En busca de la igualdad perdida

Imagen de portada de la edición española de La tiranía de la igualdad, de Axel Kaiser. (Foto: Amazon)

Hace poco más de un año un viejo amigo puso en mis manos un ejemplar de La tiranía de la igualdad. El sugerente título y las conversaciones sobre política que sostuvimos me hacían imaginar un manifiesto liberal en toda regla. Él, abiertamente de derecha; yo, una joven de izquierda enamorada de románticos paradigmas.

Por lo general, el ser humano tiende a buscar siempre opiniones afines que refuercen los puntos de vista propios; en cambio, desecha aquello que huele a diferente y puede incluso intentar desacreditarlo. No quise pecar de esto último, sin hacer una lectura personal. Confieso que me acerqué al libro con recelo, pero también con la inquietud intelectual de conocer qué argumentos podría sostener el autor contra la igualdad. Una tarde me bastó para leer a Axel Kaiser, reconocido politólogo, académico y economista chileno.

La tiranía de la igualdad (2014), en apariencia crítico con lo que al autor denomina «derecha estatista» y demoledor con la izquierda latinoamericana, no dejaba de ser aquello que sospechaba al inicio: una loa al individualismo, con un discurso sagaz, convincente y, quizás, un poco emocional, como buen discurso político. El texto de Kaiser reflexionaba en torno a la naturaleza humana y buscaba en ella desmontar el concepto de igualdad. «La gente lucha por ser mejor y no por ser iguales», sentenciaba.

En Cuba, desde hace años escucho un discurso ambivalente acerca de la igualdad: «no se debe confundir igualdad con igualitarismo», dicen algunas consignas. La historia de las últimas décadas en el país evidencia una vuelta de tuercas al ideal de «mismas posesiones todos», enarbolado a partir del 59.

Con el monopolio estatal de la producción, distribución, y la mayor parte de los servicios logrado a finales de los sesenta —después de eliminar a productores independientes y monopolios que operaban en la Isla— parecía que construir una sociedad igualitaria era cosa de coser y cantar. El subsidio a actividades como salud, educación, seguridad social y deporte, y la restricción del mercado como el escenario potencial de las desigualdades sociales en aras de la planificación, completaban la receta de la felicidad.

A partir de entonces, la sociedad cubana quedó compuesta por grupos sociales muy bien demarcados: la clase obrera, el campesinado, los trabajadores intelectuales y una ínfima parte de trabajadores no estatales urbanos. Dicha estructuración socio-clasista se mantuvo estable hasta finales de los ochenta, como señala el investigador Albert Noguera en un artículo publicado en la Revista Europea de Estudios Latinoamericanos y del Caribe.

De acuerdo con Noguera, entre 1959 y 1989, Cuba figuró como una de las sociedades más equitativas del mundo, con una diferenciación de ingresos per cápita entre el 20% de población con ingresos más altos respecto al 20% más bajo, menor de cuatro veces. En este contexto, destacaba además que las transformaciones sociales llevadas a cabo por la Revolución alentaban un sentimiento de bienestar y calidad de vida entre la población.

Un cuarto de siglo después del triunfo revolucionario llegó una de las primeras sacudidas para el sueño socialista: el proceso de rectificación de errores y tendencias negativas de la segunda mitad de los ochenta. Se trataba de un vaticinio del derrumbe del socialismo en Europa del Este y un intento por frenar la catástrofe financiera que se avecinaba, consecuencia de un modelo económico deformado, con poca diversidad y dependiente de potencias extranjeras.

El fin de la URSS y los primeros años de la década de los noventa dejaron al descubierto las enormes grietas de la economía cubana. Con una reducción del 85% de nuestras relaciones comerciales, el país se sumía en una crisis que todavía arrastramos. La sociedad comenzaba a comprobar que la igualdad, tal y como se había soñado, era insostenible, porque en una nación económicamente ineficiente no puede existir ese tipo de desarrollo.

Pero la debacle de los noventa dejó entrever otras diferencias que echaban por tierra la utopía de la igualdad. Resurgieron la prostitución y la delincuencia, creció el sector informal y Cuba poco a poco dinamizó su mercado interno. Asimismo, afloró el turismo y se despenalizó la tenencia de divisas.

Se abrió la puerta a una economía dual, con una parte sujeta a la ley del mercado de oferta y demanda, catalizador de una diferenciación social evidente en cuanto a las posibilidades de acceso a determinados bienes y servicios, comercializados en divisas. A partir de entonces comenzaban a jugar un rol decisivo en la economía cubana las remesas familiares. De hecho, se estima que entre 1989 y 1996 se ingresaron al país tres mil millones de dólares por este concepto.

Axel Kaiser (Foto: Pablo Monge)

Luego del 6.to Congreso del Partido Comunista de Cuba en 2011 y con la aprobación de los Lineamientos, la privatización recibió un impulso sin precedentes, pues —mientras en los noventa se permitió el cuentapropismo para un limitado número de actividades y, sobre todo, de pequeños productores— la nueva apertura otorgaba un papel más protagónico y diversificado para el sector no estatal.

Como colofón, en 2021, el gobierno amplió el espectro de actividades privadas, llamadas eufemísticamente por cuenta propia, de ciento veintisiete a más de dos mil, además de la aprobación de ley de las micro, pequeñas y medianas empresas.

Lo anterior ha representado un bálsamo necesario para una economía estancada y controlada totalmente por el Estado, que además figuraba como el mayor ofertante de empleo. Sin embargo, algunas lecturas sobre estas medidas apuntan hacia la consolidación silenciosa de un modelo de capitalismo de Estado, con restricciones en torno a la propiedad y a la generación de riqueza en manos privadas, que ha dejado en el camino la esperada mejora en el acceso a bienes y servicios por parte de la mayoría de la población. 

Mientras el discurso oficial se agota en el carácter público de la salud y la educación, aproximadamente el 70% de las familias del país vive con menos de 117 USD al mes, de acuerdo con una encuesta realizada por Statista a 1141 cubanos entre junio y julio de 2021.

La investigación de la empresa alemana, especializada en el procesamiento de datos, indica que para hogares de tres o más integrantes, dicho monto simboliza un ingreso de menos de 1,90 USD diarios por persona. En el momento en que se realizó esta encuesta, la tasa de cambio vigente en el mercado informal era de 1 USD por 50 o 60 CUP, por lo que estamos hablando de un monto que oscila entre 100 y 120 CUP. Estas cifras indican que más de ocho millones de cubanos vive por debajo del umbral de la pobreza, marcador establecido por el Banco Mundial.

Cuestión de matemática elemental: ante la escasez, la distribución equitativa de un poco para muchos ha significado en la práctica la socialización de la pobreza. ¿Esta era entonces la sociedad igualitaria que prometía el socialismo cubano?

La igualdad figura como un derecho, refrendado por la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas que data de 1948. El documento plantea un trato similar para cualquier persona con independencia de su género, etnia, religión o posición social, como también lo reconoce la Constitución de la República de Cuba.

Sin embargo, garantizar igualdad de oportunidades para el desarrollo individual representa un gran desafío en la práctica debido a las condiciones de vida de las que parten grupos menos favorecidos, como aquellos procedentes de estratos humildes y marginados, con un bajo nivel de escolaridad y trabajos precarios o informales. 

El concepto de «equidad» pudiera convertirse entonces en una alternativa más viable y justa, en tanto no renuncia al principio de la igualdad, sino que parte del reconocimiento de las diferencias y condiciones de vida de cada ciudadano. Garantizar la igualdad implica que el Estado desarrolle políticas públicas orientadas a la eliminación de las brechas en torno al acceso a bienes y servicios básicos por parte de colectivos socialmente vulnerables.

Y aunque hasta ahora solo me he referido a la igualdad en materia económica, no debe obviarse la dimensión política. Ser iguales debe suponer también el respeto a los derechos civiles, económicos, políticos y jurídicos de todos los ciudadanos, y que disentir de una supuesta voluntad colectiva unánime no sea sinónimo de la pérdida de libertades individuales.

La igualdad conlleva que cada ciudadano disponga de una vivienda digna y de un trabajo como fuente fundamental de sustento, por solo citar dos elementos básicos. Ello contrasta con un fondo habitacional que a inicios de 2021 tenía un millón 452 852 viviendas (37% del total) con una infraestructura en mal estado o con peligro de derrumbe y un salario medio de alrededor de cuarenta dólares estadounidenses… Y en ese orden pudiera continuar el discurso con una interminable apología a la miseria de las mayorías.

Así como la justicia, la democracia o la libertad; la igualdad es intangible, no solo por su naturaleza abstracta, sino porque resulta casi imposible conquistarla por completo. Más que un logro social para la vanagloria de cualquier gobierno, representa una especie de deber ser para toda sociedad, en tanto mute y se adapte al contexto social en que vivamos.

Después de leer a Kaiser coincidí con él en varios puntos y discrepé en otros tantos, pero en algo le doy la razón: a lo que no debe renunciar ningún ser humano es a la igualdad en dignidad.

Textos relacionados

Visiones del Código de Familias III (+ Audio)

Visiones del Código de Familias II (+ Audio)

Oda para Son Gálvez

12 comentarios

Esteban 5 mayo 2022 - 8:16 AM
La dictadura cubana habla de igualdad entre los de abajo, no entre ellos, los del grupito de poder, y los de abajo. Mientras el sistema comunista reparte la pobreza entre sus gobernados, los de la élite militar/partidista viven como reyes al tiempo que van hundiendo en la miseria y la desesperanza a un país del que no tienen la menor idea de cómo sacar del hueco en que ellos mismos lo metieron. La igualdad es el discursete de los pillos que gobiernan Cuba para los cubanos de a pie.
Todos Se Van, la película – ALTOLIBRE.COM 5 mayo 2022 - 8:21 AM
[…] En busca de la igualdad perdida […]
juanaBacalao 5 mayo 2022 - 9:52 AM
La igualdad conlleva que cada ciudadano disponga de una vivienda digna y de un trabajo como fuente fundamental de sustento, por solo citar dos elementos básicos. eso no es mas que una falacia que no se de donde saca la autora, la igualdad debe ser ante la ley, eso y nada mas, porque el status de un individuo en la sociedad depende mucho del grado de esfuerzo y trabajo que este ponga para mejorar su vida, el estado ni es responsable por ese esfuerzo ni debe entrometerse en lo que el individuo quiere hacer de su existencia, su unica responsabilidad en esa equacion es mejorar los medios para que la educacion y las oportunidades de trabajo crezcan dia a dia. en todo pais donde se practico el principio de que "todos debemos ser iguales" el resultado fue el empobrecimiento de toda la sociedad y el atraso social y economico de la nacion. y para el enunciado en cuestion, el estado no tiene ninguna responsabilidad de proveer techo a los individuos, sino mejorar la capacidad de la sociedad para construir mas viviendas, el estado debe mantenerse al margen del mercado, no introducir sus garras mas alla de mejorar lo que ya esta funcionando.
Manuel Figueredo 5 mayo 2022 - 4:13 PM
A lo que no debe renunciar ningún ser humano es a la libertad plena y luchar por ella hasta las últimas consecuencias.
ivan el electron libre e independiente 5 mayo 2022 - 9:59 AM
Saludos y respetos estimada Mabel y foristas, artículo interesante que da pie a múltiples opiniones y criterios. Le sugiero que no haga referencia a Nogueras, sus afirmaciones sobre Cuba, como una de las sociedades más equitativas del mundo y que las transformaciones sociales alentaban un sentimiento de bienestar y calidad de vida entre la población, son muy mal vistas en este foro, palabras no gratas y que molestan en este foro, tácitamente una herejía, así que sí.no quiere ser linchada mediáticamente le aconsejo que se distancie públicamente. Pero volvamos a su texto, personalmente considero que ningún país es totalmente independiente de potencias extranjeras, si puede señálame alguno se lo agradecería, todos de una forma u otra tienen sus diferencias entre capas y estratos sociales, con niveles de pobreza, marginalización, etc, etc, pero volviendo a nuestra Cuba: Esos índices que mencionas, elaborados evidentemente por tecnócratas y que sitúan a este país, en un nivel altísimo de pobreza, que significan, acaso desnutrición generalizada de los cubanos, pobreza sin igual que impide andar sin zapatos o ropas, índice de insalubridad y mortalidad elevado comparable a las más pobres naciones del planeta, analfabetismo, baja escolaridad, en síntesis es nuestro índice de pobreza según las estadísticas, realmente igual o equiparable a iguales cifras de otras naciones, me parece que le falta algo de análisis a esa conclusión. ¿Podrías adema ayudarme a encontrar algún país que a diferencia de este infame partido estado gobierno no tenga bolsones de pobreza y marginalidad, personas sin hogar y sin vivienda digna, sin trabajo y sin tierra para trabajar y subvencionados con cupones de alimentos, medicinas y pago de la renta de la vivienda? Me parece que muy cerca del nuestro hay uno. Particularmente considero que igualdad, equidad y equilibrio pudieran ser o no a primera vista sinónimos, lo que se trata es de que aun con diferencias exista igualdad de oportunidades, en medio de un capitalismo de estado o sin estado que algunos consideran salvaje, donde pocos tienen mucho, algunos tienen algo y muchos no tienen nada. Ahora el eslogan o cliché mediático es la crítica a la privatización económica de la sociedad cubana, hace algunos años era el sueño, la quimera de muchos ¿por fin en qué quedamos? En cuanto a la dimensión política y el respeto a los derechos civiles, económicos, políticos y jurídicos y de disentir la apoyo totalmente, falta mucho, bastante y demasiado para alcanzarlos plena e igualmente, contentarse con lo poco de lo que disfrutamos es una falacia, pero el camino, la vía y la forma que escogen muchos en este foro en ese sentido, me parece que igualmente lleva a otra tiranía, sin consenso no hay avance posible para este país. Pase Usted un buen día, los foristas y gracias por adelantado a la joven cuba. PD quien busca la venganza deberá cavar dos tumbas, una para su oponente y otra para sí mismo---CONFUCIO, así que si ese es tu nombre, bien JOD--- estas.
Sanson 5 mayo 2022 - 10:20 AM
Otra ciberclaria que trata de encontrar consuelo. Se empennan en encontrar el mal de otros aunque sea como buscar una aguja en un pajar. Mal de otros consuelo de mediocres.........
dario 5 mayo 2022 - 10:02 AM
otro mito : laigualdad y feicidad del pueblo cubano desde 1959 a 1989 !!!! Que felicidad y que igualdad anora la autora ?? La prosperidad basada en la tarjeta de abastecimiento,las tarjetas para productos industriales,los sueldos de miseria la escasez generalizada,la represion galopante,la indefencion total,el aislamiento,las saidas definitivas,las carreras con requisitos especiaes,las escuelas en el campo,etc,etc y un faraon y su corte de Heroes viviendo y gobernando sin freno ni responsabilidad ??Un pais sin soberania viviendo de los subsidios y remesas ?? Un pais que ignoraba como vivian sus gobernantes,tenendo que obedecre las ordenes disparatadas y locas del Invicto ?? Esa es la "gloria que se ha vivido ?? Vamos,autora !!
cubano47 5 mayo 2022 - 11:07 AM
Ya el genio de Orwell describio la dictadura de la igualdad en su obra 1984, su libro esta vigente y seguira 62 mil milenios asi que, no hay nada nuevo.
Manuel Figueredo 5 mayo 2022 - 1:15 PM
Me dijeron un día: Vamos a construir una sociedad donde la pobreza sea cosa del pasado, donde todos, pero todos, seamos iguales, donde no exista la represión por pensar diferente, donde no se tenga que emigrar por causas políticas o económicas. Hoy miro hacia allá, detrás de la cortina de hierro y me digo a mi mismo: Que jodidos estamos cuando una farmacia de la vecina Haití está más surtida que una en cualquier parte de la república Cubana . ¡ CONTINUIDAD !
ivan el electron libre e independiente 5 mayo 2022 - 4:20 PM
rectifico no hay solo uno, hay muchos paises que subvencion con cupones de alimentos, medicinas y pago de la renta de la vivienda, eso si es equidad verdad.......
Sanson 5 mayo 2022 - 11:25 PM
Hay cubanos que se han de una forma u otra sub-acomodado. Me explico. NO PUEDEN COMO EN EL RESTO DEL MUNDO intentar triunfar ya que para eso estan los castro-descendientes y su claque selecta que si pueden tener negocios y propiededes como Sandro o como los hijos de el difunto Guevara. Por una pequennisima porcion de las francachelas de Tony Castro, a el entonces Canciller Perez Roque y el "prometedor" de Carlos Lage les halaron la cadena y fueron a parar al desague donde vive el resto de los cubanos. Ni mas ni menos.Ya nadie los considera ni los consiente y viven con casi cero derechos como el resto de sus olvidados compatriotas. Tampoco ocuparan ( me refiero a los cubanos en general) cargos de importancia como Mariela o los otros raulitos hijos y nietos y si lo hicieran tienen que saber que como dijo el Patriarca hay una linea que divide que es EL DISFRUTE DE LAS MIELES DEL PODER que es lo que le permite a unos pocos otorgar, coger y disfrutar mientras que al otro solo se le permite recibir con la consecuente obligacion de AGRADECER ETERNAMENTE Y JURARLO con un servilismo canino. Los cubanos, hasta los que se consideran exitosos saben que no pueden disentir, votar o regalarse cosas sin poner en peligro su situacion. Una cosa tan simple como un carro debe ser otorgada de arriba ya que nadie puede como en el resto del mundo, tomar un dia libre e ir a una consignataria de la marca que quiera y sacar uno. Tampoco sentarse en la computadora para cuando se levante minutos despues tenga la reservacion de un vuelo que lo llevara a un lugar turistico y la reservacion del hotel y el carro rentado para moverse. Jamas. Esos que defienden a cal y canto a esa basura en que viven y hasta se consideran afortunados no son mas que el equivalente a la QUERIDA DE UN HOMBRE CASADO que puede ser mas o menos bueno con ella, pero nunca permitirle los derechos de una esposa..Y a la primera " que se pase" la manda a freir tuza y se busca otra. Y si se le va la mano le puede propinar hasta una buena mano de golpes.
sierra 8 mayo 2022 - 6:45 PM
No he leido el texto del profesor chileno, sin embargo, creo que la propia realidad de su pais, es el mejor ejemplo de cómo la inequidad y la desigualdad llevadas a un extremo, son igual de insostenibles que la "extrema" igualdad. Nada, que parece que en esto hay un punto medio de equilibrio, que no es ni el absurdo estatista del socialismo cubano ni el otro absurdo del mercado y el liberalismo total del neoliberalismo latinoamericano.

Los comentarios están cerrados.

Agregar comentario