Otra vez el problema de los intelectuales

Por Miguel Alejandro Hayes

En estos días retoma fuerza en el debate político cubano, tanto en los espacios oficiales tradicionales como en los alternativos, el tema de los intelectuales. Por la costumbre de que desde arriba se lancen líneas temáticas, aprovecho la ocasión para esbozar algunas ideas sobre “el problema de los intelectuales”.

Este es un asunto que se desvanece aparentemente y reaparece en toda la historia de lo que puede considerarse las luchas progresistas –en su acepción menos gastada—. En Cuba, se suele tener como referencia a las archiconocidas Palabras a los intelectuales, núcleo y columna vertebral para pensar la relación del estado y el gobierno con este grupo social; por tanto, de estos con el sujeto de la revolución –los obreros, el ciudadano de a pie—, en pocas palabras, con el pueblo trabajador que se convertía en protagonista de la subversión social tras 1959.

La evidente diferenciación entre intelectuales y un “mesiánico y revolucionario proletariado” ha venido marcando las posturas hacia intelectuales, como rechazo y discriminación en algunos casos, y en otros, enfocados como un instrumento o complemento de las luchas contra la dominación. Creando esto, incluso, un estigma a la auto-percepción. Hay que recordar aquel poeta e intelectual revolucionario que destrozaba sus versos, que sentía culpa por no ser obrero; por no ser un verdadero “portador” de la condición revolucionaria.

Las tan citadas Palabras…, marcaban una intención de unificación dejando un espacio abierto para la labor intelectual delimitada por la actividad revolucionaria de la cual podían ser parte, o no. En ellas, no se llamaba a borrar identidades, sino a la causa común.

Aquello no era nada descabellado, y mucho menos una excepcionalidad de la Revolución Cubana o de las contiendas socialistas. No se debe olvidar que el pensamiento teórico, que en buena medida recae en manos de los intelectuales, actúa como elemento rectificador de la ideología –dentro de la cual inclúyase la política— y que realizan ambos un círculo dialéctico, donde van a la par condicionándose y traspasándose. La incidencia directa de ese proceso sobre la sociedad civil –entendida desde un enfoque gramsciano—, que es donde se generan las relaciones de poder, le confieren su importancia.

Donde la intelectualidad no ha acompañado al poder político, ha sido echada al lado –con suerte, sin violencia—, donde ha colaborado, ha sido gratificada.

Sabiamente, un joven Fidel Castro señalaba un camino para que el grupo en cuestión fuera parte del proceso. La subversión de la cotidianidad que era la revolución, también lo necesitaba para realizarse.

Necesidad y papel en Cuba hoy

Recuérdese que la clase obrera, por la propia dinámica de su actividad carece de las condiciones para la elaboración inmediata de las ideas para su liberación. Esta, no reproduce directa y espontáneamente a los intelectuales que le sean orgánicos. Siempre cuidando los aires de la superioridad, es en ese punto donde deben actuar los intelectuales. Sin ellos, no habría habido ni movimientos obreros ni revolucionarios. Basta mirar la historia, y brotarán los ejemplos.

No trata dicha idea de un ejercicio de jerarquización y ordenamiento de los grupos sociales. El inevitable y al parecer ascendente fenómeno de la división social del trabajo fomenta esa escisión donde la labor de unos es el ejercicio del intelecto; y debe recordarse que sin dicha división no hubiese aparecido todo lo que hoy entendemos como ciencia. Por tanto, el propio desarrollo social necesita de aquellos que su actividad central sea la de generar ideas y formas de producir y reproducir subjetividades correspondientes a determinados ordenamientos sociales. La desaparición de dichas divisiones, puede ser una meta, no una imposición al presente.

La presencia de la intelectualidad y su praxis específica no es sinónimo de elitismo.

Lo que debe evitarse no es el ejercicio intelectual, sino que este elitismo gane auge en tanto las tareas de los intelectuales se jerarquicen y reconozcan como superiores.

Por otro lado, el intelectual no debe culparse de no ser parte de esa clase obrera en materia de condiciones de vida. Su compromiso con una causa revolucionaria, si es verdadero, deberá asumirlo desde su frente, en el que construya el correlato a la cotidianidad revolucionaria desde sus esferas de las ciencias y las artes.

Hoy, los nuestros no marcan grandes brechas respecto a otros trabajadores, y en muchos casos, en peores condiciones están. Su actividad, la realizan desde las mismas carencias que cualquier otro ciudadano. Pero su rol sigue siendo el mismo: acompañar. Y es que en un país donde el salario medio aun no llena la canasta necesaria para unas condiciones decorosas, el intelectual debe asumir la tarea de la generación de ideas, al igual que en cualquier contexto donde el sujeto revolucionario no cuenta con las condiciones para desarrollar sus herramientas de análisis en pos del mejoramiento social.

Aquella intervención de Fidel logró servir de catalizador para lograr el acompañamiento necesario a la Revolución, y sin el cual esta no hubiese podido avanzar. Pero la diferencia de contextos, lo es también de las necesidades de cada época, por tanto, de la demanda social a los intelectuales. En estos tiempos donde se lanza el llamado desde arriba y desde abajo contra la burocracia, concuerdo con Alina en dónde está la trinchera de la intelectualidad. Crítica no es criticismo, y se sabe a dónde apuntar. Lo que habría que preguntarse es, para quién es eso un problema.

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Comments

  1. Tomé esta frase del encabezado de un artículo de Harold: «En las condiciones de América Latina, desarrollar prejuicios contra los intelectuales equivale a renunciar las banderas de la cultura.» Néstor Kohan

  2. Decia Manuel Vazquez Montalban con muchísima razón que “La elaboración de la cultura, y sobre todo la cultura como patrimonio, lógicamente ha correspondido a intelectuales ligados a las clases dominantes.”.
    Cuba es uno de los mejores ejemplos de esa cultura y hasta institucionalidad de patrimonio que siempre ha sido impuesta por el PCC único y esa muy bien conocida intelectualidad tan ligada con la clase dominante que siguen intentando marcar el rumbo. Que pasa entonces cuando una parte de la burocracia Cubana contra la que se alzan llamados a desaparecerla en bien de la revolución de hoy, son algunos de los “intelectuales revolucionarios” que tuvieron presentes cuando Fidel expreso en 1961 “Dentro de la Revolución todo, contra la Revolución nada” y son recordados hoy más por su obediencia que por su obra intelectual, en caso de que existiese obra, porque algunos ni eso pudiésemos señalar a su favor. Que pasa cuando eres muy viejo para transformarte y a su vez muy joven para llevarle la contraria.
    El primer gran problema es que la revolución hoy, casi 60 años después de lo que Fidel demarco a futuro, tiene que ser otra o estaríamos negando el tiempo, Cuba es otra o estaríamos negando el desarrollo y la evolución como sociedad y como cultura, la revolución para bien o para mal se institucionalizo en gobierno, guerrilleros en políticos, e intelectuales en intelectuales-politicos que tan ligados a las clases dominantes han asumido esa revolución, tal como a ellos les conviene, como su patrimonio y por tanto inamovible, inalterable, indiscutible. En la vida real lo único realmente con esas categorías es el paso del tiempo, y precisamente eso es lo que ha ido mostrando que se precisa hoy de otra revolución, que seguir atado al pensamiento y la intención de mediados del pasado siglo es condenarse a perder inclusive las cosas positiva logradas en esa sociedad mucho más humanista que ya se ha logrado.
    No confundamos conceptos pues el fantasma del periodo especial en tiempo de paz hoy retoma actualidad, ese mal llamado “periodo especial en tiempo de paz” fue un acto de creación individual para la sobrevivencia del PCC y los políticos de mano dura, sobrevivirlo fue lo que fue un acto de creación colectiva porque a muchos, en los que me incluyo, no nos que de otra.

      1. de acuerdo a los nuevos reglamentos que salieron hoy acerca del hospedaje de sitios web en serviodres internacionales, se considreararina ilegales , recibiarian multas con quotas de 1000 pesos y se le decomisarian las herramientas que se utilizan para tales propositos, seria bueno ver que posicion optaria LJC ante tales medidas

        1. «el Ministerio de las Comunicaciones aclaró que,en el caso de las personas naturales, se refiere a las plataformas y aplicaciones nacionales de servicios que se ofrecen en internet y de uso por los ciudadanos, no se refiere a blogs, sitios personales o informativos…» http://www.granma.cu/cuba/2019-07-05/ministerio-de-comunicaciones-aclara-duda-sobre-articulo-del-decreto-ley-370-05-07-2019-18-07-37?fbclid=IwAR3L19g_ic7VNBElppNmS5blbSeLcATiN4Sb_lfYB6yWo4RaIRkBNMMlsT4

          1. No sé. la ley es la ley.
            Está en blanco y negro, y en la ley no dice eso. Si lo dijera en la ley, el Ministerio no hubiera tenido que «aclarar» nada.
            Para que eso que «aclara» el Ministerio sea cierto y efectivo, habría que modificar la Ley. De lo contrario el propio Ministerio estaría violando lo que dice la Ley.
            Si en la Isla de verdad se piensa construir un Estado de Derecho, la leyes deberían estar claras y cumplirse tal cual aparecen en la Gaceta, no revisando aclaraciones a posteriori que aparecen en twitter o cubadebate.
            saludos

              1. DE LAS CONTRAVENCIONES ASOCIADAS A LAS TECNOLOGÍAS
                DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN
                Artículo 68. Se consideran contravenciones asociadas a las TIC, siempre que no
                constituyan delitos, las violaciones siguientes:
                a) Comercializar programas, aplicaciones y servicios informáticos asociados a estos sin
                la autorización de los organismos competentes de acuerdo con la legislación vigente;
                b) fabricar, comercializar, transferir, instalar equipos y demás dispositivos para brindar,
                facilitar o recibir servicios asociados a las TIC, sin la correspondiente autorización;
                774 Gaceta Oficial 4 de julio de 2019
                c) diseñar, distribuir o intercambiar códigos de virus informáticos u otros programas
                malignos entre personas naturales o jurídicas; se exceptúa la información enviada por
                usuarios a la autoridad competente para su análisis e investigación;
                d) adicionar algún equipo de telecomunicaciones/TIC o introducir cualquier tipo de
                programas y aplicaciones informáticas en una red de datos, ya sea a través de soportes
                removibles o mediante acceso a redes externas sin la autorización del titular, o no
                garantizar su compatibilización con las medidas de seguridad establecidas para la
                protección de la red de datos;
                e) acceder sin la autorización o agredir a cualquier sistema de cómputo conectado a las
                redes públicas de transmisión de datos y la usurpación de los derechos de acceso de
                usuarios debidamente autorizados;
                f) hospedar un sitio en servidores ubicados en un país extranjero, que no sea como espejo
                o réplica del sitio principal en servidores ubicados en territorio nacional;
                g) interferir, interceptar, alterar, dañar o destruir datos, información, soportes informáticos,
                programas o sistemas de información y comunicación de servicios públicos, sociales y
                administrativos;
                h) realizar acciones de comprobación de vulnerabilidades contra sistemas informáticos
                nacionales o extranjeros, sin la debida autorización; y
                i) difundir, a través de las redes públicas de transmisión de datos, información contraria
                al interés social, la moral, las buenas costumbres y la integridad de las personas.
                CAPÍTULO II
                DE LAS SANCIONES
                Artículo 69. A la persona natural que contravenga lo dispuesto en los incisos a), e) y
                f) del Artículo 68 se le impone una multa de mil pesos ($ 1 000 CUP); en caso de ser una
                persona jurídica, la multa que se le impone es de cinco mil pesos ($ 5 000 CUP).

          2. Es curioso eso de que la aclaración de la ley la tenga que hacer el Ministerio de Comunicaciones.

            Lo digo porque en otros sitios ante la duda uno consulta a un abogado, aunque la última palabra la tiene un juez. Más que nada por eso de la separación de poderes.

  3. Efectivamente según los nuevos reglamentos está prohibido «hospedar un sitio en servidores ubicados en un país extranjero, que no sea como espejo o réplica del sitio principal en servidores ubicados en territorio nacional». La Joven Cuba fuera de la ley.

    El objetivo está claro: quieren en el ciberespacio el mismo monopolio de la información que ya tienen en la prensa escrita en La Isla.

    Vamos, que hay que domar el potro salvaje de Internet, administrando a su conveniencia la información que le llega a los cubanos. No lo lograrán pero podrán encarcelar a unos cuantos disidentes con la ley en la mano.

    Nos esperan tiempos entretenidos.

  4. Veo que los comentaristas aquí de un tiempo para acá han convertido el blog en eco de los medios pagaditos, pero Gramma nos dice la verdad, nuevamente quedan cómo lo que son.
    «Específicamente el artículo 68, de las contravenciones asociadas a las tecnologías de la información y la comunicación, donde se establecen los aspectos que se consideran contravenciones asociadas a las TIC, siempre que no constituyan delitos, provocó preguntas en las redes sociales, pues de acuerdo con el inciso f, se consideran violaciones «hospedar un sitio en servidores ubicados en un país extranjero, que no sea como espejo o réplica del sitio principal en servidores ubicados en territorio nacional».

    Al respecto, el Ministerio de las Comunicaciones aclaró que,en el caso de las personas naturales, se refiere a las plataformas y aplicaciones nacionales de servicios que se ofrecen en internet y de uso por los ciudadanos, no se refiere a blogs, sitios personales o informativos.»
    Saludos

    1. Estimado Chachareo
      Junto con saludarle le comento que al menos yo no pertenezco a ningún «medio pagadito» cual usted expresa; ojalá me pagara la CIA para no tener que trabajar más.
      Esta es una vieja retórica de defensa comunista que todo aquel que ose criticarle es enviado y/o pagado por alguien, no ,entendiendo que cada ser humano nace libre, con capacidad e independencia intelectual, capaz de pensar y opinar distinto, aunque esté equivocado.
      Yo comprendo y no le critico su fe ciega en el comunismo y que lo adore y que lo defienda a ultranzas, pero entienda usted que los demás también tenemos ese derecho con nuestros ideales, y no por ello me paga nadie, porque en detrimento suyo podría yo decir que el PCC le paga a usted para que lo defienda en este blog y créame nunca me ha pasado por la cabeza tal ignominia.
      Reflexión: Debería usted como ser humano abogar por la libertad de pensamientos en cuba. Si el Comunismo es tan bueno, por qué tiene que necesariamente imponerse por leyes, represión o manu militari en cada país que ha existido ya sea vigente en vías al fracaso o literalmente históricamente fracasado?.
      Saludos.

  5. La copia de lo chino parece que se va a iniciar no por economía sino por Internet.
    Bueno, algo es algo.

    Lo interesante sería que el MinComunicaciones, o quién corresponda, «aclarara» cuales son los objetivos que se persiguen y que beneficios tiene para el país y un «estado de derecho» tal Decreto.

  6. En el blog periodismo de barrio se da una explicacion bastante interesante de la incongruencia a la hora de expresar esta ley.

  7. La ley tiene un objetivo claro: controlar la información que el cubano pueda llegar a consumir, y creo que va dirigida especialmente a los medios de prensa digitales contrarios al gobierno que existene en cuba(14 y medio, por ejemplo).
    Lo de las contravenciones al parecer lo legisló alguien que olvidó que el propio Iroel Sánchez tiene su blog en WordPress.
    La ley no aclara cuales sitios pueden hospedarse en servidores extranjeros y cuales no, y hasta tanto la ley no sea modificada y publicada en la gaceta oficial, todos los sitios fuera son ilegales(un tuit, una noticia en cubadebate o en Granma no tienen fuerza legal en absoluto).
    Mis conclusiones son que el gobierno quiere o pretende seguir por el camino del control absoluto, y ese camino no me gusta para nada.

    1. asi mismo es Informatico a no ser que se modifique el decreto en la gaceta toso sigue igual la aclaraciond el granma no cambia nada. Pero en el pais de la siguaraya todo puede pasar

  8. Sin excusas ni pretextos, se «fué» Rabsverg y están lanzando las redes para pescar el resto. No importa que cae en las redes si es bueno o es malo. Todos se van. Clásico de Cuba.

  9. No se asusten señores, eso es el Comunismo, el único bueno soy yo y el resto de las corrientes de pensamientos distinta al Comunismo (buenas o malas) hay que estrangularlas, y en eso no hay medias tintas. El PCC es mesiánico y lo resuelve todo incluyendo la imposición de la forma de pensar y expresarse y como único logran eso es imponiendo su torcida verdad y eliminando por ley cualquier vía de ingreso de información que pueda consumir el cubano distinta a la de ellos.

    Ejemplo: recientemente Michel Bachelet (ONU Derechos Humanos Alta Comisionada) visitó Venezuela y emitió un informe donde acusa que en Venezuela se violan grotescamente los derechos humanos.
    En Granma sale un escrito donde se condena el informe y la tratan de mentira y eso está bien, a fin de cuentas es la opinión del PCC y de Granma y hay que respetarla. Lo ideal es que se publique en Granma el informe de Bachelet íntegro y que cada quien saque sus conclusiones.
    Saludos

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