Sobre el trabajo asalariado

Por: Fernando Hugo Azcurra (Rep. Argentina – Economista)

(Respuesta al artículo: La imposibilidad de abolir el trabajo asalariado hoy)

Estimo que el problema general de fondo que subyace en nuestro intercambio y que merece ser el motivo principal de nuestras reflexiones y análisis está contenido en las siguientes preguntas:

¿Por qué para la construcción del socialismo en los países en los que se la han planteado luego de tomar el poder y que se encuentra como meta en los partidos, movimientos, procesos revolucionarios, etc. dan por sentado que para el desarrollo de las fuerzas productivas, acelerar el crecimiento económico y extender la fuerza de los trabajadores, es imposible hacerlo mediante los trabajadores asociados como propietarios de los Mp y sí por medio de la burguesía y del capital?

¿Cómo es posible “construir” el socialismo fomentando y expandiendo la forma capitalista de producción y el trabajo asalariado, sea en la forma privada, sea en la forma del Estado como propietario y en “representación” de los trabajadores? De este modo socialismo es una etiqueta, capitalismo es lo real. Parece no entenderse que dónde hay salario hay trabajadores económicamente explotados, por el capital privado o el capital estatal.

El punto es de más importancia aún. La idea vigente anterior muestra no ser consciente de que, para la construcción de la sociedad nueva,  no se trata sólo de hacer que el trabajo sea más productivo y mejor que bajo el capital. Olvidan que superar el capitalismo implica la eliminación de las sociedades de clase luego de 7.000 u 8.000 años de su vigencia, con lo cual el desafío no es “perfeccionar” metas  cuantitativas, sino esencialmente objetivos cualitativos: cambio social, cultural, moral, motivacional, conductual, tecnológico al servicio de la sociedad y no de la ganancia,  etc.

Más aún, la nueva relación hombre/naturaleza está subyacente en el cambio social post-capital, es un metabolismo social de características completamente distintas a las finalidades depredatorias del capital: deforestación, desfoliación, agrotóxicos, polución, agresión minera, agresión climática, epidemias bacteriológicas y virósicas de laboratorio, estrujamiento del trabajador, etc. La naturaleza y la humanidad trabajadora, bajo el capital, son “medios” y no fin en sí mismos, lo cual trastrueca toda la relación “natural” hombre/naturaleza.

El trabajo asociado es no sólo un nuevo modo de producción y de relaciones sociales entre los individuos o miembros, es hoy por hoy la forma primordial de supervivencia de la humanidad porque el capital no trepidará en producir la extinción de nuestra especie y de otras muchas y destruir simultáneamente la naturaleza con su arsenal terrorífico, si está auto-convencida que con ello hará pingües negocios y ganancias.

Nuevas formas de cultura y de relaciones entre los individuos y las instituciones, solidaridad, generosidad, cuidado, protección, seguridad, asistencia, creatividad, inclusión, equidad productiva y distributiva, innovaciones, etc. que no pueden hoy adelantarse en la comprensión de su surgimiento y vigencia, son rasgos que su concreción demandará mucho tiempo. Y que en la realidad inmediata contendrá todos los aspectos negativos de la sociedad del capital de la cual se está saliendo. Pero ninguna de las complicaciones, obstáculos, vallas, falencias, fracasos, errores, etc. puede dar justificación a que permanezcan las actuales condiciones. Hacerlo es no salir de la lógica del capital por mejores explicaciones y loables intenciones que se puedan tener.