¿Qué es más perjudicial en Cuba, la censura o la autocensura? Preguntemos a periodistas y funcionarios de nuestros medios, pueden sorprendernos sus respuestas.

¿Quién y dónde decidió que la Televisión Cubana no transmitiera esos juegos, aunque sea diferido? ¿Qué criterios se siguieron para no hacerlo? ¿Si la televisión va dirigida al pueblo, por qué no se tienen en cuenta sus intereses? ¿Se hicieron gestiones para transmitirlo en vivo como se hace con el fútbol? Y lo más importante ¿A quién perjudica y quién se beneficia de que no se transmitan esos juegos por televisión?


¿Por qué esos cubanos “preocupados” no se manifiestan frente a las oficinas de esos políticos por ir en contra de los intereses de su pueblo? ¿Por qué no protestan en Facebook o escriben correos a esos políticos? Es más fácil criticar al gobierno que está allá a lo lejos, mientras callan -y no se atreven a actuar- cuando en su patio otros agreden a su país.