No se puede sacar un proyecto socialista adelante sin hacer política revolucionaria

LJC sentó el precedente de que ser revolucionario no está reñido con alzar una voz propia

Los errores de la izquierda y los desmanes de la derecha contribuyeron a que hoy casi no quede nada de aquel sentimiento

El revolucionario no tiene por qué cumplir con todas las virtudes del universo

Cuba no puede ser el parque temático del socialismo puesto en función del turismo

Los norteamericanos son víctimas de su propio éxito, son un imperio en decadencia

Casi nadie habla de las posibilidades de desarrollo que tiene Cuba

Luchamos por un día en el que no hagan falta “ismos”, porque el sol brille igual para todos