Fundición

(Imagen: Wimar Verdecia)

―¡Te dije que ese nivel de improvisación iba a traernos malas consecuencias!

―¿Qué tú querías: que incumpliéramos con el pedido y nos culparan de no completar la plantilla de activistas de redes digitales?

―Pero la escasez de combatividad en nuestros almacenes no es justificación para que sustituyas ese componente con los ochocientos miligramos de perfiles falsos que les echaste.

―Fue lo más a mano que encontré. Si a la mezcla le hubiera agregado la majomía que tenemos desde los noventa, el resultado hubiera sido peor.

―Recuerda que los cubanos estamos hechos de una aleación entre resistencia, creatividad y patriotismo.

―Elementos un tanto vencidos.

―Ese material ni se corrompe, ni se degrada y mucho menos se quiebra.

―Muy fácil decirlo, pero nadie calcula las condiciones en que trabajamos. ¿Recuerdas aquella vez en que nos quitaron la corriente y se nos fue un lote de militantes con pobre combatividad en la base?

―Peor el cuadro cuya mezcla nos llevó una semana completa, para que después emergiera de la fragua el corrupto que salió. Olvidó que el Partido lo hacemos día a día sus militantes no solo a la hora de la reunión o de pagar la cuota mensual, hay que asumirlo como un modelo de actuación.

―Por la actuación no hay que quejarse…

―Me refiero a actuar ante las circunstancias, como hace la masa de trabajadores al llamado urgente de la patria. Cada quien, en el lugar que le corresponde, abraza el deber, convencido de que el compromiso individual es inaplazable para hacer tangible el bienestar colectivo.

―¿Y esa trova? ¿No serás tú el que hurtó el poquito de esperanza en el porvenir que me quedaba en un saco?

―Cuba vive por la voluntad de sus hijos, por la entereza y la fuerza que nos da la unidad. Trabaja porque esos mismos hijos saben que un revolucionario no conoce los caminos llanos si pretende llegar a las estrellas.

―Fuiste tú, no hay duda. Y si la ligaste con las proyecciones económicas para el 2030 claro que verás el firmamento.

―¿Es el nuestro ese núcleo del Partido aglutinador e inclusivo? ¿Son la mayoría de las organizaciones de base el espacio donde se debate lo que más preocupa? ¿Cuán esquemáticas son aún nuestras reuniones? ¿Cómo ajustarlas a los tiempos que corren?

Esas preguntas estaban en el algoritmo con que iniciamos la producción del centro hace más de veinte años. Pero en aras de aumentar la productividad y hacer más con menos…

―El contexto varió. Hay una visión inclusiva para alcanzar el bienestar del pueblo y su progreso económico sostenible bajo modalidades racionales de consumo y producción.

―Demasiado racionales para mi gusto.

―La dinámica demográfica está marcada por el negativo saldo migratorio, los bajos niveles de fecundidad sostenida y el aumento de la esperanza de vida al nacer. El decrecimiento de la población y su creciente envejecimiento son aspectos que influyen en el desarrollo del país.

―En el subdesarrollo.

―Muchos años de decidir desde arriba atrofiaron la capacidad de maniobra política de nuestras instituciones y sus dirigentes, desentrenados para una sociedad mucho más diversa y plural, donde los intereses ya no son tan lineales u homogéneos.

―Ah, porque ya no se decide desde arriba.

―Si no hay primera dama, mucho menos hay primer rey. Lo ha dicho el Juventud Rebelde: «Con nosotros, mirando hacia el Maestro, Díaz-Canel parece estar todos los días en peligro de dar su vida por su país y por su deber. Su marcha ha sido, es cierto, retada hasta por remolinos; su travesía pudiera recordar la que a Ítaca hiciera el valiente Ulises, severamente probado por los dioses, pero él tiene la fortuna de navegar muy bien acompañado».

―¿Ese es el artículo que dice que nuestro jefe de Estado tiene sus amuletos, y los lleva así, tan descubiertos, que a veces no se notan?

―El mismo. Asegura también que nuestro conductor supremo tiene aleación de titán.

―¡Se filtró la fórmula con que nos esmeramos en el 2018 para que llegara adonde llegó sin contrincante alguno!… Sospechoso lo que dice después el mismo periodista: «Somos un pueblo poderoso y es fuerte, tiene que serlo, el hombre que, sin temer la grisura de las nubes, toma el primero de los once millones de remos de la barca». ¡Se pira Canel! ¡Los once millones van, y de que van van!

―Este es un pueblo fiel, a pesar de sus necesidades. Solo los odiadores desean que ocurra una cosa así. Marchar en Cuba dejó de ser sinónimo de irse, mucho menos de desfilar por demandas o reclamos. Este Gobierno se ocupa todos los días de los problemas reales de los trabajadores.

―De crearlos, sí.

―El presidente acaba de decirlo en su último discurso: amamos el amor y odiamos el odio.

―Y necesitamos la necesidad.

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9 comentarios

El inagotable, Orlando J Martinez 22 mayo 2022 - 7:59 AM
Agradable lectura.
El inagotable, Orlando J Martinez 22 mayo 2022 - 8:02 AM
Agradable lectura Muchos años de decidir desde arriba atrofiaron la capacidad de maniobra política de nuestras instituciones y sus dirigentes, desentrenados para una sociedad mucho más diversa y plural, donde los intereses ya no son tan lineales u homogéneos. Díaz-Canel parece estar todos los días en peligro de dar su vida por su país y por su deber Y luego dice: Canel se pira. Ja ja ja
maría teresa* 22 mayo 2022 - 8:53 AM
Apagón ayer de 5 h. Ansiedad total:no se sabe cuándo empiezan ni cuando terminan. Fernández Era en estos días de discursos cantinflescos y de caras robóticas sobre abdómenes inflados, tu eres una bocanada de aire fresco, gracias.
Alejandro-2 22 mayo 2022 - 9:30 PM
Patria es ara, no pedestal. Todos sabemos, la genial frase de José Martí. Fidel Castro utilizó la patria habilidosamente de pedestal, para conseguir un mezquino objetivo, perpetuarse en el poder. Por decenas de años los cubanos crecieron escuchando que revolución = patria El resultado es catastrófico. Hoy los jóvenes aborrecen la revolución y, muy triste, se hace extensivo a su patria
Bernardo Pi 22 mayo 2022 - 9:36 AM
Genial. Debes tener necesidad una gran necesidad de medicamento para el estomago dada vez q tienes q leerte esas joyas literarias de la prensa cubana para escribir tu columna.
Manuel Figueredo 22 mayo 2022 - 10:09 AM
Optimistas que son ustedes pensando en el 2030, sin saber si Cuba estará habítada en ese tiempo. PA' lo que no sea CANEL, PA' lo que no sea. GRACIAS, estimado Jorge.
Diógenes 22 mayo 2022 - 12:13 PM
Me adhiero a lo dicho por Bernardo Pi. Porque esa antología casual de frases no se logra dando un vistazo superficial y despreocupado a los medios; hay que dedicarle muchas horas-nalga y apercepción perspicaz sostenida. Es, digamos, una verdadera proeza laboral. Aunque ya debe haber desarrollado un procedimiento que le facilita la tarea.
Observador 2022 22 mayo 2022 - 1:54 PM
Para mi uno de los mejores artículos de Fernández Era. Ironía de la buena para presentar una realidad que nos abruma. Me imagino que en esa fundición hicieron a los muchachitos de Con Filo, en un maratón con apagón incluido y material reciclado que afectó todavía más el producto
Cuba, diversidad de pensamiento. No es problema de producción, es un problema de difusión (no difundas) – ALTOLIBRE.COM 🧌 22 mayo 2022 - 10:23 PM
[…] Fundición […]

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