Solidaridad vs Coronavirus

Foto: Ramon Espinosa/AP

El colectivo de La Joven Cuba quiere enviarle un mensaje a sus lectores sobre la pandemia actual: cuídense pero sean solidarios. Aunque la enfermedad no se haya extendido ampliamente en Cuba hasta este momento, comience a aplicar las tácticas de prevención. Lávese las manos con frecuencia, tosa en el codo, no vaya a lugares públicos y aplique el distanciamiento social. Tampoco olvidemos ser solidarios.

No cometamos los errores más comunes respecto al Coronavirus: subestimar o sobreestimar la enfermedad. No vayan de la desinformación al pánico en un momento que requiere cooperación y madurez. No vaya a las redes sociales a politizar una pandemia que es global, tome precauciones y ayude a que otros se preparen. No estamos solos en esto, estamos todos juntos. El virus no pide carnet del Partido o visa estadounidense para infectarle.

Desde hace días hay numerosas críticas al gobierno cubano por no cerrar las fronteras. También hubo cuestionamientos ayer domingo cuando se anunció que recibiría el crucero británico MS Braemar, con casi un millar de pasajeros y varios casos confirmados de Covid-19. Nunca faltan los que aprovechan una crisis para avanzar su agenda política contra el gobierno vigente, tampoco faltan los funcionarios que subestiman la pandemia. Ambos ejemplos han ocurrido una y otra vez en el resto del mundo, no somos tan especiales.

Cuba tiene un sistema de salud dañado por décadas de crisis económica pero aún así efectivo. Tiene un gobierno que se equivoca, terco y en ocasiones autoritario, pero que se distingue en cuestiones de defensa nacional y salud pública. Es deber ciudadano acompañarlo en las medidas que deben tomarse, y exigirle que sea todo lo riguroso que requiere el momento. Sin histeria, sin pedir imposibles, sin dejar de hacer cada uno su parte.

En 1939 Cuba rechazó otro crucero de lujo, el SS St Louis, que quería atracar en la isla. En ese caso se trataba de 900 judíos escapando de la Alemania nazi. Las autoridades cubanas de entonces les negaron la entrada y los enviaron de vuelta a Europa. 250 de ellos terminaron muertos por los nazis. Ayer Cuba permitió que este crucero atracara y recibiera asistencia médica, incluso a riesgo de sus propios habitantes. Para eso existe un protocolo de cuarentena establecido por la Organización Mundial de la Salud, no es que los tripulantes vayan a pasear por La Habana Vieja sino que recibirán ayuda médica y eventualmente paso seguro a sus países de origen.

Quizás antes de reclamar imprudencia a las autoridades políticas del país, debería advertirse que en esto se juega la esencia de la nación. ¿Somos el país que da la espalda a otros o el que los recibe cuando necesitan ayuda? ¿Somos el mismo país de 1939? Nos gusta pensar que no, hasta que llega una crisis y salen a flote los egoísmos. Cuba envía ayuda a Italia mientras la Unión Europea, Estados Unidos y todo lo que nos ha enseñado Hollywood sobre cómo se salva al mundo de una pandemia, no ocurre. Cuba recibe a un crucero y los asiste mientras el resto de las naciones le da la espalda. Es solidaridad contra Coronavirus y en La Joven Cuba estamos orgullosos de ella, mientras exigimos a las autoridades que extremen las medidas de prevención.

Seguiremos informando sobre el Coronavirus en Cuba y publicando textos sobre cómo hacer un mejor país, porque sigue tocando hacerlo cuando termine esta crisis. Manténganse saludables.