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jueves, octubre 22, 2020

La filosofía de Estado

Por: René Portuondo

El marxismo ha sido casi desde su surgimiento, la supuesta base filosófica-política sobre la que se erigen los sistemas de la izquierda más radicales que han llegado al poder[1].

Más, en vez de tomar el mismo como una forma de analizar la realidad (más allá del discurso que repite esta consiga una y otra vez), se ha hecho como si fuera la receta para la construcción de una sociedad futura, terminando por convertirse en una sistema cerrado que contradice su propia existencia. Muy probablemente este hecho sea inevitable al tratar de subordinar el pensamiento reflexivo a la política de una manera tan vulgar como se ha venido haciendo.

Fundar sobre el marxismo una ideología, significa organizarla sobre la crítica más radical a todas las ideologías, el propio marxismo. Por lo que una ideología marxista debe partir de cuestionarse a si misma todo el tiempo. Esto, claramente parte por asumir críticamente su esencia, su propio movimiento, su coherencia. La dialéctica materialista, bajo la que supuestamente se erige todo el sistema filosófico-ideológico de la izquierda marxista, en las condiciones de ese acoplamiento (con las necesidades políticas específicas) se convierte en una sistematización acrítica, que no puede sino colapsar sobre sí misma.

Esa filosofía de estado que encuentra su punto de partida en el intento de hacer una concepción filosófica sobre la base de conocimientos filosóficos vulgares, proceso que pasa por el acoplamiento forzado de la filosofía y la política, que degenera la primera en la preponderancia del segundo término, relegando a la filosofía a ser la base de la fe en la lucha política.

En estas condiciones se deja ver, que ese Estado que un día abogó por la vida de ese corpus teórico, terminará por emplear todo su poder en detener ese movimiento filosófico claramente sin dejar de legitimarse en nombre de esa misma filosofía, de ese movimiento, al convertirlo en generador de fe y en un freno de las proyecciones políticas de ese estado centralizado.

La filosofía marxista, como todo pensamiento no puede detenerse sin desaparecer. Cuando el movimiento que le dio origen se convierte en un sistema cerrado de leyes inapelables y conceptos ya vacíos, el marxismo mismo se desvanece. Aunque siempre quedarán quienes se llamen marxistas, algunos incluso “pensadores marxistas”, más exactamente, los que querrán tener y tendrán institucionalmente esta actividad asignada y que con su propio actuar solo reforzarán en este desvanecimiento. Mientras que el movimiento se pierde, se disuelve en su propio inmovilismo y estos pensadores seguirán allí, inmóviles, como fósiles a la espera de su descubrimiento.

El movimiento comunista, institucionalizado ahora con su “ideología” marxista, termina por convertirse en la negación vulgar de sí mismo, en algo verdaderamente extraño, que erige la crítica como consigna para encubrir la ausencia de esa misma crítica.

En la forma en que la teoría que se formula desde los filósofos oficiales y se difunde así misma como la culminación del pensamiento mismo -el dialéctico- termina por cambiarse en su contrario. Crítico desde lo más profundo, se degenera en un dogmatismo, en una sistematización simplista, en una dialéctica materialista institucionalizada que pierde con esto todo su contenido, a punto de ni ser dialéctica, ni ser materialista.

En su pretendida sistematización, se termina por convertir en el soporte forzado de una ideología que en su desenvolvimiento termina liquidando la reflexión crítica, sobre la que la propia dialéctica se funda. Aunque menos que antes, aún es común escuchar hoy, la palabra “dialéctica” en el discurso de muchos pensadores institucionales, políticos y funcionarios, muchas veces presidida o seguida de la palabra “contradicción”, parecería que la vulgarización del los concepto “contradicción dialéctica” y “dialéctica”, ha sido lo único que ha quedado realmente en la mente de los “marxistas” institucionales, claro tras una reducción de la misma a la contradicción más simple, al proceso más común que nada tiene que decir.

Y este es el principio de una filosofía de estado socialista, que parte del reduccionismo, de una lógica “socialista” que se funda en el aniquilamiento de su propia esencia, convirtiéndose en todo lo que debería despreciar. El modelo fijo, fascinante, la cajita filosófica que se debe seguir, imitar y respetar; este es el principio de la esclavización y el servilismo del pensamiento. Aquí parece entonces que esta nueva filosofía de estado no da respuesta a la realidad, no es útil para analizarla,  en la que se acumulan las dificultades, su lenguaje se vuelve complejo, como si quisiera encubrir su propia inutilidad. El pensamiento, bajo el nombre engañoso de “dialectico” se expresa ahora como su opuesto como una ideología fija, que tratará por todo los medios de encubrir sus carencias bajo el manto de la fe, la moral, y la égida  Revolución.

Lo dice un marxista.

[1]Se afirma supuesta base, ya que a consideración del autor muchos de estos movimientos no usan racionalmente la tradición fundamentada en Marx.

12 Comentarios

  1. Marx nunca habló de partido único. Tampoco el apóstol mencionó tal aberración.

    Hoy en día no puedo votar en elecciones cubanas o proceso constitucional pues el sistema actual margina a sus ciudadanos emigrados.

    • Es difícil determinar en qué consiste el Marxismo ya que Marx, en sus numerosos escritos, transmitió multitud de ideas, a menudo contradictorias. Por ejemplo, en su «Crítica al Programa de Gotha» defendió la enseñanza privada:

      “Eso de “educación popular a cargo del Estado” es absolutamente inadmisible. ¡Una cosa es determinar, por medio de una ley general, los recursos de las escuelas públicas, las condiciones de capacidad del personal docente, las materias de enseñanza, etc., y velar por el cumplimiento de estas prescripciones legales mediante inspectores del Estado, como se hace en los Estados Unidos, y otra cosa, completamente distinta, es nombrar al Estado educador del pueblo! Lejos de esto, lo que hay que hacer es substraer la escuela a toda influencia por parte del gobierno y la iglesia.”

      En ese mismo escrito arremete contra el igualitarismo:

      “Ante hombres desiguales la distribución tiene que ser desigual y, para que sea justa, el único medidor tiene que ser el trabajo“

      • Manuel:

        ¿Crees que todos los que te leen son anticomunistas o desconocedores?

        Esas citas, las sacaste de contexto, ellas se refiere a las deformaciones teóricas hechas por los anarquistas en el Programa del Partido Obrero Alemán, por ello esas glosas marginales al Programa analizándole punto por punto.

        Hasta mutilaste la cita. Como punto y seguido dice:

        «Sobre todo en el imperio prusianoalemán (y no vale salirse con el torpe subterfugio de que se habla de un ‘Estado futuro’, ya hemos visto lo que es éste), donde es, por el contrario, el Estado el que necesita recibir del pueblo una educación muy severa».

        Siguiéndole con este párrafo aclarador de lo que es ese Programa:

        «Pese a todo su cascabeleo democrático, el programa está todo él infestado hasta el tuétano de la fe servil de la secta lassalleana en el Estado; o –lo que no es mucho mejor– de la superstición democrática; o es más bien un compromiso entre estas dos supersticiones, ninguna de las cuales tienen nada que ver con el socialismo.»

        Y la que sacaste sobre la distribución de la riqueza, lo que aclara es como es la distribución en el Período de Tránsito y en el Socialismo.

    • Son muy conocidas estas palabras de Marx:

      «Entre la sociedad capitalista y la sociedad comunista media el período de la trans- formación revolucionaria de la primera en la segunda. A este período corresponde tam- bién un período político de transición, cuyo Estado no puede ser otro que la dictadura revolucionaria del proletariado.»

      Se entiende que Cuba está en ese período de transición, por tanto, aplicando el Marxismo, debe de existir una «dictadura revolucionaria del proletariado» hasta que se alcance el Comunismo.

      En fin, lo malo es que Marx no nos aclara cuanto tiene que durar ese «periodo de transición»

    • Carlos:

      ¿Y por qué Marx habló del Partido Comunista en su obre «EL MANIFIESTO COMUNISTA»?

      ¿Por qué Martí organizó la Guerra Necesaria solo con el Partido Revolucionario Cubano?

      ¿Tú eres emigrado, sin abandonar la ciudadanía cubana, o eres de los que se autotitulan «exiliados» con ciudadanía de otro país?

  2. «Por lo que una ideología marxista debe parir de cuestionarse a si misma todo el tiempo.»

    xxx

    !Negativo!

    La ideologia que se cuestione a si misma todo el tiempo NO VALE UN CENTAVO partido a la mitad

    Justamente la supervivencia de una ideología radica en su integridad monolítica y la ausencia de cuestionamientos internos

    De ahi que el marxismo siempre se postulo como DOGMA, como verdad SACROSANTA y ay de aquel que se atreviese a cuestionarla

  3. El mundo tiene dos campos: todos los que aborrecen la libertad, porque sólo la quieren para sí, están en uno; los que aman la libertad y la quieren para todos están en otro”; y: “La patria es de todos, y es justo y necesario que no se niegue en ella asiento a ninguna virtud”.

    Ambas frases de nuestro apóstol, José Martí

  4. Manuel, no olvide que Marx no estaba pensando en sociedades como la cubana, que jamás pagó por un capitalismo industrial, y hoy se ha quedado atrasadísima. Con errores o sin errores, poco de lo que escribió Marx es aplicable a Cuba en cuanto a transición hacia una nueva sociedad. Hoy mis encontramos ante un mundo different al de Marx, en el que domina el capital financiero, no el industrial, por lo que los análisis marxistas partiendo de Marx se quedarán cortos. En Cuba andan a la deriva, y de lo único que se puede agarrar es de la soberanía nacional.

    • Yozime, Un análisis científico exigen definiciones precisas. ¿Qué es exactamente capitalismo financiero? Supongo que corresponderá a las empresas tales como los grandes fondos de inversión que invierten en bolsa, es decir en acciones de empresas y en deuda pública. Pero resulta que en los países desarrollado la contribución mayor a la economía no es esa.

      Por ejemplo, en el Ibex 35, que es la bolsa española que contiene las 35 empresas mayores del país, solo hay 6 empresas que se dedican a finanzas. Hay multinacionales poderosísimas como Inditex (vestimenta), Telefonica (comunicaciones) e Iberdrola (energía) que están en cabeza de la lista y no se dedican al capital financiero.

      • Manuel:

        EL CAPITALISMO FINANCIERO:

        Es un subtipo del capitalismo, que es un sistema económico que surgió a principios del siglo XX y presenta como característica principal la subordinación de los medios de producción a la acumulación de dinero y obtención de ganancias a través del mercado financiero (acciones, productos financieros, valores, derivados y mercado de divisas). Está presente en la economía mundial hasta la actualidad.

        CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES:

        – Fuerte presencia en la primera mitad del siglo XX, de empresas (industrias, comercios y finanzas) monopolizadoras. Integración de capital industrial a la banca.

        – Búsqueda de ganancias importantes en el mercado financiero, a través de la negociación de acciones, divisas, derivados y otros productos financieros.

        – Fortalecimiento del sistema de créditos y financiamiento para la adquisición de activos (bienes raíces, automóviles y otros productos).

        – Fortalecimiento de mercados bursátiles. Aparición de las empresas multinacionales (transnacionales).

        – Creciente importancia de los bancos en la vida empresarial y de las personas.

        – Dependencia del sistema para pagar las facturas, obtener préstamos y financiamientos, inversiones y otras actividades financieras.

        – Aumento de la especulación financiera en los mercados.

        – Aumento de los beneficios de los bancos, intermediarios financieros, seguros y firmas de corretaje que operan con acciones en bolsas de valores.

        – Aparición y recuperación de profesiones orientadas hacia el mercado financiero.

        – Creación, uso y dependencia de sistemas tecnológicos en las operaciones financieras.

        CRISIS EL CAPITALISMO FINANCIERO:

        La primera ocurrió en 1929 con la rotura de la bolsa de Nueva York (El Jueves Negro). La devaluación de las acciones de las empresas norteamericanas se produjo rápida y significativamente, muchas empresas fueron a la quiebra. EE.UU. desagregó las consecuencias en los demás países, por lo que la crisis se extendió por los países capitalistas del mundo.

        La más reciente y aún extiende al mundo sus consecuencias negativas surgió en los Estados Unidos en 2008, con el estallido de la burbuja inmobiliaria y la devaluación de los productos financieros presentes en las carteras de muchos bancos estadounidenses y europeos, EE.UU. repitió el mismo método que en 1929, desagregó las consecuencias en los demás países, por lo que la crisis se extendió por los países capitalistas del mundo. La crisis disminuyó el crecimiento económico en diversos país al incrementarse el desempleo en Estados Unidos y Europa.

        (Fuente original: Escuelapedia.com)

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