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martes, octubre 20, 2020

Un nombre no es un país

Por Giordan Rodríguez Milanés

Varias veces le he escuchado decir al Presidente: “Hay que pensar como país”, y es verdad. El país es lo más importante. El país más allá de un nombre, de la idea individual por justa que parezca o, en realidad, lo sea. El país somos todos. Cada uno, con nuestra diversa potencialidad. Pensar en el país, y actuar en consecuencia como en el triple play de la pelota donde cada cual se anticipa lo justo a la trayectoria de la bola, llega a la posición exacta, hace el movimiento correcto, captura, le lanza al otro jugador que hace lo suyo y así, hasta completar con éxito la perfecta combinación. Sé muy bien que no siempre el triple play se logra, que un milímetro tardío puede frustrarlo.  Pero ha de honrarse la virtud de quienes se lo proponen, y sueltan la vida en el intento de completarlo.

Un deporte como el béisbol puede resultar la metáfora de un país. Razón por la que, quizás, a la mayoría de los cubanos nos duelen tanto las derrotas en los campeonatos en los cuales participamos. Al menos, que la pelota fuera la metáfora de un país nos hicieron creer aquellas narraciones de Bobby Salamanca y Eddy Martin de los jonrones de Marquetti, Casanova, Linares; y los discursos en los que veíamos el amateurismo como símbolo de un sistema de valores alternativo al profesionalismo. La metáfora de la victoria que, al cambiar el mundo y quedarnos a la saga, se convierte en metáfora de la derrota porque seguimos aferrados a rutinas que ya no nos funcionan.

Porque si algo tienen los símbolos es su veleidad cuando cambia el referido. Ese incontrolable conflicto entre su trascendencia en la subjetividad y la negación dialéctica del objeto que lo sustenta. Pensar como país no debería ser, de ningún modo, aferrarse a un sistema simbólico cuyos referidos ya no son propicios objetivamente. Aquel ideal del deporte revolucionario, poseyó en su momento una trascendencia simbólica.

Pensar como país es entender que los deseos y el sistema de creencias propios pueden estar en contradicción con los del otro. Que nunca dos personas partirán del mismo punto. Que uno de los dos jardineros tendrá que detenerse, o hacerse a un lado, y dejar que el otro capture la pelota. He visto jugadas en que un infield captura, y le entrega al otro, que está de frente a la base, para que lance más cómodo y saque el out. Eso también es pensar como país.

Pensar como país es reconocer que una nación no es el nombre de una persona por enorme que sea su mérito histórico o sus cualidades. Que no hemos aprendido esa lección, lo demuestra toda la parafernalia periodística alrededor de la figura de Rey Vicente Anglada, actual mánager del equipo Cuba de pelota, como si fuera el Mago de Oz que va a resolver los problemas estructurales de nuestros deportes colectivos, entre ellos, claro está, el béisbol.

¿Y dónde están los que apostaron a Anglada por la victoria en la pelota, sin atenerse a esos problemas estructurales de nuestros deportes colectivos?

Espero anden reflexivos, que entiendan que ni Anglada, ni Carlos Martí, ni Civil, ni Roger…. Ninguno de ellos mientras haya Higinios y Aragones. No es por una cuestión de nombres y apellidos, ni por personalizaciones, sino por la mentalidad que esos nombres portan y la estructura de gestión obsoleta que conforman.

Un ejemplo exitoso es que ya Alcides Sagarra no está y aún tenemos un equipo de boxeo competitivo a nivel mundial.

En saber que un nombre en sí mismo, un líder –impuesto o verdadero—, sin el concurso de todos y cada uno,  casi nunca es la solución y puede convertirse en el problema cuando concentramos en este todas nuestras esperanzas, cuando le adjudicamos más de lo que humanamente puede hacer. Así le vamos insuflando un autoritarismo desmedido, un poder suprapersonal que no puede ostentar en detrimento la aplicación de la ciencia y la técnica, los saberes y los compromisos colectivos.

Un nombre no es un equipo de pelota, tampoco un nombre es un país. Como no lo es un gobierno; y mucho menos una auténtica Revolución.

Un país somos todos si nos crecemos en el amor, el trabajo y el compromiso. Si lloramos las derrotas y saltamos de alegría por los triunfos. Si aprendemos a reconocer las fallas, y las aprovechamos para ser mejores desde lo individual y grupal.

Un gobierno somos todos si cada uno ejerce los derechos cueste lo que cueste, y le duela a quien le duela, sin esperar que aparezca un nombre a hacerlo por nosotros.

Una Revolución auténtica somos todos si asumimos que somos perfectibles y transformables. Si tenemos la honradez y la humildad de entender cuándo ya no podemos con el reto que se nos plantea porque la vida cambió, y la historia tiene sus leyes imperecederas de renovación, su dialéctica.

Todos, juntos y diversos, podemos ser el jonrón que tanto deseamos.

10 Comentarios

  1. JAJAJA..Saludos G. RODRIGUEZ!!…me he ledo vuestro articulo, muy a lo criollo..ESTO ES PELOTA o POLITICA A SEGUIR?………Gracias

  2. Aunque el post está lleno de metáforas y la pelota no es el país, pero los símiles aunque simplifican la realidad, valen.
    Estoy de acuerdo en que un nombre no es un país.
    También estoy de acuerdo con aquella máxima marxista de que la personalidad puede ejercer una influencia muy grande en los acontecimientos sociales, pero lo determinante es el papel de las masas. Una Revolución es un acontecimiento social, no es la acción de un rebaño dirigido por un insigne pastor.
    Sin embargo, cuando por centralismo burocrático de aquellos que detentan (detentan sí, que no es lo mismo que ostentan), se da muerte a la democracia revolucionaria, se amordaza el pensamiento de los mismos revolucionarios si no concuerdan con la politica oficial diseñada desde las «alturas», entonces ni siquiera el parlamento cumple en realidad la función y misión que les encomendaron sus electores, sino que obedientemente no discrepan de las absurdas decisiones que en ocasiones se adoptan y aparece la «infalible» unanimidad.
    No es que el pueblo cubano sea «aguantón». Sabe muy bien lo que está en juego y calladamente unas veces, otras en forma de chiste (porque somos uno de los pocos pueblos que se rien de sus desgracias), hace saber su discrepancia y su disgusto que se interpreta como «estamos bordeando el abismo» y si no se endereza el rumbo y no triunfamos en la batalla económica, entonces, no podrá ser sostenible nuestro proyecto de un mundo mejor y un país mejor y con ello, la Revolución se podría ir nuevamente «a bolina».
    Ser continuidad no significa seguir haciendo más de lo mismo con los mismos resultados. Ser continuidad es negación dialéctica, superación histórica.
    Nuestro actual Presidente nos convoca a pensar como país, nos convoca a la cultura del detalle, no a la chapucería de lo burdo, no a buldocear, sino a trillar, a tener sensiblidad humana, en aquellos casos que no pueden tener por específico lo general normado, pero siempre hay excepciones que la sensiblilidad humana puede detectar y darle el tratamiento como excepción que confirme la regla, en tanto el espíritu conque fue hecha y que está más allá de la letra de la norma o regla.
    Ser continuidad significa apegarse a la base, a las masas, para tomar las decisiones y no detrás de un buró, a partir de «informes» plagados de maquillajes de la realidad y ocultando su crudeza o exponiéndolas como «algunos o pocos casos» y generalmente expresando «lo que se quiere oir» al dirigente o funcionario que debe tomar la decisión para que el que informa no corra el riesgo de «perder la silla».
    Nuestro Presidente ha adoptado e impulsa un estilo, que siendo continuidad, cambia la forma de hacer las cosas y el pueblo lo ha advertido muy bien y por eso se ha multiplicado la admiración y cariño que nuestro pueblo ya le profesa. Cuando los jóvenes, de motu propio y no por imposición politiquera, comienzan a emplear los mismo términos del Presidente, están reflejando la inspiración que él significa no sólo para las generaciones de más edad, sino para aquellas que harán la Patria en los años por venir y estamos seguros que él no se dejará seducir por el culto a la personalidad y el caudillismo, sino será luchador y garante de la democracia popular y revolucionaria para alcanzar, tanto en lo económico, como en lo social y político, ese socialismo próspero y sostenible que nuestro pueblo hace muchos años ya, espera pacientemente.

  3. El artículo deja un buen sabor al leerlo, lo veo como lo que hace falta, un llamado al cambio, y no solo del Director del equipo, sino mucho mas allá.

    En otras cosas del país, mucho mas importantes que el beisbol, hemos logrado cambios significativos. Por que no lograrlo en nuestro deporte nacional ?

    El llamado ya está hecho, lo he estado escuchando por varias vías desde hace un buen tiempo, la pregunta es, Cuando se implementa ?, o será necesario seguir recibiendo golpes en todo tipo de eventos para que quien pueda implementar los cambios necesarios lo haga ?

  4. Aunque el post está lleno de metáforas y la pelota no es el país, pero los símiles aunque simplifican la realidad, valen.

    Estoy de acuerdo en que un nombre no es un país.

    También estoy de acuerdo con aquella máxima marxista de que la personalidad puede ejercer una influencia muy grande en los acontecimientos sociales, pero lo determinante es el papel de las masas. Una Revolución es un acontecimiento social, no es la acción de un rebaño dirigido por un insigne pastor.

    Sin embargo, cuando por centralismo burocrático de aquellos que detentan (detentan sí, que no es lo mismo que ostentan), se da muerte a la democracia revolucionaria, se amordaza el pensamiento de los mismos revolucionarios si no concuerdan con la política oficial diseñada desde las «alturas», entonces ni siquiera el parlamento cumple en realidad la función y misión que les encomendaron sus electores, sino que obedientemente no discrepan de las absurdas decisiones que en ocasiones se adoptan y aparece la «infalible» unanimidad.

    No es que el pueblo cubano sea «aguantón». Sabe muy bien lo que está en juego y calladamente unas veces, otras en forma de chiste (porque somos uno de los pocos pueblos que se ríen de sus desgracias), hace saber su discrepancia y su disgusto que se interpreta como «estamos bordeando el abismo» y si no se endereza el rumbo y no triunfamos en la batalla económica, entonces, no podrá ser sostenible nuestro proyecto de un mundo mejor y un país mejor y con ello, la Revolución se podría ir nuevamente «a bolina».

    Ser continuidad no significa seguir haciendo más de lo mismo con los mismos resultados. Ser continuidad es negación dialéctica, superación histórica.

    Nuestro actual Presidente nos convoca a pensar como país, nos convoca a la cultura del detalle, no a la chapucería de lo burdo, no a buldocear, sino a trillar, a tener sensibilidad humana, en aquellos casos que no pueden tener por específico lo general normado, pero siempre hay excepciones que la sensibilidad humana puede detectar y darle el tratamiento como excepción que confirme la regla, en tanto el espíritu con que fue hecha y que está más allá de la letra de la norma o regla.

    Ser continuidad significa apegarse a la base, a las masas, para tomar las decisiones y no detrás de un buró, a partir de «informes» plagados de maquillajes de la realidad y ocultando su crudeza o exponiéndolas como «algunos o pocos casos» y generalmente expresando «lo que se quiere oír» al dirigente o funcionario que debe tomar la decisión para que el que informa no corra el riesgo de «perder la silla».

    Nuestro Presidente ha adoptado e impulsa un estilo, que siendo continuidad, cambia la forma de hacer las cosas y el pueblo lo ha advertido muy bien y por eso se ha multiplicado la admiración y cariño que nuestro pueblo ya le profesa. Cuando los jóvenes, de motu propio y no por imposición politiquera, comienzan a emplear los mismo términos del Presidente, están reflejando la inspiración que él significa no sólo para las generaciones de más edad, sino para aquellas que harán la Patria en los años por venir y estamos seguros que él no se dejará seducir por el culto a la personalidad y el caudillismo, sino será luchador y garante de la democracia popular y revolucionaria para alcanzar, tanto en lo económico, como en lo social y político, ese socialismo próspero y sostenible que nuestro pueblo hace muchos años ya, espera pacientemente.

    • De acuerdo casi totalmente, Jorge. Sólo le acoto que si se dejara seducir por el culto a la personalidad y el caudillismo. -que tanto daño le ha hecho a este pais desde 1868- estaría traicionando a la nación y a su proyecto social. Sólo discrepo con ud, conque haya que «esperar pacientemente» el socialismo próspero y sostenible. No. No se trata de esperar sino de construir. Construir entre todos desde la acción transformadora y la expresión crítica. Un pueblo que espera pacientemente, es un pueblo inerte abocado a la derrota.

  5. ….
    Y Jorge Zayas vuelve con la cantaleta….”el proyecto” murió mucho antes que su líder….por no decir que murió casi al nacer

  6. Para ser mas exactos nuestro pueblo ha esperado pacientemente 3 generaciones por ese socialismo prospero y sostenible y aun no lo vislumbra ni con el catalejo mas avanzado. O me equivoco ?.
    Bueno pues lo demas, siento mucho tenerlo que decir, es la misma trova de siempre.
    Sobre «Nuestro Presidente» no se. No me parece que seria justo decir algo en su contra pero estoy tratando de decir algo a su favor y no encuentro que. A lo mejor subjetivamente pero objetivamente no se me ocurre nada.
    Ultimamente me da la impresion de que algunos lo ven como el Messias que va a guiar a su pueblo por el socialismo prospero que tanto esperaron nuestros padres y aun esperan nuestros hijos. Yo tengo mis dudas.
    Nuestro Presidente no es un adolescente. Tampoco es un recien llegado al Gobierno de Cuba. Que hizo en ese tiempo?. O es que tambien espero pacientemente?. Supongo que si no hubiera esperado pacientemente despues que habia vislumbrado que habia que cambiar mucho para «alcanzar, tanto en lo económico, como en lo social y político, ese socialismo próspero y sostenible que nuestro pueblo hace muchos años ya, espera pacientemente» estaria como minimo ocupando algun puestecillo sin importancia y no hubiera ascendido a los planos estelares en que hoy se encuentra.
    Resulta que el Presidente lleva mas de un anno en el puesto y no veo una substancial diferencia con ninguno de los dos Presidentes que le antecedieron por casi sesenta annos o sea en el periodo de espera.
    Vamos al grano.
    Acaso el Presidente sabe cuanto le entra al pais por concepto de ganancias del Turismo y sus multiples inversiones?. Acaso sabe el Presidente cual es el monto de la suma adquirida por su gobierno por concepto de las misiones medicas y profesionales en otros paises?. Cuanto supone el Presidente que le esta entrando al pais que gobierna mediante las remesas que mandan los exiliados a sus familias o por concepto de tramites consulares o visitas?.
    Bueno pues si el Presidente domina esos datos y demas datos economicos, como es que no se ha dignado a publicarlos en la prensa como mismo no hacian sus antecesores Presidentes y solo nos daban datos cualitativos y muy nebulosos pero no claros y cualitativos?.
    Como es posible que a este nuevo Presidente no se le haya ocurrido pensar algo tan simple como que, SI LOS CUBANOS SOMOS LOS DUENNOS, RESPONSABLES Y ENCARGADOS DE TODO LO QUE SE PRODUCE EN CUBA Y SI LO QUE SE GANA O SE PIERDE EN LOS NEGOCIOS O EN LA PRODUCCION NOS INCUMBE A TODOS POR IGUAL COMO ES POSIBLE QUE SIEMPRE ESTEMOS CON LA NEBULOSA DE ENTERARNOS DE LO MALO O BUENA QUE ESTA LA COSA POR LA FALTA O NO DE PAPAS EN EL PUESTO O LA DE POLLOS EN LAS TIENDAS EN CUC Y NO POR LA PRENSA Y POR UN ANALISIS SERIO ?.
    Si porque si los cubanos somos como una especie de accionistas de lo que suceda en nuestra patria debemos estar al corriente de los numeros y de si crecen o decrecen y no estar escuchando que tenemos que apretarnos el cinturon o que no vino la papa sin saber algo mas inteligente que culpar al imperialismo como se ha hecho durante estos annos de la llamada espera paciente.

  7. Agosto 3 2019
    Milanes se doctoro con este articulo como el mejor escritor de ciencia ficcion en Cuba, y digo esto pues todos sabemos que el pueblo es el rector de todo el pais, todos sabemos que sin el pueblo no vamos a resolver nuestros problemas, todos sabemos que sino pensamos como pais en concreto y directo no vamos a lograr lo que el companero Diaz Canel nos ha propuesto para que llevemos el pais adelante, dejar las elucubraciones teoricas en el aire sin hacer senalamientos directos con nombre y apellidos como hace regularmente el senor Milanes es conformar una pelicula de ciencia ficcion con actores que no existen, con argumentos que no funcionan, con contexto no senalados y con ideas etereas y sin fundamentos ideologicos y politicos.

    Digamos el deporte de la pelota en Cuba, es un desastre a partir del momento en que el profesionalismo se ha convertido en el guia fundamental de los que la dirigen, pues han apostado al profesionalismo como elemento fundamental para supuestamente desarrollar el deporte de la pelota amateur en Cuba, sin embargo si miramos anos atras, Fidel logro que el deporte amateur fuese una forma colectiva, honrada, honesta y digna de representar al pueblo cubano no solo en las series nacionales, sino en las internacionales, sin embargo algunos de los que hoy dirigen el deporte en Cuba y especificamente la pelota, se han defecado olimpicamente en los preceptos y conceptos del Comandante en Jefe de que el deporte amateur fue, es y sera siempre un derecho del pueblo cubano.

    Hoy Milanes me ha recordado al afronorteamericano Obama, es decir, DEJEMOS LA HISTORIA A UN LADO Y MIREMOS EL PRESENTE Y EL FUTURO, ESA ERA Y ES LA RETORICA DEL EX-PRESIDENTE GRINGO, y Milanes la ha traido por los pelos a su articulo, no se si con el fin de ratificar lo dicho por Obama como elemento importante para su articulo o lo trajo confundido por la retorica inconclusa y difusa de este articuilo.

    Si las cosas hay llamarlas por su nombre, digamos no he visto un solo articulo o comentario del senor Milanes, sobre los apagones que tuvieron lugar en el pasado mes, no he visto un solo parrafo criticando al ministro del ramo por su prepotencia y falta de respeto para con el pueblo cubano, y digo esto pues ese senor le nego a Cubadebate la posibilidad de asistir a la conferencia de prensa aduciendo que se le olvido, y este senor creyo que los cubanos de a pie nos creimos eso?? hay que ser el tonto de capirote para decir esto en publico y mucho mas cuando no se ha presentado en los medios de informacion nacional para dar una explicacion de lo sucedido hasta el presente, y es mas ni el MININT ha dado una sola linea de explicacion, pues en los apagones ademas de mantenimientos, ha habido negligencias, irresponsabilidades y no tengo temor a decirlo, SABOTAJE, pues los apagones ocurrieron en la epoca en que nunca debieron de ocurrir, sin embargo el senor Milanes no ha escrito ni una nota sobre este tema, POR QUE SERA??? dejo a los foristas con la respuesta, yo se la mia, pero la mas importante es la de los foristas criticos y super criticos de nuestro proceso revolucionario, marxista, martiano, fidelista, guevariano y maceista.

    Tengan todos una buena noche en nuestro pais que no es perfecto, no lo hay en el mundo alguno perfecto, pero si estamos tratando con todas nuestras fuerzas llegar al lugar que se situe cerca, muy cerca de la perfeccion y eso solo se lograra con la unidad del pueblo cubano de a pie en defensa de lo que hoy tenemos y que responde a los heroes y martires que lo dieron todo con la peticion de que lo continuemos sin descanso, con sacrificios y entregas por el bien social y no el individualismo y el protagonismo que hoy algunos persiguen como los lobos a sus presas para devorarlas en un segundo.

    • Elpidio Valdés, entiendo en su comentario, «los apagones fueron obra de sabotaje». ¿Eso quiso usted decir o simplemente yo no entendí sus palabras?
      De ser reales sus palabras el ministro mintió a la población en radio y televisión, de ser ciertas sus palabras el país oculto información a pueblo, el partido no dijo la verdad sobre lo que sucedió y causo los apagones, no, no puede ser real.
      Usted con sus palabras se ha convertido en un agente de la mafia de Miami y está creando el pánico para desestabilizar a la revolución y crear el pánico en el pueblo.

  8. Agosto 5 2019
    Armando usted me recuerda al delincuente que corre delante de la policia gritando cogelo, cogelo, cogelo, usted es un experto en la desinformacion y el tratar de desacreditar a los que no tienen pelos en la lengua para decir las verdades, usted ha apelado a lo que hacen los gringos y sus socios del negocio de la contra asi como la iglesia catolica, HAZ LO QUE YO DIGO Y NO LO QUE YO HAGO.

    Es lamentable que usted no haya aportado un solo argumento solido, creible y veraz para discutir mi comentario, pues yo soy responsable en mi pais de lo que escribo y no ando ocultando las verdades que existen como luces tiene el sol, usted esta en su derecho de decir lo que desee en este sitio, pero lo que nunca podra hacer es, a acallar mis criterios y opiniones, esas estan avaladas por miles de denuncias a los organos de vigilancia y deteccion de delitos de todo tipo, por lo que su ataque es una nota de aprobacion de lo que dije sobre EL SABOTAJE LO RATIFICO EN ESTA NOTA ademas usted no menciona a que hubo, como dije mi comentario – NEGLIGENCIA E IRRESPONSABILIDAD, yo le pregunto que le pico de esa parte del comentario, es que usted trabaja en ese sector de la economia del pais, o usted no esta de acuerdo con que el ministro es un prepotente y un mentiroso??? por favor pruebe lo contrario, pruebe que el deporte en Cuba como la pelota no es un desastre, pruebe que el articulo de Milanes es una obra de arte bufo, por favor mas concrecion, mas veracidad, mas pruebas no slogans que ha utilizado y utiliza el gobierno gringo para atacar y tratar de desprestiarnos en el plano internacional.

    Tenga usted senor mio una buena noche en el lugar en que se encuentre viviendo yo siempre duerno como nino de meses despues de ser amamantado por su heroica y venerable madre.

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