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jueves, octubre 22, 2020

La lealtad constitucional no es elección, es deber

Por: René Fidel González García

«Creo que no nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos, ciegos que ven, ciegos que, viendo, no ven». José Saramago, en Ensayo sobre la ceguera 

Un joven recién graduado de Derecho, es un misterio saber qué razón en particular lo lleva a hacerlo, escribe como lema de su perfil de Facebook la siguiente frase: ¨Jurista revolucionario… más revolucionario que jurista¨, sus antiguos profesores sospechan con dolor ante esa afirmación absurda y antitética, que no ha de ser ya, a esa edad, o a otra cualquiera, ni lo uno ni lo otro, que puede sea cosa de tiempo verle cabalgar el más pedestre oportunismo.

Por su parte, un funcionario ideológico, ya cercano a su retiro, alega haber estudiado Derecho y de inmediato, imposibilitado de rebatir racionalmente la exposición de un caso que le es comunicado y donde se acumulan asombrosamente violaciones de las leyes de la República y la conculcación de derechos constitucionales por individuos e instituciones, las justifica –con puñetazos en la mesa que piensa es un ¨glorioso¨ preámbulo a su intervención– apelando a una interpretación torcida y falaz del articulado de la Constitución cubana: ¨la defensa de la Revolución por cualquier medio posible¨, dice. Cuando serenamente le argumentan que ningún artículo constitucional faculta a ninguna institución, a ninguna organización, a ningún ciudadano a violar las leyes, menos su propia letra, calla, entonces se queda a solas, se regodea con el poder que cree tener, eso le basta.

Ambas historias son, en apariencia, parte de los hechos, pero puede que en realidad sean parte de las consecuencias.

¿Qué nos pasa? Durante años los constitucionalistas cubanos han estado advirtiendo desde sus diminutos cotos de acción en claustros universitarios y eventos académicos, casi siempre gremiales y cerrados a la opinión pública, de la existencia de un enorme déficit en la cultura jurídica nacional. Ese déficit habla sobre todo de lo marginada que está la Constitución en nuestra cultura política, de su empobrecimiento y desconexión como vector y agencia capaz de producir una orientación social de valores y prácticas cívicas.

No ha sido en verdad un esfuerzo en vano, nunca lo es, pero esa denuncia y ese incansable profesar de la centralidad y jerarquía de la Carta Magna como un conjunto normativo superior e imperativo, rector y controlador de los actos de la administración pública y las leyes realizado por los constitucionalistas cubanos a partir de la comprensión de su trascendencia civilizatoria para la sociedad política que somos y queremos ser, no ha logrado vertebrar y oponer una acumulación cultural contraria a ese enorme vacío fundamentalmente ético, de principios y valores que se hace con su ausencia como eje real de nuestra vida cotidiana e institucional.

De ese vacío se exuda siempre, lo ha hecho antes y lo puede hacer ahora, como anticipación de todos nuestros miedos, una muy peligrosa mezcla de soberbia, oportunismo e impunidad, de intolerancia y vanidad, de orgullo, de codicia, de irrespeto al otro, de arbitrariedad, de hipocresía, todo aquello de lo que intenta ser valladar y prevenir la forma de gobierno republicana y la Constitución que refrendaron nuestros padres y abuelos.

Desconocida por la mayoría de la población, inutilizada por el hasta ahora caquéctico desarrollo de mecanismos que permitirían la defensa particular de derechos reconocidos y garantizados por ella ante violaciones de individuos e instituciones; carente de una jurisdicción propia que procure a todos y a todas la tutela y la justicia constitucional, e ignorada como norma superior por tribunales y órganos de control de la legalidad; vista como un obstáculo menor y despreciada por funcionarios que le asocian – a ella y a su invocación – confusamente a otras ideologías, e incluso a macabros planes del enemigo, es ésta cenicienta del Estado precisamente, y sobre todo, la Ley suprema que se otorgó a sí misma la Revolución para hacer posible el socialismo en Cuba.

¿Es posible ignorarla entonces sin consecuencias? ¿Es posible defraudarla entonces sin menoscabo de lo que ella contiene como ideal de justicia, dignidad e igualdad, de bien común? ¿Qué se erosiona, qué se deforma, que se pervierte en nuestra sociedad cada vez que ello ocurre?

En el último periodo de sesiones de la Asamblea General una diputada llamaba la atención sobre el hecho de que no todos los diputados tenían teléfonos celulares y acceso a internet. Me consta personalmente que hasta hace unos pocos años esa misma diputada –mi primera Constitución, me dijo, al regalársela yo casi como premonición de lo que después vendría– ni siquiera tenía, por lo menos, un ejemplar propio de la Constitución, pero cabría hacer la indagación en otro sentido, quizás más cardinal, quizás más coherente con nuestras urgencias y desafíos: ¿cuántos diputados y funcionarios conocen la Constitución, más allá de los seminarios y conferencias que se les puedan haber impartido?, ¿cuántos fueron educados en su amor y respeto? ¿cuántos la tienen en su cabecera, en su portafolios, cuántos la consultan y velan por su cumplimiento como ciudadanos y representantes electos por el pueblo que en definitiva son? ¿cuántos creen en ella? ¿cuántos conocen y practican sus valores superiores? ¿cuántos están dispuestos a correr todos los riesgos por la defensa de todo lo que ella establece como cánones y dogmas de nuestra sociedad?

No se trata de posar, ni de responder, ofendidos y virulentos, a tales preguntas, eso sería fácil. A inicios de la década de los cincuenta del siglo XX cubano esas mismas preguntas podían haber sido hechas a la mayoría de los integrantes de una generación de ciudadanos que no dudaron en usar el derecho de resistencia a la opresión que les concedía su propio texto constitucional cuando la vieron usurpada y reducida al capricho de un grupo.

Cuando el año pasado una rama de nuestra administración pública privó intemperita y silenciosamente del Derecho a la Educación a una joven estudiante, arrollando a su paso el Artículo 1 de nuestra Constitución, sentí mucha vergüenza. Extrañé a aquellos ministros revolucionarios que escribían a sus colegas, ¨opinión que tengamos que caerles a palos nos lleva ganada ya media pelea¨. Ningún constitucionalista en Cuba se habría atrevido –ni se atrevió– públicamente a convalidar ese acto brutal e incivil, ese despropósito, ese expediente de incapacidad y debilidad, de impotencia política, sin huir para siempre de la marca de la afrenta y la infamia.

No olvido haber terciado una discusión ocurrida en relación a ese caso en las redes sociales en la que se argumentaba por una parte, con encono y mediocridad, que para los contrarrevolucionarios no había ningún derecho; recordé a los foristas en ese entonces, parte del legado del que se nutre nuestra Constitución y la conducta de los revolucionarios cubanos de todos los tiempos; ¨ …cuando después de un combate se capturaban soldados de la dictadura de Fulgencio Batista siempre se le respetó su derecho a la vida, su integridad y dignidad personal, a pesar de haber ultimado a compañeros muy valiosos en el fragor del combate, como también se les procuraba asistencia médica si estaban heridos, la mayoría de las veces privándose la guerrilla de los medicamentos más necesarios; que a los miles de integrantes del ejército de la dictadura derrotado no se les negó tampoco el derecho a ser alfabetizados, o estudiar, e incluso a convertirse en profesionales universitarios, o a trabajar, o a ser beneficiarios de la reforma agraria, o cualquier otra medida de justicia social desarrollada por la Revolución; que cuando después por un error murieron asfixiados al ser trasladados algunos prisioneros de la invasión de Playa Girón, los responsables fueron sancionados; que los hijos y cooperantes de los alzados contra la Revolución, y no pocos de ellos, después de extinguir sanción, nunca fueron privados de ningún derecho …¨

Hay algo de tenebroso, algo que asusta, algo que se desata sin frenos ya, cuando se olvidan los valores y los principios, el respeto a los derechos, la decencia, y se le sustituye –y devalúa– por la cobardía disfrazada de una pretendida intransigencia y firmeza. Llama siempre la atención que comportamientos ampulosos y ruines, vulgares, sean cotizados cuando llega ese momento, la forma en que la razón y el sentido común son dejadas a un lado. En política, y me temo que los tiempos venideros dejarán constancia de ello cada vez más, todo eso es un remedo de la torpeza y de incapacidad y trae graves consecuencias.

Y es que cuando alguien se siente superior a nuestras leyes, a ti, a mí, a nosotros, cuando logra doblegarlas, flanquearlas o usarlas taimadamente por intereses espurios, no hará otra cosa que buscar y seleccionar a sus iguales para seguir haciéndolo posible. Ese es un aprendizaje que no se olvida. De tales miasmas salieron todos los monstruos de nuestro pasado, saldrán de seguro los monstruos del futuro, si no lo evitamos.

Hay una Cuba oscura entre nosotros hambrienta de poder, dogmática y autoritaria, irascible, sectaria, que no dudará aliarse con la otra Cuba oscura que hemos adversado con el socialismo. Tenemos que aprender a identificarla en la genética de siameses que se comparte entre los privilegios de función que se defienden e intentan perpetuar, en la ambición, la vanidad y el ego desmedido y la riqueza nacional o foránea que se hace a costa de la explotación del otro.

Ambas esperan su oportunidad para ser una misma y descarrilar la democratización de nuestra sociedad y el Estado de Derecho de las mayorías que nos urge seguir desarrollando, por eso le temen a la Constitución, a su condición de arca de las metas tangibles, o por alcanzar, de la civilización en nuestro país, a su culto por los ciudadanos, porque no puede ser la Constitución monopolio de nadie cuando es de todos.

Seremos sin dudas responsables si un día acaban por imponerse por nuestros miedos y flaquezas. Esa es una agonía pospuesta que nos lastra como nación y a la que solo cabe oponerle la Cuba nueva que hayamos podido ser hasta hoy, la Cuba nueva que queremos ser.

Pienso en todo eso ahora que la era de los campeones de la autoridad ética en la política cubana culmina, ahora que nos disponemos a dar nuestro voto por quienes nos deben representar en el gobierno nacional, ahora que necesitaremos de la humildad, la sensibilidad, el altruismo, la inteligencia, de la honestidad, del valor colectivo para enfrentar los retos que nos esperan como sociedad, ahora que deberá llegar el tiempo de los ciudadanos para evitar que por la brecha dejada por los grandes se cuelen e impongan finalmente sobre cada uno de nosotros los enanos –la multitud de tiranuelos–, que tan prolijamente han alimentado la indiferencia de los buenos, la cortedad de miras, la desconfianza y el miedo supersticioso al pensamiento y al ejercicio del criterio diferente.

La defensa de la Constitución, de sus valores, derechos y garantías como la más auténtica herencia política del Socialismo en Cuba, su despliegue protector para impedir y cesar violaciones, para conceder y reintegrar, para salvaguardar la integridad y el pleno ejercicio de los derechos y la lealtad constitucional que exijamos a nuestros servidores públicos y en esa consecuencia a las instituciones y al Estado, será quizás la primera frontera política que pongamos entre nosotros y todos esos peligros, también nuestro escudo y nuestra espada, la política nueva que tenemos que hacer y lograr valer como ciudadanos. Por eso al título de ésta columna, para ser leída por ustedes, habría que agregarle: faltar a ella es un delito –también traición–.

Tomado de: Rebelión

33 Comentarios

  1. El autor del post dice…»Hay algo de tenebroso, algo que asusta, algo que se desata sin frenos ya, cuando se olvidan los valores y los principios, el respeto a los derechos, la decencia, y se le sustituye –y devalúa– por la cobardía disfrazada de una pretendida intransigencia y firmeza.»…siempre por las ramas, fantasmas sin nombres, intransigentes sin apellidos y si ponemos las cosas y los nombres donde van, Tatu y Harold sufren un ataque cardiaco de supuesta firmeza y borran todos los comentarios al respecto, en fin, mas de lo mismo en una botella mas fina y llamativa, «marketing centrista» jugando por la izquierda. 😉 Saludos

  2. La constitucion de la Rep fue moldeada, ajustada, manipulada, pintada, organizada y un largo etc con la UNICA y CLARA finalidad de garantizar la supervivencia de un modelo de gobierno.

    El modelo NO ha funcionado ni lo hara, por ende la constitucion que se diseño para ella, tampoco lo HARA, maxime si en esta esta escrita esta espada de DAMOCLES:

    —————————-

    CONSTITUCIÓN DE LA REPUBLICA DE CUBA

    Capítulo VII

    DERECHOS, DEBERES Y GARANTÍAS FUNDAMENTALES

    «artículo 62o.- Ninguna de las libertades reconocidas a los ciudadanos puede ser ejercida contra lo establecido en la Constitución y las leyes, ni contra la existencia y fines del Estado socialista, ni contra la decisión del pueblo cubano de construir el socialismo y el comunismo. La infracción de este principio es punible.»

    ————-

    !Apaga y vamonos!

      • Tony y si a esto le sumas que el titulo del post esta mal porque la lealtad constitucional no es elección !ES OBLIGACION O VAS PRESO! , entonces o la cambias o te buscas otro lugar donde YA LA CAMBIARON

        Saludos

      • Raudelis tu y el lic Alexis estan en candela con los haitianos..vi unos programas donde, un niño haitiano limpia zapatos con un trozo de la bandera de Dominicana y cuando le preguntan que por que la usa dice que por que no sirve…..y en Chile desembarcan en vuelos hasta 300 y los chilenos erizados

      • ¿A dónde? Os vais a Cartas desde Kuba….para poder compartir ideas brillantes con Evelio, Gabriel Del Pino, uno de los gestores de la Yoani años atrás,etc.
        Naturalmente, el feudo de Fernandito cuenta, afortunadamente, con varios comentaristas correctos y éticos, que son la minoría porque el blog está diseñado para buscar los aplausos de la derecha cubana residente en EEUU que disfrutan viendo los post «de arena» y se callan cuando aparece uno calizo….

      • Ilustrisimo pase por «Cartas desde Kuba» y la verdad me aburren esos mismo temas.

        Mucha labia pero pocas soluciones.

        Me lei el tema sobre la falta de pescado pero alla falta todo. Justo ahora comienza semana santa y dominicana esta abarrotada de pescados !Sin tener ninguna flota pesquera!

      • Raudelis:

        EE.UU. NO BLOQUEA LO QUE INVADIÓ Y OCUPÓ PARA IMPONER SUS TRANSNACIONALES PARA APROPIARSE DE LOS RECURSOS NATURALES DE REPÚBLICA DOMINICANA.

        Y le brinda migajas de las ganacias que SE ROBAN.

      • profesor a los EEUU los sacaron de dominicana por la fuerza DOS VECES cuando invadio el pais

        (en cuba solo fue cuando giron y no fue directamente)

        La primera ocupación estadounidense de República Dominicana se produjo entre 1916 y 1924

        La segunda ocupación estadounidense de la República Dominicana (1965-1966)

        No se cree que los dominicanos aguantan tanto a los invasores extranjeros ya que su propia independencia fue sacando a los españoles y despues al ejercito haitiano

        Con razon gomez fue a cuba a enseñar a pelear al machete

  3. René Fidel González García, dice…»Hay una Cuba oscura entre nosotros hambrienta de poder, dogmática y autoritaria, irascible, sectaria, que no dudará aliarse con la otra Cuba oscura que hemos adversado con el socialismo.»…El descubrimiento del agua tibia, sucedió hace mucho, la fecha esta perdida en los remotos siglos pasados, logico, claro, diáfano, la elite actual en el Gobierno Cubano, esta de facto y hecho, negociando la mejor manera de entenderse con la vanguardia del exilio cubano, los mas irascibles dentro del sistema actual en la isla, no dudan en cerrar filas con los mas recalcitrantes exiliados en Miami, Madrid, Mexico , etc, para no quedar fuera de juego, lo importante no es quien le da la mano al otro, sino, quienes representan mejor los intereses del pueblo, el partido único actual y sus representantes en la ultima votación no parecen tener la columna vertebral erecta que se necesita en estos tiempos difíciles. 😉 Saludos 🙂 🙂 🙂

  4. Excelente articulo. Me preocupa que no se ha dicho mas nada sobre las anunciadas reformas a la constitucion, esperemos que se eliminen cosas absurdas que aun estan vigentes.

    • @ informatico_en_cuba…El próximo quinquenio estará llenos de artículos como este, inclusive mas críticos, mas profundos, pero al final los que controlan la economía y el poder real en la isla, habrán terminado la magnifica transferencia de poder, bienes y riqueza que tuvieron el mal gusto de intervenir a otros propietario, hace casi 60 años, esta nueva repartición que sera hecha entre la clase surgida en los últimos cinco quinquenios, dejara al final al pueblo de Cuba, donde estan hoy, mal representados, mal parados, mucho mas pobres y dependientes de la ayuda gubernamental y familiar del exterior. 😉 Saludos

      • Tony una vez alguien me dijo que el que pasaba hambre en el capitalismo, igual seguiria pasando hambre en el socialismo y que despues tendria otra vez hambre al regresar al capitalismo por la simple razon de que el hombre que trabaja siempre consigue como mantenerse, el flojo NO.

  5. «La defensa de la Constitución, de sus valores, derechos y garantías como la más auténtica herencia política del Socialismo en Cuba»

    🙂 Y como nunca se ha construido ningun socialismo entonces ¿Que herencia va a dejar?

  6. Sin dudas un interesante post que tiene mucho para comentar y debatir, por lo pronto, un par de ideas:

    El autor, dentro de lo que Iroel llama «centrismo» trata de salvar lo insalvable y trata de «quedar bien» con el pueblo al que le niegan derechos, pero a la vez defendiendo tangencialmente, a los responsables y al sistema que ellos llaman «revolución», que son los que les niegan esos derechos al pueblo.

    Lo incongruencia anterior pone de manifiesto la gran debilidad del «centrismo» cubano actual, que no acaba de comprender que a estas alturas no es posible «reformar» a los que han monopolizar el poder durante 60 años y que sólo habrá cambios verdaderos y se podrá salvar algo de la utopía, con el «borrón y cuenta nueva» del que habla Raudelis.

  7. Hoy no toca andar en estos menesteres..Bastante es haber comprobado un par de cosas que me han gustado.

    Pero antes de pirarme decir que el post tiene una buena intención y expresa algo evidente: las normas están para cumplirlas, la Constitución está para respetarla.Lo que ocurre es que en ninguna parte es así y si no que se lo digan al Tribunal Europea de Derechos Humanos de Estrasburgo que acaba de fallar por unanimidad contra el Reino de España por imponer una pena de cárcel a dos manifestantes que quemaron la foto de los Reyes en 2007. Los sancionados recurrieron y llegaron al Tribunal Constitucional que volvió a fallar contra ellos.
    Ahora Europa condena al Reino de España por Inquisidores.

    Como chascarrillo decir que no pensaba que Fernandito estuviera realizando «obras de amor» editando una cosa que ni es blog, ni es revista digital. Esa ambigüedad se paga y de ahí el bajón de 40.000 posiciones en tres meses, un bajón de casi el 30%.

    Fernandito es de los editores de blogs o lo que sea que defiende la tesis de «los malos» de uno y otro lado. Leo que en el post también se mencionan dos Cuba oscuras y se llega a afirmar que podrían llegar a entenderse. Me parece un poco fuerte tal hipótesis: «que no dudará aliarse con la otra Cuba oscura».

    Creo que mencionar la existencia de los Hombres de la Caverna, tal vez sea necesario en algún momento: insistir en esa idea y hacerla lema de campaña, es un error y en este caso ridículo dado que decir que un proyecto como CDC es «una obra de amor»…. ¿cómo se dice..?
    ¿le zumba el mango?


    «Solo las obras de amor que construyen despiertan esos sentimientos entre los que solo saben odiar y destruir.»
    (leído en paypal-vuelve-a-bloquear-la-campana-de-cartas-desde-cuba/)

  8. La causa fundamental de que no se respete por funcionarios y gobernantes la Constitución es que en Cuba no existe un estado de derecho ni independencia alguna del Poder Judicial con relación al Ejecutivo, que pone o quita a jueces y tribunales en base a su lealtad política y su «vocación» de hacer lo que se le manda sin preguntarse si es legal o no, ya que son «más revolucionarios que juristas».

    Lo anterior pone a los ciudadanos en una situación de indefensión completa cy por otra parte permite que Ministros y funcionarios con completa impunidad establezcan mediante Resoluciones internas medidas y disposiciones que no son legales, pero si de obligatorio cumplimiento por los ciudadanos.

    Por ejemplo, la prohibición de que los cubanos se alojaran en hoteles, que es completamente inconstitucional, se estableció mediante una disposición del MINTUR y estuvo vigente por más de 10 años, sin posibilidad real de que un ciudadano lo denunciará y pudiera llegar al Tribunal Supremo con su demanda.

    Otro ejemplo entre muchos, es lo relativo a la perdida de la ciudadanía, que la Constitución establece que se pierde cuando el cubano adquiere otra ciudadanía, pero que no se cumple porque en más de 20 años no se ha hecho la ley con el procedimiento y se exige, con fines recaudatorio, que el cubano con otra nacionalidad tenga que sacar y mantener actualizado el carísimo pasaporte cubano para poder visitar Cuba.

    • Asi es profesor, pero repito que el capitalismo no es para viejos, debiles mentales ni enfermos porque asi les resulta muy dificil COMENZAR DE NUEVO cada vez que sufre una caida

  9. Queridos jóvenes:

    Desde la TRAICIÓN de Stalin y sus secuaces, y los seguidores pequeños burgueses escaladores OPORTUNISTAS que DEFORMARON la Teoría del Proletariado, el M-L, se han dedicado a decepcionar a los trabajadores, hasta lograr lo que se produjo con la INVOLUCIÓN de toda la Europa del Este, y la deformación de los Movimientos y Partidos que FUERON de izquierda.

    Hacen lo mismo que los CRISTINOS, esos falsos cristianos que adaptan la palabra de Dios a sus conveniencias demagógicas y egoístas.

    Por ello, la importancia de los esclarecimientos como este que publicaron hoy.

    La diferencia de la FES Comunista, de las FES anteriores es precisamente la interrelación entre las Organizaciones de Masas y Sociales; con su Partido de nuevo tipo, Partido conformado por los más esforzados, combativos y capacitados de cada capa y clase social que conforma el proletariado (obreros, campesinos, trabajadores precarios, y los intelectuales cognitarios) que interpretando las crecientes necesidades de la sociedad trazan la política; que su Estado Proletario convierte en la Constitución y el cuerpo Legal que la convierte de obligatorios PARA TODOS… LA POLÍTICA HECHA LEY.

    Por eso es real que es TRAICIÓN que alegando «no política» la demanda de un derecho, se permita que este sea violado y pisoteado.

  10. Hace unos dias lei que ya ni el plan «jaba» es permitido para comentar, el lunes me cambiaron la «caja de bola» de la rodilla derecha me pusieron una protesis luego, de varios años de tener una artrosis sin costo alguno ya que vivo en el «cominismo con coca-cola» que hasta un certificado me entregaron en ingles y sueco para mostrar en lso aeropuertos en caso de que suene el metal, Ahora tendre un poco mas tiempo para leer y hacer algunos comentarios.

    • @cubano47

      También desde el «capitalismo con ron made in Cuba Socialista» te deseo vaya bien esa rodilla. Si no has leído a Mankel o solo has leído sus novelas policiacas, que también merecen la pena para comprender la sociedad sueca y su evolución, lee sus textos «anticapitalistas» situados en África, en Mozambique… Aunque se diga que es literatura juevenil, es bueno leer la trilogía sobre una niña de 12 años, Sofía, que pisa una mina antipersonal, tras la enésima guerra y ahí empieza una bonita historia; El secreto del fuego, Jugar con fuego,La ira del fuego.

      En el llamado «capitalismo», vivimos mucha gente que somos más socialistas que otra cosa: Mankel diría que fue uno de ellos. Cada vez más, las constituciones de la mayoría de países aportan más socialismo y menos capitalismo. Solo los «rentistas» y especuladores como el pobre Señor Tang, no se bajan del burro, porque ven que todavía están los Trump, los Macri, los Berlusconi, los Aznar…..

      También eran personas comprometidas, comunistas, dos autores poco conocidos pero que cada día son más valorados. Se trata del matrimonio Maj Sjöwall y Per Wahlöö: escribieron solo diez novelas pero son muy buenos.

      • Calvet las primeras novela de ese matrimonio me las lei en Cuba, luego se reciclaron al vänster partiet (partido de izquierda) pues, el partido comunista empezo a sonar mal aqui. De Menkeltambien he leido al igual que Stig Larsson. Aqui tomo vodka, wiskey y el ron que tomo es dominicano Barcelo aunque a veces compro Havana Club para hacer tragos.

  11. @ Raudelis…Harold estaba en Cuba, pasando el Spring Break, por eso es que no se conecta a la internet como lo hace desde NYC, razón por la cual Orlando el Inagotable, puede trolear sin muchos problemas, tienes razón no hay que alimentar al troll…casualmente el Josep Calvet se lleva bien con el…trollismo familiar…jajaja!!! 🙂 🙂 🙂 Saludos

    • No es que me lleve bien con él, sino que tiene un punto que se aparta de lo corriente y tampoco le he visto nunca la mala baba de otros de tus «amigos»: de hecho, fíjate que si fuera un «indeseable más» (haberlos, haylos…) Edu, que modera los comentarios, es decir los aprueba o no, no los publicaría… y Edu para mi, es «sagrado».

  12. TONY TE HE DICHO OTRAS VECES QUE LJC NO ES SITIO PARA VENIR A PROMOVER NOTICIAS DE PÁGINAS WEB PAGADAS PARA MANIPULAR LA REALIDAD CUBANA. SI INSISTES EN HACERLO TE SACO DE LJC POR UN TIMPO COMO MEDIDA EDUCATIVA.
    TATU

    • Estaba tratando de comentar sobre este reporte de la prensa oficial cubana y me pasaron al cuarto de las papas! Harold, deberia saber que ciertas instituciones militares, dedicadas hoy al trapicheo capitalista, nosotros, siempre las comentamos aqui, con mucho respeto, pero sin cariño, no porque sean comunistas, ya no lo son, pero su actividad monopolista comercial, los convierte en competencia desleal…jajaja!!! 🙂 🙂 🙂 Saludos

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