Diez lecciones de las redes sociales en Cuba

A continuación las lecciones que nos ha enseñado las redes sociales en Cuba:

  1. No discutimos solo sobre pelota.
  2. Nuestro sistema educativo tiene una enorme deuda con la ortografía.
  3. Sabemos ser solidarios sin que nos lo orienten desde “arriba”.
  4. Se desarrolla en Cuba una sociedad civil independiente de las organizaciones de masas y de los grupos opositores tradicionales.
  5. Al fin apareció “el momento y el lugar” para hablar de ciertas cosas.
  6. Aquí nadie te puede decir: “habla bajito”.
  7. Somos más diversos y menos unánimes de lo que decía el Granma.
  8. No somos el ombligo del mundo… pero tampoco “lo otro”.
  9. Estamos suspensos en temas como política y economía… pero igual opinamos.
  10. Mantener este derecho es caro, carísimo, pero seguimos luchando.

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15 comentarios

Juan 26 mayo 2020 - 9:56 AM
Son generalizaciones válidas.
Castellanos 26 mayo 2020 - 10:36 AM
Las redes sociales son un espacio de libertad para todos, especialmente para los habitantes de países donde no hay libertad de expresión. Si los cubanos de la isla y los que vivimos en otras partes del mundo empujamos lo suficiente, el gobierno se va a ver precisado a hacer algo o demostrar, ya sin careta, que la opinión de los cubanos no le importa mucho.
Armando Gómez 26 mayo 2020 - 11:15 AM
Muy buenos los puntos,pero en la práctica no creo que los cubanos estén tan suspensos en economía,hoy, los mejores restaurantes y centros nocturnos estan en manos privadas y funcionan mejor que los del estado,por solo poner dos ejemplos.
Ramón 29 mayo 2020 - 7:58 AM
No estamos suspenso exactamente, lo que estamos es en "pause"
Chris 26 mayo 2020 - 11:31 AM
No se olviden del Decreto 370. Jajaja. Saludos
Lynn Cruz 26 mayo 2020 - 11:49 AM
Genial!
Luis Enrique 26 mayo 2020 - 1:37 PM
Cierto... Creo que el autor hizo un buen resumen. Solo ampliaría el punto 7, o añadiría otro igual de relevante: no sabemos debatir todavía. El que discrepa se ve como equivocado o hasta como enemigo. Pero creo que en unos pocos años, tendremos un aprendizaje colectivo edificante. Lo mejor que tenemos los cubanos es que somos bastante sociables y nos gusta "enredarnos" en discusiones. Así que eso de las "redes sociales"... como que cae bien jejeje. Hablando de tecnologías al servicio de la sociedad, ya estoy ansioso por ver funcionando los varios proyectos de IT de los que tengo conocimiento, todos iniciativas privadas. Y sobre todo ver las ideas frescas que estos motiven en lo adelante. Espero que sepamos sacar buen provecho de las tecnologías y al menos virtualmente, podamos ensayar aquello que se nos ha imposibilitado o negado fuera del contexto digital.
Livio Delgado 26 mayo 2020 - 3:14 PM
La mayor lección es encontrarte a esos otros cubanos que piensan bastante similar a ti en el controvertido resultado de la llamada revolución Cubana, decirte a ti mismo, coño no soy yo solo el que esta jodido y pienso diferente en muchísimos aspectos de la vida de la cuba actual, hay una pila que piensan diferente solo que nunca nos dieron la opción de hablar para lograr consenso y mucho menos aglutinar voluntades ni tan siquiera algo diferente de los intereses de poder único que impone el PCC, precisamente porque su UNICO interés es seguir en el poder.
Azul 26 mayo 2020 - 3:53 PM
Ño !! Asere te la comiste !!
Marxismo callejero 26 mayo 2020 - 4:24 PM
En solo dos meses en europa no pude disfrutar de la libertad de expresión y económica que pensé encontrar. En un lugar muy turístico vi como varios policías corrían con fervor detrás de un joven negro acusado de vender souvenir de manera ilegal. En todo ese tiempo tuve un carro a disposición y pude manejar buena parte de la ciudad y su periferia. Algo que no olvido es que a mí ( persona blanca) nunca los policías de tránsito me miraron; en cambio, me indignaba bastante cada vez que veía a un negro o un árabe siendo molestados. Nunca pude encontrar una explicación lógica para tanta casualidad. La mañana en que intenté filmar la escena de los policías corriendo detrás de aquel infeliz que vendía baratijas fui víctima de mi ignorancia por idealizar las libertades de otros. Todos mis socios me gritaron a coro que guardara la cámara porque " los policías te la van a arrebatar de las manos ". Pensé que era una exageración de mis amigos por estos pertenecer a grupos antisistema. Sí, mis amigos están contra lo que consideran la dictadura capitalista. Me propuse recorrer la ciudad en solitario y cámara en mano me metí por los intersticios intestinales de los barrios más populares. No se lo aconsejó a nadie. Realmente no pude deshacerme de la sensación de sosobra que me invadía cuando deseaba recoger testimonios sobre las cosas feas que iba viendo a mi paso. No es fácil para un cubano despistado creyéndose que su país es una mierda y sufre la dictadura más sanguinaria de la historia y del mundo. También recuerdo haber tenido dos malas experiencias en tiendas de la muy famosa cadena Carrefour. Una tarde fuí a entrar con mi cámara para filmar el área de la pescadería. Solo quería mostrarle a mi familia cuan eficientes eran aquellos trabajadores pero me fué imposible. Le pregunté la razón al segurity y me dijo que era orientación de la gerencia, es decir, " de arriba". Ya molesto por tanta falta de libertad de expresión y de filmación me paré en treinta y una y exigí una respuesta razonable. "Quiero que alguien de la gerencia me explique".-dije. Esperé y esperé hasta que luego de una llamada me dijeron: "Son condiciones de Carrefour para preservar el know-how". -¿Cómo?!!. Otro día acompañé a una señora y su esposo a comprar vino. Eran personas mayores y a uno de ellos se le cayó al piso una de las botellas. Rápidamente se acercó un dependiente a culparnos y a exigirnos que pagaramos aquello. Me negué de plano. Había sucedido involuntariamente. Ya decepcionado de vivir mi propia cotidianidad en otro país, entonces, decidí tomar las riendas del asunto y comencé mi propia revolucioncita. Mi amigo me sirvió de traductor. - No vamos a pagar algo que se rompió sin querer. -Ya el señor tenía la botella en sus manos y le faltó precaución para evitar que se rompiera. Ahora tengo que recoger y limpiar todo eso. - Es trabajo de este lugar asumir un imprevisto como ese. ( Ya en ese momento yo no era capaz de discernir cuanto de diferente era mi patria del resto de las patrias del mundo) - A ver quién es el responsable que va a pagar. _¡Aquí nadie va a pagar nada! ¡Necesito ver al gerente de esta tienda!!!! Entonces fué que el tipo dió media vuelta y se marchó. En verdad no pude disfrutar la libertad que, con tanto esmero, algunos se habían encargado de intentar demostrarme. Por supuesto que este dedo no tapa el sol de los problemas que padecemos a diario pero ya no me creo cuentos de camino. Donde quiera tendremos que luchar para alcanzar todas las libertades que nos merecemos todos. Lo mismo en mi país que en otro. Tampoco me gusta que me engañen aprovechándose de mi probable falta de conocimientos o de experiencia. - -
Rey 27 mayo 2020 - 12:42 AM
Estimado Marxismo callejero, no pude evitar llevarme un par de impresiones sobre su comentario justamente pq el año pasado me tome un sabático de varios meses por varios países de Europa. También fui testigo de la policía de Paris prestando "especial" atención a personas de raza negra, normalmente por ser inmigrantes indocumentados en el país. Mis recorridos me llevaron por lugares de clases pobres en Praga, Londres y Austria, y la sensación de inseguridad no fue leve. Vi pobres, vi mendigos, delincuentes y algún abuso policial. Sin embargo a diferencia suya si pude disfrutar la libertad de expresión y económica. Si alguna tienda tenia políticas q me parecían ilógicas simplemente podia entrar a la siguiente, o la siguiente o la siguiente. Todas bien surtidas, todas equipadas, todas tratando de venderme. Pude ver manifestaciones contra el gobierno y a favor. Pude ver debates. Pude incluso entrar a una sesión del parlamento suizo, la puerta esta abierta para TODOS. A diferencia suya no generalizo, entiendo q todos los países tienen cosas buenas y malas, Cuba y USA incluidos, pero puedo comparar perfectamente entre ellos hacia dónde se inclina la balanza. No puedo estar de acuerdo en su opinion de q la dictadura cubana es la mas sanguinaria de la historia y el mundo, lo cual no quita q sigue siendo una dictadura, así como tampoco puedo evitar ver q aunque ningún país ofrezca TODAS las libertades q creo merecen los seres humanos, algunos ofrecen muchas mas q otros. Saludos
Javier el otro 27 mayo 2020 - 1:48 AM
En todas partes cuecen habas. A cualquier lugar de este planeta que Ud viaje seguramente podra, si de verdad lo desea, encontrarse con lo feo, lo malo y lo negativo solamente. Y viceversa. O ambos inclusive. Lo mismo en Europa, Asia, Oceania o la Conchinchina. La eleccion es suya. Tambien puede llegar y pretender hacer su mini revolucion y pretender cambiar reglas en algun comercio o lugar (ridiculas, injustas...o no) sin apenas percatarse que en cada lugar hay normas y/o estandares y les toca a Ud respetarlas. Y si no le gusta, dese media vuelta, entre en la proxima tienda y gaste su dinero en otro lugar, como he hecho mas de una vez.
Manuel* 27 mayo 2020 - 7:54 AM
Pues sí, con Internet es técnicamente imposible callar opiniones. Eso se bueno porque dificulta la existencia de tiranías.
mercylatecla 27 mayo 2020 - 7:56 AM
Me encanta, no por lo que dice, sino como lo dice: con ironía.
Marxismo callejero 27 mayo 2020 - 8:03 PM
Apreciado Rey: Estuve horas y horas viendo los debates parlamentarios y me gustaría que, en mi país, se discutiera con tanto desenfado. Vi mucha libertad de discusión y en ocasiones el show se ponía más que interesante pero me defraudó el hecho de que no pasaba de ahí. Por lo menos a mí no me permitieron ver un real y rápido cambio de situaciones que llevan años golpeando al pueblo. En un momento pensé ir físicamente pero me contuve por dos razones. Primero la barrera ideomática me impediría comprender a cabalidad todos los temas y la esencia de lo que se discutía. Segundo cuando algún amigo tuvo la bondad de traducirme algunos debates, pues, comprendí que, en la inmensa mayoría de las ocasiones, no se abordaban los problemas reales que sufre el pueblo en el día a día y sus soluciones. Estar un día entero discutiendo sobre cómo mejorar el césped de un terreno de fútbol no le interesa a nadie más que al banco y a los inversionistas. Como norma esos debates no se salen de la regla tácita que no se sabe de qué manera todos o casi todos han decidido acatar. Esta regla es el no cambio estructural del sistema, el mantenimiento del Estatus Quo. No estoy comparando con lo que sucede en mi país porque todos estamos de acuerdo en que este tiene que cambiar. Solo digo que no hago idealizaciones sobre otras realidades en contraposición con lo que sucede aquí. Somos muchos-bastantes los que estamos exigiendo un cambio radical, un cambio de sistema y, se lo digo con todo respeto, en la mayoría de las ocasiones sin saber qué carajo proponer. La crítica por la crítica a mi me resulta cansona y es además un instrumento paralizante que le conviene y mucho al poder. Fíjese que usted fué al parlamento, nada más y nada menos, del país más rico del mundo. Debe ser bastante fácil discutir allí donde las decisiones no son de vida o muerte.

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