Ni una pata menos

Por Alina B. López Hernández

I

Las personas

Pasé buena parte del mes de octubre luchando por la vida de Pichy, mi pequeño chihuahua. No se pudo ganar esa batalla, pero en el camino, día tras día en la clínica veterinaria de Matanzas, aprendí más de la bondad humana y me convencí de que cuando se habla de la pérdida de valores no se tienen en cuenta muchas cosas importantes.

Lo primero fue percatarme de las condiciones en que laboran los veterinarios de una clínica estatal. El doctor Rasiel y su pequeño equipo son personas de gran vocación, pero limitadas por escasos recursos. No disponen de medicamentos. Ni siquiera están autorizados a emitir recetas. Apoyan sin embargo a todas las personas que protegen a los animales callejeros. Ellos mismos, allí en la propia clínica, cuidan permanentemente de un perro y dos gatas ciegas.

Lo segundo fue poder escuchar, y disfrutar, las muchas anécdotas de bondad humana y amor por los animales:

Tiene ochenta y tres años, pero se conserva fuerte. Es muy locuaz y me cuenta su historia mientras el doctor esteriliza a la perrita que trajo. Trabaja comprando pan en la madrugada para proveer a varios dueños de cafeterías que le pagan por ello. Cuida de alrededor de veinte perros que vienen a alimentarse a su patio diariamente. Los vecinos ayudan en algo. Arroz, boniato y, en ocasiones, vísceras o pescado. Dentro de la casa solo tiene cinco, no caben más. Tres eran propios y dos fueron abandonados por sus vecinos al permutar. Los perros, ya viejitos, corrieron varias cuadras tras el camión de la mudanza. Cansados, volvieron y se echaron en su portal. Les abrió la puerta. Agradece al doctor su apoyo en la esterilización de los perritos. «Bastante sufren ya mijita, hay que evitar que nazcan sin hogar», me dice. La adoré.

Es joven y dispuesta. Se ve que sabe tratar con animales. Llegó con una perra parida y su pequeño cachorro. La recogió en la terminal porque le avisaron que llevaba dos días de parto y solo había nacido vivo uno de la camada. Le ponen suero y recetan antibióticos. No es el primero que trae, cuenta la recepcionista. Ahora la tendrá en su casa hasta que se reponga e intentará buscarle un hogar. Acaricia a la perrita y le habla.

Le celebro a la perra en lo que espera su turno. Es sata, pero muy bonita y se ve cuidada. La mujer, de mediana edad, responde: «No es mía. Vive en mi centro de trabajo. Es de todos. Le traemos comida, la bañamos cuando hace falta y ahora la traje a esterilizar. Si tuviera una casa grande la llevaría conmigo. Pero allá está bien, la atendemos y ella paga con fidelidad y cuidando como una guardiana las áreas del centro».

Las personas allí tenían algo diferente en la mirada. Pregunté, pero ninguno pertenecía a grupos de protección animal.

II

Las redes

Animalistas, protectores, defensores de los animales, así les dicen… Han asumido gran relevancia en las redes sociales, pero es evidente que ya eran una red de ayuda y defensa. Comparto toda la información sobre su benéfica labor, que me llega sobre todo desde dos de sus grupos que se observan muy organizados: Cubanos en Defensa de los Animales (CEDA) y Protección Animales de la Ciudad (PAC).

Adriana Bárbara García, una protectora residente en la provincia de Ciego de Ávila, miembro de Esmeralda Grupo de ayuda y protección animal, me ha hecho descubrir otras muchas asociaciones dispersas por el país, menciono algunos de ellos sabiendo que quedaré en deuda con otros: Asociación Cubana Protectora de Animales y Plantas (ANIPLANT); Callejeros en Adopción; Bienestar Animal en Cuba (Bienac); Huellas Callejeras de Cuba, de La Habana; Callejeros Olvidados y Perros Callejeros, ambos de San Juan de los Remedios; Mejores Amigos, de Matanzas, grupo de la Iglesia de la Comunidad Metropolitana de Cuba; Veterinarios por la Protección Animal (VESPA), proyecto de la Facultad de Medicina veterinaria de la Universidad Agraria de La Habana; Santiagueros por el Bienestar Animal (SALBA); el refugio de Yoanne Lisbet Valdés Caballero en Sancti Spiritus o el de La Milagrosa en defensa de los animales desamparados, dirigido por Milagros Mailyn González en La Habana.

Existe un mapa, elaborado por la organización Cuban Animal Rescue, que grafica la distribución espacial de los grupos de protección animal en la Isla. Liudmila Morales Alfonso, cubana, docente e investigadora en temas de justicia social y candidata doctoral por la Universidad de Salamanca, me aclara que algunos grupos tienden a disolverse en poco tiempo y surgen nuevos, de ahí que el mapa puede estar desactualizado; sin embargo, puede ofrecer una idea de la fuerza del activismo en favor de la causa animal.

A Liudmila le solicité una breve caracterización del fenómeno, este es su punto de vista:

Los grupos de protección animal en Cuba están haciendo un trabajo bastante amplio, dada la situación de maltrato hacia estos que se vive en el país, normalizada culturalmente y propiciada por políticas de manejo de la Zoonosis que están muy lejos de la perspectiva proteccionista o de derechos. Su número ha crecido exponencialmente en los últimos años y a lo largo del país, aunque hay mucha variedad. Tenemos desde grupos formales y consolidados, con cientos de miembros que cumplen diferentes funciones, hasta pequeñas iniciativas de dos o tres personas. Sin embargo, los problemas que enfrentan tienen una base común, a partir de dos puntos. El primero es la falta de reconocimiento legal, que los limita en su interacción con instituciones del Estado, así como con individuos y otras organizaciones de la sociedad civil ante casos de maltrato, por ejemplo. El segundo son las dificultades materiales para desarrollar su labor, lo que complica tanto los rescates como la atención a los animales y la creación de refugios. Esa situación se complica dado que Cuba no cuenta con una ley de protección animal ni con instrumentos jurídicos que garanticen condiciones mínimas para el activismo por esta causa. Ante ello, los grupos ponen en práctica diferentes estrategias para el trabajo coordinado, que involucran redes familiares, geográficas y sociales. Esas redes también se han venido fortaleciendo a medida que su trabajo se extiende y se conoce mejor. El proceso involucra vínculos tanto locales y nacionales como transnacionales.

Los grupos de protección animal aúnan personas de diversas generaciones, aunque se observa en las imágenes de sus miembros un gran número de jóvenes, algo muy alentador.

Las acciones están bien coordinadas: detección de un caso de maltrato o abandono, a veces de pérdida; rescate; aviso para trasladar a un hogar de acogida o un refugio, tratamiento inmediato y gestión en procura de medicamentos; esterilización si es pertinente, y, una vez salvado, se pone en aviso de adopción. La mejor parte es cuando el animalito finalmente llega a ser adoptado. Los textos de los anuncios están bien redactados por lo general y apelan a los sentimientos más generosos del ser humano.

Esta es Esmeralda, la primera rescatada por el grupo avileño y que le dio nombre a la asociación.

Foto cortesía de Adriana García

Debajo verán una imagen difundida por CEDA con la secuencia completa de un caso, desde el rescate hasta la adopción.

Foto Facebook

Los resultados del trabajo de los grupos de protección son harto elocuentes. PAC nos notifica en esta imagen un resumen de sus logros en rescates y adopciones correspondientes al año 2018.

Foto Facebook

La necesidad de coordinar acciones con inmediatez, que es un requerimiento en este tipo de organización, ha provocado que las redes sociales se conviertan en una vía por excelencia para los rescatadores de animales. Estos grupos generan un voluntariado que se aprecia dedicado en cuerpo y alma a esa humanista y meritoria tarea. Sus simpatizantes y seguidores crecen cada día.

III

La Ley

No existe en Cuba una ley de protección animal. Muchos la pidieron en los debates previos a la aprobación de la nueva Constitución, pero no fue incluida. La respuesta cívica pronto llegó en forma de una marcha pacífica, organizada el 7 de abril de este año para la habitual peregrinación hasta el cementerio de Colón, donde se encuentra la tumba de una afamada protectora de animales.

Para sorpresa de muchos, se logró que fuera la primera marcha autorizada a portar carteles de una organización no legalizada en el registro de asociaciones. En las pancartas se pedía la aprobación de una Ley de protección animal.

El nombre de Beatriz Batista se dio a conocer como una de las artífices de la aprobación. Con su cara bonita y sus veintiún años, esta estudiante de Comunicación Social ha demostrado que sabe hacer bien las cosas. Ella y Odalys Jaramillo, otra protectora, lograron que el gobierno del municipio Plaza permitiera la marcha. Cientos de personas se les unieron ese día.

En La Habana radica la Asociación Cubana Protectora de animales y Plantas (ANIPLANT), presidida por Nora García. Es la única asociación con estatus de ONG, ya que la Ley de Asociaciones 54/1985 permite una sola por finalidad. ANIPLANT tiene filiales en Varadero, Cárdenas, Caibarién, Villa Clara y otros lugares, pero el proceso es engorroso y demora.

Hace más de un año se promete que el Ministerio de la Agricultura trabaja en un proyecto de Ley, pero no ha habido apremio alguno, que se conozca, por parte de la ANPP, que ocupada en la producción del voluminoso cuerpo legal derivado de la nueva Constitución, ha demorado demasiado una situación sensible y humana.

Para agravar las tensiones, en los últimos días la institución Zoonosis arreció su campaña de recogida de animales callejeros en la capital. Las imágenes tomadas eran de gran crueldad. Después se supo que en apenas unas horas los habían sacrificado. En Cuba se utiliza para ese fin la estricnina, un producto rechazado en casi todo el mundo por la agonía que provoca en los animales.

Foto Facebook

La paciencia llegó a su fin. El 11 de noviembre, en horas de la mañana, una manifestación pacífica de protectores de animales se ubicó frente a la sede de Zoonosis. No habían avisado públicamente de su propósito, pero pronto se les unieron vecinos del lugar y otros protectores que lo supieron. En los carteles se podía leer: «Abajo Zoonosis», «Hablamos por los que no tienen voz», «Ni una pata menos», «Exigimos Ley de Protección animal Ya», «Cuba contra el maltrato animal», «Estricnina NO», «Esterilizar sí, matar no».

Foto Facebook

Las autoridades del orden público resolvieron civilizadamente la tensión. La Policía se retiró y se permitió que tres rescatadores entraran para dialogar. Mucha gente estuvo a la expectativa desde diversas partes de Cuba y también de otros países.

Lo próximo que se supo era que llegaron a un acuerdo: no seguirían capturando animales callejeros por el momento, y accedieron a entregar a casi todos los perritos que debían ser sacrificados. Se propuso una reunión al día siguiente donde diez activistas serían recibidos por las autoridades del Ministerio de Salud, al cual pertenece Zoonosis.

Las puertas se abrieron y el rescate de los perritos pudo efectuarse. La mayoría enfermos, temblorosos, miraban con esperanza a los que los llevaban en brazos con ternura. Si la bondad humana tuviera rostros, este sería uno de ellos.

Foto Facebook

Como bien asevera Liudmila Morales: «La creciente atención que está recibiendo el tema puede favorecer su trabajo, pero también ocasiona ciertos conflictos relacionados con el propio activismo de la sociedad civil en un país donde su expresión organizada sigue despertando resquemores».

El día 12 ocurrió la reunión y, lo que se ha reportado de ella en las redes da fe de la inclinación de las autoridades para colaborar en proyectos comunes con los rescatadores. No al sacrificio, creación y gestión de refugios, campañas de esterilización, y, sobre todo, acciones en favor de la concientización ciudadana para el cuidado y el no maltrato de los animales.

La lucha por la Ley de Protección animal es un punto crucial en la agenda de los activistas. Más de siete mil personas han firmado en menos dos días en las redes solicitándola. Se espera una recogida masiva de firmas para el 16 de noviembre.

Este movimiento cívico, humanista, muestra que la sociedad civil cubana goza de buena salud. Expresa igualmente que el Estado puede ser parte de esa corriente autónoma, pero proclive a colaborar en todo con las autoridades por el bien de los seres que no tienen voz y que necesitan de la nuestra. Una voz hasta ahora tímida pero ya evidentemente decidida.

Mi hija llega. No sabe de lo que escribo. Me cuenta que muchos de sus amigos de la Facultad de Ciencias Médicas de Matanzas han creado un grupo en WhatsAppp para luchar por los derechos de los animales. Se llama UM No al maltrato animal.

Imagen Facebook

Para contactar con la autora: alinabarbara65@gmail.com

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Comments

  1. El preocuparse por los animales es cosa común y normal en los países desarrollados, hasta los mataderos para consumó humano, tienen reglas especificas de como sacrificar los animales para evitar agonía y dolor innecesario, los países subdesarrollados y atrasados donde Cuba, ocupa lugar cimero, no tienen reglas para aplicar medidas humanas a los animales, porque lógicamente si maltratan sus sociedades y a los seres humanos en general que pueden esperar los animalitos.

    El revuelo creado por la masacre de los perros en La Habana, se debe a la visita del Rey de España, su majestad a sido agasajado por la oligarquía socialista cubana, con caminatas en calles sin perros y fastuosas cenas, que no incluyen carne de perro, porque gracias a la geografía, no somos parte de la peninsula de Corea, donde tienen la costumbre de ofrecer como manjar la carne de perro.

    Me imagino que el Rey Borbón, cuidara sus perritos como mucho amor y cariño, la masacre de perros habanera, esta fuera de su conciencia real, pues la realizaron los ¨sudacas¨ descendientes directos de lo peor que nos mandaron los colonizadores, por lo tanto, se entiende y comprende su maltrato animal.

    ¡Viva España! ¡Viva el Rey! pero hay que exigirle al regimen cubano que cuide a los perritos tambien, además, no solo deberíamos preocuparnos por los indígenas bolivianos, ecuatorianos, chilenos, etc, con tanta preocupación, se les olvido a los socialistas cubanos, poner aunque sea un mulato en la cena del Rey, parece ser que los cubanos son todos blancos, si nos guiamos por las fotos de la cena oficial en La Habana, los descendientes directos o indirectos de los cimarrones no cuentan en la Cuba de hoy, los perros tampoco. 😉 Saludos 🙂 🙂 🙂

      1. @ Alina B. López Hernández, «profe» respeto su opinión sobre mi comentario, comprendo que no sea de su agrado, quizás sea mi tendencia mas que «animal», la que me anima a ser sarcástico con su escrito, el respeto de los animales en un pais donde los seres humanos todavia no han obtenido la libertad, una población que soñó una ves con la igualdad y nunca la tuvo, una fraternidad que ignora a mas del 65% de la población mestiza cubana en las representaciones publicas gubernamentales, pues, le acepto, que puedo ser considerado mas que un animal, algo asi como un «electron libre», pero eso deja espacio para reflexionar, como podemos catalogar a los que ordenan matar a los perros, dejan a los negros cubanos fuera de las presentaciones con el Rey de España e imponen su voluntad sobre todo un pueblo sin consultarlos siquiera … Me queda el consuelo que son «ellos», no yo, los que abusan y maltratan los animales, personas, bienes del pais, etc, según Ud. mi retrato no es agradable, quizás porque hablar de las miserias y horrores que «ellos» cometen en Cuba, empaña mi buen decir, pues mi apacible y prospera vida en Montreal, Canada, me hace olvidar que Ud. nos escribe «Cartas desde el Purgatorio». 🙂 🙂 🙂 Saludos 😉

  2. Muchas gracias Alina, amiga y también animalista, y a todos cuantos colaboraron para hacer posible este trabajo excelente, lleno de humanidad, objetivo y veraz. Es también una contribución a ese futuro que queremos se haga presente: un presente donde los animales sean tratados como seres vivos sintientes y sujetos de derechos. Muchas gracias.

  3. No es buena idea ser un perro en Cuba. Si para los humanos la situación está complicada imaginen para los animales. El león del zoológico, por ejemplo, parece una cuchilla de afeitar de lo flaco que está. Apenas ruge y cuando lo hace da más lástima que miedo.
    Las únicas privilegiadas son las tiñosas. Pueden volar alto y lejos lo cual seguramente las hace sentirse más optimistas respecto a su futuro.

  4. Es necesario reconocer la falta de apoyo y voluntad política del gobierno en la protección animal, para empezar consideró q en las escuelas debe motivarse a los niños el amor a la naturaleza como algo importante,los protectores en Cuba luchamos hace muchos años x lograr un trato humano hacia los animales sobre todo los q son abandonados y forman parte de una población callejera q también es atendida x los protectores,existen toda clase de maltratps x lo q demandamos la aprobación de una ley de protección animal q permita tomar medidas serias y legales,observó y veo ejemplos en todas partes del mundo en Cuba no se avanza un centímetro,me duele el sufrimiento de los animales y aún más el desinterés e indiferencia de las autoridades de mi país q con todos los recursos q invierte en el exterminio de animales callejeros en la recogida violenta en las calles a la vista de todos incluidos niños q sentimientos estamos formando?bien pudieran haber destinado estos recursos para crear un refugio y permitirnos trabajar humanamente,se q muchos se sumarían hasta voluntariamente es mucho el deseo contenido x prohibiciones q solo llegan a fomentar el desamor el desencanto y la falta de confianza en q este gobierno tome medidas serias al respecto,vamos a parar el maltrato en Cuba,en respeto a nosotros mismos vamos a ser sinceros y decir la verdad para empezar a actuar de manera coherente,decimos Basta ya los animales no pueden esperar más!!!

  5. Creo que hay muchísima doble moral en este tema, porque si, quieren mucho a los perritos, no sé otros animales, pero mientras están chiquitos, bonitos y gorditos, cuando empiezan a salir los colmillitos y a romper zapatos, empiezan su sufrimiento, no hay como alimentarlos y el saco de pienso vale una millonada, la familia mayoritariamente no cabe en el apartamento, no todos quieren sacarlos a pasear, ni limpiar su orine y mucho menos su excremento, abren la puerta y a cagar por los portales, luego de muchas vueltas, empieza el trotamundos a conocer y juntarse con otros y a caminar. Yo no me puedo sentar en la sala de mi casa y he tenido que cercar mi jardín, porque los olores no te permiten concentración en el TV, si protestas nadie tiene perro, ni gatos, que bastante molestan merodeando las cocinas. No hay control natal y los encuentras por montones en sacos. Vaya para que seguir si los animalistas son 4 perro y 4 gatos y quieren más a estos que a las personas!

    1. Leo, precisamente la lucha de los animalistas incluye también el control de la natalidad para evitar ese tipo de problemas, así que no solo luchan por los animales, sinó por el ornato y la limpieza de las ciudades y hasta por las personas que no son dueños, por eso la legislación es esencial, con ella las personas que son dueñas de mascotas no las podrían abandonar impunemente como ahora, saludos

  6. Dónde se fue, de perros y gatos no se puede escribir porque no llega el comentario. Lo que si hay doble moral en el asunto de los animales. Gracias

  7. A raíz de leer lo que casi con toda seguridad es una mentira expresada por un viejo comentarista, he dejado en su sitio un comentario. Bolivia, que ha sufrido un golpe de estado orquestado como siempre por EEUU, resulta que por unos fallecidos que han votado y unos chapuceros…»Se habla de cédulas de identidad con un solo dígito en la votación, cuando deben ser de siete cifras…»…todo es así….. chapuzas… pues eso es ¡FRAUDE¡ Y la OEA como siempre detrás de Venezuela, de Ecuador, de Bolivia, de donde EEUU manda actuar…

    Bueno…a otra cosa. Si el post va de animales, el texto muestra una vez más como Cuba avanza en conciencia social y se extiende a lo que en países desarrollados va siendo cada día más normal: el respeto a todos los seres vivos… En España, y por ello me he pirado de un grupo,se sigue aceptando el maltrato animal en los toros, en las corridas de toros con picador…banderillas. rejones, etc… Pero cada vez los grupos animalistas son más tenidos en cuenta. Buen texto el de portada.

    Sobre animales, hay un animal, un Asno, que es responsable de políticas contra el medio ambiente muy importantes que hoy está siguiendo su proceso de impeachment. Esta vez no me atrevo a «predecir» qué pasará con ese grosero personaje, machista, inculto, responsable de medidas anticubanas….acerté cuando le dije a Orlando que Pedro o Pablo serían presidente… (risas porque ahora estará juntitos Pedro y Pablo en el gobierno de Hispania), acerté cuando el Pobre Señor Tang dijo que Maduro estaba KO, pero ahora no me atrevo a decir que Trump pronto será una pesadilla pasada… Así lo espero.

    1. Sí milblogscubanos, el post va de animales… que también es parte de la política que hacemos los humanos, saludos

  8. No concibo q se mezcle politica externa con problematica de orden social hacia lo interno no todo el sentir personal se puede convocar al plano jurídico existen normas ( solo se divulgan y no son deobligatorio cumplimiento) a las q llevar ordenadamente al plano legal e institucional le corresponde al gobierno local sin q se generalice ordenar lo mas comprensible para todos excelentecomentario camarda gracias.

  9. Profesora:

    Esta bien que se defienda el bienestar de los animales pero a travez de los mecanismos establecidos. Las protestas publicas son contrarias a los principios revolucionarios. Excepto cuando se protesta contra otros paises.

    Los pueblos que protestan contra su gobierno se vuelven peligrosos.
    Mire el caso de Bolivia. Se permito protestas y le costo el puesto al presidente.

  10. Comunista hasta la muerte, su seudónimo es tan sarcástico como su comentario, pero el asunto es demasiado serio como para bromear, la cantidad de animales abandonados y maltratados en Cuba es enorme, si las personas se organizan para ayudarlos están ayudando a que seamos mejor sociedad, a que calibremos la importancia de la sensibilidad, la bondad y el humanismo, si no creemos en esos valores no seremos capaces de creer en ideología o sociedad alguna, sea de la postura que sea.

    1. Alina concuerdo con usted sobre la cantidad de animales que son maltratados en Cuba. La ultima visita pude ver la crueldad que reciben los caballos usados para tracción animal.

  11. Pues sí; sí hay doble moral en este tema.
    El maltrato animal es una cosa fea. Pero yo sé de un caso en que tienen normalmente a 130 mil personas sin agua por una semana encima de una cuenca de agua grandísima. A veces veinte días. Eso no se le hace a perros. Ni los judíos a los palestinos. Se le hace a Manzanillo.

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