Ciudadanía, República y Revolución

Foto: UNEAC

Por Harold Bertot

La lectura del libro Ciudadanía, República y Revolución, de René Fidel González García, editado por la Editorial Caserón de Santiago de Cuba, advierte la calidad de un investigador e intelectual de enormes proporciones. No había tenido la oportunidad de encontrar este libro en ninguna librería ni “polilla” de La Habana y ahora tengo la posibilidad de compartirlo en digital, en un formato previo a como se presentó a la editorial para su publicación. En una perspectiva sobre Cuba en el estudio de la ciudadanía por parte de intelectuales de calibre, de los que asumen en forma actualizada, tal vez sin saberlo, la mejor herencia del “electivismo en Cuba” –de escoger para integrar, y sin limitar lo que se escoge, siempre y cuando estén en el trazado humanista de la emancipación fijado de antemano por convicción y por testarudez— el libro de René Fidel presenta una equilibrada y erudita combinación de elementos sociológicos, políticos, económicos y culturales, como ya en otro momento puntualizamos de un excelente trabajo de Julio César Guanche en relación con la ciudadanía.

En este libro René Fidel asume entre sus premisas que una “perspectiva formalista parece pasar por alto que la definición del ciudadano, no puede agotarse en una definición rígida en su sentido de pertenencia a una comunidad política a partir solo de criterios como el de la residencia efectiva, sin obviar que la existencia misma de una identidad práctica y cultura política, tanto como los derechos, y su transformación y garantía, es también un proceso social y no meramente jurídico”.

Ello sirve para que se proponga dividir el contenido del libro en lo que denomina “dos grandes núcleos comunicativos”: uno “destinado a analizar a grandes rasgos la evolución de la ciudadanía en la civilización occidental, y ofrecer algunas coordenadas teóricas por su probable utilidad para el siempre experimentado lector cubano”; y otro en “la reconstrucción y reflexión del ensayo ciudadano cubano, sus principales jalones y metas históricas y contemporáneas, acaso con la intuición del trascendental papel que deberá jugar en el futuro de la civilización cubana”.

En efecto, el trazado analítico y metodológico que le sirve de instrumento en esta investigación tributa a un resultado en extremo útil para las ciencias sociales en Cuba, en el sentido en que el propio René Fidel entendía su anhelo de “utilidad general” de estas páginas, que no era otro que intentar “fundamentar la necesidad y urgencia de asumir como una estrategia esencial a la defensa de la experiencia y las estructuras civilizatorias construidas en Cuba entre el siglo XX y XXI, la formación y consumación última de la mujer y el hombre cubanos como ciudadanos”.

René Fidel, tienes que estar, no puedes no estar.