Pánico y colas en La Lisa

Foto: Ramon Espinosa/AP

Por: Marcos Paz Sablón

Esta es otra entrega de la serie #LosNuestros, pequeñas historias de cubanos que dentro y fuera de la isla viven de cerca la pandemia del #coronavirus. Hoy traemos el testimonio de María Luisa Reina Herrera , joven de 21 años que trabaja como secretaria en el municipio habanero de La Lisa.

Mi experiencia se reduce a muchas, pero muchas colas, casi todos los días. En La Lisa el ambiente es de pánico. La gente tiene miedo que se pierdan los productos básicos, los de aseo, los alimentos. Sí, es verdad que hay menos personas en la calle. Es cierto que hay también un por ciento que se dedica a tomar, a fumar, a conversar en las esquinas… pero la mayoría de la gente lo que anda es desesperada buscando comida. En los agros, en las tiendas: las colas del pollo son infernales. La gente hace cola hasta para comprar toallitas húmedas.

Por aquí, si no tienes nasobucos, no te dejan entrar a las tiendas, hacer colas. Están multando a la gente, cerrando establecimientos de esos donde vendían ron y tabacos pa que la gente no se aglomere. En todas las colas hay policías que te mandan a tomar una cierta distancia. Ves que la cola se alarga, se alarga… se empiezan a colar, marca una persona y trae a quince más…te pasas el día entero en una cola para un producto que no puedes comprar. Te pones en riesgo tú y no resuelves tu necesidad.

Por ejemplo, cuando se dictó la cuarentena a principio de la semana pasada, hubo una crisis en la Lisa con los nasobucos. Un atelier estatal empezó a venderlos y a los dos días dijeron que los que iban a hacer eran para Salud Publica, que la gente tenía que traer sus telas. La gente empezó a traer sus telas y al otro día dijeron que no se lo iban a hacer a mas nadie.

Entonces, ¿de qué estamos hablando?

Quieres crear una consciencia de que tenemos que protegernos, ¿y tú, una atelier estatal, que básicamente no produces nada y que no me lo vas a hacer de gratis, que yo te voy a llevar la tela, así y todo no lo quieres hacer?
Desde mi hogar, nosotros lo llevamos bastante bien. Yo vivo con una anciana de 88 años a la que le he infundido el miedo. Le he dicho que el virus se hizo para personas mayores, para matar viejos. Es la única manera que encontré de que se quedara en la casa.

¿Las medidas que se han tomado en Cuba…? Bueno, hijo, si bien no son las más eficaces- si bien la cobertura mediática con el coronavirus no es la ideal- por lo menos intentan que la gente se quede en casa. No creo que de que la forma en que lo abordan desde los medios nacionales realmente haga consciencia, ni que salir a grabar el Coppelia todos los días signifique mostrar la realidad del país, como dicen en Buenos Días. Pero algo es algo.

Yo no sé cuándo se va acabar esta situación de cuarentena. Creo que debe de ser el 21 de abril, como informó el gobierno, pero mucha gente me han dicho, por ejemplo, que las guardias en los centros laborales están planificadas hasta finales de mayo, así que lo más probable es que se extienda. Ese es el miedo de la gente: que se extienda. Que empiecen a escasear los productos y se vea una crisis más allá de la que diariamente vivimos.