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jueves, octubre 22, 2020

La Revolución como entelequia

Por: Mario Valdés Navia

El griego Aristóteles creó el concepto de entelequia para designar aquellas entidades que tienen un fin en sí mismas. En la actualidad se usa para hablar de cosas irreales, vagas, que no se pueden entender cabalmente, y menos concretar. El concepto me viene a la cabeza cuando oigo decir, a raíz del próximo congreso obrero, que los trabajadores deben «acompañar a la Revolución». Siempre creí que son sus protagonistas, no sus acompañantes.

Cuando triunfaron las revoluciones rusa y china se empezó a hablar de los compañeros de viaje que podrían tener los obreros y campesinos en la construcción socialista. Se hacía referencia a los miembros de la burguesía y capas medias que existirían y laborarían en el socialismo hasta que, gradualmente, se extinguieran como clases en el tránsito futuro al comunismo. Tanto el Lenin de la NEP como el Mao del Camino de Yenán compartieron este criterio.

El establecimiento de la hegemonía burocrática en los estados de vocación socialista incluye siempre la recreación de símbolos ya establecidos. En Cuba no hay ninguno de mayor significación histórica que el de la revolución. Los mártires anteriores al 68, los mambises, laborantes y víctimas de las guerras de independencia, todos son hijos de ella y sacrificaron sus vidas para hacerla realidad.

Durante el período republicano los políticos no cesaron de clamar por sus méritos revolucionarios en la lucha por la independencia y luego contra el tirano Machado. Desde la derecha hasta la izquierda, todos veneraban la revolución a su manera. Batista y los presidentes auténticos se consideraban a sí mismos héroes y continuadores de la Revolución del 30.

Esta elevada representación social se multiplicó con el triunfo de la Revolución

En el 59 se unieron, como nunca antes, los componentes nacional-liberador y de justicia social. Con el tiempo, la revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes comenzó a ser secuestrada por una burocracia cada vez más empoderada, que se apropió del término Revolución como hiciera Stalin con el de marxismo-leninismo.

De esa forma, el monopolio del poder por los burócratas se identifica demagógicamente con los objetivos históricos del pueblo, la nación y hasta de la revolución mundial. A partir de entonces, en boca de la burocracia, la revolución sería un fetiche que se trocaría en su contrario mediante el concepto de Revolución en el Poder.

En consecuencia, la revolución no vendría desde abajo sino “desde arriba”, y las masas no la protagonizarían, sino que “se sumarían a ella”, “se incorporarían”, “participarían”, “serían convocadas”, o, como se dice ahora, la “acompañarían”.

Este nuevo modelo de revolución burocrática exige a los trabajadores ser “fieles”, “leales” y “estar dispuestos a cualquier sacrificio”

La cuestión es: ¿a quién deben ser fieles y “acompañar” los trabajadores sin chistar?, ¿a la revolución popular liberadora, o al status quo establecido por los burócratas a su imagen y conveniencia?

Se dice, a raíz del próximo congreso obrero, que los trabajadores deben «acompañar a la Revolución». Foto: Ramón Espinosa/AP

Las revoluciones son siempre obra de las grandes masas. Es redundante decir que los trabajadores deben acompañar su propia obra.

Por lo que vale la pena luchar es por abrir cauces a su participación plena y libre y su posibilidad real de control social sobre el poder. Que los obreros, campesinos, estudiantes, intelectuales, TCP y todos los sectores humildes se sientan participantes activos de la revolución; no observadores de un espectáculo donde miran, aplauden y retornan a sus casas a comentar con la familia sus criterios, anhelos y preocupaciones tras la puesta en escena.

Para contactar al autor: mariojuanvaldes@gmail.com

11 Comentarios

  1. Saludos Lic.MARIO///// Le capto aqui en rusia y le recomiendo leer…Православный взгляд…..на ленинский эксперимент над Россией..Un folleto / pequenno libro de cientificos historicos bajo la direccion del teologo religioso…Владимир Лавров……Llegara el momento de reunir a cientficos cubanos para escribir nuestras propios errors o NO?…Quisiera conocer vuestras opinions,,,,En algunas partes de su articulo le apoyoan en otras partes le contradicen al 180 grados….Interesante, vale la pena leerlo…..Si ud vive en la Habana…LO PUEDE ENCONTRAR en el centro religioso-cultural cerca de la embajada Rusa..Gracias….Creo que por 5ta..cerca del acuarium cubano…Si la mente no me falla..No olvidais que soy guajiro, NO habanero jajaja Extos a LJC-debate….De Ing.ruso/cubano

  2. José Martí nos dejo claro en los artículos 4to y 5to de las Bases del Partido Revolucionario Cubano:

    Artículo 4to: “ El Partido Revolucionario Cubano no se propone perpetuar en la República Cubana, con formas nuevas o con alteraciones más aparentes que esenciales, el espíritu autoritario y la composición burocrática de la colonia, sino fundar en el ejercicio franco y cordial de las capacidades legítimas del hombre, un pueblo nuevo y de sincera democracia, capaz de vencer, por el orden del trabajo real y el equilibrio de las fuerzas sociales, los peligros de la libertad repentina en una sociedad compuesta para la esclavitud”.

    Artículo 5to: “El Partido Revolucionario Cubano no tiene por objeto llevar a Cuba una agrupación victoriosa que considere la Isla como su presa y dominio, sino preparar, con cuantos medios eficaces le permita la libertad del extranjero, la guerra que se ha de hacer para el decoro y el bien de todos los cubanos, y entregar a todo el país la patria libre”.

    Necesitamos seguir las ideas del Apóstol, y menos marxismo-leninismo.

  3. Tomado de la convocatoria al Congreso de la CTC:

    «La historia de la CTC atesora un rico legado de lucha por la unidad de los trabajadores y del pueblo, lo que le ha permitido enfrentar y vencer los desafíos y retos en la construcción de nuestra sociedad socialista. Es por ello que entre las premisas de este evento está continuar fortaleciendo esa unidad en torno al Partido Comunista de Cuba y la Revolución, salvaguardar las conquistas obtenidas el Primero de Enero de 1959 y ser fieles al concepto de Revolución suscrito por la mayoría de nuestro pueblo.
    (…)
    Desarrollar y actualizar el socialismo cubano es una tarea estratégica para el Movimiento Sindical
    (…)
    El XXI Congreso contribuirá, sin duda, a la consecución de una sociedad socialista próspera y sostenible que por decisión soberana los cubanos hemos decidido construir, sus acciones estarán encaminadas a fortalecer el poder revolucionario y al más decidido enfrentamiento de cuanto lacere, limite o frene su desarrollo, bajo esta profunda convicción avanzaremos con la seguridad permanente que solo nos espera la victoria.”.

    Nada que ver con lo que el autor del articulo quiere hacernos ver en terminos de que solo se le pide a los trabajadores «acompanhar». Me parece que la entelequia la tiene el en la cabeza.

    Pintar un cuadro deformado de la realidad cubana, aprovechando para tal discurso deficiencias y deformaciones reales pero magnificandolas y absolutizandolas, le hace un flaco favor a la Revolucion. Manipular, a nivel emocional, incoformidades para intentar hacer efectiva esa accion de totalizacion de determinados aspectos de nuestra realidad, es un recurso de dudosa esencia etica.

    Mas seriedad, por favor y mas sentido de la responsabilidad critica y militante.

    • Es cierto que en la convocatoria al xxi congreso de la CTC no dice en ninguna parte, eso de «acompañar a la Revolución». Quizás en algún discurso de algún dirigente se haya dicho y no hay nada extraño. Estamos acostumbrados a estas expresiones y no puede ser de otro modo: es la confesión de que el nuestro no es un Estado de Obreros y Campesinos. Que los trabajadores son esencialmente, asalariados del Estado y también, recientemente, de los nuevos pequeños empresarios que explotan el trabajo asalariado de sus empleados y como asalariados, no son propietarios más que de sus brazos y el salario, tanto el desvalorizado nominal, como el despilfarrado real (social) no garantizan la reproduccion de la fuerza de trabajo, como lo demuestran la baja tasa de natalidad y el envejecimiento acelerado de la población cubana.
      Los trabajadores en Cuba tienen a lo sumo, algún sentido de pertenencia (no les pertenece en la realidad, nada) y esa falta de propiedad de los trabajadores se expresa en el bajo índice de crecimiento del PIB, en el bajo nivel de exportaciones, en casi 10 años de lineamientos que no se cumplen o que no logran nada, en la inmovilidad de la economía cubana y no sólo es atribuible al bloqueo del Imperialismo sobre Cuba.
      Cuidado! En la URSS y los paises de Europa del Este implosionó aquel régimen que llamaban socialista y que nunca lo fue. En otras latitudes, se ha abogado por un capitalismo con fraseología socialista. Lo cierto es que la Revolución Socialista está por hacerse, que el Socialismo es un nuevo modo de produccion, no simplemente un nuevo modo de distribucion que es impensable para todos sin que cambie el modo de producir y los efectos de la propiedad sobre los medios de producción. Por eso, allende los mares, los trabajadores no defendieron aquel régimen, porque no era suyo. Era de la burocracia que el capitalismo monopolista de estado situó en el poder a contrapelo de los trabajadores quienes siguieron siendo los asalariados de siempre y como siempre, su participación se circunscribia -como aquí- no a decidir, sino en poner sus brazos a disposición y obedecer las orientaciones e indicaciones de quien dice representarlos….

  4. Después de leer este cuestionamiento creo que muy poco he de agregar “La cuestión es: ¿a quién deben ser fieles y “acompañar” los trabajadores sin chistar?, ¿a la revolución popular liberadora, o al status quo establecido por los burócratas a su imagen y conveniencia? “, está clarísimo quien es el poder y quien el súbdito que ha de seguir ordenes, la época de los líderes obreros auténticos e inclaudicables frente al poder opresor de los trabajadores paso hace mucho tiempo, Luchadores sindicales como Aracelio Iglesias o Jesus Menendez pasaron a la historia, como también paso el poderosísimo sindicato de trabajadores azucareros o trabajadores portuarios ante la realidad económica a la que el país ha llegado. La CTC es una polea más del sistema, en el primero de mayo podríamos ver consignas y carteles sobre devengar un salario digno por el trabajador Cubano, o la crítica a ejemplos recientes de contratación de mano de obra foránea para trabajos en el área del turismo desplazando mano de obra cubana y local, pero esa organización sindical UNICA nunca se ha pronunciado por los trabajadores, acostumbra más bien a servir de Juez de la patronal cuando la inconformidad y los inconformes rompen el unanimidad acostumbrada.

  5. El texto es una denuncia a la monopolización del Estado sobre la simbología de una revolución que lo supera. El problema de esto es que ancla el proceso revolucionario a la eficacia de la burocracia que está encargada de su aplicación, de fracasar esta última termina dando al traste con el primero.
    Las instituciones son importantes pero debe haber margen en ellas a probar nuevas formas y darle oportunidad a otros de conducir los destinos del país, un sólo método en manos de los mismos no es saludable bajo ninguna ideología y termina en deformaciones políticas predecibles.
    H

  6. Brillante análisis. El burocratismo al estilo Stalinista se apoderó de la revolución. Hay una burguesía socialista dirigiendo el país, sin que nadie tenga derecho a juzgar. Puras aberraciones al marxismo.

  7. Cuba nunca ha podido desarrollar su proyecto de nación original es lo primero a tener en cuenta, lo otro es hacer el mismo juego que sus enemigos.

  8. Analizando este asunto puede enterderse perfectamente porqué Trostky hablaba de la «revolución traicionada»

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