Los desafíos de la cuestión racial a un año del 11-J

(Foto: Reuters)

La crisis social en Cuba, que halló su punto clímax durante las protestas del 11 de julio del 2021, se debe a razones estructurales padecidas por el modelo político-económico desde hace décadas. Tales elementos no han sido canalizados con la solidez y consistencia que reclama el momento histórico hacia una plena democratización de la sociedad, liberación de las fuerzas productivas y sinergia entre los actores económicos, de manera que sea posible el establecimiento de un régimen de prosperidad colectiva que satisfaga las necesidades materiales de la población, junto a los necesarios niveles de equidad y justicia social.

En el eslabón más débil se encuentran las comunidades pobres, que poseen una presencia mayoritaria de afrodescendientes según los censos realizados en los últimos años. Estas poblaciones sufrieron con mayor impacto los embates de la pandemia, la escasez de productos, las restricciones en sus niveles de consumo, la dolarización económica, la inflación monetaria, el encarecimiento de los servicios públicos, los sistemáticos apagones, los retrasos en el esquema de vacunación y los errores en el diseño e implementación de la «Tarea Ordenamiento».

La complejidad que caracterizó el escenario interno, se vio agravada por la persecución financiera estadounidense —dado el sostenimiento por el presidente Joe Biden de las medidas impuestas bajo el mandato de Donald J. Trump—. No resulta casual entonces que aquellos barrios que padecen con mayor rigor las consecuencias de la crisis, fueran protagonistas en los hechos acaecidos en julio de 2021.

La protesta social como expresión del conflicto de clases en Cuba

Desde el momento en que se reportaron los primeros incidentes de manifestación, ocurridos en el municipio San Antonio de los Baños, la reacción de los medios de prensa y el discurso oficiales fue la deslegitimación de la movilización popular. La mercenarización se convirtió en la estrategia comunicacional implementada por el Gobierno, que justificó de ese modo su convocatoria al enfrentamiento.

El lenguaje elitista, anti-popular y criminalizante del presidente Miguel Díaz-Canel evidenció una retórica similar a la proyectada por líderes políticos de modelos neoliberales en la región. Dicha postura intransigente no estuvo al margen de calificativos denigrantes, vista la composición de las personas que salieron a las calles ante la crítica situación socioeconómica y sanitaria.

Racialización de la pobreza, Marianao, La Habana. (Foto: Alexander Hall)

La racialización de la protesta se percibió en el uso de calificativos como: «vándalos», «marginales», «anexionistas», «delincuentes», «malandrines», entre otros, que recayeron sobre una población contestataria con una presencia importante de personas negras y mestizas, que padeció así las consecuencias de la criminalización a su derecho de libre manifestación pública.

A dicha estrategia le había precedido una campaña mediática que abarcó los medios estatales dirigida contra las/os denominadas/os «coleras/os» y «revendedores», que por lo general resultan mujeres racializadas e inmigrantes internas en condición de pobreza. Hacia ellas se enfocó la mirada inquisitorial de las instancias policiales, al culpabilizarlas de los déficits en la productividad y distribución de los escasos bienes materiales de que disponía el país.

Tales prácticas, lejos de constituir mecanismos de enriquecimiento humano, resultaron estrategias de supervivencia, pues al carecer de oportunidades convencionales para su sustento, la cotización elevada de esos bienes en el mercado informal les permitía lo indispensable para la reproducción de su vida. De esta manera, resultaban el eslabón más endeble de una cadena de corrupción que se inicia en la gerencia de los comercios estatales.

Durante las jornadas de julio, no fueron pocos los hechos de detención arbitraria que culminaron en actos de procesamiento sobre personas en condiciones de vulnerabilidad que cometieron actos legalmente tipificados como delito. Sin embargo, el régimen punitivo expresado en largas condenas contra los imputados, sumerge las profundas contradicciones estructurales de la población residente en las comunidades empobrecidas, a pesar de las enormes problemáticas sociales que caracterizan sus modos de vida.

Tales aspectos inciden en la extensión de procedimientos apartados de la re-inserción social que, en lugar de optar por patrones de castigo severo, debieran adoptar estrategias encaminadas a disminuir los elevados niveles de población penal —de mayoría afrodescendiente—  en el territorio nacional.

De igual forma, el Partido/Estado ha preferido la cancelación de discusiones vitales, como la necesidad de un debate público en torno al abolicionismo carcelario, y la adopción de mecanismos para la prevención del delito, acordes a las nuevas teorías sociales con resultados comprobados de efectividad, apartados del recurso mimético de importación acrítica.

La estrategia gubernamental, signada por la deslegitimación de los manifestantes, contiene un fuerte carácter reactivo con el propósito de proteger los intereses de la cúpula partidista-estatal. Es desatendida así la grave situación que afecta la vida de las poblaciones residentes, marcadas por la precarización económica, el predominio de patrones de violencia transversalizados, elevados niveles de relegación social, deterioro agudo de la infraestructura habitacional, déficits en las redes de alcantarillado y dificultades en el acceso estable a los servicios de electricidad, agua potable, gas licuado, entre otros.

Racialización de la pobreza, Marianao, La Habana. (Foto: Alexander Hall)

Las dinámicas reales en esos entornos han sido identificadas por los estudios sociológicos realizados desde antes de 1990. No obstante, dichos diagnósticos carecen del consistente amparo político-económico para la reversión de la preterición social y la marginalidad económica, cuyas propuestas resolutivas han sido largamente postergadas por las instancias decisócratas a nivel municipal, provincial y nacional.

La proyección mediática ante las protestas contenía una matriz discursiva criminológica que recibió el sustento de una represión inaudita, desplegada a lo largo y ancho del país. Ante ello, el estado añadió cuotas sustanciales de violencia policial a la violencia sistémica padecida por los habitantes de los entornos barriales que manifestaron de forma espontánea su descontento hacia el régimen imperante.

Si bien es cierto que parte de esa inconformidad se expresó en el saqueo a establecimientos comerciales —inaccesibles para el trabajador local al cotizarse productos de primera necesidad en moneda extranjera—, sumado a la agresión física de la población civil a numerosos agentes uniformados; la violencia estructural del orden social no resulta equiparable a los reclamos populares en la exigencia legítima de mayor acceso a medicamentos, alimentos, bienes de consumo y derechos sociales históricamente vetados.

Diversos enfoques ante la crisis estructural del modelo

Un sector de la intelectualidad orgánica al status quo, reprodujo las tácticas del poder en la deslegitimación de la manifestación social, acudiendo incluso a sustentos neoestalinistas aupados en el ejercicio de un marxismo dogmático. En la satanización de sus actos, se consideró la rebeldía de las masas como expresión de una ausente «conciencia de clase». Según la lógica de tales referentes, los manifestantes atentaban contra sus propios intereses existenciales al responder a los «designios de una potencia capitalista extranjera».

Estas perspectivas intentan identificar el derecho de protesta social contra las insuficiencias en la gestión del Gobierno con las proyecciones de sectores vinculados a la oposición tradicional, defensora en ciertos casos de banderas neoplattistas, cuya presencia en esos eventos resultó minoritaria y escasamente influyente. A pesar de los gritos de «Patria y Vida» en una parte de la ciudadanía, las movilizaciones estuvieron alejadas de los preceptos de absorción cultural o sumersión político-económica a la potencia del Norte que marcan los intereses de actores políticos vinculados a una agenda que persigue el cambio de régimen en la Isla.

Expresiones de ese tipo se sustentan en contra del imaginario sacrificial que ha distinguido el metarelato discursivo de la Revolución Cubana, pues resulta contrastante el modo de vida de su dirigencia con las penurias de la clase trabajadora en sus esfuerzos por contribuir a la productividad del país, abnegada además por los efectos de la hostilidad estadounidense y la incapacidad del Gobierno de la Isla en la articulación de un modelo que genere estabilidad económica para las masas desposeídas.

Los referidos sectores de esa intelectualidad omiten, consciente o inconscientemente, las falencias que tipifican el diseño anti-democrático de la sociedad, a pesar de su reivindicación como «socialistas» a nivel de discurso ideopolítico. Tales posicionamientos resultan incapaces de identificar los elevados niveles de sovietización —perceptibles en el predominio de una planificación autoritaria, centralización excesiva, institucionalización estadocéntrica, burocratización administrativa, unanimidad parlamentaria, restricciones a la libertad de expresión y una regulación institucionalista de la creación artística— que devienen lastres fundamentales para el desarrollo económico, social y cultural.

Racialización de la pobreza, Marianao, La Habana. (Foto: Alexander Hall)

La hegemonía discursiva de la propaganda oficial es respaldada por actores influyentes en el ámbito intelectual y académico latinoamericano, como han sido las voces de Néstor Kohan, Atilio Borón, Fernando Buen Abad y Frei Betto, entre otros. Dichas figuras sostienen una visión idílica del proceso de liberación de 1959, al considerar a Cuba una especie de «bastión del proletariado» o reducto del «socialismo internacional» a la altura de la tercera década del siglo XXI.

Esta visión, que asume los rudimentos del marxismo estalinista trasmutado en «ideología de Estado», resulta incapaz de analizar a profundidad las variables que condujeron a la caída de los regímenes de corte soviético durante el siglo XX, al convertirse en herramienta cognitiva para el sostenimiento de una estructura burocrática de tipo capitalista. En consecuencia, dicha elucubración permanece alejada de la realidad, así como de los intereses de transformación que la han distinguido como arma teórica de los movimientos anti-sistémicos del planeta.

En sus perspectivas sobre la situación cubana, las mencionadas figuras establecen atisbos de continuidad en los preceptos igualitarios que definieron las políticas sociales del proyecto histórico revolucionario. Sin embargo, su acomodo intelectual contrasta con la voluntad migrante e inconforme de las masas, las penurias socioeconómicas del pueblo y las reiteradas muestras de inconformidad percibidas en la micro-política del espectro ciudadano. A la vez, sus proyecciones discursivas resultan incapaces de valorar las numerosas expresiones de colonialismo interno, transdominación, y opresiones múltiples que tienen lugar bajo el modelo político insular.

En la antítesis de esta postura se encuentran destacadas figuras de pensamiento socialista, marxista, decolonial, feminista, antirracista y anti-capitalista que se han pronunciado en contra del autoritarismo en la Isla. Entre ellas resaltan: Gayatri Chakravorty Spivak, Alex Callinicos, Noam Chomsky, Eric Toussaint, Michael Löwy, Luciana Cadahia, John Molineaux, entre otros. Algunas de estas personalidades, apartadas de todo posicionamiento dogmático y desde militancias progresistas, han solicitado el cese de la represión política en Cuba y la concesión de una ley de amnistía para la reconciliación nacional que abra las puertas a un socialismo democrático de iguales.

Los desafíos del color ante la crisis político-económica

A un año del 11J la población cubana aún padece los efectos de la dolarización, la especulación de divisas, la escasez de medicamentos, alimentos, combustibles, insumos para el aseo y otros bienes indispensables para la vida. La crisis económica se acentúa ante el deterioro de los servicios públicos y  la pulverización del salario debido al ascenso generalizado de los precios. Sobre las comunidades empobrecidas recae con mayor rigor  las consecuencias de la crisis social.

Desde que fuera anunciado, en marzo de 2020, el Programa Nacional contra el racismo y la discriminación racial, resultan escasas las políticas dirigidas a revertir los efectos de la precarización del «componente racial negro». Si bien resultó de vital importancia para la visibilización del flagelo y su reconocimiento institucional, las pautas desde su creación han estado signadas por la opacidad y la falta de incentivos en la promoción de los aportes científicos, artísticos, bibliográficos, etnológicos, históricos y culturales que respecto al tema se han producido en el país.

El enunciado programa suele recurrir a spots promocionales de carácter didáctico, signados por una retórica amparada en los recursos del mestizaje, el ajiaco ortiziano, el color cubano y la alusión al término «vestigios». El empleo conceptual de esos productos comunicativos evade la profunda dimensión sociológico-cultural que representa el flagelo.

Estos subterfugios se han constituido en métodos efectivos para la subestimación de las diferencias, a pesar de la crítica realizada por los estudios subalternos y decoloniales, que abarcan una presencia importante de exponentes marxistas, que identifican esas tácticas como mecanismos de poder para sostener el status quo y soslayar el abordaje de los abismos socioclasistas que separan a las poblaciones étnico-raciales.

Racialización de la pobreza, Marianao, La Habana. (Foto: Alexander Hall)

De esta forma, bajo el estandarte monolítico de unidad homogenizante, se acude a la retórica de falsa fraternidad democrática proyectada por las elites nacionalistas decimonónicas para fortalecer sus mecanismos de dominación, continuada en la región como una estrategia de los estados neoliberales mediante la promoción del multiculturalismo para fingir una convivencia afectuosa entre las diversas poblaciones.

La estrategia gubernamental en el manejo de la crisis se caracteriza por el triunfalismo que celebra la presencia negra en instancias parlamentarias y espacios de visibilidad mediática. Ello genera una falsa representatividad y oculta los problemas estructurales que padece su composición civil. Este recurso se refuerza con la implementación de estrategias populistas de «reanimación social», aunque dichas acciones no resuelvan las problemáticas de fondo que laceran la vida en dichos entornos, inducidos por una praxis paternalista instrumental que reproduce la colonialidad del poder.

Procedimientos como esos se apartan de la emancipación económica y ofrecen poca cobertura para la autoorganización, como puede ser la impulsión de valores socialistas, antirracistas, comunitarios y humanistas «desde abajo», que favorezcan el auto-reconocimiento identitario y el emprendimiento; frustrados por la centralización excesiva del poder político, el carácter burocrático de la nomenklatura y la discrecionalidad en el manejo del presupuesto del estado.

En tal sentido, los aportes de pensadores como Juan René Betancourt sobre el cooperativismo antirracista y la afro-reparación económica desde una crítica anti-capitalista radical, devienen referentes ineludibles para las actuales y futuras generaciones interesadas en la instauración de la igualdad plena entre cubanas/os, partiendo del reconocimiento de las diferencias históricas que separan a los diversos sectores.

La resolución de la problemática racial requiere implementar un debate público —largamente pospuesto por las instancias oficiales—, así como la materialización de una ley de asociaciones que permita el reclamo organizativo de sus demandas sociales, a pesar de ser un derecho refrendado por la Constitución de 2019 que se ha convertido en letra muerta al calor de las circunstancias actuales.

La visibilización de los aportes realizados desde las ciencias sociales sobre el tema, el fortalecimiento de la educación popular ante el blanqueamiento de las universidades, el financiamiento de proyectos económico-sociales para el mejoramiento de las condiciones de vida en las comunidades relegadas, la concesión de mayor autonomía y participación democrática en los gobiernos locales, bajo prácticas socializadoras alejadas de las lógicas de la privatización o la burocratización estatal que conducen a la concentración del poder y la riqueza en pocas manos; así como la puesta en práctica de otras alternativas sobradamente documentadas, constituirían estrategias acertadas para combatir el racismo, basado en la extensión de una cultura que proyecte el bienestar económico bajo preceptos de justicia e igualdad social.

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23 comentarios

Observador 2022 18 julio 2022 - 7:31 AM
Mas que institucional, el problema del racismo en Cuba es cultural, de muy hondo calado y por tanto de mucho mas compleja solución. Para colmo, la mayoría de los afrocubanos que se destacan al frente de comisiones, grupos, etc, estan casados o aparejados con blancas y rubias en el clasico haz lo que yo digo y no lo que yo hago. Cortados por la misma tijera de nuestros dirigentes que luchan por los humildes desde sus residencias climatizadas y comodidades para todo. Para colmo, la política de cubrir puestos y cargos cumpliendo cuotas de negros y mujeres es fatal. El caso de Esteban Lazo es el más representativo y lamentablemente no es el único. La capacidad y el mérito deben ser los unicos elementos para merecer un cargo. Como bien dijo un forista, no hay preocupación porque no se ha constituido una comisión o grupo de blancos cubanos luchando contra la supremacía negra en el deporte y la música bailable. Yo no veo mal, aunque se hizo con toda intención, que los conductores del noticiero estelar sean afrocubanos, si su capacidad y calidad le ameritan, como creo que tampoco debe analizarse desde el punto de vista racial, que Gabriela la de Con Filo sea lo peor de lo peor y cause lastima o risa su disposición a pararse ante una camara de TV a pesar de su desastrosa imagen y dicción, rematada con una ridicula forma de despedirse. Valoro el analisis y conducta ética del autor del artículo. Lo que debemos estar conscientes que el gran problema de Cuba es el secuestro del poder por una elite corrupta e incapaz que está destruyendo la nación en todos sus aspectos.
José A. Huelva G. 18 julio 2022 - 7:36 AM
"La resolución de la problemática racial requiere implementar un debate público —largamente pospuesto por las instancias oficiales—, así como la materialización de una ley de asociaciones que permita el reclamo organizativo de sus demandas sociales, a pesar de ser un derecho refrendado por la Constitución de 2019 que se ha convertido en letra muerta al calor de las circunstancias actuales." Estimado autor, creo que a estas alturas es un poco ingenuo el pretender que se cumpla lo refrendado en la Constitución. ¿Porqué cree usted que la gente sale a la calle? Hay montones de ejemplos demostrando como se viola la propia Constitución día a día. Resolver la problemática racial requiere un debate honesto, pero la Dictadura no lo va a hacer, porque sería como abrir otro frente de combate. Y ya ellos no pueden con los que tienen. Están muy ocupados lidiando con tratar de remediar la falta de mantenimientos a las Centrales Eléctricas y minimizar apagones para que la gente no salga a la calle y forme otro 11J. Los problemas de racismo en la isla ciempre han sido muy conflictivos.Si sabes que es una Caja de Pandora, ¿la va a abrir en medio de la crisis actual?, ¡No creo! Ellos son malos, no tontos.
Alexander Hall 18 julio 2022 - 4:12 PM
José A. Huelva, usted evidentemente no entiende las condicionantes históricas, sociológicas, culturales y económicas del racismo estructural. Lo más absurdo es que hace gala de un racismo descarnado sobre el que no vale la pena siquiera detenerse porque es una muestra flagrante de su profunda ignorancia.
José A. Huelva G. 19 julio 2022 - 3:42 AM
@Alexander Hall, señor, lamento que usted me vea como racista por mi comentario. Soy de los pocos que teniendo una novia negra que quise como a ninguna, aprendí lo que sufre esa minoría. Soy de esos pocos que cree con convicción que los negros deberían analizar mejor su posición actual y mantenerse al margen de las luchas actuales por el poder. ¿Sabe porqué? Pues porque una vez mas cuando existan "vencedores", ellos habrán puesto los muertos, los presidiarios y una vez mas serán traicionados. Exactamente como pasó en las Guerras del 1895, de los Independientes de Color o en esa Revolución que usted alaba. Quien no aprende de su historia está condenado a repetirla. También yo puedo sacar conclusiones apresuradas de su comentario respecto al mío y decirle lo siguiente: Si usted vé racismo en mi comentario, veo 2 posibilidades: 1. Usted tiene un problema de interpretación de lectura. 2. Usted es de esos que vé racismo en todo lo que "aparentemente" vaya en contra de ese diálogo sobre el tema con la Dictadura. (esta segunda posibilidad lo invalidaría para siquiera tratar el tema). La dictadura ha demostrado su incapacidad para tratar temas mucho mas simples, sentarse a la mesa con una contraparte y al menos escuchar proactivamente lo que tienen que decir. Solo lo han hecho con los animalistas. Se trató de introducir leyes pro-LGBT por mera conveniencia política y económica. Pero la Sociedad Civil es constantemente ignorada o "impersonada" a conveniencia del Régimen. Es verdad que "niño que no llora, no mama", pero también es verdad que ya somos mayorcitos. ¿Que le hace pensar que con el tema racial sea diferente? Para entender el racismo, solo hay que tener una noción de Justicia y vivirlo un poco. Esa noción de Justicia lo pondrá a usted en el lugar exacto para condenar cualquier acto injusto. Ya eso de "entender las condicionantes históricas, sociológicas, culturales y económicas" suena a palabrería barata rebuscada. ¿Cree usted que nuestras minorías entienden tal? Si ni siquiera saben que ocurrió en la Guerra de los Independientes de Color. Pero si saben que es justo y pueden reaccionar a la injusticia. ¿Vé como no tengo que ir al ad-hominen ni llamarlo ignorante para responderle?
Alexander Hall 19 julio 2022 - 9:04 AM
Huelva, que usted haya tenido una novia negra no lo exime de reproducir cánones y estereotipos racistas, pues esa mentalidad está presente incluso entre los propios afrodescendientes como resultado de la herencia colonial de una sociedad con pasado esclavista. Por otra parte, pretender subordinar la lucha por "la libertad" a la exigencia de reclamos sociales de un sector históricamente preterido ha sido una estrategia sistemática de las elites para mantener a las comunidades negras en condiciones de subordinación. Por último, considerar que la solución al flagelo racista se debe al aumento en los niveles de instrucción o carencia de esfuerzos personales por parte de la población afrodescendiente, no hace más que demostrar el carácter meritocrático, clasista e inexacto de sus razonamientos, pues parten de condiciones de igualdad inexistentes a la hora de enfrentar los desafíos sociales. La existencia de personas negras que han logrado superar su entorno de marginalidad logrando éxito en ámbitos como el deporte o los negocios no significa que el resto esté en la obligación y/o tenga las condiciones materiales para reproducirlo, ese es un argumento típicamente falsacionista que evade lo ampliamente perceptible: la presencia mayoritaria de personas blancas en puestos de superioridad económica, privilegio social, referentes estéticos de belleza universal, mejores condiciones de vida, calidad de vida, etc. El racismo no es un problema de negros, como la homofobia no es una cuestión que le atañe únicamente a los homosexuales, estas demandas son el resultado de las luchas históricas de sectores que en absoluto pueden ser considerados minoría, pues esta es una clasificación lanzada desde los centros de poder sobre el resto de los cuerpos e identidades subalternas, que exigen el reconocimiento de sus derechos y el acceso igualitario a la riqueza para lograr la materialización de los principios de equidad en sociedad.
dario 18 julio 2022 - 8:43 AM
mientras los cubanos tengan que comenzar sus analisis acerca de la situacion politica,ecnomica y social de Cuba,dando fe de su "patriotismo" ,"independencia " y rechazo a los EEUU y a su Embargo,la dictadura comunista totalitaria ,estara gozando de buena salud.A estas alturas ya debe ser detodos conocido,lo que siempre fue una realidad: el gobierno de cuba no quiere ninguna relacion normal con el gobierno de os EEUU,siemre ha estado en posicion hostil con respecto a ellos,siendo amigo de sus enemigos y dedicando granparte de sus empenos en obstaculizar en lo que pueda su accion.Los problemas de cuba no deben ser tratados con orietacion de genenero ni de identidad,claro que no.El pueblo de cuba vive en la miseria inducida por su gobierno y ausentes de derechos.Para poder salir de esta situacion,los cubanos,religiosos,negros,mulatos,los cubanos gays,los artistas ylos bomberos,deben reemplazar este gobierno y darse uno democratico,con participacion de todos y que requiera del consenso popular.Mientras que no sea asi,todos los cubanos estaremos discriminados,vejados,maltratados y dentro de ese estado general,los que son mas vulnerables,pues peor !!!!
juanaBacalao 18 julio 2022 - 11:18 AM
cuando el pueblo protesta el gobierno ordena dar palo y cabilla (o sea sangre), cuando acabaremos de entender que esa es la unica salida que le han dejado al problema cubano?
Manuel Figueredo 18 julio 2022 - 11:24 AM
Todavía a estas alturas se está proclamando por una reconciliación nacional para construir un " socialismo " democrático ? Con quién hablaron, con el pueblo? Le preguntaron si después de todo lo que hemos pasado con el socialismo burocrático, todavía quieren otro socialismo. Por favor basta de seguir pregonando por el maná en el medio del desierto. Cómo me gustaría que volvieran a ver el documental PM de Sabas Cabrera Infante y Orlando Jiménez Leal, para que vean como se divertía y vestía la gente de color, casi al principio de la revolución. Este documental fue CENSURADO y barrido del mapa, porque daba un mal ejemplo, claro está, bajo el criterio de FC.
Aldo 18 julio 2022 - 1:08 PM
La única forma de que los cubanos con un alto nivel de melanina en piel, pelo y ojos logren un estatus y reconocimiento social igual o mayor al de sus vecinos menos melaninados, pero igual de bendecidos genéticamente por ancestros y ancestras africanas, aunque puedan tener algún rastro mayoritario de herencias europeas, no es que los afro-reparen o que los gobernantes les despejen más y por decreto su acceso a las alturas. No, la única forma de lograr esas cuestiones estratégicas es la suma de decisiones que ellos mismos deben tomar. Las menciono: 1. Evitar ser hegemónicos en las colas. 2. Ser menos encandalosos. 3. Acabar de entender que si no logran más acceso a las damas blondas es simplemente porque ellas no quieren (nadie les prohibe unirse a ellos o a ellas). 4. Destinar sus ganancias monetarias a alimentación y atención a la familia, no dilapidarlas en actividades festivas-demostrativas-sincréticas-ruidosas. 5. Estudiar. 6. Trabajar. 7. Vivir en paz. 8. Elevar su autoestima a partir de asumir realmente la tremenda importancia de las culturas africanas. 9. Respetar a los otros. 10. Dejar a los blanquitos ganar a veces en los deportes. De mis amigos negros, universitarios, plenos y libres nunca he recibido esa lamentable impresión victimizada que aquí se muestra. Cuba 2022.
Hermes 18 julio 2022 - 2:49 PM
Totalmente de acuerdo, solo agregar que tambien deben participar mas activamente en actividades acuaticas, sobre todo en el remo a 90 millas.
Manuel Figueredo 18 julio 2022 - 4:39 PM
Al parecer hoy me aplicaron una llave de torque, me refiero al censor de LJC.
Alexander Hall 18 julio 2022 - 4:20 PM
Aldo, cada uno de sus puntos acuden a la lógica meritocrática y clasista como única vía de superación para la población negra. De esta forma, desconoce usted las razones que propician las desventajas de este sector (como le comenté al usuario Huelva: históricas, sociólógicas, económicas, culturales, etc., que determinan la supremacía del "componente racial blanco" en el acceso a privilegios, posiciones de poder, conocimiento, supremacismo económico, prestigio social, entre otros elementos. En el propio texto están las respuestas a sus desdichados comentarios, es una lástima que no escatime esfuerzos en reparar tan poca experticia.
Hermes 18 julio 2022 - 8:07 PM
Alexander reconozco que la población negra en Cuba partió con una desventaja histórica en el año 59, igualmente partió la parte más pobre de la población blanca, pero durante más de 60 años el sistema educacional cubano, con todas sus virtudes y defectos ha estado a disposición de toda la población sin distinción de raza, las universidades han graduado cientos de miles de muchachos y muchachas sin distinción de raza, los técnicos medios, escuelas de las mas disímiles profesiones han estado a disposición de TODOS los cubanos. Que más se requiere para que una persona se supere, adquiera un oficio o profesión? Han vivido ya tres generaciones de CUBANOS, que no afrocubanos o eurocubanos, con unas condiciones, que desgraciadamente se deterioran por día y tal vez terminen desapareciendo, que han permitido al nieto de un guajiro del medio del monte como yo ser ingeniero, que ha permitido a un estibador negro con 4 hijos viviendo en los 60 en un solo cuarto en una cuarteria graduar a los 4 de estudios superiores, que ha permitido a miles de deportistas vivir sin trabajar (a diferencia de la mayoría de los países donde sólo unos elegidos pueden permitirselo) y dedicarse por entero a la práctica del deporte y llegar a lo más alto del deporte mundial. Que más se necesita para lograr el desarrollo personal.
Armando Perez 18 julio 2022 - 9:13 PM
La cuestion no es tan simple. Pueden existir las posibilidades teóricas o legales de acceso a la enseñanza, la cultura, y los empleos, pero en la realidad, el destino de una persona es definido, en gran medida, por el ambiente familiar y de la comunidad más cercana. En buena medida, los hijos no hacen lo que les dicen los padres sino lo que les ven hacer. Un niño nace en uno de los barrios marginales de Cuba (negro, probablemente) y desde que nace está sometido a un entorno carente de libros y de estímulos culturales hacia la superación intelectual. Por el contrario, crece en medio de una lucha por la supervivencia donde todo vale para poder poner el pan en la mesa. Se sabe que a edades tan tempranas como los 3 años, la gente ya tiene bastante definidos sus principios morale y éticos y su patrones de comportamiento social, asi que incluso la influencia de la escuela ( si le toca una buena escuela) no va a ser suficiente para reorientar a ese chico. Por lo tanto, las posibilidades de romper con la tradición familiar son menores. Esos niños no tienen la culpa de nacer en esas condiciones. En cambio, un chico que nace en unas de las zonas "buenas" (blanco, probablemente), con padres universitarios, rodeado de libros, y cuyos padres le pueden dedicar tiempo, tendrá más probablidades de desear superarse, estudiar y ser como sus padres. Si a esto le sumamos que las relaciones de amistad y los "conectos" que estos chicos y sus familias van a tener según crecen van a ser muy diferentes. Al ser adultos, incluso si ambos estudian lo mismo y sacan las mismas notas, el chico del barrio "bueno", va a tener más posibilidades de lograr un puesto de trabajo bueno. Es muy fácil hablar y decir "los negros tienen que cambiar". Hay que andar en los zapatos de los pobres para entender que la cosa no es tan sencilla. El cambio necesita de mucho trabajo en las comunidades por el gobierno para ir cambiando ese panorama, y no es algo de un par de días.
Alexander Hall 19 julio 2022 - 1:52 AM
Armando Perez, gracias por su comentario, me he ahorrado palabras con su argumentación, podrían darse muchas más razones, pero con las suyas resultan suficiente, debido al carácter medular de sus razonamientos, saludos.
dario 19 julio 2022 - 9:25 AM
Hermes : que no se te olvide el pollo del arroz con pollo,a saber : usted se hizo ingeniero,para que ?? posiblemente no trabaje verdaderamente como ingeniero,ha pasado necesidad como un guajiro cortador de cana,ha sido privado de sus derechos y posibemente,haya tenido que emigrar...eso fue un espejismo creado para engatuzar ilusos.!!!Eso a cambio de la destruccion de un pais,pasando por la destruccion de sus gentes y por consiguiente de la sociedad...!!! Sea realista,no han coseguido resolver nada,solo ha sido ropaganda populista para enganar a ilusos !!!
Aldo 19 julio 2022 - 12:21 PM
El racismo en Cuba no va a terminar nunca. Mientras se identifiquen las presuntas víctimas como víctimas y no valoren las oportunidades que tuvieron y tienen, no valoren el coheficiente intelectual propio, la fuerza física con que cuentan, el tiempo de que disponen para trabajar y superarse, el atractivo para tener relaciones con quien lo deseen, la realidad de que a nivel popular todos somos mestizos y lo que nos aleja es la vulgaridad y la falta de educación lo mismo de negritos que de blanquitos. En fin, la recurrencia en el tema huele a necesidad de reconocimiento y no a reconocimiento de necesidades. Sarna con gusto no pica. A disfrutar del Caribe.
maría teresa* 18 julio 2022 - 1:53 PM
Google: ¿Cuál es la raza de los cubanos? Grupos étnicos Raza Proporción de la muestra Aporte europeo Blanco 55% 86% Mulato 33% 63,8% Negro 12% 29% ¿Por qué emigran los cubanos? “En Cuba socialista, los jóvenes emigran por la misma razón que los jóvenes de cualquier otro régimen socialista han emigrado; básicamente, por la falta de oportunidades económicas y la represión de las libertades individuales. Eso, en Cuba, no es una excepción. ¿Qué produce Cuba para su economía? La caña de azúcar ha sido el principal producto de exportación de Cuba durante más de 300 años. Además, la agricultura representa el 3,78% del PIB y emplea al 17,2% de la población. Sus principales cultivos siguen siendo el azúcar y el tabaco. ¿Qué lugar ocupa Cuba en pobreza? Cuba es el segundo país con más bajo índice de pobreza multidimensional. ¿Cuántos cubanos quedan en Cuba? En 2020 la mayoría de los cubanos vivían en Cuba (11 181 595), aunque también hay una gran diáspora cubana, especialmente en los Estados Unidos donde vivían 1 359 990 cubanos en 2019, en España 164 853 (2020), y México 22 604 (2016). ---- De octubre de 2021 hasta principios de julio de 2022 llegaron a Estados Unidos 157 339 migrantes cubanos. En junio cruzaron la frontera mexicana más de 16 mil. De ellos muy pocos negros.
Sanson 18 julio 2022 - 9:29 PM
Aqui donde vivo existen mas grupos raciales definidos que en cuba. Muchos mas y el racismo aunque puede existir en la cabeza de algunos eso no implica que las posibilidades y los derechos se vean violados o suprimidos. Supongo que se ha ido avanzando en ese asunto y seguira haciendose.. En la politica, en las ciencias, en la ensennanza, las artes y la musica existe una populosidad racial diversa y exitosa. .Algunas razas son mas exitosas que otras en las diferentes ramas laborales. Ahora bien no estoy obligado ni tampoco inducido, despues que salgo de mi lugar de trabajo en ir a comprtir con parsonas de alguna raza y lo hago con quien quiero, incluso yo que me acostumbre a hacerlo cuando vivia en cuba. Por ejemplo aunque mis relaciones laborales sean muy fructiferas con un musulman o con un ruso, a la hora de hacer un barbeque en el patio de mi casa no tengo ninguna razon para invitarlos ya que ni ellos ni sus familiares se sentirian en familia en mi casa y visceversa. Ellos por su parte tienen posibilidades iguales a las mias y prefieren utilizarlas. Mis hijos estudiaron en universidades de aqui con companneros de todas las razas y colores pero escogieron sus preferencias a la hora de formar sus familias y lazos amistosos.. Yo tambien. No nos interesa emparentar con gente diferente a mi y a los mios y si no nos mezclamos alla mucho menos lo haremos ahora y ojo que no hablo solo de raza sino de otros multiples aspectos. Cada oveja con su pareja.
Ramón Izquierdo Delgado 19 julio 2022 - 4:09 AM
Un niño jugando con un perro en el río y un joven negro encima de un caballo presentarlo como una muestra de pobre y de racismo es mirar árboles y no ver el bosque y el foro anticomunista animado. Bueno para animar ese foro no hace falta hacer mucho
JOSE 19 julio 2022 - 8:03 AM
MONGO IZQUIERDO, SI UD CRITICA A LJC POR SER ANTICOMUNISTA, LO MÁS SENSATO ES IRSE CORRIENDO A LOS MUCHOS MEDIOS COMUNISTAS: GRANMA, CUBADEBATE, JR, LA LETRINA INSOMNE, CAMBIOS EN CUBA, TRABAJADORES, TRIBUNA DE LA HABANA. No se que demonios hace Ud leyendo un medio anticomunista. Yo no lo respeto porque Ud ni es “coherente ni es consecuente”. Lo mas normal del mundo es que un medio se posicione: a la derecha, al centro o a la izquierda. Pero tambien hay medios posicionados en los extremos: por ejemplo, en España, OK DIARIO Y LA NUEVA ESPAÑA son de extrema derecha, próximos al partido VOX. Pero si el lector busca medios que estén en la extrema izquierda, Cuba es el paraíso, todos los medios de difusión estatales tienen una línea editorial extremista, dogmática y reaccionaria.
Sanson 19 julio 2022 - 2:07 PM
Wow. eliminaron mi comentario sin decir nada al menos para que se supiera el por que. Ja.
maría teresa* 20 julio 2022 - 2:54 PM
Pocas veces me decido a escribir viendo que las personas que lo hacen tienen estudios profundos del tema, admito que no tengo conocimientos académicos. Sin ofensas, quisiera saber cuántos negros participan en este fórum, quisiera saber si en este debate en específico son blancos que están defendiendo la inserción de los negros desde una posición blanca o son negros defendiendo sus intereses desde una posición negra. Me pregunto por qué los blancos quieren que los negros se comporten a la manera blanca. Los negros son fuertes, los hombres de espaldas anchas y las mujeres exuberantes, son felices y jacarandosos, compárelos con los pálidos y escuálidos blancos que caminan preocupados y cabizbajos cediendo el paso los negros para evitarse problemas, ¿no es la felicidad lo que se persigue? pues creo que el negro es más feliz que el blanco, simplemente ese concepto no coincide con el del blanco que generalmente es tener familia, casa y carro, el negro que quiere se emancipa por sus propios méritos y no por magnanimidad de otros. Es racismo creer que hay que gustar del ballet y la ópera para ser culto, el que disfrute de eso muy bien, pero el que disfrute de un bembé y toque de tambor, pues también está bien. Estas discusiones me recuerdan los conquistadores españoles tratando de convertir a los indios y después a los negros a “su religión del dios único”, exterminaron a los indios pero ahí continúa el negro con sus creencias. La idea de incorporar un porcentaje de negros en los puestos de dirección seguro no fue de Almeida -el único negro con grado de comandante que bajó de la sierra-, esa idea racista en su esencia debe haber salido de una mente blanca convencida que si no lo empujan a los negros no llegan. El negro puede lograr sus sueños y anhelos, lo han demostrado infinidad de veces, no necesitan que los blancos los defiendan. Por otro lado, si hay algo de malo que un negro prominente prefiera casarse con una blanca y no con una negra, también hay algo de malo que la blanca opte por el negro adinerado o famoso ante un blanco anónimo. Los apagones no me han permitido escribir en tiempo.

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