Los errores ideológicos

Foto: teleSUR

Por Esteban Morales

Los errores ideológicos no se borran o desaparecen con facilidad.

Son cuentas pendientes que salen a la luz cuando menos lo esperamos.

Son más difíciles de solucionar, porque pasan a formar parte del modo de pensar de la gente y en algún momento condicionan su comportamiento. Sobre todo, cuando circunstancias presentes los traen de nuevo al pensamiento de quienes los han padecido.

Recientemente han tenido lugar incidentes que continuarán pesando en la actitud de la gente. Pudiéndose mencionar los siguientes:

1- El incidente ocurrido en el Mercado de Cuatro Caminos, el que produjo un gran disgusto en la población.

Cierta burocracia comercial lo provocó y no pocos solo trataron de hacerlo ver como un fenómeno de simple indisciplina social y un error de comportamiento de la población, cuando en realidad fue una errónea preparación del proceso de apertura de la tienda lo que provocó el incidente.

Se hizo una propaganda inadecuada, sobredimensionada por la televisión nacional y se produjeron concentraciones de mercancías en el lugar, sacadas de otras tiendas, que generaron unas expectativas incorrectas en la población.

Produciendo una afluencia de público que desbordó sobremanera lo que podía esperarse. Lo cual dio lugar a que ciertos elementos antisociales, aprovechándose de la situación, alimentaran el caos que allí se produjo. Abalanzándose sobre los anaqueles y generando una situación insostenible, que provocó el cierre inmediato del establecimiento.

Sobre este último acontecimiento faltó una explicación objetiva que realmente valorara lo que había ocurrido. Luego, la población tiene una opinión sobre el mismo, que finalmente no sabemos cuál es.

2- El mal tratamiento y explicaciones inadecuadas sobre la actuación de uno de los protagonistas del programa Vivir del Cuento generó una situación de disgusto en la población. La que lejos de solucionarse, ha tendido a complicarse, por la mala explicación de un Directivo del ICRT y la baja calidad de los más recientes programas. Que parecen darle la razón a la gente que dijo que el objetivo con Facundo era lograr la eliminación del programa de nuestra televisión.

3- Más recientemente, la declaración de eliminar algunos programas de las redes sociales, como El toque, La Joven Cuba, y otros. Saliendo publicada una larga lista de 20, que posteriormente fue desaparecida. Sin explicaciones de ningún tipo. Generando opiniones respecto a ¿quiénes son los que realizan estos actos sin ofrecer explicación alguna?

4- Pero nada de eso que ha tenido lugar es los más grave. Sino la intención de alguna gente de encender la polémica entre revolucionarios, acusando a unos y ensalzando a otros. Error en el que han caído algunos compañeros. Que le han permitido publicar sus opiniones en lugares oficiales, no así a los que han criticado esas posiciones.

5- La prensa no ha reflejado correctamente estos incidentes, dando lugar a comentarios y a dudas respecto a quienes son realmente los que provocan estos incidentes de fuerte connotación ideológica.

Cuando tienen lugar situaciones de tal naturaleza, todo ello crea confusiones en nuestra población, sin que haya explicaciones coherentes y serias que permitan a los revolucionarios enfrentar tales hechos. Produciéndose un fenómeno de acumulación muy negativo que afecta el estado de ánimo y la confianza de la población en los dispositivos de dirección y las instituciones a cargo de la actividad cultural, informativa y del trabajo ideológico en general.

Vivimos momentos muy complejos y difíciles, que el enemigo, ensimismado en un ataque continuo y sistemático, por hacer daño al país, aprovecha cualquier incidente para predisponer a la gente, alimentando la duda; moviendo sus elementos internos, para aprovechar las divisiones de opinión y las contradicciones que se crean, con el objetivo de lograr la desestabilización.

Situaciones como las mencionadas, aunque no lo creamos, alimentan los vestigios de contrarrevolución subyacentes aun dentro del propio proceso de construcción socialista. Entregando “caldo de cultivo”, para que los elementos negativos internos y externos, enemigos del socialismo, afecten el proceso de marcha hacia adelante que se ha propuesto el país.

No se caracteriza el momento actual del enfrentamiento con el enemigo principal, como para cometer el más mínimo error ideológico, ni de ningún otro tipo.

Tomado de: Segunda Cita