Una pregunta capital

Por Yassel A. Padrón Kunakbaeva

La fundación de una república no es cualquier cosa. Se trata de uno de los momentos más importantes en la vida de una sociedad. A menudo se comete el error de analizar ese acontecimiento solo como acto jurídico, reconociéndose la intervención directa del soberano en una Asamblea Constitucional: así se olvida, sin embargo, la multiplicidad de procesos históricos que confluyen en dicha fundación. Para que una verdadera república nazca, se necesita siempre detrás una epopeya, un acto de creación histórica en la que al menos una parte de la sociedad participe de manera activa.

Así vemos que las repúblicas más importantes de la modernidad nacieron de revoluciones: tal es el caso de las repúblicas francesa y norteamericana, por ejemplo. En el caso español, la proclamación de la segunda república fue el comienzo de un arduo proceso de transformaciones que, podemos afirmar, eran en sí una revolución, la cual le estaba dando forma a la república por venir. Pero incluso cuando no se puede hablar de una revolución en sentido propio, el nacimiento de una nueva república debe estar acompañado de un movimiento cívico, del surgimiento de una conciencia nacional que cristalice en el texto constitucional.

Como suele ocurrir, este, uno de los momentos jurídicos más importantes, tiene mucho de extrajurídico. Lo cual se explica, porque en el acto de fundación de una república no solo se constituye una nueva legalidad, sino también la legitimidad que tendrá esa legalidad. Ese acontecimiento requiere de un discurso legitimador que cale en la conciencia con la fuerza de un nuevo mito. Para la fortaleza y futura salud de una república no es tan importante la legalidad del proceso que llevó hasta su fundación como la cantidad de sangre derramada y la masividad de la participación en la lucha por conquistarla. Esto es así, porque solo cuando el discurso legitimador conecta con las experiencias de las personas que pasaron por un proceso de transformación social, adquiere la fortaleza suficiente para asentar la supremacía de las nuevas leyes.

¿A dónde quiero llegar? Últimamente, cuando leo las opiniones que algunos dan en las redes sociales sobre diversos temas, en las cuales salen a relucir las deficiencias del estado de derecho en Cuba, tengo la sensación de que se está dejando algo importante en el olvido. No es que no sea importante reivindicar los derechos humanos, incluidos los llamados derechos civiles, libertad de expresión, libertad de manifestación, libertad de prensa y libertad de asociación, entre otros. Lo que pasa es hay otro derecho que debe ser defendido con la misma intensidad que el resto, si es que no se quiere perder el norte: el derecho a una comunidad regida por la justicia social.

Los derechos civiles, a los que me refería más arriba, no protegen al ser humano de las asimetrías que genera de manera normal la sociedad capitalista. A duras penas le dan una pequeña ventana de oportunidad para luchar por mejorar su situación. Pero cuando dichas asimetrías se agudizan, una gran parte de la población pierde de facto la posibilidad de ejercer una ciudadanía plena, pues no se puede ser ciudadano cuando no se tiene un sustento material elemental.

En el mundo desarrollado, donde las cadenas globales de valor generan una gran acumulación de capital, la sangre no llega al río, una gran parte de la población puede ejercer efectivamente su ciudadanía y la república sobrevive. Pero en América Latina, la experiencia muestra que el capitalismo periférico, con su orden oligárquico, latifundista, colonial, patriarcal y explotador, arroja a una gran parte de la población a una exclusión y precariedad económica tal que les impide vivir como ciudadanos plenos. Por eso Mariátegui decía que “las repúblicas latinoamericanas no han sido más que falsas repúblicas”.

En América Latina, el discurso de los derechos civiles juega un papel mucho más perverso que en el mundo desarrollado. Mientras que allá en el Norte las circunstancias históricas forzaron a la burguesía a ceder parte de sus privilegios, y a hacer realidad la promesa republicana, aquí en el Sur las oligarquías siempre han entendido la república como SU república. El discurso de los derechos civiles les sirve entonces para blanquear sus sistemas políticos; es una forma de decirle al pobre, al campesino, al indio, a la mujer, “tú tienes los mismos derechos que nosotros, no pidas más”, mientras que en la práctica se le niegan todas las posibilidades materiales para ejercer la ciudadanía. Por supuesto, habría que distinguir dentro de América Latina toda la multiplicidad de matices, momentos contrahegemónicos, las revoluciones parciales, pero es muy largo para hacerlo aquí.

En Cuba, antes de la Revolución, era exactamente igual que en el resto de América Latina, a pesar de los matices. No obstante el carácter popular de nuestras guerras de liberación, y la radicalidad de la propuesta republicana y democrática de Martí, los EEUU se aseguraron con su intervención de que la primera república cubana naciera en el mejor estilo latinoamericano. La oligarquía criolla, principalmente azucarera, se valió del discurso republicano de una forma demagógica, clasista y excluyente.

Ahora bien, conectando con la reflexión inicial sobre la fundación de una república, ¿qué ocurre cuando –como es normal en América Latina—, el discurso legitimador de la república no tiene un sustento en la experiencia del pueblo?

Se derramó mucha sangre y se levantaron muchos mitos en la formación de las repúblicas latinoamericanas. Sin embargo, si se mira con detenimiento, se verá que las oligarquías arrojaron siempre muy rápido al basurero de la historia los contenidos más populares del pensamiento y el discurso generado durante las luchas de independencia. Bolívar murió creyendo que había arado en el mar. A Quintín Banderas lo mataron, en el fondo, por ser negro. El nuevo discurso de las oligarquías siempre fue una verborrea mentirosa, y el discurso de la república y de los derechos civiles se convirtió en una patraña casi sin sustento en la experiencia popular.

Estas falsas repúblicas, además de caracterizarse por la exclusión fáctica de gran parte de la población, han carecido de la fortaleza de una verdadera república soberana. La contradicción entre el discurso legitimador que promueven las clases dominantes y la experiencia vital de la gente común, las ha condenado a una debilidad crónica. Las crisis de hegemonía de estos sistemas políticos son cíclicas.

En Cuba, el sistema político de la primera y segunda repúblicas sufrió de las mismas crisis, por razones similares. El uso demagógico que hacían las clases dominantes del discurso de la república tenía un efecto nocivo para la propia hegemonía de esas clases. Puede llamar a confusión el hecho de que las mayores crisis se dieran no en los momentos “democráticos” sino en los momentos dictatoriales, y algunos han querido interpretar eso como una muestra del fervor republicano del pueblo cubano. Pero las dictaduras de Gerardo Machado y Batista eran parte del mismo sistema que los períodos republicanos normales, ya que fueron salidas que encontraron las mismas clases dominantes a sus contradicciones internas. En general, toda la vida republicana era normalmente considerada corrupta y falsa.

¿Cuál era el derecho más violado antes de la Revolución en Cuba? Al igual que ocurre hasta hoy en América Latina, en Cuba se atropellaba el derecho a una comunidad regida por la justicia social. Sin esa justicia social, de poco les servían a los guajiros el derecho a la libertad de prensa o el derecho a la libertad de asociación. Sin el surgimiento material de una comunidad capaz de ejercer la ciudadanía, de nada servía la creación desde las leyes de una comunidad ideal con plenos derechos.

En este punto, sé que los defensores de la Constitución del 40 van a querer crucificarme. Me dirán que mis críticas tal vez se ajusten a la primera república, pero no a la segunda, que nació de la Revolución del 30, y que tuvo una Constitución que no era precisamente liberal, sino que fue pionera en el mundo en la inclusión de derechos sociales. Me dirán que la caída de la segunda república no fue culpa de las contradicciones internas de ella, sino de los que la enterraron, empezando por Batista.

Sí, la Constitución del 40 trajo los derechos sociales a la palestra. En muchos sentidos, fue un adelanto de lo que vendría después. Pero algo faltaba. La Asamblea Constituyente no se hizo al calor de la Revolución del 30, ni en el Gobierno de los Cien Días, sino en el gobierno de Batista, cuando la burguesía tuvo la situación controlada. Los derechos sociales llegaron como un discurso más, mientras que el pueblo no tenía la experiencia de haber conquistado de verdad esos derechos. Pues, en la concreta, la Revolución del 30 se había “ido a bolina”. A Guiteras lo habían matado en el Morrillo.

La mayoría de las medidas progresistas de la Constitución del 40 se quedaron sobre el papel. No podía ser de otra forma, pues no se había golpeado materialmente el poder de la burguesía criolla y de su omnipresente aliado, las empresas norteamericanas. Si toda la propiedad del país estaba en manos de esos poderes, y si la experiencia que tenía el pueblo era la del respeto a esa propiedad privada, ¿sobre qué experiencia vivida iba a construirse el discurso de los derechos sociales en la segunda república? Fue una república más fuerte que la primera, sin duda, pero que tampoco alcanzó la fortaleza de una auténtica república soberana. El golpe del 10 de marzo es la demostración de cómo las clases dominantes tenían secuestrada esa república, era un juguete que lo mismo podían implantar que conculcar.

Solamente la Revolución que triunfó el primero de enero de 1959 rompió el círculo vicioso de nuestras falsas repúblicas. Por primera vez se puso en el centro el derecho a una comunidad regida por la justicia social, lo cual llevó a la naciente revolución a enfrentarse a cada una de las formas de asimetría que azotaban a la sociedad cubana. Se enfrentó al racismo, al latifundio, a la explotación de la mujer, y finalmente, tuvo que chocar con la causa profunda del orden social injusto que existía en Cuba: el capital norteamericano. Para poder intentar fundar una comunidad real y material de hombres y mujeres libres, había que empezar por devolver a las manos de la nación los recursos y la economía del país.

Por eso, pensando en la historia, cuando reflexiono sobre la inalienabilidad de los derechos humanos, lo hago también sobre el derecho que tiene todo pueblo a la vida y a construir una comunidad armoniosa con justicia social. Defender este derecho, en el caso concreto de Cuba y América Latina, significa defender el derecho que tenía la Revolución Cubana a quitarle las empresas y los recursos a los norteamericanos y a la burguesía criolla, utilizando incluso la violencia.

Para mí esa cuestión es un parteaguas. Es una pregunta que le hago a mis interlocutores: ¿Defiendes el derecho que tenía la Revolución Cubana a confiscarles sus propiedades a los norteamericanos y los burgueses, utilizando incluso la violencia? Cuando alguien me responde positivamente, entonces puedo creer que realmente le interesa la gente de abajo, del pueblo. Esa persona y yo podemos entonces hablar sobre derechos humanos, cuestionarnos por qué la nueva república surgida de la revolución retrocedió en algo tan importante como son los derechos civiles. Podemos debatir sobre causas profundas.

Pero cuando alguien me dice que no, que no se debió hacer eso, que fue un exceso de Fidel, entonces esa persona y yo no tenemos mucho de qué hablar, pues reconozco a una persona para la que los derechos humanos no son más que una punta de lanza para deslegitimar al sistema cubano.

A Donald Trump y Marco Rubio no les interesa la democracia ni los derechos humanos en Cuba. Sus cálculos son electorales. Detrás de ellos hay otros poderes a los que les interesa castigar la indisciplina cubana. Frente a los desafíos a la hegemonía norteamericana que se verifican en el continente, quieren usar a Cuba para lanzar un mensaje disciplinante. “Vean lo que ocurre con los que nos enfrentan. Medran en la miseria y finalmente tienen que venir a comer en nuestra mano”. Es indispensable darse cuenta de que ellos representan la peor amenaza para nuestra posible democracia.

La fortaleza del sistema cubano está en que construyó un poderoso discurso de legitimación, sustentado en la experiencia de una generación que tomó el control de su país e inició un proceso de emancipación popular. Con la sangre y las ideas de los héroes se construyeron las bases para fundar una auténtica república soberana, algo extremadamente difícil de este lado del mundo. Ah, que no hemos sabido o podido construir una república a la altura de esos cimientos, ya eso es otra cosa.

Los defensores de los derechos humanos, muchas veces, solo ven una parte de las cosas y subestiman el peligro que representa ese Norte que nos desprecia para cualquier posible república cubana. Al mismo tiempo, tienen en alta estima el discurso de los derechos civiles, cuyo desempeño en beneficio de las clases populares de nuestra región ha sido mediocre, mientras que se hacen ciegos para lo que tienen delante, la Revolución Cubana con su impronta anticolonial y contrahegemónica. No ven que el discurso de los derechos civiles en nuestro contexto resultará insuficiente para fundar una auténtica república soberana, y sí será eficaz para servir de plataforma a la restauración de los mismos poderes que existían antes del Triunfo de la Revolución.

Solo levantando ambas banderas avanzamos en el camino correcto: los derechos inalienables de cada individuo y el derecho a una comunidad regida por la justicia social. Por eso, para despejar el camino, repito siempre la pregunta: ¿Defiendes el derecho que tenía la Revolución Cubana a confiscarles sus propiedades a los norteamericanos y los burgueses, utilizando incluso la violencia?

Para contactar con el autor: yasselpadron1@riseup.net

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Comments

  1. Yassel, pregunta … ¿Defiendes el derecho que tenía la Revolución Cubana a confiscarles sus propiedades a los norteamericanos y los burgueses, utilizando incluso la violencia?

    No, porque trae como consecuencia las confiscaciones de timbiriches y pequeños comercios, como sucedio en el año 1968 y todavia Uds. siguen sufriendo las consecuencias, el Presidente Trump y Marco Rubio, solo son los catalizadores del fin, a un regimen que fracaso hace mucho tiempo ya. Cuba esta como la URSS en 1985! 😉 Saludos 🙂 🙂 🙂

    1. Este agudo comentario deja chiquito a Aristoteles y la causalidad. La culpa la deben tener los que tomaron la Bastilla, o Jesucristo, que enaltecio la dignidad humana del esclavo, al considerarlo igual al senor ante los ojos de Dios. Deberiamos habernos quedado dando piedra contra piedra en la caverna y apenas descubrieramos el fuego, y ya sabiendo que quema, pues a apagarlo otra vez.

      1. Cada artículo de este escritor,cuyo nombre no memorizo pues me es difícil y pido disculpa por eso,demuestra su analfabetismo histórico y a la vez su facultad de escribir por escribir o hablar por hablar sin tener base para que respalde lo que dice,aunque cite lo dicho por otras personas o sucesos que pretendan justificar lo que afirma.Es solo su opinión y no por eso podemos decir que tiene la razón.yo tengo mi opinión y le doy un consejo y para ello me valgo de cinco palabras que conforman una pregunta y de la cual no soy autor,le diría lo mismo que el anterior rey español le dijo a Hugo Chávez»¿Por qué no te callas?»

        1. Llegó Miami o cercanías y mandó callar.. Un nuevo representante de la democracia y los derechos humanos versión «Animal invertebrado de cuerpo aplanado o cilíndrico, blando, alargado, contráctil y sin extremidades….»

        2. Marcos, quizás deba callarse usted por irrespetuoso. Usted no ha rebatido un solo argumento de los expuesto por Yassel y solo intenta descalficarlo. Usted debería callarse al menos en este forum, reflexionar acerca de su indecencia y luego volver a tratar de debatir respetuosamente. Ese es el consejo que le doy.

  2. «¿Defiendes el derecho que tenía la Revolución Cubana a confiscarles sus propiedades a los norteamericanos y los burgueses, utilizando incluso la violencia?»
    xxxxxx
    No, como seguramente tú tampoco, Yassel, defenderías el «derecho» de alguien a confiscar tus propiedades. Y mucho menos usando la violencia.
    Y hablando de derechos: ¿estás de acuerdo con el «derecho» de los Estados Unidos a aplicar un embargo comercial a Cuba posterior a las confiscaciones revolucionarias de sus negocios en la isla? Seguramente no estás de acuerdo.
    Entonces no se trataba de quitarle las propiedades a sus dueños para lograr «justicia social», sino de haber aprovechado esas empresas para desarrollar el país teniendo al estado naciente como asociado de esas empresas.
    Y como la cosa era de quitar, en 1968 un eufórico y «justiciero» comandante quitó desde sillones de limpiabotas hasta bodeguitas a propietarios nacionales, pequeños negocios fundamentalmente familiares puestos en pie y mantenidos con mucho sacrificio.
    El resultado de aquél disparate es un país en ruinas que se ve obligado a enviar a su canciller cada año a la ONU a pedir el cese de esa política, y el tener que restituir algún tipo de propiedad privada para que la casa no termine de caernos en la cabeza.
    La historia, Yassel, no es tan simple como «aquello era malo y esto es bueno». Es una materia que exige rigor científico, contraste de información, datos estadísticos y desapasionamiento ideológico si se quiere ser objetivo.
    Lo demás sería simple propaganda.
    Recibe un saludo.

  3. Empiezo por la pregunta final:

    ¿Defiendes el derecho que tenía la Revolución Cubana a confiscarles sus propiedades a los norteamericanos y los burgueses, utilizando incluso la violencia?

    Creo que un gobierno legítimo tendría el derecho de confiscar propiedades, la parte que me perdí en Cuba, fue la de tal legitimación, porque nunca oí hablar de esas elecciones para presidente que ganaron los rebeldes (después comunistas). Nunca escuché de un plebiscito donde se le preguntara al pueblo si quería ser comunista. Todo eso y mucho mas fué impuesto. Y no digo que no fuera popular en ese momento, digo que fué impuesto como mismo se han impuesto miles de cosas hasta hoy.
    Si es legítimo que alguien tomase las armas para imponer su voluntad porque diz que es la voluntad del pueblo, ¿entonces los golpes de estado a Allende por Pinochet y los muchos otros que se han sucedido en América Latina y el mundo también son legítimos no?
    En este punto el artículo se me parece a la catástrofe publicada en el Noticiero Nacional con el caso Ferrer.
    ¿Donde queda la democracia?,¿La voluntad de las minorías?, ¿Cómo sabes realmente si son mayorías o minorías?
    _____
    «Pero en América Latina, la experiencia muestra que el capitalismo periférico, con su orden oligárquico, latifundista, colonial, patriarcal y explotador, arroja a una gran parte de la población a una exclusión y precariedad económica tal que les impide vivir como ciudadanos plenos. Por eso Mariátegui decía que “las repúblicas latinoamericanas no han sido más que falsas repúblicas”.»

    Ahora yo pregunto, ¿que moral tenemos nosotros para criticar a ningún país de latinoamérica cuando nuestros ciudadanos emigran a esos países por montones y no veo esa emigración para acá por ningún lado? ¿Como es que nosotros tan sabios con educación y salud «gratis» queremos irnos a esos países tan malos, sin derechos sociales. Y no tenemos mas emigrados porque somos una isla y hay muchas restricciones.
    _____
    ¿Cuál era el derecho más violado antes de la Revolución en Cuba? Al igual que ocurre hasta hoy en América Latina, en Cuba se atropellaba el derecho a una comunidad regida por la justicia social.

    O sea que si antes se atropellaba un derecho, ¿hay que ganar la competencia atropellando mas? Y al ojo por ojo nos quedamos ciegos.
    _____

    Los adalides de la «justicia social» en el comunismo, la basan en despojar al que tiene para darle al que no tiene y en este proceso pierden los 2, porque el que tiene no produce mas y el que no tiene consume lo producido y tampoco produce mas (de hecho nunca lo hizo). Resultado: pobreza pareja. Ejemplos: Todo el antiguo campo socialista, Venezuela, Cuba…, nada, los de siempre.
    Para repartir riquezas hay que crearla primero. Y ese es el talón de Aquiles del Socialismo. No crea riquezas, pq les quita los medios de producción a los que realmente producen.
    No se trata de no ayudar a quien de veras lo necesita, se trata de no destruir a quien crea riqueza, porque ese también es un ente necesario en la sociedad.

  4. ¿Defiendes el derecho que tenía la Revolución Cubana a confiscarles sus propiedades a los norteamericanos y los burgueses, utilizando incluso la violencia?
    rontundamente NO.

    1. Me crezco con estos debates. ¡Cuánta falta hacen, y qué bien si pudieran participar más personas. Los cubanos cada vez prestan menos atención a la historia y su visión desde la política.
      La mayoría de las revoluciones han devenido en un poder centralizado, y ha costado mucho esfuerzo y generaciones volver a ponerse de acuerdo. Solo el debate y la participación nos harían más libres.

  5. La gran contradiccion de este articulo, para mi mas que importante, es que este debate no sea el pollo del arroz con pollo de las organizaciones juveniles, que sigamos discutiendo a partir de lo que hicieron otros sin aportar nada, sin participar de verdad, PORQUE NO NOS DEJAN, o tendremos que alzarnos para pedir por esos derechos???O salir de Cuba??? parece absurdo. Este post es un vivo ejemplo que hay gente pensando en verdad, desde lo que debemos trabajar ya por transformar y lo que debemos defender por encima de todo. Yo creo que nuestros dirigentes tienen responsabilidad en la doble moral del pueblo y me atrevo a afirmar que eso es una grieta enorme para la Revolucion y una gran incongruencia con ese proyecto.

  6. Yo viví la intervención de propiedades y fue un desastre anunciado. a partir de ese momento se creó una inepta burocracia gubernamental que fue totalmente incapaz de mantener funcionando adecuadamente la mayoría de los negocios confiscados y la escasez se entronizó desde entonces en todo el país. De una economia pujante, Cuba pasó, de un día para otro, a una economia de subistencia, donde para comprar cualuer cosa habia que hacer enormes colas que al final, antes la incapacidad del gobierno de producir nada, llevó a la instauración del racionamiento que ha perdurado ¡por 60 años!

    Cuba, con todos lo problemas que tenía, era en 1958 una de la sociedades mas equitativas en América Latina y con una amplia y creciente clase media. Veamos que dicen comunistas e izquiedistas de aquella época:

    Economista marxista Juan Francisco Noyola, conferencias impartidas en el curso intensivo de capacitación en problemas de desarrollo económico en la JUCEPLAN (en 1959):

    • «…El tipo de campesino cubano también es una garantía del éxito de la reforma agraria. En Cuba no existe como en Bolivia, en Guatemala o en México, o como existía en Europa central, Europa oriental en China, el tipo de campesino tradicional que significa en realidad una especie de remanente de la estructura cultural de otras épocas. Es decir, el tipo apegado a la tierra, profundamente tradicionalista, profundamente reacio a cambiar los métodos y las técnicas de producción, muchas veces no incorporado en lo absoluto o incorporado solo en parte a la economía de mercado. Ese tipo de campesino muchas veces ni siguiera está incorporado lingüísticamente a la cultura nacional, como es el caso de los mayas en Guatemala, de los aymaras en Bolivia y de muchos grupos indígenas en México. Ese problema no existe en Cuba. El campesino cubano es en realidad un hombre culturalmente moderno un hombre incorporado a la civilización del país, un asalariado agrícola con un nivel de ingresos inferior al promedio, pero un hombre dispuesto siempre a mejorar y a transformar su nivel de vida y sus métodos de producción. El tipo de campesino cubano es otra de las garantías de que la reforma agraria en Cuba va a tener éxito de modo inmediato…»

    Aníbal Escalante Dellundé, alto dirigente del Partido Socialista Popular, director del periódico «Hoy», su órgano oficial (condenado a 15 años de cárcel por encabezar la llamada «Microfacción», un movimiento de oposición al gobierno revolucionario cubano dentro de las filas del mismo Partido Comunista que pretendía ubicar a Cuba en la plena órbita de la URSS) . Dijo en julio de 1961:

    • «…Cuba es, realmente uno de los países latinoamericanos donde el nivel de vida de las masas es particularmente elevado. Si la teoría anterior fuese correcta hubiera ocurrido primero revoluciones en Haití, Colombia o aun en Chile, países donde las masas era aún más pobres que Cuba en 1952 o 1958…».

    Economista checoslovaco Radoslav Selucky, redactor del magazine “Literami Novyni”, en 1964 en su editorial “Spotlight on Cuba, in: East Europe”, al regreso de su viaje a Cuba:

    • «…la noción prevaleciente en nuestros países es que Cuba no tenía industrias antes de la revolución, excepto centrales azucareros. Eso es falso. La industria cubana empleaba una sexta parte de toda la fuerza de trabajo. El azúcar, el níquel y los productos tabacaleros formaban una categoría de producción industrial en la cual los salarios estaban al mismo nivel de los Estados Unidos, y en algunos casos como en las fábricas de tabaco, por encima… Las industrias que producían para el mercado doméstico, pertenecían a una segunda categoría que se distinguía por su alta concentración. Aquí los salarios eran también altos. Esta categoría incluía fibras sintéticas, detergentes, vidrios, refinación de petróleo, Coca Cola producida bajo una franquicia norteamericana, ginger-alemán manufacturado bajo franquicia canadiense, buena cerveza y excelente ron basados en recetas locales. Estas industrias dependían de los servicios de mantenimiento norteamericanos y sus componentes necesarios y piezas de repuesto eran importados por aire dentro del término de veinte a veinticuatro horas…”

  7. Yo creo que en nuestro mundo …….muchos paises han recuperado lo que para ellos es la libertad sobre la base de la violencia .
    Ahora de ahi a construir un Pais mas justo y equitativo…… va un gran trecho .
    Ni Cuba lo ha logrado , un solo ejemplo basta …………..ETESCA , es una compania cubana , propiedad social de los cubanos en teoria …..como puede expoliar con sus tarifas al propio pueblo vendiendo sus paquetes y servicios en un billete que no es el mismo en que se le paga a las mayorias trabajadoras ? .
    Son precios abusivos de acuerdo al costo de la vida en Cuba y el salario medio.
    Es que hemos involucionado en la trayectoria revolucionaria y vivimos como muchos otros paises del area donde la discusion sobre justicia , equidad , pacto social , etc no pasan de ser proyectos contemplativos y manipuladores de la realidad ?
    La llamada nueva burguesia cubana ha nacido de realidades de antes del 59 o de realidades de la Cuba revolucinaria. ?
    Se aplicaron pôliticas que se mantienen en gran parte que nos dieron la falsa impresion de haber logrado la tan ansiada justicia social y equidad general buscada ………..degradar el pueblo a una unanimidad social aparente porque todos tenian ascesibilidad a los servicios fundamentales , estatisar toda la sociedad , plasmar en leyes la igualdad general…….es lograr la ansiada justicia que busca la humanidad ?
    NO……no basta con eso , los caminos pueden y son diferentes de acuerdo a la historia de cada Pais , existen leyes y canones generales en teoria y practica moderna pero se personalisan de acuerdo a la evolucion general de cada Pais , hay mucha experiencia diversa en la evolucion humana y son comportamiento social .
    Querran los habitates de los paises nordicos aplicar las herramientas que utilizo y utilisa la Revolucion cubana para mostrar al mundo que el socialismo cubano es un ejemplo de justicia social y pacto equitativo de vida ?
    Lo querran muchos habitantes de la vieja Europa ?
    Lo querran muchos habitantes de los expaises socialista de la Europa del este ?
    Lo querran muchos habitantes de los paises del area del Caribe , Centroamerica , Latinoamerica y America del Norte ?
    Lo querran muchos habitantes de Africa , de Asia , Oceania , etc.?
    Cuba, su gobierno , como muchos paises del mundo es selectivo en conceptos de justicia social y derechos humanos , igual que otros NO respecta en parte sus propias leyes aplicandolas con diferenciacion politica , donde el ciudadano es sencundario al estado y como secundario es su papel humano frente a las desiciones de la vanguardia revolucionaria.
    Eso es justicia social verdadera ?

  8. No es de mi agrado hablar de loss mateeriales en sí, pero como mi máxima es Los pocos artículos que he leído de este autor siempre me dejan un mal sabor parecido a deshonestidad intelectual. Forzando falsas dicotomías y alternativas puramente binarias, al punto que, como en esta ocasión, se ve obligado a mezclar hechos y realidades para poder ubicarlas en el contexto de su bipolaridad.
    Podria desgastarme aquí preguntándole ¿Qué es la justicia social y qué es una comunidad con justicia social? Podría utilizar muchos de los ejemplos que abundan de por qué tal cosa como la igualdad social y los beneficios sociales son solo instrumentos de manipulación intelectual y políticia. Podría también intentar aclarar la diferencia entre corrupción gubernamental y constitucionalidad o siemplemente entre corrupción y legislación. Tal vez también dejar sentados buenos ejemplos de por qué cualquier intento de progreso social TIENE que respetar las libertades y derechos individuales sin excepción, que cualquier estrategia social es fracasada si sacrifica la importancia del individuo. Pero estoy seguro que el autor sabe de todo eso bastante (de ahí el sabor a deshonestidad intelectual).
    Para responder a su propia pregunta, primero hay que dejar claro que «la revolución» no hizo nada. Las cosas que se llevaron a cabo fueron obra de Fidel, que gozó de admiracíón y respeto auténticos y luego abusó su merecida gloria para llevar a cabo sus experimentos y ponerse el mismo la luz verde para hacer y desshacer a su antojo poniendo de manifiesto su poco entendimiento y su carácter manipulador. Voy a usar algunos fragmentos de él, a quien considero política e intelectualmente deshonesto, para mostrar como todo ello fue unn show, un circo, un acto de prepotencia típico de una persona embriagada de poder y gloria. Esencialmente el precursoss de nuestra situación miserable y estancada y desdichadamente el libro de texto para gobiernos que muchos años más tarde serían titulados como «progresistas» y que funcionan aparentemente bien mientras dura la riqueza creada previamente.

    1. «Y no es con estadistas al estilo de Carlos Saladrigas, cuyo estadismo consiste en dejarlo todo tal cual está y pasarse la vida farfullando sandeces sobre la «libertad absoluta de empresa», «garantías al capital de inversión» y la «ley de la oferta y la demanda», como habrán deresolverse tales problemas»»
    Este es un magnífico ejemplo de manipulación, en el que mezclando maíz duro con leche se pretende pasar la masa por tierna. Un excelente ejemplo para personas como Yassel que aún sabiendo las diferencias de los conceptos, gustan hacer cocteles sin separar las frutas buenas de las malas. Tip: dónde sea que vean exageraciones, extremismos, un nombre o un grupo concreto de personas, muy probablemente sea esa la parte negativa. Si sacan esa parte, el resto será muy probablemente positivo y deseable. Por ejemplo en este caso al mencioinar a Saladrigas ya Fidel tiene la mitad de la idea een eel bolsillo, libertad absoluta de empresa está más a tono con su discurso que libertad de empresa. Frente a estas dos ideas, ya hablar ligeramente de garantías de capital(que no es otra cosa que préstamo en la práctica) y oferta y demanda, necesariamente tienen una connotación negativa.

    2. «La primera ley revolucionaria devolvía al pueblo la soberanía y proclamaba la Constitución de 1940 como la verdadera ley suprema del Estado, en tanto el pueblo decidiese modificarla o cambiarla, y a los efectos de su implantación y castigo ejemplar a todos los que la habían traicionado, no existiendo órganos de elección popular para llevarlo a cabo, el movimiento revolucionario, como encarnación MOMENTÁNEA de esa soberanía, única fuente de poder legislativo, asumía todas las facultades que le son inherentes a ella, EXCEPTO de legislar, facultad de ejecutar y facultad de juzgar.»
    Es decir, vamos a lucha para restituir la constitución que no se está aplicando ni respetando, pero no vamos a ejercer el poder, puesto que para eso están las instituciones civiles. Vemos esa Constitución como lo que debemos honrar y reivindicar en el aspecto legal. Esto a la vez queda ratificado con la introducción a lass justificaciones políticas para el asalto:
    «Había una vez una república.Tenía su Constitución, sus leyes, sus libertades, Presidente, Congreso, tribunales; todo el mundo podría reunirse, asociarse, hablar y escribir con entera libertad. El gobierno no satisfacía al pueblo, pero el pueblo podía cambiarlo y ya sólo faltaban unos días para hacerlo. Existía una opinión pública respetada y acatada y todos los problemas de interés colectivo eran discutidos libremente. Había partidos políticos, horas doctrinales de radio, programas polémicos de televisión, actos públicos, y en el pueblo palpitaba el entusiasmo. Este pueblo había sufrido mucho y si no era feliz, deseaba serlo y tenía derecho a ello…»

    3. «La segunda ley revolucionaria concedía la propiedad inembargable e instransferible de la tierra a todos los colonos, subcolonos, arrendatarios, aparceros y precaristas que ocupasen parcelas de cinco o menos caballerías de tierra,indemnizando el Estado a sus anteriores propietarios a base de la renta que devengarían por dichas parcelas en un promedio de diez años.
    La tercera ley revolucionaria otorgaba a los obreros y empleados el derecho a participar del treinta por ciento de las utilidades en todas las grandes empresas industriales, mercantiles y mineras, incluyendo centrales azucareros. Se exceptuaban las empresas meramente agrícolas en consideración a otras leyes de orden agrario que debían implantarse.
    La cuarta ley revolucionaria concedía a todos los colonos el derecho a participar del cincuenta y cinco por ciento del rendimiento de la caña y cuota mínima de cuarenta mil arrobas a todos los pequeños colonos que llevasen tres o más años de establecidos.
    La quinta ley revolucionaria ordenaba la confiscación de todos los bienes a todos los MALVERSADORES de todos los gobiernos y a sus causa habientes y herededor en cuanto a bienes percibidos por testamento o abintestato de PROCEDENCIA MALHABIDA, mediante tribunales especiales con facultades plenas de acceso a todas las fuentes de investigación, de intervenir a tales efectos las compañías anónimas inscriptas en el país o que operen en él donde puedan ocultarse bienes malversados y de solicitar de los gobiernos extranjeros extradición de personas y embargo de bienes. La mitad de los bienes recobrados pasarían a engrosar las cajas de los retiros obreros y la otra mitad a los hospitales, asilos y casas de beneficiencia»

    4. «Todas estas pragmáticas y otras estarían inspiradas en el cumplimiento estricto de dos artículos esenciales de NUESTRA CONSTITUCIÓN, uno de los cuales manda que se proscriba el latifundio y, a los efectos de su desaparición, la ley señale el máximo de extensión de tierra que cada persona o entidad pueda poseer para cada tipo de explotación agrícola, adoptando medidas que tiendan a revertir la tierra al cubano; y el otro ordena categóricamente al Estado emplear todos los medios que estén a su alcance para proporcionar ocupación a todo el que carezca de ella y asegurar a cada trabajador manual o intelectual una existencia decorosa. Ninguna de ellas podrá ser tachada por tanto de inconstitucional. El PRIMER GOBIERNO DE ELECCIÓN POPULAR QUE SURGUIERE inmediatamente después, tendría que respetarlas…»
    Él mismo no la respetó, o tal vez sí… por eso terminó derogándola años más tarde, no sin antes haber ejercido toda clase de acciones inconstitucionales y de haber hecho caso omiso a ssus propioss planteamientos.

    5. «Salvo unas cuantas industrias alimenticias, madereras y textiles, Cuba sigue siendo una factoría productora de materia prima. Se exporta azúcar para importar caramelos, se exportan cueros para importar zapatos,. se exporta hierro para importar arados… Todo el mundo está de acuerdo en que la necesidadde industrializar el país es URGENTE, que hacen falta industrias químicas, que hay que mejorar las crías, los cultivos, la técnica y elaboración de nuestras industrias alimenticias para que puedan resistir la competencia ruinosa que hacen las industrias europeas de queso, leche condensada, licores yaceites y las de conservas norteamericanas, que necesitamos BARCOS MERCANTES, que el turismo podría ser una enorme fuente de riquezas; pero los poseedores del capital exigen que los obreros pasen bajo las horcas caudinas, el Estado se cruza de brazos y la industrialización espera por las calendas griegas (…) Hay piedra suficiente y brazos de sobra parahacerle a cada familia cubana una vivienda decorosa. Pero siseguimos esperando por los milagros del becerro de oro,pasarán mil años y el problema estará igual (…) Cuba podría albergar espléndidamente una población tres veces mayor(*Está hablando de 18 millones de habitantes viviendo EXPLÉNDIDAMENTE en su propio país!!*); no hay razón, pues, para que exista miseria entre sus actuales habitantes. Los mercados debieran estar abarrotados de productos; las despensas de las casas debieran estar llenas; todos los brazos podrían estar produciendo laboriosamente.»
    ¿Dónde está todo eso después de lass confiscaciones masivas? ¿Simplemente reemplazamos uns dueños por otros?

    6. «Ya en 1649 Juan Milton escribe que el poder político reside en el pueblo, quien puede nombrar y destituir reyes, y tiene el deber de separar a los tiranos.
    Juan Locke en su Tratado de gobierno sostiene que cuando se violan los derechos naturales del hombre, el pueblo tiene el derecho y el deber de suprimir o cambiar de gobierno. «El único remedio contra la fuerza sin autoridad está en oponerle la fuerza.»»
    Esto entra en contradicción con la introducción y fundamentsso de nuestra actual constitución. Solo que no es lo mismo interpretar las lineas reclamando esa acción que estando en el poder. Pasa los mismo más adelante con
    «La Declaración de Independencia del Congreso de Filadelfia el 4 de julio de 1776, consagró este derecho en un hermoso párrafo que dice: «Sostenemos como verdades evidentes que todos los hombres nacen iguales; que a todos les confiere su Creador ciertos derechos inalienables entre los cuales secuentan la vida, la libertad y la consecución de la felicidad; que para asegurar estos derechos se instituyen entre los hombres gobiernos cuyos justos poderes derivan del consentimiento de los gobernados; que siempre que una forma de gobierno tienda a destruir esos fines, al pueblo tiene derecho a reformarla o abolirla, e instituir un nuevo gobierno que sefunde en dichos principios y organice sus poderes en la forma que a su juicio garantice mejor su seguridad y felicidad.»
    La famosa Declaración Francesa de los Derechos del Hombre legó a las generaciones venideras este principio: «Cuando el gobierno viola los derechos del pueblo, la insurrección es para éste el más sagrado de los derechos y el más imperioso de los deberes.» «Cuando una persona se apodera de la soberanía debe ser condenada a muerte por los hombres libres.»»

    En fin Yassel… espero que al menos considere que su pregunta es tan manipuladora y obtusa como la propia revolución de Fidel, considerando que incluso muchos de esos empresarios lo apoyaron en su gesta y que eran en definitiva fuentes de empleo y de creación de riqueza para la nación. Deberíamos intentar evitar difundir ideas como si fueran situaciones determinantes y absolutas.

  9. Yassel, no te olvides de que los derechos colectivos no son más que la suma de millones de derechos individuales.

    Recuerda que Cuba son los cubanos, porque si Cuba se hundiese en el mar y los cubanos se desplazasen a vivir en una nueva isla que apareciese por un cataclismo, Cuba seguiría existiendo en la nueva isla. Por eso no tiene sentido hablar de los derechos de Cuba contraponiéndolos a los derechos de los cubanos. Cuando se vulneran los derechos de un solo cubano, se vulnera la soberanía de Cuba, una soberanía que no reside en los gobernantes, sino en el pueblo.

  10. #Derechos humanos, personales, colectivos…

    En Tierra de Miguel Hernández, se dice…¡tienes más moral que el Alcoyano¡ (se refieren a un equipo de fútbol que perdiendo por goleada, pensaba remontar en el minuto 80)….Ahhhhhh
    Yassel, se mete en la boca del lobo y lanza una pregunta, cuya respuesta ya se sabe de antemano, y así lo dicen Tony y Cia…. y hasta un nuevo energúmeno, Luis Enrique se atreve a insultar a Yassel y le llama deshonesto, con un lenguaje ursulino y mojigato…
    En fin…. perder el tiempo es también un derecho de los seres humanos

    El post intuía interesante, y al leerlo despacio, efectivamente aporta muchas ideas que naturalmente son rechazadas por «los amigos de Trump», por esa derecha inculta o lista que sabe a quién votar (si tienen la ciudadanía) si desean gobiernos hipócritas (defienden el liberalismo y no paran de implementar medidas proteccionistas), hablan de «derechos humanos» en Cuba y levantan muros hasta usando concertinas (España en Ceuta y Melilla) para impedir que personas con el derecho a ser reconocidas como refugiadas (miles de migrantes huyendo de las maras, mafias, policías corruptas en México, Honduras, Salvador…etc) puedan acceder a un país con enormes recursos, los EEUU, que puede acoger a millones de personas y darles un modo de vida digno, gobierne quien gobierne… porque ya en su momento ese joven país, usó la violencia (la sigue usando), para robar recursos, territorios, estafar, engañar y en pocos años, ser la primera potencia mundial…. y siempre con los «And the rockets’ red glare, the bombs bursting in air,siempre…. «En el fiero combate en señal de victoria.» (una traducción norteamericana… de Francis Haffkine Snow (1919), encargado por la U.S. Bureau of Education.

    Qué moral tiene Yassel cuando se dirige a auténticos hipócratas ¡¡¡¡¡ que creen que Ferrer, Fariñas, Berta Soler, etc….son activistas por los DDHH.. Ufffffff En este foro, hay personas que han reconocido el «derecho a la violencia» no precisamente para nacionalizar recursos sino para tumbar una revolución.. es decir, sí a la violencia que ocasiona muertes, desgracias, hunde a un país, pero no a las acciones de recuperar soberanía o por un bien superior al bien individual, el llamado bien común, que está en todas las constituciones del mundo…

    Hoy es fiesta en España, y celebramos el aniversario de una constitución burguesa…. pero que dice..

    Artículo 128
    Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general.

    1. @milblogscubanos
      Confirmado. Usted tiene una gran dificultad para leer y comprender frases completas. Continúa recortando palabras a su antojo, como haciendo equivalentes deshonestidad con deshonestidad intelectual.
      Supongo que eso es parte de su evidente necesidad de interpretar la realidad como el enfrentamiento entre antagónicos. Por ejemplo asumiendo que un número de personas en este blog tienen iguales posiciones respecto de otras. Que porque alguien crítica lo que hizo Fidel después del 59 ya es adorador de USA. Que porque le incomodan los planteamientos de alguien, ese alguien es su enemigo. Trastorno bipolar forzado.
      Usteded había sido un excelente revolucionario en el 59 y la década de los 60, tal vez hasta sería hoy una figura importante en el gobierno cubano.
      PS. Por cierto! Ese artículo al que hace referencia no busca otra cosa que permitir al Estado apoderarse de propiedades. Está bastante mal sin dudas, sobre todo teniendo en cuenta que en el caso de España los gobiernos van y vienen. En Cuba, al menos por ahora, son los mismos de siempre.

      1. Mire Don Luis….puede usted rizar el rizo o decir lo que quiera tras haber dicho textualmente..» me dejan un mal sabor parecido a deshonestidad intelectual. »
        Usted está juzgando al autor del post, no por una frase, ni tan solo por un texto, sino que generaliza y en un castellano farragoso y pésimo, mezcla «su máxima» ¡a saber¡ con el mal sabor de boca que le dejan los textos de Yassel y ese mal sabor de boca asimila a falta de honestidad intelectual. Usted llama deshonesto al autor del post por cosas que usted lee en sus textos.
        En fin…. juzgue usted como quiera a quien quiera…que quien sepa » leer y comprender frases completas.» le juzgara a usted por su modo ursulino de ofender.
        Yassel, como todos los autores y autoras del blog, son mil veces más honrados intelectualmente que la inmensa mayoría de «ustedes».
        Pase un día feliz…

        1. Oh! Cierto… Me jugó una mala pasada el móvil. La máxima no quedó en el texto: celebra la obra y no al artista. Esa es la máxima.
          En todo caso igual lo dejo a usted por irracional. Solo le recomiendo que lea cuidadosamente.
          Feliz fin de semana!!

  11. Defiendes el derecho que tenía la Revolución Cubana a confiscarles sus propiedades a los norteamericanos y los burgueses, utilizando incluso la violencia?
    ———————————————————————————-

    Si. Porque la unica manera que los pobres pueden tener dinero es si se lo quitan a los ricos.

    Nadie es pobre por decision propia. Se es pobre por falta de capacidad o falta de oportunidades. En nuestra revolucion los pobres mejoraron hasta que se acabo el dinero que se le quito a los ricos.

    Y seguiremos en la crisis economica permanente mientras sigan gobernando los humildes de siempre.

  12. La segunda ley de reforma agraria confisco fincas a campesinos que las habian hecho producir con ses manos y el sudor de ses frentes. Esta de acuerdo con que lo hicieran?.

  13. En el caso español, la proclamación de la segunda república fue el comienzo de un arduo proceso de transformaciones que, podemos afirmar, eran en sí una revolución, la cual le estaba dando forma a la república por venir. Pero incluso cuando no se puede hablar de una revolución en sentido propio, el nacimiento de una nueva república debe estar acompañado de un movimiento cívico, del surgimiento de una conciencia nacional que cristalice en el texto constitucional.
    Que locura es esta, e que revolución se puede hablar en España que no sea la frustrada guerra civil, y de que república, que fue traicionada antes de nacer para dejar en su lugar una monarquía, done no existe en ciudadano ni el derecho de este a su independencia, solo ciervos urbanos

  14. El capital norteamericano estaba bien enraizado en la isla, como un cáncer en nombre de los derechos humanos, no por gusto se hizo una Revolución…esto es para aquellos que dan justificaciones como «había una clase media creciente»…o…»no había que intervenir las compañías norteamericanas porque mira lo que se hizo con los pequeños negocios en el 68». Esa misma clase media junto con la pobre se lanzó a la lucha, a poner el pecho a las balas, se enfrentó con la moral a las torturas del BRAC, Masferrer, Carratalá; para sacar del poder a una burguesía que no sabía ya qué hacer para mantener el status quo. A tal grado llegaba la intromisión del «buen vecino» que hasta por Enmienda nos ayudó, como también lo hicieron con el grupito destacado de Meyer Lansky y compañía que no buscaba otra cosa que la «cooperación mutua» Eso sí, todo muy legal. Como también lo era el Tratado de Reciprocidad Comercial y la mediación para poner gobierno cuando había crisis.

    La cosa se les fue de las manos cuando llegó Fidel. Éste gobernó al margen de la Constitución vigente durante años… ilegalidad amparada por la aplastante mayoría. Y sacó el cáncer del país.
    Que después se hayan cometido un montón de barbaridades económicas y políticas (junto a colosales logros que desde hace rato se desmoronan)…son otros veinte pesos.

    Cocincido con el autor en que hay que enarbolar las dos banderas, la de los derechos individuales y la de una sociedad que aspire a la verdadera justicia social. La manipulación del discurso de los derechos humanos en función del gran capital es una verdad a gritos, así como lo es el totalitarismo sexagenario que tenemos, en nombre de la verdadera justicia social.

    De manera que termino con un rotundo y soberano SÍ!

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