¿Envejecemos con dignidad en Cuba?

(Foto: Diario de las Américas)

Mi abuela materna tiene ochenta y tres años y se autodenomina una persona pobre. Su análisis está muy lejos de entrañar una visión marxista de conciencia de clase, mucho menos una lectura política del asunto; mi abuela solo cursó estudios hasta el sexto grado. Al referirse a su condición económica esgrime la corta lista de mundanas posesiones de su patrimonio y lo rápido que se esfuma una chequera de poco más de mil 300 CUP, fruto de su viudez hace dos años.

Hablar de pobreza en Cuba supone un tema difícil, en primer lugar, por la inconsistencia a la hora de brindar un panorama detallado de esta problemática. Según el Informe Nacional Voluntario de Cuba sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible, publicado en 2021, las autoridades indicaron la existencia de cincuenta mil personas en condiciones de pobreza multidimensional, lo que representa apenas el 0,44 % de la población.

De acuerdo con el Informe, el concepto de pobreza multidimensional implica que «una potencial privación monetaria o material no impide el acceso, disfrute y resultados superiores en áreas como educación, salud, trabajo, impactos ambientales, condiciones de vida, seguridad y asistencia social y otras dimensiones del desarrollo humano».

El análisis anterior obvió, en cambio, los ingresos per cápita, indicador ampliamente utilizado para establecer la línea de pobreza que, por ejemplo, el Banco Mundial fija en 1.90 dólares por día. Como precisé en un texto anterior publicado en este espacio —si tomamos dicho valor como referente y, según una encuesta realizada en la Isla por la empresa alemana Statista— se puede concluir que ocho millones de cubanos viven por debajo del umbral de la pobreza.

¿Y qué pasa con los ancianos?

El contexto actual —marcado por la «Tarea Ordenamiento», pérdida de la capacidad de compra de la moneda nacional y desabastecimiento de productos de primera necesidad—, acrecienta las brechas entre quienes pueden, o no, acceder a ciertos bienes y servicios. En el último grupo se inserta un creciente número de personas de la tercera edad.

Para los ancianos cubanos, las carencias más urgentes se resumen en alimentación, medicamentos, espejuelos y mal estado de las viviendas. Así lo recoge un estudio a cargo del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas, que también refiere como demanda de este grupo etario una mayor oportunidad de acceder a programas de asistencia social, actividades de ocio acorde a sus posibilidades y la necesidad de contar con agrupaciones formales que los representen.

Para los ancianos cubanos, las carencias más urgentes se resumen en alimentación, medicamentos, espejuelos y mal estado de las viviendas. (Foto: Diario de las Américas)

Unido al hecho de que los adultos mayores pueden requerir ayuda para realizar actividades cotidianas o depender económicamente de terceros; basta contrastar el monto mínimo de las pensiones —mil 528 CUP— con el precio de la canasta básica —más de tres mil CUP—, para concluir que envejecer en Cuba puede tener un matiz dramático.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Envejecimiento de la Población —desarrollada por la Oficina Nacional de Estadística e Información en el año 2017—, el 52.5 % de los habitantes de la Isla superaba los cincuenta años. Entre los datos más preocupantes, resalta que el 57.4 % de los adultos con edades comprendidas entre 60 y 64 años, no sobrepasa la enseñanza media inferior.

Ello pudiera apuntar a que, de continuar con alguna actividad socioeconómica, dicho grupo poblacional recurrirá obviamente al trabajo informal o no profesional. De igual manera, esto significaría que al llegar a una edad más avanzada, tales personas no podrían seguir realizando la misma tarea si les demandara un esfuerzo físico considerable.

Por otro lado, también en 2017, el Fondo de Población de Naciones Unidas ubicó a Cuba como el país más envejecido del continente. La preocupación por el asunto gira en torno a que una población envejecida abre la puerta a una crisis de fuerza de trabajo y a un complejo panorama en el orden tributario, político y familiar; en tanto las posibilidades de movilidad social de los adultos mayores comienzan a verse reducidas, a la vez que disminuyen también sus capacidades para trabajar o auto-sustentarse.

La Encuesta sobre Envejecimiento revela que «para el 44,1 % de personas de 60 y más —y de similar proporción de las de 75 y más— sus viviendas presentan al menos una afectación en su estructura, donde predominan las averías en el techo y filtración, aunque también están presentes desperfectos en paredes y piso». En tanto, para los ancianos que viven solos, el 49% experimenta algún tipo de estos problemas en su residencia frente al 43% de quienes viven acompañados.

Otro dato preocupante es relativo al acceso al agua potable, pues uno de cada cuatro ancianos no cuenta aún con ese servicio conectado directamente por tuberías hasta el interior de las viviendas. Se trata de una problemática más grave para aquellos que no tienen amparo familiar o conviven con personas de edad avanzada.

El baby boom sesenta años después

Es en la presente década que corresponde la jubilación a los nacidos en el baby boom de los años sesenta, fenómeno que fuera expresión de la esperanza depositada por esas generaciones en las políticas de bienestar social impulsadas por la Revolución. A ello se sumaron la reducción de la mortalidad (materna, infantil y fetal) y el incremento de la esperanza de vida.

Es en la presente década que corresponde la jubilación a los nacidos en el baby boom de los años sesenta.

El panorama actual es muy distinto. La crisis migratoria y el consecuente éxodo de mujeres jóvenes en edad fértil, así como un horizonte desalentador para los que se quedan —debido a la precariedad del fondo habitacional, las dificultades económicas y la baja tasa de fecundidad—, aportan señales negativas para una posible reversión del proceso, con no pocas repercusiones a nivel socioeconómico.  

El envejecimiento poblacional ha supuesto un incremento de pacientes con enfermedades crónicas y degenerativas, todo ello en medio de un sistema de salud que enfrenta una aguda falta de recursos. La situación se torna igualmente compleja a la hora de hablar de las pensiones, que correrán a cuenta de la población económicamente activa.

A lo anterior hay que añadir las tensiones propias de la convivencia intergeneracional, con agravantes como: hogares con poco espacio, insuficiencia de ingresos o efectos emocionales y sociológicos para quienes asumen como cuidadores. Emergen entonces dos desafíos ineludibles: 1. ¿Qué haremos como sociedad por nuestros ancianos, en especial aquellos en mayor desventaja socioeconómica?  2. ¿Puede Cuba a mediano plazo revertir esta situación?

Los esfuerzos gubernamentales para brindar atención diferenciada a las personas de la tercera edad remiten al Programa Nacional de Atención Integral al Adulto Mayor, aprobado en 1996 y coordinado por el Ministerio de Salud Pública (MINSAP). Como parte del Programa, se encaminan voluntades en tres direcciones: atención comunitaria, institucional y hospitalaria.

Hasta el año 2021 Cuba contaba con trescientas Casas de Abuelos, con una capacidad de 10 258 plazas para ancianos no internos. Durante esta etapa aumentaron también las consultas especializadas en Geriatría y Gerontología, según publica el portal del MINSAP.

No obstante —sin analizar la calidad de la atención en estos centros, si las capacidades satisfacen la demanda, o qué cuidado reciben aquellos ancianos que viven solos y no forman parte del Programa—, destaca el hecho de que en Cuba predomina una perspectiva asistencialista, en lugar de una política integral que aporte herramientas a los ancianos para vivir mejor esta etapa de la vida.

Envejecimiento digno, activo y pleno

Como apunta la socióloga cubana Rosa María Voghon Hernández, en una investigación publicada en la revista Temas en el 2012 y titulada Empobrecimiento y sucesión generacional: un estudio sobre familias:

«La necesidad de pensar hoy en cuestiones vinculadas al alcance de objetivos de desarrollo implica reflexionar en torno a la superación de desigualdades de todo tipo (género, étnico-raciales, generacionales, territoriales) y en sus múltiples niveles de expresión (internacional-nacional-local); así como sobre las inequidades resultantes de las lógicas actuales de reproducción de los sistemas sociales que generan empobrecimiento y precarización de las condiciones de vida de grupos sociales cada vez más amplios».

La atención integral y priorizada a los ancianos en Cuba compete a toda la sociedad y demanda políticas públicas que trasciendan la perspectiva médico-sanitaria. (Foto: Directorio Cubano)

Envejecer supone un proceso de cambios físicos y mentales, acompañado en ocasiones de la pérdida del vínculo laboral o la oportunidad de sentirse útil y participar en la toma de decisiones a nivel familiar y comunitario. Se trata de una etapa de pérdidas y ruptura con el estatus social, autoestima o realización profesional. Para los adultos mayores en desventaja económica este proceso se agrava debido a las limitadas oportunidades de que disponen para el disfrute pleno de esta etapa de la vida.

Cinco años después de publicarse la Encuesta Nacional de Envejecimiento, el panorama socioeconómico de la nación da cuentas de una crisis económica y un profundo desabastecimiento, que ha dejado desamparados a buena parte de los ancianos. Es importante actualizar los datos recogidos en 2017, en función de variables como el género, la inserción socio-clasista, nivel educacional, estado conyugal, lugar de residencia o color de la piel.

Resulta clave precisar entonces cuántos adultos mayores no cuentan con amparo familiar y cuántos requieren cuidadores a tiempo completo, el estado constructivo de sus hogares y sus medios de subsistencia. Apremia desterrar el mito del universalismo como varita mágica para suprimir las desigualdades. Urge dirigir la mirada a los factores que inciden en la persistencia de condiciones de pobreza para una generación que sostuvo al país en los últimos sesenta o setenta años.

La atención integral y priorizada a los ancianos en Cuba compete a toda la sociedad y demanda políticas públicas que trasciendan la perspectiva médico-sanitaria. Ante el envejecimiento poblacional de la sociedad cubana, necesitamos de la tercera edad como un grupo que aporte y sea tenido en cuenta. Como aseverara el teólogo judío Abraham Joshua Heschel: «La prueba de un pueblo es su comportamiento hacia el viejo. Es fácil amar a los niños, pero el cariño y el cuidado hacia los ancianos son las minas de oro verdaderas de una cultura».

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20 comentarios

¿Envejecemos con dignidad en Cuba? - Todo lo relacionado con Cuba 6 julio 2022 - 7:36 AM
[…] por la inconsistencia a la hora de brindar un panorama detallado de esta problemática. Según el Informe Nacional Voluntario de Cuba sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible, publicado en 2021, las autoridades indicaron la existencia de cincuenta mil personas en […]
Rod Gomez 6 julio 2022 - 8:14 AM
Triste panorama el que se vislumbra en la isla, y lo peor, es el "desconocimiento" o mas bien la incapacidad de los que malgobiernan para entender las consecuencias de sus politicas erroneas en la vida del ciudadano medio, Peor aun, que futuro puede esperar la nacion cuaqndo la poblacion evejece y los jovenes se marchan en busca de oportunidades que saben nunca tendrqan bajo el sistema "sucialista" que se empeñan en mantener
Manuel Figueredo 6 julio 2022 - 10:55 AM
La autora dice : " Su análisis está muy lejos de extrañar una visión marxista de conciencia de clase... " Parece que por nuestras venas todavía corre sangre marxista, sin darnos cuenta, que quizás por esas teorías, nuestros viejos está en la situación de pobreza y marginados del estado socialista. Pobre pueblo Cubano.
Karen Diaz 6 julio 2022 - 9:44 AM
Hace muchos años la pirámide poblacional de Cuba tiene un comportamiento que refleja que hay un plato cada vez mayor en la cúspide (mayores de 60 años) y que nacen cada vez menos, con el flujo migratorio de los eslabones centrales, las generaciones que están en edad fértil, se torna realmente preocupante el crecimiento sostenido de la población que garantice una fuerza productiva de aquí a 20 años. No se analizan éstos factores, se obvian o se ignoran pues hablar de la.migracion se convierte a la vuelta de la esquina en un debate peliagudo. Se debe hacer desde ya un nuevo censo poblacional y actualizar todos esos datos que usted cita. Debe cambiarse la política de atención al adulto mayor. Se tiene que acabar de incrementar las pensiones y no abocarlos a la penuria. Se dicen discursos y todo queda ahí en las palabras. ¿Cuándo se acciona?
Alex Garcia 6 julio 2022 - 10:08 AM
Segun tengo entendido, se acaba de postponer el censo de poblacion que estaba previsto para este año 2022. Ante la urgencia de este; los decisores, como el avestruz, deciden esconder la cabeza.
Sanson 6 julio 2022 - 10:22 AM
Mientras se siga vivendo en Cuba como se vive desde 1959, sera imposible mejorar en ningun sentido, aunque nos propongamos exponer los problemas (cosa muy loable por cierto) y enumerar estadisticas. Como se puede pensar en una vejez digna cuando la juventud no lo ha sido?.Como se puede pensar en dignidad cuando nos tragamos y aceptamos injusticias como "Elecciones para que ? " .Hoteles y tiendas pera extraanjeros " y " La Universidad es para los revolucionarios". No podemos vivir con decoro cuando en el siglo XXI se vive al estilo de la epoca feudal donde una casta tiene por nacimiento prerrogativas que le son vedadas a los demas que solo alcanzan a vivir de buscones o mendigos?. Y lo mas terrible es la forma en que nos mintieron desde que llegaron esos bastardos que convirtieron a los cubanos en pobres de nacimiento, cualquiera que hubiera sido su desempenno y esfuerzo. Eso de LAS MIELES DEL PODER que dijo castro cuando tronaron a aquellos ilusos que pretendian sustituirlos es algo que pone de manifiesto el sentido diabolico de lo que se propuso desde el principio y es lo que recogen ahora. No se paro nadie y le dijo que el poder implica responsabilidades y obligaciones y no mieles. Mientras esten esos y sus descendientes a lo mas que podran llegar los cubanos es a bufones, mendigos y buscones.
Teresa Díaz Canals 6 julio 2022 - 10:52 AM
Excelente resumen de la situación del adulto mayor en Cuba. Gracias por ese análisis preciso y contundente. Demuestra la necesidad de reclamar una verdadera "política de la vejez" más generosa, aumento de pensiones, alojamientos sanos... Como escribió Simone de Beauvoir: "... la reivindicación no puede ser sino radical: cambiar la vida."
maría teresa* 6 julio 2022 - 11:32 AM
La vejez implica debilitamiento de los cincos sentidos, inseguridad, temor y resignación al comprender que jamás seremos la sombra de lo que un día fuimos. Eso de joven ha de ser quien lo quiera ser….. falso. Pregúntele la reina Isabel de 96 años de edad (coronada reina a los 26 años), pregúnteles a Raúl y a Ramiro, ellos, inexorablemente viejos tendrán las mejores atenciones y tendrán a su disposición personal calificado para cuidarlos, dietas balanceadas, ambiente limpio, sin frio ni calor. Todos, ricos y pobres, negros y blancos, ateos y creyentes pierden dignidad cuando necesitan manos ajenas para el aseo íntimo. Envejecer es un drama humano en cualquier lugar donde se habite, ahora en Cuba, ser un viejo del montón es una historia terrorífica. No es que haya escasez generalizada es que para adquirir lo imprescindible se necesitan bríos, fortaleza y resistencia, requerimientos descartados en el viejo está. Muy importante es necesario dinero, mucho dinero. Visité para hacer levantamientos arquitectónicos algunos hogares de ancianos, donde los que alguna vez fueron jóvenes pasan sus días en locales deprimentes de olores desagradables, indiferencia del personal asistente ante las necesidades corporales y lo más importante un desamor palpable a ojos vistas. No me lo dijo nadie, lo vi y olí. Este es un país con buen record de talleres, simposios, estudios y una parafernalia de eventos que solo sirven para solaz y esparcimiento del asistente y para el currículo del ponente, no creo en informes finales con sus porcientos de aprobación que siempre serán favorables a la imagen que interesan dar. Personalmente me siento estafada, dediqué mis ímpetus juveniles a una obra falsa, creí en verborreas baratas que hacían promesas descabelladas; me desencanta que los que ahora dirigen se declararen solemnemente continuadores. Los jóvenes actuales serán los viejos del mañana, equivocarse no significa una segunda oportunidad para rectificar. Aquí no encontraran futuro estable, si deciden emigrar cuídense unos a otros en el trayecto. No pongan los muertos. La primera foto me conmovió. Deseo sea cierto que los ““últimos serán los primeros”” ¡Que tristeza y desamparo en esos ojos. No hay perdón
Livio Delgado 6 julio 2022 - 2:13 PM
Creo que usted toca uno de los temas más sensibles y de difícil, por no decir de imposible solución más que el paso del demoledor tiempo, que ha derivado del fracaso continuado de la economía en la “revolución” cubana sobre su población. Soy parte de ese Baby Boom, cumplo 60 en unos meses y por suerte a mi retiro de este lado, lograre 25 años de trabajo continuado en mi patria de acogida Canadá, los retiros tampoco son la panacea, pero le aseguran una vida bastante digna y sin sobresaltos a los adultos mayores que comienzan a vivir el merecido descanso final. Mi madre que ya no está con nosotros sufrió de un retiro adelantado cuando la industria azucarera fue demolida por la tarea Álvaro Reinoso, los retiros nunca fueron amplios pero el periodo especial profundizo el abismo a una vida digna de aquellos que dieron toda su vida de trabajo en revolución, Mi padre hoy con su premio nacional de cine y todo, se pretende que sobreviva con un retiro de 1500 CUP, creo que es el mínimo, mientras el salario de la señora que lo atiende al vivir solo y con algunas limitaciones físicas a sus casi 83 años, es de 2000 CUP/mes por su visita de dos veces por semana. Nunca mas real esa idea llevada a frase conocida de que “La jubilación es cuando dejas de vivir para trabajar y comienzas a trabajar para vivir.”, que dada la realidad de la Cuba de hoy en esa bancarrota técnica que ha derivado de un reiterado fracaso económico de un gobierno que asumió la continuidad y el seguir haciendo lo mismo como manera de sobrevivencia de esa casta revolucionaria que domina el país.
Armando Perez 6 julio 2022 - 2:46 PM
La situación de los ancianos en Cuba es terrible y se hace más grave dia a dia. No es posible aumentar las pensiones, porque no hay dinero, no hay dinero, porque la economia no produce, la economía no produce porque el gobierno se niega a aflojar los controles, el gobierno se niega a aflojar los controles porque teme perder el poder, teme perder el poder porque sabe que la mayoria del pueblo no los quiere. La mayoria del pueblo no los quiere porque la situación de todos es terrible y se hace más grave dia a dia... y asi seguimos.
mepiamo 6 julio 2022 - 3:33 PM
Umberto D. Película de Vitorio de Sica. https://www.dailymotion.com/video/x72r910
Sanson 6 julio 2022 - 3:38 PM
Volviendoal tema de la vejez Como se puede pensar en una vejez digna cuando la juventud no lo ha sido?.Como se puede pensar en dignidad cuando aceptamos injusticias como “Elecciones para que ? ” .Hoteles y tiendas pera extraanjeros ” , ” La Universidad es para los revolucionarios” o "no los queremos , no los necesitamos"?. Como fueron tan inconscientes que se dejaron meter esa clausula en ese papelucho que llaman Constitucion aceptando que ese sistema podrido que les garantizo la miseria en que hoy viven, no pueda ser desechado finalmente. Por eso la gente huye de aquello como puede sin escatimar esfuerzo o temerle a los rieesgos. No es emigrar lo que hacen. Es como si tomaran una nave que los transportara en el tiempo al futuro donde existen derechos y cosas que si se quedan alla no veran jamas, como comida en los mercados, un sueldo decoroso, lugares limpios y alumbrados y el derecho a votar en elecciones como el resto del Mundo. Sobretodo para no tener que aplaudir mas a esos malditos que despues de exibir sus grotezcas panzas en lo que llaman un banno de pueblo se duchan para quitarse de arriba la peste que da el sudor unido con la falta de agua, jabon y desodorante y se sumergen en aire acondicionado y aromas que ustedes ni conocen ni conoceran jamas. Nadie quiere ser un fracasado y mostrar ese ejemplo a sus hijos. Nadie quiere ser una ruina como esos viejitos que se muestran en las fotos. Todos queremos acumular experiencias y disfrute sano y sobretodo no vivir en eso que pulula en los barrios y pueblos derruidos de cuba donde tienes que hacer colas en tiendas con policias y delincuentes a tu alrededor y aun asite fuerzan a aplaudir a esos bastardos que son los culpables de tu fracaso en la unica oportunidad de vida que tuviste desperdiciaste. Y sobretodo saber que tus hijos correran aun una suerte peor si aceptan esa mierda como tu lo haciste antes y hoy no te queda otra que seguir haciendolo..
maría teresa* 6 julio 2022 - 4:46 PM
Eso de joven ha de ser quien lo quiera ser….. falso. Pregunte a la reina Isabel de 96 años de edad (coronada a los 26), pregunte a Raúl y a Ramiro como es que se sienten aunque tengan la seguridad de disponer de personal calificado para cuidarlos, dietas balanceadas y ambiente limpio, son humanos, no son distintos y como todos los ancianos de edad avanzada sienten inseguridad, se saben viejos olvidadizos y achacosos, tienen la certeza que jamás serán la sombra de lo que un día fueron. Saben que vendrán otros jóvenes que paulatinamente los irán desechando, están renuentes a perder el poder que un día tuvieron por eso todavía están ahí entorpeciendo. Envejecer es un drama para todo humano sea quien sea y en cualquier lugar donde habite, en Cuba en tiempos de sálvese quien pueda ser un viejo del montón es una historia terrorífica, vidas rayando con la pobreza extrema, desamparados que saben no pueden competir. No es que haya escasez, es que para adquirir lo imprescindible se necesitan brío y fortaleza que una persona ya anciana no tiene. Nos hemos convertido en una sociedad eminentemente interesada en el dinero. En esto se convirtió el hombre del nuevo que hablaba el Che. Visité para hacer levantamientos arquitectónicos algunos hogares de ancianos donde los que alguna vez fueron jóvenes pasan lo que les resta de vida en locales deprimentes con olores desagradables, sufriendo la indiferencia del personal asistente ante las necesidades corporales y lo más importante un desamor palpable a ojos vistas. No me lo dijo nadie, lo vi y olí. Personalmente me siento estafada, dediqué mis ímpetu juvenil a una obra falsa, creí en verborreas baratas que hacían promesas descabelladas; me desencanta que los que ahora dirigen se declararen continuadores. No esperen nada de ellos. Los jóvenes actuales serán los viejos del mañana, equivocarse no significa una segunda oportunidad para rectificar. Tengo la certeza de que aquí no encontraran futuro estable, si deciden emigrar cuídense unos a otros en el trayecto. No pongan los muertos. La primera foto me conmovió. Deseo sea cierto que los ““últimos serán los primeros”” ¡Que tristeza y desamparo en esos ojos. No hay perdón.
MARIA 6 julio 2022 - 5:45 PM
Hace días que no aparecen por aqui “los Podemitas” Narciso y Mongo Izquierdo. Soslaya !!!, sigan de vacaciones, que hay paz y tranquilidad en La Joven Cuba.Es que se quedaron sin municiones con que tirarnos.
Sanson 6 julio 2022 - 6:21 PM
Y a esta es a la que el Espia fracasado Gerardo Hernandez llama hermana o la que el puesto a dedo elogia? https://www.cibercuba.com/noticias/2022-06-24-u1-e196568-s27061-ana-hurtado-llama-gusano-ruin-pablo-milanes
 Ninguno de los 3 los van a recordar en un tiempito De Pablito siempre quedaran las grabaciones.
Comunista hasta la Muerte 6 julio 2022 - 8:09 PM
Nuestros ancianos tienen todo lo que necesitan si siguen los liniamientos y orientaciones de nuestros maximos dirigentes. Llegar a esta edad significa que tuvieron al menos 40 años para mandar varios familiares al exterior. Con las remesas de estos familiares se puede vivir con mucha dignidad y sin preocupaciones. Y si el familiar del exterior es precavido y usa los servicios de un colero de confianza el anciano puede vivir con mucha mas dignidad. Para los apagones la unica solucion es que le manden un sistema de energia solar con bateria. Un generador no resolveria mucho porque no hay diesel en las gasolineras. Para la falta de agua un tanque grande que almanece agua de lluvia y un sistema de purificación.
Comunista hasta la Muerte 6 julio 2022 - 10:49 PM
La lección que le queda a nuestra juventud es que mientras dure la Revolución la unica manera de disfrutar a Cuba es vivir en el extranjero.
Zoila 7 julio 2022 - 4:08 PM
Lo más triste y peor es que a los jubilados nos han robado nuestra vida laboral (calculando por la pensión que recibimos, es como si no hubiéramos trabajado nunca), lo que nos ha dejado en situación de absoluta indefensión en medio del tsunami que resulta la vida diaria, y en una etapa en que ya nuestras fuerzas flaquean, y no solo por la edad, también por el hambre y la desolación. Es muy difícil para un anciano encontrar ahora un trabajo que pueda realizar, eso para no hablar de su ganado derecho al descanso en la última fase de su vida. No sé por qué piensan que todos los ancianos tienen familia que los proteja! Además, ¿por qué tendría que ser un anciano una carga económica para su familia cuando se ganó, a golpe de trabajo, el derecho a disfrutar de una pensión digna en su jubilación? Estamos frente a un frío e implacable gerontocidio.
juanaBacalao. 8 julio 2022 - 2:46 PM
Resumen: la cosa esa llamada "revolucion" para lo unico que sirvio fue para desbaratar el pais y hacerle la vida insufrible a los cubanos, no le den mas vueltas a la noria que nos van a marear.
HABANA INSIDER: 8 JULIO 2022 | Cuba Nuestra: Ùltimas noticias 8 julio 2022 - 4:40 PM
[…]                                                          https://jovencuba.com/envejecemos-dignidad/ […]

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