderadores de la plataforma Archipiélago».

Otro reportaje ahondaba en el infortunio de Roberto Pérez Fonseca, un joven que cumple una condena de 10 años de privación de libertad, y cuyo mayor pecado (travestido hábilmente con los nombres legales de «desacato», «atentado», «instigación a delinquir» y «desórdenes públicos»), parece haber sido romper en público una imagen de Fidel Castro.

DPEPDPE, masculla Liborio.

Pero quizá ni siquiera esa frase cruda le alcanzaría para manifestar su descontento al ver que Granma, el órgano oficial del Partido/Estado/Gobierno, se pregunta en voz de un «filoso» articulista: «¿Presos políticos en Cuba?».

¿Qué realidad observa este diario? ¿Qué imagen del presente intenta construirnos? Debe ser la misma que pretenden vendernos la Fiscalía General de la República y sus voceros cuando en las escasas, tardías e incompletas comunicaciones sobre los procesos penales en torno al 11J, para titular los textos siempre usan la palabra «disturbios» (jamás estallido, protesta u explosión social); pero para fundamentar la magnitud de las largas cadenas solicitadas y el empleo de cargos como «sedición», recurren a que los manifestantes «atentaron contra el orden constitucional» y «pusieron en grave riesgo la estabilidad de la nación» y «de nuestro Estado socialista» (signifique lo que signifique esa última frase).

DPEPDPE, escupe Liborio.

Y no será todo.

No lo será, porque cada familia fracturada, cada joven decepcionado, cada grupo de amigos que se unen en su rechazo a la infamia, cada cubano que tiene que asumir para sí o su tribu la crudeza de la diáspora; cada instancia de la auténtica sociedad civil golpeada en su funcionamiento; cada parte de Isla que los autotitulados dueños de la Isla maltratan, humillan, pisotean en su dignidad, es una bomba de memoria que algún día, no muy lejano, estallará irremediablemente.

«Todo está guardado en la memoria/ Sueño de la vida y de la historia/ La memoria despierta para herir/ A los pueblos dormidos/ Que no la dejan vivir/ Libre como el viento», canta la voz inconfundible de León Gieco.

Y Liborio, que sabe tanto el lenguaje durísimo de la calle como el de la alta poesía, tararea la música seguro de que la encarnará.

Textos relacionados

Víctimas, mártires y héroes

El miedo que les devora el alma

¿De qué victoria habla el Presidente?

20 comentarios

Armando 12 febrero 2022 - 10:48 AM
Si alguien tiene alguna duda de que Cuba es dictadura represiva,que mire las condenas,como es posible que se le pueda ocurrir a alguien,condenar a un joven que está molesto con la situación actual a tantos años de cárcel,digamos que alguien lo engañó o que esta confundido,no es mejor ponerle un psicólogo y después que el psicólogo le informe a la fiscalía,entoces sabremos, si el joven,como un día por "decisión propia" se fueron a la guerra de Angola,o por decisión propia el joven salió a protestar por creer que el comunismo es un error,eso debería ser un medidor para que el estado haga o no reformas profundas,pero no,es mejor encarcelar para amedrentar al resto de los jóvenes.
Manuel Figueredo 12 febrero 2022 - 11:43 AM
Así es, los que botan DPEPDPE de la Isla, los que se quedan a regañadientes DPEPDPE y el partido,estado-Gobierno haciendo de las suyas a puro DPEPDPE. Gracias Señor Julián Pérez Rodríguez por su excelente reflexión y denuncia. ¡ Libertad para los prisioneros políticos del régimen ! Patria y Vida.
Daniel Torres 12 febrero 2022 - 1:07 PM
Excelente artículo. Mis felicitaciones al autor. Patria y Vida.
Raul Sobrino 12 febrero 2022 - 1:59 PM
Dirigiéndome a usted Julián Pérez, le comento que lo que la gente no entiende es la manera humanitaria de ser el gobierno cubano. Los cobardes se envalentonan (y en Cuba la mayor parte de la población está acobardada como resultado de una estrategia política nuestra empujados por circunstancias históricas que nos han obligado a optar por ese mal) cuando los gobiernos aflojan la mano. Con el odio acérrimo que tantas personas le tienen al gobierno cubano así como al gobierno de la República popular democrática de Corea, si nosotros aflojamos la mano podría suceder lo mismo que que sucedió recientemente en Kazajistán: algunos de los cobardes se envalentonaron y le arrebataron las armas a los policías y a las tropas que fueron enviadas para contener a los manifestantes. El resultado fue que se formaron escaramuzas, y varios cientos de personas resultaron muertas o heridas. Es por eso que nosotros tenemos que reprimir sin la menor piedad aquellos que crean que ya no tienen razones para seguir teniendonos miedo. No queremos que Cuba se convierta en una Siria o en una Libia. Sin la menor duda entre nuestros jefes militares pudieran haber algunos que fueran blandengues e impresionables. Y que en un momento de confusión podrían ponerse de parte de revoltosos. Es infinitamente mejor para el pueblo que condenemos a algunos a largos años de prisión... que el tener que enfrentarnos a una rebelión incontrolable en la que tengamos que matar a unos cuantos miles. En eso consiste nuestra humanismo; muy diferente al humanismo hipócrita del imperialismo Yankee, cual con mucha frecuencia cada año manda a recoger y destruir millones de productos (alimenticios sobre todo) para salvaguardar la vida de quizás una o dos personas (Recuerdo cuando en una ocasión mandó a recoger más de 500 millones de docenas de huevos para proteger quizás a 1 en 1000 de que se afectara con la batería de salmonela que da diarrea pero que no mata a nadie), como si realmente se preocuparan tanto por la salud o la vida de las personas. Nosotros no caemos en esas hipocresías ni dejamos que nadie nos empujes a ellas en el nombre de derechos humanos o de cualquier otra falsa humanista.
Manuel* 12 febrero 2022 - 7:11 PM
Raúl, supongo que estarás comentando con sarcasmo.
Daniel 13 febrero 2022 - 9:09 AM
Obvio que usas el sarcasmo, verdad ?!!! Sino estás loco mi socio, loco de remate o eres una respuesta tipo bot con un virus …..
Manuel Figueredo 13 febrero 2022 - 11:29 AM
He visto dos comentarios de Sobrino y en realidad me sorprendió su narrativa. Espero que todo quede en sarcasmos.
Raul Sobrino 13 febrero 2022 - 9:23 AM
Manuel, sí y no. Nada de lo que digo es falso. Simplemente menciono como se razona, sea yo razone así, sea el gobierno cubano el que razone así, o sean cualquiera de quienes se está hablando o mencionando quienes razonen en así. Mira, en el país en que vivo me leo muchas veces de historias de sufrimientos de madres muy adoloridas porque lo que más quieren en éste mundo -el bebé que parieron- les nació con problema de salud y lloran y lloran para que le salvan la vida y hagan lo que mejor puedan por ellos. Sin embargo son bastante frecuente el que madres tiren a sus hijos a un basurero después de haberlo parido, siendo encontrado muchas veces llenos de hormigas. Y desde hace mucho tiempo se viene hablando de darle a la mujer el "derecho" de abortar a solo horas antes de parir. O sea, con nueve meses de embarazo. Entonces yo no entiendo el humanitarismo norteamericano que es capaz de destruir millones de productos todos los años para evitar que a unas pocas personas les diera una diarrea por haberlo consumido, al mismo tiempo que matan con facilidad a muchas personas bajos ciertos "entendimientos". Lo que nosotros tenemos que procurar es entender porque no podemos convencer con nuestros argumentos traditionales. Desafortunadamente las más de las veces nosotros somos demasiados estúpidos como para entender o poder perdonar las estupideces de los demás. La razón no puede tenerla nunca alguien que no sea capaz de hacerse entender. La única razón por la que los que suponen que tienen la razón se hacen incapaces de hacer entender al enemigo de lo muy equivocado que está, es porque ellos están tan equivocados como los últimos. Y las más de las veces fue el odio quién los cegó.
Manuel* 13 febrero 2022 - 4:02 PM
Afortunadamente es excepcional que unos padres asesinen a sus hijos. Nos produce horror por lo excepcional de la situación. No produce tanto horror el asesinato legal en una guerra. Respecto al aborto, no me gusta nada, especialmente cuando el feto ya es viable.
Armando Perez 14 febrero 2022 - 3:50 PM
Sobrino dice "Y desde hace mucho tiempo se viene hablando de darle a la mujer el “derecho” de abortar a solo horas antes de parir." Realmente no sé dónde leyó eso, pero le puedo afirmar que está totalmente equivocado. Se discute una regulación que se permita realizar aborto después del límite establecido de "viabilidad" (que varia en cada estado) a juicio de la madre cuando el feto no es viable o la vida de la madre está en peligro, por cualquier razón, pues hay regulaciones estúpidas, como en Texas donde se prohibe al aborto por cualquier razón después de las seis semanas aproximadamente. Ridículo porque hay casos en que la mujer se demora mas en saber que está embarazada. Ninguna madre que haya llevado un feto en su vientre por 5, 6, 7 8 o 9 meses va a querer un aborto y estos no son permitidos aunque lo quiera ni se está proponiendo eso.
Raul Sobrino 15 febrero 2022 - 3:27 PM
Armando Pérez, yo dije que desde hace mucho se viene hablando de darle el derecho a las mujeres de abortar con 9 meses de embarazo pero no dije que ya se haya hecho legal. Sin embargo no tengo dudas de que cómo van las cosas pronto se les permita abortar horas antes o horas después de haber nacido.
Manuel* 13 febrero 2022 - 1:56 PM
Solo se me ocurre un comentario serio. En el Imperio Romano, en medio de una persecución atroz contra los cristianos, se divulgó una idea: "las sangre de los mártires será semilla de nuevos cristianos". El Cristianismo se terminó convirtiendo en la religión inmensamente mayoritaria del Imperio sin necesidad de ninguna revolución violenta. Las penas horrorosas y desproporcionadas a los manifestantes del 11J sirven para desacreditar al régimen y multiplicar la disidencia. Producen una sensación de injusticia que impulsa a la acción. Son un zarpazo desesperado de un régimen que sabe que carece de apoyo popular.
Manuel* 12 febrero 2022 - 5:20 PM
Me ha conmovido esta denuncia. Estas injusticias las recordaremos durante años.
Manuel Figueredo 12 febrero 2022 - 5:43 PM
El humanismo de la revolución me recuerda aquello de tan " verde. " Como las palmas.
Alejandro 13 febrero 2022 - 6:35 AM
Así es, Raúl Sobrino, la Revolución tiene derecho a defender sus conquistas. Aún así yo creo que se ha excedido un poquito en las condenas, a fin de cuentas, según el propio presidente, cometieron sus delitos porque estaban confundidos. El mal de base es el imperialismo, con sus campañas mediáticas. No logro entender cómo entonces usamos su moneda. Yo creo firmemente que es hora ya de implementarle un bloqueo a Estados Unidos. Ojo por ojo. Más de 60 años llevamos mostrándole el camino de un mundo mejor y no aprenden. Que se fastidien entonces. Los bloqueamos y que no puedan aprender a desarrollar el país. Hacemos como la República Popular Democrática de Corea, quitamos la Internet, rompemos relaciones con la gusanera y no traemos más turistas que vienen a confundir a los Revolucionarios. Así podemos disfrutar de nuestra paradisíaca tierra nosotros solitos. Yo no tengo ni que ir a un hotel, frente a mi casa hay un bache que cuando llueve me puede servir de piscina -y asumo que con la crisis capitalista pronto no habrá carros funcionando en el mundo por la carencia de petróleo. Mi salario actual de 2500 pesos es muy digno, incluso me sobra el poquito que predijo Murillo. Hace tres meses que no gasto en los medicamentos para la presión, porque no hay - ya sabes, por culpa del bloqueo. Tampoco me preocupa otros gastos de medicamentos, la farmacia está "pelá". Los mandados que generosamente la Revolución me facilita, me alcanzan para todo el mes. Es mas, propongo donarle una libra de arroz mensual a los niños de Ucrania, ya nos acomodaremos. Nuestras fábricas no son contaminantes como las norteamericanas, aquí no hay una sola chimenea liberando dióxido de carbono. Nuestra agricultura no usa maquinaria pesada que compacta el suelo, aquí no puede haber opresión en ningún sentido, ni siquiera sobre la tierra. Por eso el campesinado ha dejado libertad a su tierra, para que se expanda esa maravillosa planta llamada Marabú. Que decir de nuestra pesca, sostendremos la veda, para que se recupere la vida marina en nuestra bella y cálida plataforma,sobreexplotada por prácticas capitalistas en el oprobioso pasado. La educación, como muestra de la libertad en nuestra patria, eliminará las ataduras de los uniformes. Es más, no habrá ni que escribir en las escuelas. Con el nuevo código de la familia, los niños harán lo que les venga en gana. Debemos, eso si, mejorar las condiciones de nuestro ejército, dispuesto siempre contra el enemigo que está a 90 cm del perímetro de nuestras modernas unidades militares. No debe haber restricciones en gastos militares, a finnde cuentas, ellos son la garantía del bienestar de la nación. Con la ayuda solidaria de otros muchos países como Venezuela y Nicaragua, seguiremos construyendo el Socialismo. Ya los Nicas nos están mostrando sus volcanes, para que el mundo vea que hay millones de cubanos dispuestos a hacer turismo. ¿DPEPDPE? No, estará más de P cada día, no lo duden
Raul Sobrino 13 febrero 2022 - 4:55 PM
Bueno, Alejandro, nosotros hacemos lo mejor que podemos para evitar mayores tragedias. Tú sabes perfectamente que nosotros infiltramos a todas las organizaciones contrarrevolucionarias para así saber quienes están dentro de ellas y no tener que torturar para conseguir la información. Cómo dijera Fidel hace muchos años, al principio de la Revolución habían cientos de grupos contrarrevolucionarios y todos estaban infiltrados. Incluso nosotros creábamos los grupos contrarrevolucionarios e invitabamos a los sospechosos potenciales para que se unieran a ellos, de manera que nosotros éramos los jefes de la mayoría de las bandas contrarrevolucionarias. Ya nadie se atreve a tomar las armas y alzarse contra nosotros. Pero si sabemos que hay algunos que están muy frustrados por la mala vida que llevan, creyendo la revolución culpable de ello. A esa gente les gustaría hacer un frente contra la revolución; de ahí que nosotros también hayamos tomado la iniciativa y creado creado grupusculos como UNPUCU en los que luego instruimos a su "líder" (y agente nuestro) a que se golpeé la cabeza sobre una mesa durante un "arresto", firmandolo y dándole instrucciones de que le diga a la prensa extranjera que nosotros lo golpeamos para luego sacar la firmación que lo desmiente y así desprestigialos a todos. En cuanto a bloquear al imperialismo, no me parece una mala idea. El problema es que nosotros conocemos nuestras limitaciones. Muchas cosas que quisiéramos hacer no podemos arriesgarnos a hacerlas por cuánto conocemos perfectamente cómo reaccionan los estúpidos, a los que relativamente le ha sido fácil convencer a otros estúpidos en sus planes de agresión. Fue por eso que nosotros nos vimos forzados a abandonar la gran idea de los UMAP, con la que hubiéramos aumentado enormemente la producción de una manera directa e indirecta; directamente obligando a los vagos y otros a que trabajaran a brazos acelerados; indirectamente infundiendo miedo al resto de la población de que podrían ser enviado a una de las Unidades Militares de Apoyo a la Producción si no cumplían con las metas; una idea que nos hubiera llevado al desarrollo desde hace mucho tiempo. El entusiasmo por los fetiches del capitalismo no debe de ser lo único que nos estimule al trabajo duro; más que eso es enfermo que esos fetiches sean nuestros móviles. Si la gente no quiere esforzarse por una sociedad mejor, entonces tenemos que forzarla; nosotros lo estamos consiguiendo solo con amenazas (las amenazas no matan a nadie y son mucho mejores que enfermarle la mente a la gente creándoles necesidades y animandola a comprar productos con los que se esclavizan). No es lo mismo asustar con amenazas que llevarlas a cabo. Sígueme leyendo y terminaras por comprender todo lo que ahora no comprendes.
Sanson 13 febrero 2022 - 6:08 PM
Segun el comentario anterior: " Si la gente no quiere esforzarse por una sociedad mejor, entonces tenemos que forzarla; nosotros lo estamos consiguiendo solo con amenazas " xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx Bravo. Por eso no mando dinero, ni recargo celulares ni voy a ese pais, al contrario apoyo las sanciones a esos que amenazan y me solidarizo con los que responden a las amenazas con pedradas y autos de la SE virados en la calle. O incendiados.
Sanson 13 febrero 2022 - 10:58 AM
No pusieron mi comentario de ayer. Si olvidaron la masacre del Remolcador 13 de Marzo, seguro olvidaran estas cosas.
Rolópez 69 13 febrero 2022 - 12:51 PM
Aunque ustedes no lo crean, así piensan muchos, lo que no son tan sinceros como Sobrino. Se aprende mucho leyendo sus comentarios.
Manuel Figueredo 13 febrero 2022 - 4:48 PM
Pues a confesión de parte relevo de prueba. Ya sabemos que lo de Sobrino, no son simples sarcasmos.

Los comentarios están cerrados.

Agregar comentario