Breves reflexiones sobre el poliamor

Por Alberto Roque Guerra

Creo en el poliamor y defiendo el derecho a disfrutarlo responsablemente y sin menoscabos de los derechos de las otras personas.

En este momento de mi vida y después de varias experiencias identifico algunos desafíos para que sean exitosas. Cuando me refiero al éxito no digo que dependan de un tiempo límite sino de la calidad y de los aprendizajes de las vivencias poliamorosas.

Dichos desafíos no son una receta y dependen mucho del pacto que hayan establecido quienes integran la relación:

  1. Abrir una relación monogámica a una poliamorosa debe partir de la confianza, el amor y la solidez del proyecto de vida de la pareja.
  2. Nunca integre a personas con enfoques monogámicos y hetero normativos.
  3. Mantenga  alejada a  personas inmaduras, interesadas y simuladoras.
  4. Evite a personas en el closet. Uno de los aspectos más importantes es poder construir una intimidad y un compromiso con libertad y la menor interferencia de los prejuicios sociales.
  5. Busque el mayor equilibrio posible en la atención a las necesidades afectivas, materiales y espirituales de quienes integran la relación. Nunca haga sacrificios en detrimento de su propia felicidad y bienestar.
  6. Sea transparente, construya relaciones de confianza en relación a la vida sexo-erótica y considere que cada cuerpo es diferente y que el erotismo no se centra únicamente en los genitales y la penetración.
  7. Construya una intimidad basada en el diálogo y la confianza y libre de coacción y de estereotipos de género.
  8. Considere enfrentar las miradas sospechosas y los prejuicios de amigos, familiares, instituciones e Iglesias.
  9. Disuelva el vínculo con sinceridad y mitigando el dolor de los integrantes. Nadie está obligado a continuar en una relación no satisfactoria. Todas las personas deben tomar parte en ese proceso. Los descendientes, sobre todo si son menores, deben sufrir el mínimo impacto negativo posible.
  10. Las diferencias de edad pueden dinamizar las relaciones, pero hace compleja la negociación de intereses individuales y colectivos, así como la idealización del cuerpo deseable y del amor romántico.
  11. Una relación poliamorosa no es un espacio de acogida ni de reeducación de personas con baja autoestima e inseguras, no tiene un sentido utilitario ni ganancial. Se construye bajo los afectos, el erotismo, el apego y un compromiso de un proyecto de vida juntos.

Santos Suárez, 23 de octubre de 2019

(Tomado de HOMOsapiens@CUBA)