El activista de El Nuevo Herald

En lo que concierne a Cuba, la prensa de Estados Unidos puede ser bipolar. Lo mismo profundiza un día en aspectos cruciales de la realidad cubana, que al siguiente publican textos políticamente parcializados. En su plantilla coexisten periodistas y activistas, aunque todos se presentan como lo primero.

Ayer un texto publicado en El Nuevo Herald sugirió que La Joven Cuba es un medio subordinado al gobierno de la isla y que su editor Harold Cárdenas Lema realiza activismo en Estados Unidos. Minutos después, Cárdenas le respondió al autor del texto: Mario J. Pentón dice que La Joven Cuba es una “revista a favor del gobierno cubano” y me llama activista. No Pentón, soy analista con una maestría en Columbia, el activista eres tú. Yo he criticado y elogiado al gobierno cubano y el estadounidense cuando les toca, eso es análisis. Lo que tú haces en El Nuevo Herald, de criticar exclusivamente a uno y elogiar exclusivamente al otro, eso sí es activismo. Y mediocre.

Desde La Joven Cuba queremos recordarle al periódico estadounidense, que en fechas recientes ha replicado artículos de esta revista «pro-gobierno cubano», lo que nos deja con muchas preguntas sobre su línea editorial. Los medios radicados en la Florida durante la administración Trump, deben ser cautos en no ser cómplices de las agendas que fomentan el odio entre cubanos y la radicalización política de los migrantes que llegan al país.

No está de más sugerirle a El Nuevo Herald que cuide más que las preferencias políticas de sus periodistas no superen sus estándares profesionales. Y en el caso de un activista como este, que con sus textos hace favores a la política de sanciones a Cuba y cambio de régimen político en la isla, que le brinde un curso de superación con motivo del Día Internacional del Trabajo. Este defensor de la libertad conservadora y anticomunista profesional, persiguiendo a quienes tienen ideas independientes de ambos gobiernos, parece más miembro de la PNR de Miami y coordinador de un CDR en Hialeah, que periodista. Porque es sólo eso, un activista.