La competencia a ETECSA

Foto: Prensa Latina

Por: Miguel Alejandro Hayes

Ha sido noticia por estos días que un grupo de cubanos realizó una campaña en las redes sociales. En ella, se reclamaba a ETECSA la disminución de los precios de los servicios de Internet por datos móviles. Lo que terminó en un bombardeo de consignas y ofensas ideológico-políticas donde desde extremos del espectro se reclamaba más legitimidad, pero pudo haber sido un debate más provechoso.

Pude identificar una postura que abogaba por la inclusión de una o varias empresas de telefonía móvil, para que le hicieran competencia al monopolio estatal cubano (ETECSA) y este terminase por reducir sus precios. Quedaba planteada ahí la aplicación de un libre mercado en un sector de la economía interna; por tanto, un argumento ideológico tan abstracto como la propia concepción de libre mercado, hacía su aparición. Que con más empresas se disminuirán los precios, es una reducción de una dinámica de mercado, que como toda abstracción lleva implícita unos supuestos nada despreciables.

Supongamos que a nivel gubernamental se decide permitir la entrada de otros a la industria de las telecomunicaciones, y que estos jugarán con las mismas reglas que ETECSA. Téngase en cuenta que deben existir las empresas extranjeras dispuestas a asumir los elevados costos de entrada y del largo período de reposición del capital inicial. Para ello -y no es algo irreal-, enfrentarán el cerco que el gobierno de los Estados Unidos hace a Cuba como parte de una política actual de estrangulamiento.

Entonces, la inversión en cuestión dependería en cuanto al marco institucional, no solo de que el gobierno cubano la autorice, sino de que el bloqueo no interfiriera en ello –y dada las circunstancias actuales, es muy probable una represalia a una empresa de telefonía móvil que se acerque a Cuba-. A ello habría que sumar  que existan incentivos para ese capital foráneo, que este lo perciba, y lo traduzca como expectativas de la rentabilidad de dicha inversión.

El supuesto de la oferta mayor que demanda

Pero una vez instaladas dichas empresas, ¿se bajarán los precios?. Los precios se determinan socialmente, al menos es una lección de El Capital, y que se ve claramente en la dinámica de oferta y demanda. De ahí que asumir que la reducción del monto monetario para acceder al internet -respecto al actual- tras la entrada de más empresas, sea también asumir que la oferta sobrepasaría la demanda actual y se estaría obligando a reducir las tarifas. Pero que haya más oferta que demanda –un aumento de esta última respecto a las condiciones actuales- implica también una estructura de mercado y comportamiento específico de los productores.

Para el corto plazo sería inevitable que creciera la oferta de Internet con sus nuevos productores –dando por hecho que las nuevas compañías sean aceptadas por los consumidores nacionales y residentes-, y podría ocurrir una eventual reducción de precios por la inundación del servicio, en correspondencia con cuánto se logre aumentar la oferta. Sin embargo, la historia económica señala que muchas empresas –entre las que existe un elevado efecto de sustitución- tienden a cooperar –coludir-, formando cárteles y pactando su participación en la rama. Luego, pudiera terminar el asunto en que acordaran estas una determinada cantidad de producción –incluso reduciendo las suyas individuales- que diera niveles donde sus ofertas sumadas no excedan abruptamente la demanda, y así no tener que disminuir el precio de sus servicios.

Y es que hay que tener en cuenta que es preferible en no pocos casos producir menos y vender a mayor precio, que tener que producir más y vender más a menor precio. Lo primero garantiza ganancias con menor esfuerzo –aunque todo ello dependerá de una valoración del óptimo que hagan las empresas.

Por otro lado, una empresa que comparte demanda con otra, solo tiene incentivos a reducir sus precios, en la medida que pueda garantizar cubrir toda la demanda; es decir, si no puede garantizar satisfacer toda la demanda, ¿para qué reducir los precios, si de todos modos le comprarán? El que pueda abarcar más demanda, impondrá precios.

¿Las nuevas empresas tendrán condiciones suficientes para lograr tener cuotas de mercado para imponerle dinámica de precios a ETECSA, o para que esta se vea obligada a coludir? En el primer caso, ¿qué garantiza que utilice como referencia precios justos un productor que se corone monopolio? En el segundo, la colusión irá encaminada en preservar márgenes de ganancia. El incentivo a la reducción de precios ahí, parece dudoso.

El comportamiento de la demanda

Otra cuestión no puede obviarse: el comportamiento de la demanda. La idea de que aumentará la oferta y disminuirán los precios –ya cuestionada aquí-, se abstrae de qué le ocurrirá a la demanda. A ciencia cierta, me pregunto quién tiene los cálculos –que es muy difícil hacerse del modelo teórico para ello- que indiquen cuál sería la sensibilidad –elasticidad- de la demanda ante una disminución de los precios del servicio de internet por datos móviles. Si dicha demanda no aumenta con la reducción de precios y ese comportamiento es predecible y esto, perceptible en algún momento por las empresas que –como se mencionó- tienden a coludir o ser arrastradas por la dinámica que imponga el monopolio estatal, estas no tendrán un incentivo una vez alcanzada la estabilidad en la rama para ese ampliar de la oferta que sería la condición de un abaratamiento de sus servicios.

En caso de ser sensible y aumentar la demanda, el posible cártel de la telefonía móvil podría permitirse aumentar la producción en razón del aumento de la demanda y no darse el escenario de exceso de oferta, por tanto, no hay que bajar precios.

No me propongo construir todas las posibles combinaciones y estructuras de mercado que describan los entornos posibles ante la aparición de nuevas empresas de telefonía móvil en el país. Sin embargo, puede apreciarse cómo la simplificación de que aumente la oferta que obliga a una caída de los precios, es una riesgosa especulación, ya que las condiciones que lo generan, requieren una coyunturas específicas y no hay garantías de ello.

Empujar a ETECSA a dejar de ser el monopolio indiscutible para que pase a compartir su hegemonía y que tal vez devenga en un oligopolio o estructura similar, no es precisamente una solución a los costo elevados de nuestros datos móviles.