El activismo LGBTIQ+ fuertemente arraigado a los derechos, se concretó en 2017 cuando era momento de alzar más la voz por los derechos ausentes de esta ciudadanía y el cansancio y el agotamiento acumulados por la discriminación y la mutilación que impone una sociedad machista y patriarcal.
La Peor Generación ya no es un libro, ni un panel, es un sentimiento compartido por muchos de nosotros dentro de una realidad histórica. Con el nombre podrán hacer ascuas, pero el pálpito nos trasciende