Observaciones

Foto: The New York Times

Por: Rolando López del Amo*

Con la arremetida de Trump el pensamiento obsoleto local está de plácemes y refuerza la adhesión  a las viejas concepciones ineficaces y le cierra el camino a todo lo nuevo acordado en los Congresos VI y VII del Partido y su Conferencia Nacional-. Esta actitud favorece al enemigo.

Desgraciadamente, la burocracia que administra el país es ineficiente y está plagada de corrupción en los niveles medios y bajos.

Simplificar y reducir la burocracia central no admite demoras, especialmente en la economía. Cualquier ciudadano comprende que las empresas tienen que poseer la autonomía indispensable para elaborar sus planes, organizar su administración, ser responsables de pérdidas y ganancias, estimular materialmente a sus trabajadores, tener el derecho a exportar e importar. Sobran las innecesarias OSDE y similares.

Un reciente ejemplo negativo es la legislación propuesta para las cooperativas agropecuarias, las cuales son apenas elementos de la empresa estatal.

El centralismo burocrático nos ahoga

El Partido se convirtió, de organización política, en aparato administrativo de gobierno. El gobierno es el Partido y el poder popular un auxiliar. La provincia o el municipio están dirigidos y gobernados por los secretarios del Partido.

Hay que facilitar, junto al capital extranjero, que incluye a los cubanos residentes en el exterior, el capital nacional de los que residen en Cuba. El Estado debe administrar los medios fundamentales de producción. El resto, no estatal, sea cooperativa, particular u otra forma. Hay que aceptar el papel del mercado.

Todo eso reducirá la corrupción porque nadie se roba a sí mismo, le ahorrará gastos al Estado y aumentará sus ingresos.

Abrir una zona franca en la que empresas chinas, rusas, turcas, iraníes, indias, europeas, latinoamericanas, coreanas del sur tengan las mercancías que hoy cientos o miles de cubanos van a comprar en Panamá, México, Guyana, Haití. ¡Esa plata quedaría en Cuba y los compradores pagarían sólo la aduana a la salida de la zona franca!

Se debe permitir que los cuentapropistas posean tiendas de ropa, quincallas, etc. Eliminar el impuesto del 10 por ciento en las CADECAS al cambio del USD, lo que hace que la gente lo cambie con particulares que no les cargan ese diez por ciento. Permitir que las personas naturales y jurídicas tengan cuentas bancarias en divisas, como hicimos al comienzo del período especial.

En política exterior está pendiente establecer relaciones con la República de Corea. Cuando existían la RDA y la RFA teníamos relaciones con ambas. Igual debe ser con las dos Coreas, caso distinto a Taiwán, que es provincia China y fue expulsada de la ONU al regreso de la China Popular.. No hay dos China ni una China y un Taiwán. Hasta los yanquis aceptaron eso. Pero sí hay dos estados coreanos miembros de la ONU. La reunificación es aspiración de ambas Coreas, pero es asunto que ellos resolverán por sí mismos.

Desgraciadamente hay una gerontocracia que ha sido incapaz de retirarse a tiempo, como hizo Deng Xiaoping en China , abriendo camino al pensamiento nuevo. ¿Tiene sentido querer seguir en el trabajo diario a tales edades? Y querer seguir imponiendo decisiones que ya se había acordado modificar profundamente y seguir imponiendo esquemas inservibles. Eso quiere el enemigo, no el pueblo cubano.

Se agota el tiempo. Hacer los cambios ya. Vivan los Congresos VI y VII del Partido Comunista de Cuba. Fuera la burocracia inepta y corrupta.

* Rolando López del Amo es un poeta, escritor, profesor y diplomático cubano.

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