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jueves, octubre 22, 2020

La preocupación del servilismo

Por: Miguel Alejandro Hayes

En una ocasión le preguntaron a Marx por el defecto que más despreciaba en los hombres. Sin dudarlo dijo que el servilismo. De seguro esa idea no era una simple delicadeza personal sino que él entendía lo dañino que puede ser el servilismo al pensamiento revolucionario, sus críticas a aduladores como Pieper y Lassalle son prueba de ello. Sin embargo, cuando el servilismo trasciende más allá de un hombre y es característico de una sociedad, es mucho peor, porque una sociedad donde impera el servilismo está muy lejos de ser revolucionaria.

Vale recordar un clásico del pensamiento latinoamericano: El hombre mediocre, de José Ingenieros. Con su ayuda podemos dibujar una pequeña descripción -lo más fiel posible- sobre una sociedad inundada de servilismo. Las comparaciones, si bien cuestionables cuando se traen de los pelos o se busca generalizar fenómenos complejos, son extremadamente útiles para encontrar regularidades históricas, analicemos con ese espíritu:

Es usual  que se comience a fomentar el servilismo en condiciones donde la sociedad ofrece ciertas ventajas universales a sus miembros. Muchos aceptan estas a cambio de algunas renuncias a otros elementos que se creen característicos de otras sociedades.

Existe un guardián del orden -al parecer servil- al que solo le basta con la condescendencia pasiva de sus miembros, con sus almas de siervos. La auto-domesticación facilita la lucha por la vida de estos últimos.

Empieza a florecer la burocracia. Esta teme al digno y adora al lacayo. El miembro ejemplar y destacado de esa sociedad es muy fácil de describir: está bien domesticado, o mejor dicho, es un buen siervo.

Ese hábito de servidumbre se revela como una ideología: la de la domesticidad, que sabe disfrazarse de correcta ante los demás y enjuiciar sin importar si son artistas, intelectuales o pueblo en general.

Predomina el respeto a las jerarquías, la disciplina ciega a la imposición, el homenaje decidido a todo lo que representa el orden vigente, la sumisión sistemática a la voluntad de los poderosos; en fin, predomina todo lo que refuerza  la domesticación, el servilismo.

Dentro de todo eso –claro- que no pueden faltar los hombres que tienen esa síntesis en su comportamiento[1]: el carácter. Pero es muy difícil que estos sean mayoría, porque al parecer donde hubo esclavos, se reproducen más fácilmente esos caracteres serviles. El tiempo y el ejercicio adaptan a la vida servil. Esa mala costumbre de obedecer genera una mentalidad doméstica.

Esas inclinaciones serviles por desgracia, son bien vistas entre cierta burocracia, que consideran al servil superior al digno. Los primeros, logran que sus voluntades claudicantes sean toleradas: su servilismo lo ocultan con esas acciones insignificantes de la vida cotidiana, pero cuando hay situaciones donde son obligados a buscar una solución, se agita la personalidad y se revela el siervo interior.

No obstante, aquel de carácter debe cuidarse. Cuanto más peligrosa es la verdad que dice,  más difícil será volverla a pronunciar; y es normal que sea así, porque en los mundos cargados de hipocresía, mucho se  conspira contra las virtudes civiles.

El guardián está siempre esperando por la ovación de los ungidos, con su arma filosa para agredir a un nuevo rebelde que anuncie herejía. La falta de tolerancia, lo describe.

Para los adoradores de las condiciones imperantes en la sociedad -que son otra de las clase serviles-, no falta la felicidad. Los adulones exhiben su domesticidad y afirman estar orgullosos de ella, en cada acto, en cada manifestación. No hay servidumbre legal, pero muchos hombres se auto-convierten a esta voluntariamente.

Si el guardián o sus sombras inferiores -otra clase de serviles- cometen lo inmoral, deberá ser olvidado por todos. Si  aquel del carácter intenta un acto heroico, será acusado de ególatra.

Las sombras buscan con mucho anhelo a gente firme, a pensadores e intelectuales libres, sin perdonarles el lujo del criterio propio. Lo hacen con más rigurosidad que el mismo guardián.

Como punto cumbre, esto puede acentuarse de tal forma que el hombre digno sufrirá del envilecimiento colectivo.  Para ese escenario, puede pensarse que los mediocres servilistas están llegando a sus extremos.

[1]José ingenieros asume una visión del carácter donde lo considera una síntesis de muchos factores internos.

20 Comentarios

  1. Y mientras el debate es entre, centristas, intelectuales, serviles ciudadanos, guardianes de alguna fe, etc, Cuba, se hunde literalmente en la miseria material y espiritual, no hay esperanzas de una vida mejor, los monopolios estatales controlan la economía y la destruyen sistemáticamente, como ejemplo, Cubana de Aviación es en caída vertical hacia su desaparición o venta a los intereses extranjeros… bye, bye, American Pie!!! 😉 Saludos

    PD.- Por aca trabajando duro, para tener todo listo para mis vacaciones en Francia e Italia! 🙂 🙂 🙂

  2. El lió es como identificar a un servilista? me explico los que queremos una cuba socialista, es decir la mayoría de los cubanos, necesitamos cumplir con los deberes que acordamos en nuestra constitución, que entre ellos esta defender y apoyar a nuestros lideres. Hay que diferenciar al que apoya del servil. Para mi uno de los aspectos que lo identifica es la faltas de criterios divergentes sin caer en esto que definió Fidel como «incorregiblemente contrarrevolucionarios».
    Saludos

    • @ Michel… Y si la corrección necesaria, únicamente posible, fuera “incorregiblemente contrarrevolucionaria”, entonces, que hacen, se suicidan?! el concepto revolución esta manoseado y usado como la biblia, depende de quien lo interprete. 😉 Saludos 🙂 🙂 🙂

      • No, se aplican las medidas que corresponden en las leyes aprobadas por todos. Por suerte acá no vivimos en países como EE.UU donde se torturan personas sin juicio.
        Saludos

      • @ Michel… En Canada la tortura es condenada por la ley y nadie esta excluido, ni siquiera los separatistas de Quebec! 😉 Saludos

    • Así es Michel, y como decíamos en el otro comentario, con frecuencia se espera un premio por el lacayismo, hace ya años leí una frase de la que desgraciadamente no recuerdo su autor, que más o menos decía «El rasgo distintivo de toda esclavitud es tener un precio»

    • Michel:

      El servilidómetro está en el incumplimiento de los aspectos que esclareció el 1° de Mayo del 2000 Fidel, en la Plaza de la Revolución:

      «REVOLUCIÓN es

      sentido del momento histórico;
      cambiar todo lo que debe ser cambiado;
      igualdad y libertad plenas;
      ser tratado y tratar a los demás como seres humanos;
      emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos;
      desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional;
      defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio;
      modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo;
      luchar con audacia, inteligencia y realismo;
      no mentir jamás ni violar principios éticos;
      convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas.
      Revolución es
      unidad,
      independencia,
      luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo. «

      • creo que por ahí va la cosa, seria una buen rasero ese concepto de revolución, que por cierto le queda muy grande a unas cuantas personas.
        Saludos

    • @ SRM 5…Eso! Los pastores de la revolucion tienen casa, el rebano de ovejas y cabras siguen albergados! 👈 Saludos

  3. Hay un rasgo que tambiuén caracteriza al servil y no se dijo en el post, como un can, espera su recompensa después del trabajo, o sea, yo te apoyo servilmente y a cambio obtengo alguna ventaja material, favoritismo o posición cómoda, no creo que sea en todos los casos pero en una gran parte de ellos así funciona.

    • ELP:

      Lo del servil esperando recompensa ES GENERAL, no en algunos casos. Lo he explicado en varias oportunidades en los debates…E incluso, hay seviles a servicio de los imperialistas, apoyando «incondicionalmente» lo que la Historia ha demostrado que lleva al fracaso, se usó mucho en toda la Europa de Este, por eso lograron dm»democráticamente» involucionar.

  4. 8 ELP. En un estado cuya principal actividad sea el turismo, el servilismo pasará naturalmente de generación en generación. Ah, cuando será el día en que gobiernen los inteligentes y no los listos, dijo un pensador francés.

    • Sebastián R Machado:

      ¿De dónde sacaste esa idea descabellada de que «En un estado cuya principal actividad sea el turismo, el servilismo pasará naturalmente de generación en generación.»?

      Un tipo de actividad como ese que requiere cortesía no es que se sea servil.

    • Visita Las Vegas con un poco más de 600 mil personas y más de 42 millones de turistas al año y un sólo hotel recauda más que las remesas que se envían a Cuba, prostibulos etc etc y el norte de la ciudad en pobreza y homeless en cada esquina, di tú

  5. ¿¿¿¿¿????? Debo estar perdiendo neuronas pues no puedo comprender ni a quien «descubre» a Ingenieros en el segundo decenio del siglo xxi, ni hacia donde va su artículo, ni a aquellos que sibilinamente lo comentan.

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