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martes, octubre 20, 2020

Marx y la abolición del trabajo asalariado

Por: Fernando Hugo Azcurra (Rep. Argentina – Economista)

El trabajo teórico de Marx respecto al trabajo asalariado como fundamento de la sociedad burguesa y del capital, no ha sido tomado en toda su dimensión clave para la construcción del socialismo en los países que lograron tomar el poder e iniciar su construcción.

La consigna teórica-política del epígrafe, abolición del trabajo asalariado, no fue recogida por los movimientos políticos socialistas revolucionarios en sus Programas y documentos liminares ni antes de asumir el poder político ni tampoco una vez asumido el mismo, planteándolo al menos como objetivo ineludible y definitivo una vez superadas las instancias político-sociales más duras en la construcción económica de las nuevas relaciones.

Se vuelve notoria y llamativa, entonces, esa ausencia del concepto central que determina sin ambigüedad la superación de la sociedad burguesa: abolición del trabajo asalariado, porque tal como las experiencias más importantes de cambio socialistas muestran (URSS; China, países socialistas europeos post-segunda guerra mundial), eliminar la propiedad privada capitalista es una condición necesaria importante pero no es suficiente.

Concentrar la propiedad en el Estado y continuar con el trabajo asalariado se ha revelado como una modalidad de concen­tración y acumulación de capital que finalmente pugna por recrear la clase burguesa y la propiedad privada tanto fuera del Estado como de la misma propiedad pública, aun cuando al sistema se lo etiquete de socialista; en cambio la abolición del Tw significa quitar la base fundamental sobre la que se estructura el modo de producción capitalista y abrir la transición al “modo de producción del trabajo asociado” como lo teorizó Marx.

Hay un objetivo ausente que se ha transformado en una deuda pendiente: la abolición del trabajo asalariado que forma parte indisociable de la teoría económica de Marx. Es preciso decirlo enfáticamente: no hay, no habrá, supresión definitiva del capitalismo sin abolir el trabajo asalariado; no hay socialismo sin que los trabajadores sean dueños efectivos de los medios sociales de producción (Mp) y se empeñen en edificar no sólo una nueva economía sino toda una nueva cultura y nuevos valores arrojando al basurero de la historia las relaciones de cálculo, mercantilización y acumulación privada de la riqueza que impone el capital.

Los ejemplos fallidos de construcción socialista muestran dramáticamente que no hay socialismo sin abolición del trabajo asalariado, objetivo que ha estado y está ausente en los movimientos políticos marxistas, sean o no revolucionarios, y que, además, esclarece la vinculación entre los conceptos teóricos como “relaciones de producción” y “modo de producción” de manera tal que este último no se modifique respecto del capitalismo porque se mantiene la explotación del trabajador, aunque haya habido una variación en el anterior concepto (relaciones de producción), porque aún hay clases sociales: unas que trabajan (trabajadores asalariados) y otras que no trabajan (burocracia partidaria y estatal)

Es ésta una enseñanza teórica y política inconmensurable que la Revolución bolchevique y el proceso de construcción de la nueva sociedad lega a los trabajadores, que al no ser asimilada críticamente desde la propia experiencia, lo hecho como capitalismo de Estado se aceptó como “buena ley” socialista y se extendió a todas las revoluciones posteriores que incurrieron exactamente en el mismo principio de separar capital estatal (Mp)  y masa trabajadora no propietaria (Ft).

Pero además ¿dónde está escrito, quién demostró o quién estableció de modo inapelable que hay sólo un camino para el cambio social? ¿Quién, cómo y por qué fijó que los trabajadores “asociados” no son aptos para hacerse cargo del todo social y del desarrollo de las fuerzas productivas? ¡¡Si ya lo son bajo las actuales relaciones capitalistas de producción!! No sólo son aptos porque lo demuestran todos los días y la estructura social burguesa no duraría más de un día sin sus tareas de todo tipo, sino que deben soportar a una pequeña cúspide de indecentes, corruptos, licenciosos, y sus mayordomos representantes (la burocracia-poseedora de los Mp del EBG, Ejército Burocrático de Gestión), que cumple el papel de capitalista en “funciones” en nombre y representación de los rapaces rentistas propietarios, que se han vuelto muy onerosos para la consecución de un movimiento más sólido y seguro de la economía y su redistribución equitativa hacia todos quienes generan la riqueza que hoy todavía se la apropia esa casta de truhanes que es la burguesía imperialista, que tiene a toda la sociedad sobre ascuas, al borde de cataclismos bélicos para dirimir conflictos de poder.

Los holgazanes inescrupulosos le declaran la guerra a quienes trabajan y sostienen la sociedad toda. ¡Lindo argumento burgués! Sostener que cuando los trabajadores “son asociados” para trabajar para una minoría infame bajo las órdenes de sus lacayos de administración, son mejores, más ordenados y más «productivos” que  “asociados” para trabajar,  producir y administrar para ellos mismos sin los holgazanes inescrupulosos.

“La abolición del trabajo asalariado” es proclamar un principio teórico como consigna política revolucionaria esencial para dilucidar claramente la diferencia fundamental entre capitalismo y socialismo, que se encuentra en toda la obra teórica económica y política de Marx desde 1848: “… detrás del derecho al trabajo está el poder sobre el capital, y detrás del poder sobre el capital la apropiación de los medios de producción, su sumisión a la clase obrera asociada, y por consiguiente, la abolición tanto del trabajo asalariado como del capital y de sus relaciones mutuas”  (K. Marx – F. Engels; O.E.  Tomo I, p. 157. Énfasis FHA)

18 Comentarios

  1. Marx nunca trabajó, y la desconexión qué tenía con el mundo real era ….. Gracias al capitalismo por existir!

  2. Abolir el trabajo asalariado es una idea descabellada,no tiene fundamento ninguno,toda las personas somos diferentes y como tal tenemos diferentes necesidades,hay quien se conforma con pasar sus vacaciones en un campin pero hay quien quiere hotel 5 estrellas.

    • Todavía hay quien cree que se puede construir un socialismo prosperó y sostenible. Pero cuando se mira el ejemplo de Cuba y Venezuela …. A correr. Mejor estudio en New York 😁

      • Aclaración, lo de NY lo digo por mí, no sea que el editor en jefe piense que sea un ataque hacia su persona.

        Paz!

      • Jajajajajajajaja un gran ejemplo de cómo se hace autocensura para ser «políticamente correcto»

      • Bueno Luis, hay que tener cuidado con el qué manda. Jajajajaja, hay que aclarar las cosas. Cómo dicen los cubanos cuando le preguntan sobre algo difícil ….. » yo no sé de política»

      • El editor entendió a la primera, o no habría salido el comentario. Es sabido el carácter autoritario de los editores cubanos en estos foros 😏

      • Gracias Carlos, en mi estatus de estudiante internacional confieso que me preocupa más la economía que la salud en estos momentos. Pero ya saldremos de esto.
        Harold

  3. Olvídese del Marxismo, merecerá el más grande Nobel de todos los tiempos, cualquier persona o equipo de tabajo que invente una manera práctica… No, no, no ¡una teoría incluso! con el que demuestre que es posible reemplazar al dinero como mercancía justa de cambio.
    Y es que se nos ha querido meter en la cabeza desde niños que el dinero es malo, que tener y hacer mucho dinero es malo ¿Por qué? Pues según el Marxismo con su errada teoría de la explotación capitalista, porque los que tienen dinero compran poder y lo ejercen en beneficio propio, limitando al resto. Este es más o menos el resumen.
    Supongo que Marx y Engels le atribuían propiedades mágicas al dinero o al capital(y el autor de este artículo también está convencido), dado que aparentemente era la raíz de la maldad humana: la maldición del dinero. ¡Cómo si la ausencia de dinero limitara la presencia e incidencia de antivalores y vicios humanos!
    En lugar de querer eliminar la única mercancía que se puede utilizar y en la que todos están de acuerdo, sería muchísimo más productivo que los cerebritos marxistas y anticapitalistas, ayudaran a reparar y suprimir las distorsiones del dinero:
    1. La estafa de la banca central. Muchos ni se imaginan que la sola idea de una institución que cree dinero para suplir arbitrariamente la demanda, es en realidad una práctica opuesta al capitalismo
    2. Las manipulaciones de los tipos de interés y las tasas de interés. Después de que muchos países adoptaran el mecanismo de banca central en su estructura financiera, los bancos y los gobiernos utilizan diversos mecanismos de control de déficit e inflación; siempre a favor de la ganancia de sus instituciones lo cuál se opone diametralmente al libre mercado.
    3. Los bancos. La raíz de los problemas financieros. El banco usa el dinero de quienes confían en la institución, eso podría ser un negocio legítimo siempre que haya clientes dispuestos a beneficiarse de la actividad económica que el «banco» ejecute. Imaginen a ETECSA o al MINAGRIC fungiendo también como banco. Los ciudadanos cooperan con capital y reciben un margen de beneficio. El problema está en que los bancos se han blindado con leyes y regulaciones para nunca deber dinero a sus clientes en caso que sus propios negocios fracasen. Esta asimetría es una distorsión escandalosa de la libre competencia y del libre mercado.
    4. ¿Por qué cada país tiene su propia moneda? ¿Cómo se determina el tipo de cambio? Está claro que la moneda es un mecanismo de control establecido por los puedientes y por los gobiernos finalmente. Quienes tienen la autoridad para emitir y regular el balance monetario son parte del circo que hace que el dinero sea visto con malos ojos por aquellos que no lo tenemos y nos es mucho más difícil conseguirlo. Pero ello no significa que el dinero sea «malo» o «inadecuado». Es como pretender que la energía atómica es mala porque se ha utilizado desde el inicio para hacer bombas.
    En su lugar, alternativas medio práctico medio teóricas como las criptomodenas podrían apuntar a un sistema dónde las personas que trabajan o crean valor, sean quienes crean valor de cambio que puede ser utilizado para adquirir o construir aquellas otras mercancías que no producen o es imposible que produzcan.
    Entonces… en vez de gastar saliva y neuronas pensando en el cuento de hadas marxista en elq ue todos somos buenos y santos y no hay dinero porque no hace falta ya que todo aparece en tus manos mágicamemte solo porque así lo deseas; vamos a intentar arreglar el descalabro y la distorsión que se le ha imprimido a la única manera conocida de llegar cerca de ese cuento de hadas: trabajando en un contexto de libre empresa y libre mercado verdaderos. A fin de cuentas, no es que se diferencie mucho de la idea de libres asociados de Marx

    • Upps… Errata no EHurón, el. punto 2 debió decir:
      2. Las manipulaciones de los tipos de cambio y las tasas de interés.

  4. La izquierda cómo siempre, con sueños descabellados, mejor dicho alucinaciones. Tratar de implementar una teoría de Marx, si, si, es una teoría, llegando a fantasía …. que nuestro apóstol nacional José Martí advirtió las consecuencias …. pero así es la vida trataron de implementar algo que nadie sabe cómo construir. Ahí están las consecuencias, seis décadas de escasez, miseria, emigración, doble moral, y resolvedera.

    No sé preocupen, en el 2030 vamos a revisar otra vez cómo podemos construir el socialismo.

  5. El Marxismo postula que hay explotación cuando el dueño de los medios de producción contrata el trabajo de alguien. Es un postulado falso. Ronaldo con el salario estratosférico que tiene, no está explotado. Y un limpiabotas que trabaja por su cuenta y posee sus medios de producción está explotado.

    Porque la explotación no depende de la posesión de los medios de producción ni de que el trabajo sea asalariado, sino de la renta que uno percibe.

    No hay una izquierda sino muchas. Y por suerte existe una izquierda que predomina principalmente en Europa, que pone el foco en la renta y su igualación, mientras defiende enérgicamente los derechos humanos. A eso debe de aspirar Cuba.

  6. Fernando, explicas muy bien lo que quieres abolir pero no acabas de aclarar que poner en su lugar.

    Es posible un mundo donde a nadie se le page por hora trabajada, sino por el producto de su trabajo. Hablaríamos de un mundo dónde solo serían legales lo que en España se llaman a veces «trabajadores autónomos» y otras «empresarios autónomos»

    El problema es que en España el sueño de todo autónomo es dejar de serlo, o bien convirtiéndose en funcionario del estado, o alternativamente consiguiendo un trabajo como asalariado.

    Eso de recibir un salario constante a fin de mes pase lo que pase le gusta a todo el mundo, porque la alternativa es el pago puntual por la obra realizada con la incertidumbre que provoca según uno sea capaz de encontrar cliente.

    De hecho en España la ley persigue a las empresas que contratan «falsos autónomos» por considerar que se trata de una forma de explotación.

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