Construir el plan desde abajo

Por: Yassel A. Padrón Kunakbaeva

El pasado 14 de junio, durante la clausura del VIII Congreso de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba, en el Palacio de Convenciones, el Presidente cubano Miguel Díaz-Canel dio un discurso realmente notable. Por la importancia de lo que allí se expresó, vale la pena citar algunas de sus palabras, dirigidas a los economistas cubanos:

“Es mi manera de confirmarles lo que ya ustedes saben: que el país necesita a sus profesionales de la economía; necesita de su talento, de sus aportes y de su trabajo.

Y lo necesitará particularmente para que se pueda aplicar con éxito la decisión, anunciada en este Congreso por el compañero Alejandro Gil, ministro de Economía y Planificación, de que a partir del año próximo vamos a propiciar con objetividad e intencionalidad, dentro de lo posible, que sean los trabajadores quienes elaboren los planes de sus empresas.

Alejandro habló aquí también de la necesidad de un cambio de mentalidad para hacer efectiva esta medida, reclamada durante años por los trabajadores.

Hay que saltar a un nuevo momento y saber que ya el plan «no llegará desde arriba». En mi opinión, se trata de una medida audaz y muy revolucionaria que, como dijo el ministro, exige objetividad, realismo y conciencia. ¿Y quiénes sino ustedes pueden ayudar a que así sea?”

Durante este congreso de la ANEC, se nos ha informado que el Estado Cubano, finalmente, después de décadas de planificación central, está dispuesto a avanzar hacia una concepción democrática y participativa respecto al plan de la economía. De hacerse realidad la intención planteada, se trataría de una transformación muy revolucionaria, además de ser la primera de carácter claramente socialista en un buen tiempo.

Y sin embargo, a pesar de tratarse de una medida potencialmente rupturista, en el sentido de cambiar todo lo que debe ser cambiado, no parece que el anuncio haya sacudido los cimientos de la sociedad cubana. Se puede afirmar sin dudarlo, que existen muchos cubanos que no se han enterado de la noticia, y que otros han tomado o tomarán, cuando se enteren, una actitud muy fría hacia la misma.

La idea del plan central, que viene de arriba hacia abajo, es consustancial a los socialismos de estado o de vanguardia que se han conocido en el mundo contemporáneo. China, Vietnam o Corea del Norte, los países que todavía se reclaman socialistas, no les dan la iniciativa a las empresas a la hora de construir el plan, a pesar del componente privado de algunas de esas economías. Solo se conoce un caso histórico de construcción del plan de abajo hacia arriba: la antigua Yugoslavia. Este es el modelo al que nos acercaríamos en caso de hacerse efectiva la medida.

La introducción de un principio de construcción colectiva con respecto al plan, puede ser un paso trascendental en el abandono del viejo paradigma del socialismo de estado, el cual gravita negativamente sobre el proceso de la revolución cubana. De ahí su importancia capital.

La razón por la cual este anuncio no provoca una mayor resonancia social, está dada por la falta de confianza que se ha acumulado sobre la capacidad del Estado para dar solución a los problemas del país. Esta falta de confianza es aún mayor, si se trata de creer en la capacidad del Estado para ser un factor en la emancipación y el empoderamiento de los ciudadanos. La visión que prevalece es la de una burocracia ineficiente, que siempre encuentra la manera de burlar la voluntad popular.

Incluso entre los que defendemos aún la opción revolucionaria, y creemos que Cuba debe seguir siendo socialista, una gran parte hemos dejado de creer en la capacidad del Estado y de las viejas organizaciones políticas y de masas para llevar adelante por sí solos el proyecto de la Revolución Cubana. Hoy las esperanzas de muchos activistas e intelectuales están puestas en la capacidad de la sociedad civil para construir socialismo “desde abajo”, mediante la presión popular, la crítica, la autoorganización, etc., frente a la caducidad de los métodos para construir socialismo “desde arriba”.

Es en ese contexto en el que nos encontramos a Díaz-Canel sacando adelante una medida que hace realidad un viejo reclamo democratizador de los trabajadores cubanos, incluyendo allí a los intelectuales, los trabajadores del pensamiento y de la cultura. El Presidente, impulsando desde arriba una transformación que todos sabemos que no significará nada si no viene acompañada de un impulso desde abajo por parte de los trabajadores. Porque si los trabajadores no se apropian de los espacios de poder que les corresponden, con conciencia, responsabilidad y firmeza, nunca va a ocurrir la construcción de un socialismo plenamente popular.

En ocasiones como esta, uno por fuerza se acuerda de que no existe nada escrito acerca de cómo se regenera una sociedad que ha pasado por una revolución, pero que luego ha conocido deformaciones y retrocesos, impuestos por causas internas y externas. ¿Cómo reaccionar ante el reto que lanza Díaz-Canel? ¿Lo desestimamos por venir de la burocracia? ¿O saltamos de alegría por ver que “ahora sí” vamos por el buen camino?

En otro lugar he escrito que, en las condiciones que plantea la transición socialista, es inevitable mantener en ciertas circunstancias la alianza de clase entre pueblo y burocracia. A eso le añado mi apreciación de que el Estado cubano no es una realidad lineal, sino más bien oblicua, como corresponde a nuestra geografía tropical y al carácter dialéctico del proceso. No se le puede encasillar como una realidad puramente revolucionaria o puramente reaccionaria, porque si bien es cierto que la burocracia se ha separado como una clase social distinta, que ocupa un lugar privilegiado en la reproducción social, esta no ha desarticulado ni vulnerado irremediablemente el pacto social nacido de la Revolución.

Dada la fuerza que todavía tiene el Proyecto Revolucionario, la opción de vida socialista que hace una masa crítica de cubanos, la cual se evidenció en la victoria del Sí durante el referéndum constitucional, no es descabellado entender que surjan elementos progresistas de la burocracia que se propongan avanzar en la construcción del socialismo, aunque solo sea para cumplir con el rol social que les garantiza su legitimidad.

Por otro lado, desconocer el papel del Estado en la canalización del proceso cubano, poner la fe exclusivamente en lo que nazca de la iniciativa popular, y que le sea impuesto al Estado como resultado de la presión y el antagonismo, puede ser un error. Primero porque ignora cómo ha sido la dinámica real de los cambios en Cuba durante las últimas décadas. Segundo, porque no atiende al hecho de que toda conflictividad social es peligrosa en un contexto de agresividad imperialista. Cualquier cambio que podamos hacer ahorrándonos el conflicto, el enfrentamiento al Estado, etc. es preferible a un enfrentamiento que puede abrir la brecha por la que penetren aquellas fuerzas que quieren desbancar y borrar el Proyecto Revolucionario.

Creo que lo que nos corresponde en esta circunstancia, a los revolucionarios cubanos que entendemos el papel de la sociedad civil, es hacerle un acompañamiento crítico a esta medida. Celebrarla al mismo tiempo que planteamos que su alcance puede ser desde muy grande hasta ínfimo, en la medida en que se mantengan otros controles burocráticos. Contribuir a la educación y al despertar de la conciencia de los trabajadores. Exigir otras medidas que deben acompañar a esta necesariamente, como la elección mediante votación secreta de los directores de las empresas, el perfeccionamiento del trabajo sindical, etc.

Desde arriba también se puede contribuir a la construcción del socialismo. Es por eso que los marxistas creemos en la construcción de un poder popular y de un Estado. Este 14 de junio, Diaz-Canel manifestó su disposición a empujar el barco hacia buen puerto, incluso escuchando a los que contribuyen desde Internet y las redes sociales:

“Leo continuamente los análisis y cuestionamientos que han comenzado a proliferar en las redes en los últimos meses, y comprendo y comparto la angustia de quienes, honestamente, quieren apurar las salidas de los mayores problemas. En eso coincidimos absolutamente.

Soslayando algunas evaluaciones que descalifican y juzgan duramente todas las decisiones del Gobierno —sin contar con todos los elementos de juicio— valoramos los criterios y tomamos su validez en cuenta en lo que decidimos y proyectamos, aunque sé que algunos esperan más, quizás un reconocimiento público de sus razones.

Créanme que nos encantaría hacerlo si pudiéramos disponer de los recursos que cada día debemos manejar a punta de lápiz para garantizar que la justicia social conquistada se mantenga.”

Ya sabemos que no habrá espectacularidad, y que todos los hilos de la realidad no están en sus manos, Presidente. Pero por el camino correcto, estamos dispuestos a acompañarlo.

Para contactar con el autor: yasselpadron1@riseup.net

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Comments

  1. No es facil la tarea………llevara mucho tiempo despues del 2020 y dependera del esquema escogido por el PCC para determinar hasta donde verdaderamente los trabajadores ….decidiran……….si el papel que les toca es el de proponer , acatar y producir mientras LOS FACTORES determinan o a una comision de la luz economica socialista escoge………………..NO PASARA y el entremado maligno……. de la orden hay que esperarla de arriba……. seguira rigiendo el socialismo estatatizado en Cuba.
    Si pasa ….mas alla de la nueva dinamica sera …….el made in Canel , el quedara en la historia.

  2. Tu reflexión es magnifica,Yassel. También a mi me ha sorprendido ver que a nadie en mi entorno le ha llamado la atención la tan extraña y progresista decisión. Preguntando acerca del posible buen impacto de está medida, he recibido de Consejos populares la siguiente opinión:
    «Eso no cambia nada porque el meollo de la cuestión es que de forma centralizada se deciden las cuotas de entrega de lo producido al plan nacional».
    Es decir,el destino de la producción local no estimula a los trabajadores a trabajar ni concebir mejores planes productivos. En el caso de los municipios en las provincias al interior del país, la producción de la riqueza no cambia su vida porque es obligatorio entregarla en cuotas muy altas a la cabecera de la provincia y al plan centralizado que rige La Habana. Producen pescado,pero no pueden venderlo en su territorio, por un ejemplo.
    Mientras que la distribución de la riqueza sea centralizada (cuestión inherente y necesario al socialismo) y no sea posible elevar los niveles de producción, permaneceremos desgraciadamente en un círculo vicioso.
    Me gustaría que escribieras sobre el tema con tu acostumbrada visión profunda de las cosas.
    Gracias.

  3. a partir de las directrices de arriba, proponían un plan (teniendo en cuenta el cumplimiento del plan del año anterior también)

  4. Tiene Ud toda la razón Yassel al argumentar que para una gran parte de la población ésta información se llevó la luz roja. Y mucha más al identificar que la causa es el desinterés y desconfianza, que no es más que un desvío a la atención pública y que muchos especialistas están prestando y criticando los pasos del Estado. Para mí, necesita más presión.
    Me remito nuevamente al 2011 año en que el Estado presentó su propuesta de reformas (la más profunda jamás hecha en Cuba post 76) y fue presentada a discutir por toda la nación, y que su aprobación por parte de la ciudadanía probablemente haya superado en ese momento a la del Proyecto de Constitución…2011! Todo parece indicar que en este tipo de reformas, ni Raúl logró tanto. Pero para no ser pesimista puedo decir que la intención es válida, sólo que lo dicho por el presidente, así a secas, no es más que seguir soñando. Pero tengo un augurio que después del 2021 pueden haber sorpresas…sólo que para entonces nadie me convence que será para bien del pueblo.
    Mire, cualquier decisión que tome el Estado para enrrumbarnos hacia la vía del desarrollo debió haberlo hecho hace tiempo. Que involucren a todos los cubanos, que fomente la prosperidad, la iniciativa, la innovación y el libre desenvolvimiento, que se legisle leyes antimonopolio y se establezca un lógico sistema impositivo para que el Estado pueda identificar y apoyar los sectores poblacionales y productivos que hayan quedado atrás.
    Jode sobremanera Yassel que el Estado promueva, de garantías y todo tipo de chucherías a los inversores extranjeros y mientras tiene a muchos productores cubanos con el yugo puesto, la lengua afuera y todavía negandole el agua! Y entonces me hablan de una mentalidad importadora existente y una burocracia difícil de reprogramar…tampoco aquí, nos entendemos.
    Y por último mi estimado orador, lo peor de todo, es que el tiempo de mi abuelo caducó, el de mi padre ya cesó, el mío ya llega a la adultez y mis hijos superan la infancia…eso es lo peor de todo hermano, que se nos está yendo la vida! Entonces se convierte en algo que supera cualquier ideología y ya no importa si fuiste más o menos marxista, o en que medida contribuiste o no a la sociedad…sino qué fuiste capaz de construir en vida, de amar y legar a tus hijos.

    1. Saludos, Dayron. Sepa que comparto su sentimiento. El que le escribe es un joven cubano que no sabe cómo va a hacer cuando le toque mantener una familia. Lo que pasa es que hay que salir alante sin caer en la tentación de botar el agua sucia junto con el niño.

  5. A los interesados en los problemas sociales de la actualidad les dejo saber que está disponible para descargarlo gratuitamente mi libro “Posibilidades en la Existencia” –Los análisis y la lógica de un pensante desalineado. Podrás descargarlo gratis desde Amazon book los días del 24 de Junio hasta el 28 del mismo mes. Para hacerlo hay [entiendo] que abrir una cuenta con Amazon (si no la tiene) y también descargar una app (Amazon Kindle) para poder leerlo en otro equipo que no sea una tableta kindle.
    También está gratuitamente disponible el libro «El Irritador». Lean la introducción al libro para que se formen una idea de lo que trata.

  6. Si la descentralización de la economía o administración de la producción evitará absurdos como cuando Mao Zedong le ordenó a los chinos producir dos cosecha de arroz anualmente sin tener en cuenta los factores climáticos de cada región (orden que provocó un gran desastre) pues entonces hay que darle la bienvenida. Más hay una realidad: una economía socialista es para ser centralizada y tener planes económicos en base a ello. Si se
    descentraliza, ello pudiera llevar a un mayor desastre económico que el que le había antecedido. En un país en el que la prioridad del gobierno es la de obtener divisas en base a las exportaciones o a la venta de servicios dentro y fuera de la isla, hablar de que los obreros sean lo que determinen cuánto producirán las empresas me parece ilusorio o fuera de la realidad… mucho más si la intención de la producción estuviera dirigida al consumo interno. Me parece que en éste paso que supuestamente se va a dar habría mucha hipocresía o manipulación. El gobierno de Cuba nunca ha tenido interés en crear nada que se asemejara a una sociedad de consumo. Si los productores de papel sanitario en Cuba determinarán que la demanda de ese producto está un 50% por encima de la producción que ellos tuvieran en ese momento, dudo mucho que ello los habilitará para producir más… especialmente si dependieran de algún producto importado como materia prima para su elaboración. Por tanto, si no es de una forma será de otra, ellos estarán limitados a la planificación central cuál en definitiva seguirá siendo la que decidirá en qué prioridades gastarían las divisas que el país obtuviera.

    1. No, Raúl, una economía socialista no es para ser centralizada. Marx hablaba de que los trabajadores deberían de poseer los medios de producción … lo cual —pensándolo a fondo— es lo contrario de la centralización.

      Porque poseer es tanto como tomar decisiones. Y si las decisiones se toma fuera de la fábrica, no se entiende bien que esos trabajadores posean los medios de producción.

      En fin, te cuenta esto alguien que no es Marxista y que no cree que un trabajador asalariado tenga que estar necesariamente explotado. Todo depende del sueldo.

      1. Yo tampoco soy marxista tomando en cuenta de que jamás me he leído ni El Capital ni ninguna literatura marxista. De manera que no sé nada de teoría económica marxista-leninista. Lo que sé o me imagino es lo que veo. El estado en Cuba y en otros países socialistas llegó a ser el dueño absoluto de todos los medios de producción. Y eso era lo que se entendía -y aún se sigue entendiendo- como que los trabajadores eran los dueños de todos los medios de producción.
        Más esto no es precisamente lo que me estás discutiendo. Y sí; en una economía socialista la administración de la producción ha de estar centralizada pensándose en un mejor uso de los recursos. Y más aún considerandose que en sus perspectivas estaba la eliminación del salario, independientemente de que nunca pudo lograrse. En el capitalismo las pérdidas materiales nadie las sufre y son consideradas como daños que afectan exclusivamente a sus dueños. O sea, cuando las grandes producciones de tomate, leche, etc. perjudican a sus productores debido a la caída de sus precios, pues lo que estos hacen es desechar una parte de ellos para mantener así unos precios que les permitan obtener alguna ganancia. Este fenómeno ya está sucediendo en Cuba precisamente debido a que los agricultores que venden por su cuenta en los mercados, son unos pequeños capitalistas. Antes de que los mercados campesinos independientes aparecieran existían otros graves problemas como el de acopio y tribución de la producción. Pero jamás se votaba una producción de bananos, de mangos o de aguacates por un asunto de precios o por qué la gente no tuviera poder adquisitivo para adquirirlos.
        No sé si estas explicaciones te hayan ayudado a entender la diferencia entre una economía planificada y una economía al estilo capitalista. Pero no voy a seguir extendiendome para no agotar a nadie con la lectura.

    2. Entender cómo puede funcionar una economía socialista con mayor descentralización puede ser complicado. En la forma en que yo lo veo, eso no tiene que significar el caos. El punto es que se puede combinar la construcción del plan desde abajo con la consensuacion de planes sectoriales y nacionales entre los actores interesados y afectados. Yugoslavia acumuló mucha experiencia en ese sentido. En el caso cubano, creo que el plan nacional podría consensuarse con tres niveles de participación, según los niveles de autonomía, entre el sector público, el cooperativo y el privado, a partir de los planes tentativos de cada empresa. Así se mantendrían tanto las ventajas de la centralidad del plan como las de la autonomía.
      No va a ser un campo de rosas y la burocracia tiene mil formas de burlar los derechos de los trabajadores, pero el mero hecho de que se plantee como un principio es ya una victoria.

      1. Yassel, creo que usted razona muy bien. Su análisis sobre el por qué de la vida que se dan los descendientes de los dirigentes cubanos es exactamente como yo lo creería. Y de ahí que lo compartiera en facebook, pues me pareció extraordinariamente realista y lo consideré muy justo para que la gente entendiera el por qué de lo que sucede.
        En un comentario yo no puedo decirlo todo, por lo que cualquier cosa que uno diga en dos o tres párrafos se presta para decir imprecisiones. No obstante, mis ideas sobre cómo mejor funcionaría una economía, están bastante lejos de lo que se ha hecho en el mundo hasta ahora. Precisamente hoy estuve haciendo una mención en otro espacio sobre cómo resolver cierta situación común de desperdicios de recursos que se dan en los países capitalistas con alto niveles de desempleo o sin empleo; una triste situación que ahora también hace presencia en Cuba.

  7. Es un hecho que hay burócratas, mala gestión, inercias indeseables…. y muchos lectores del blog, buscan apasionadamente los post con morbo. La sola noticia de que se ha publicado una entrevista a Ravsberg, disparó las vistas, visitas al blog…y aproximadamente se duplicaron las cifras respecto a un dia normal. Es cierto morbo, cierto deseo de leer voces críticas que normalmente no apuntan ni soluciones ni propuestas.

    Este post es todo lo contrario y en apenas pocos días, quien desea buscar la cal tiene materia prima. Sin apenas proponérmelo leo…

    14 de junio de 2019 palabras del presidente cubano ante economistas, contadores y auditores.
    ¿Burócratas? Creo que ese colectivo de profesionales y técnicos en economía, no presenta en sus filas ese mal endémico de cualquier administración del estado:la burocracia.
    Sin duda el mensaje del presidente es muy claro y es que Cuba «Es que no hemos renunciado ni renunciaremos nunca a hacer que nuestra economía, pequeña y asediada hace 60 años, sea próspera y sostenible.»

    Para que la economía cubana avance, en este mes de junio también se ha podido leer lo siguiente y lo hago desde la portada de la página que el autor del post administra en FB. Leo: Cuba vuelve a apostar a las cooperativas y el texto original se halla aquí: https://www.ipscuba.net/espacios/por-su-propio-peso/camino-al-andar/cuba-vuelve-a-apostar-a-las-cooperativas/

    Construir el plan desde abajo, es decir, liberar la economía del corsé de la planificación central, puede hacerse de muchas maneras y los gobiernos de derecha lo hacen de una manera y un gobierno socialista dispone de otros recursos, uno de ellos, la mayor participación de las cooperativas en el pib nacional. Así, este titular es muy llamativo: «Ministro cubano de Economía: Los trabajadores deberán crear el plan de su empresa para 2020»

    fuente: http://www.cubadebate.cu/noticias/2019/06/12/ministro-cubano-de-economia-los-trabajadores-deberan-crear-el-plan-de-su-empresa-para-2020/#.XQqEfYgzbcs

    Y así, buscando, se encontraría, trabajo, esfuerzo, lucha por sacar adelante un proyecto que merece la pena: Cuba. Antes de cerrar el negocio, señalar algo que en este blog se ha dicho mil veces y de forma equívoca (qué ingenuo soy).. y es la falsa afirmación de que las personas cubanas en el exterior, no pueden invertir en Cuba. Un servidor ya lo comentó hace tiempo, a partir de la lectura de la Ley 118 de 2014 conocida como Ley de Inversión extranjera.

    Pasan los años y quien no quiere entender sigue erre que erre. Hoy mismo, ahora mismo veo que Cubadebate sigue aportando información sobre el tema y leo: ¿Pueden los cubanos residentes en el exterior invertir en nuestro país? Un texto, de nuevo, de junio de 2019.

    ¿Pueden los cubanos residentes en el exterior invertir en nuestro país?

    En Cuba, por lo que veo, además de burócratas y apoltronados hay mucha más gente que hinca el codo,trabaja por su país, y no se pasa el día llorando por la red de redes…..

    1. Cierta confusión al relacionar directamente las palabras del ministro Alejandro Gil, «El plan de la economía cubana para 2020 tendrá una nueva concepción: se elaborará sin directivas específicas ni límites, pues saldrá de la participación activa de los trabajadores en cada empresa, informó este miércoles el ministro de Economía y Planificación» con las cooperativas y no es así. La empresa estatal no cooperativa tiene un papel fundamental en una economía socialista y en muchos casos también lo tiene en economías capitalistas. Es un problema de formación de directivos, ejecutivos, etc que asuman que una empresa pública puede ser igual o mejor gestora que una empresa privada, como se demuestra en muchos países en sectores tan delicados como sanidad y educación.

    2. Técnicamente, según la ley, los cubanos residentes en el exterior pueden invertir —pero no los residentes en el interior—. Pero en la práctica no lo hacen. En realidad ni lo intentan porque suponen que las autoridades bloquearán cualquier intento.

      En otras palabras, los españoles de Melia son bienvenidos para invertir en Cuba. ¿Pero los cubanos gusanos que lucharon en Playa Girón? No lo creo. A la «mafia» de Miami la van a vetar.

      1. ¡Vaya desmadre de comentario en suyo Manuel* ¡
        Es lo de siempre de «ustedes»: si no se hace esto o lo otro.. mal… si se hace….mal también…
        Los objetivos de favorecer la inversión extranjera en Cuba están claramente expresados y no le interesa a Cuba, la inversión en cualquier sector… le interesa lo que le interesa y es el inversor extranjero el que debe acoplarse a las necesidades del país y no al revés.
        Naturalmente, el dinero de las mafias, el dinero de quienes patrocinan el bloqueo a Cuba, el dinero de los gusanos como usted dice, imagino que no entra en la ecuación, ni ahora ni nunca.

        Lo que creo está pendiente es una nueva ley de inversión más flexible, más abierta, y sobre todo menos burocrática y más ágil que esta parece adolece de varios defectos de tramitación.

        1. ¡Exacto! Cuando llega un proyecto de inversión de Miami lo pasan por el análisis del «gusanímetro». Y si da positivo se rechaza la inversión.

  8. Entonces como queda la concetulizacion de modelo económico, los lineamientos y el plan de desarrollo hasta el 2030??

      1. Los que han pasado a la historia son los que llevan más de 60 años tratando de destruir a la revlución cubana.
        Tatu

      2. ¡qué falta de objetividad¡ ¿Un experimento? Se nota que no leer apenas…
        Un caso cualquiera: un empresa catalana que ahora mismo expone en la XVI Feria ExpoCaribe. Parece que lleva un montón de años trabajando en Cuba y «el experimento» la ha hecho crecer…

        Desde Barcelona: «FN Internacional SL, ha trabajado en muchos países, de su constitución en el año 1985 y actualmente labora en Francia, Líbano, Rusia, México, República Dominicana, Panamá y Cuba. De manera muy significativa por el resultado de su labor comercial en Cuba, ha cosechado un expediente comercial durante casi 20 años, que la hace relevar en el mercado cubano por las diferentes Ferias Comerciales que ha participado durante estos años tales como FIHAV, FECONS, EXPO CARIBE, EXPO HOLGUIN, EXPO CIEGO, EXPO VARADERO»

  9. Mucho optimismo necesita nuestro país.
    No pensemes como el famoso cuento del gato.
    Demosnos todos el privilegio de la duda.
    Las cosas saldrán bien.

  10. ¿Trabajadores elaborando los planes de las empresas?

    Como lema queda precioso y además ¿quién va a oponerse?

    Pero tiene sus problemas, siendo el principal la violación del principio económico de que se logra la mayor eficacia mediante la división del trabajo. Porque no creo que la planificación de la inversiones en una empresa deba de organizarse por la vía asamblearia. Es un trabajo que exige mucha especialización. Exige burócratas eficaces empleando burócrata en el mejor sentido de la palabra, es decir, quienes trabajan en un buró, en un despacho.

    No quiero decir que se esté haciendo ahora bien. Solo digo que la alternativa que se aporta no es la correcta.

    1. Manuel, por comentarios como el suyo se ve que algunos defienden para Cuba una opción capitalista. No se trata para ustedes de que los medios de producción estén en manos de los trabajadores, sino de que estén en manos de burócratas más eficientes, lo cual se logra en la gran producción privada. No tienen ustedes problema con la división del trabajo, sobre todo con esa que divide el trabajo intelectual del resto. Yo creo que la verdadera democracia debe comenzar por la socialización del conocimiento y del poder de decisión sobre la producción económica. Y creo que es más fácil avanzar hacia ese horizonte desde la Cuba actual que desde una sociedad con un capitalismo asentado.

      1. Pues no Yassel, es más fácil avanzar hacia ese horizonte desde un capitalismo asentado que desde la Cuba actual.

        Puedo hablarte desde el caso de España que es el que conozco. Existe un cuerpo legislativo asentado y detallado con una Ley de Sociedades Mercantiles con más de quinientos artículos. Las sociedades mercantiles se puede estructurar como sociedades anónimas, sociedades limitadas y también como cooperativas.

        En una cooperativa son los trabajadores los que poseen la propiedad de las acciones de la empresa. Hay muchas y funcionan muy bien. Es más, en otros tipos de sociedades, es común que los trabajadores poseen porcentajes muy amplios del capital de la empresa. Nadie les prohíbe a los trabajadores comprar toda la empresa y, además, les resultaría fácil porque la proporción de la facturación destinada a salarios suele ser muy superior a la destinada a reparto de dividendos.

        Los propietarios de las pequeñas empresas suelen ser trabajadores de las mismas. Y los propietarios de las grandes multinacionales suelen ser millones de pequeños inversores.

        Te lo pongo de otra manera. Si os juntáis cuatro amigos para formar una empresa autogestionada donde el beneficio se reparte entre todos y la toma de decisiones es colegiada, lo tendréis muchísimo más fácil en España que en Cuba. En España solo tenéis que firmar un papel ante un notario y meter un dinero común en una cuenta bancaria de la empresa.

        Es decir, un socialismo de abajo hacia arriba es posible y conduce a la prosperidad. El centralizado de arriba hacia abajo conduce a la ineficacia y la pobreza.

        Sé de lo que hablo porque soy socio fundador de cuatro empresas tecnológicas con evoluciones muy diversas.

      2. Esas dos líneas, » Y creo que es más fácil avanzar hacia ese horizonte desde la Cuba actual que desde una sociedad con un capitalismo asentado.» es lo que duele en EEUU y en general a todo personaje anticubano…. Sin duda, en todas partes, cada vez se cuestiona más el modo de producción dominante en el panorama mundial, el capitalismo, por razones evidentes. Poco a poco, se acepta con más intensidad, que pasó la era de colonización, capitalismo primitivo, salvaje, financiero, economías especulativas, aumento muy importante de masas de trabajadores pobres y cuando se establecer objetivos de cambio, de buscar ese «mundo mejor», ciertamente, socializar el conocimiento (un hecho evidente es la socialización de la información) y la participación del mundo del trabajo, los creadores de riqueza en una economía productiva, en todo el proceso económico.
        Hoy el modo de producción dista mucho de ser el que se daba tras las revoluciones industriales y realidades como la pequeña y mediana empresa, suponen un cambio radical en la estructura económica de un país.

        Un servidor estudió la asignatura de Estructura Económica con profesorado competente y un autor determinante: Ramón Tamames. Ese economista, su texto clásico reeditado mil veces, no podía prever la realidad del siglo XXI..donde » en el 2014 llegaron a representar (las pymes) el 99,27% del total de empresas existentes. De ellas el 96,4% son consideradas microempresas.» Esa es la realidad de la economía española, pero naturalmente, hace falta una importante inversión extranjera, o sectores muy potentes como sigue siendo el turismo. Gran parte de lo que produce la inversión extranjera, se exporta y ahí están las cifras del sector de automoción.

  11. Dos comentarios breves. En el caso de China, desde el 12vo plan quinquenal (2011-2015) se consolidó un enfoque de planificación que ofrece un amplio grado de libertad a las empresas estatales en el proceso de planificación. En Vietnam es parecido. La segunda cuestión es que ya ha sido publicada la metodología del plan de la economía cubana para 2020, de manera que es posible revisar los detalles. La lectura del documento no ofrece base alguna para pensar que se trata de un proceso rupturista respecto al enfoque de planificación anterior. He escrito un breve comentario en mi blog https://elestadocomotal.com/2019/06/20/la-metodologia-del-plan-de-la-economia-cubana-para-2020-cuanto-de-flexibilidad-y-cuanto-de-participativo/

    1. Saludos, compañero Monreal. Gracias por la presición. Normalmente en la literatura y la prensa de izquierda existe poca información acerca del funcionamiento de la economía, en los detalles, de China y Vietnam. SIn embargo, quisiera responderle con una observación: el Presidente, en su discurso, no habló solo de autonomía para las empresas, sino de que los planes fuesen elaborados por los mismos trabajadores, además, relacionó la decisión con un reclamo histórico de los trabajadores. Me parece que es un planteamiento diferente al que se hace de la cuestión en China y Vietnam, y me parece que ideológicamente es más cercano al planteamiento yugoslavo.
      Por otro lado, está claro que la medida no tendrá ningún efecto si no se eliminan otros controles burocráticos, pero el solo planteamiento es un paso en la dirección correcta, que no se puede pasar por alto.

      1. Hola Yassel, me parece muy valioso tu artículo. Lo que comenté sobre China fue solamente en relación con el hecho de que el modelo de planificación que utilizan hoy los chinos tiene varias “capas” de planificación, incluyendo una serie de decisiones centralizadas que se combinan con un nivel de descentralización alto para la mayoría de las empresas estatales (la mayoría de las cuales se encuentran a nivel local, no subordinadas a ministerios) y por supuesto la utilización muy amplia de relaciones de mercado para el vasto sector privado que existe. En el caso de Cuba, me parece muy positivo que se haya comenzado a hablar sobre hacer un plan “desde abajo”, hecho por los mismos trabajadores, pero conviene diferenciar la narrativa sobre el plan 2020 del método concreto que se está utilizando para hacerlo. Es decir, el “espíritu” pudiera hacer un plan de los trabajadores, pero el procedimiento “realmente existente” no permite hacer eso. Las empresas (no los colectivos obreros) son quienes diseñan, presentan y defienden la propuesta del plan (en la que han participado los obreros), y se conoce que el plan final lo decide el “centro”. Los colectivos obreros son consultados y “acompañan” el proceso, pero no tienen poder de decisión alguno para hacer un plan de ellos. Eso es lo que esencialmente revela la metodología, cuando apartas la floritura retórica. No hay manera en que de ese tipo de proceso puedan salir planes elaborados por los trabajadores. La metodología sencillamente no lo permite. Lo que se intenta hacer no se parece en nada a la experiencia yugoslava. Se mantiene un enfoque de planificación centralizada, pero con un mayor grado de descentralización en su componente informativo (captación de información inicial y de retroalimentación), aunque no en cuanto al componente de decisiones respecto al plan. Pudiera ser que lo que ha comenzado a decirse ahora tuviese un efecto en modificar –en el futuro- el actual enfoque centralizado, pero eso no puede saberse con anticipación. Habrá que esperar a ver qué pasa.

    2. Buen post, muy bien por el autor al traer el tema y el discurso del Presidente a LJC. Los comentarios, excepto alguno, atinados y enfocados al tema, diferente a los post y debates que he leído en estos días, los cuales te pueden hacen dudar de la seriedad del blog.

  12. Creo que es un movimiento en el buen sentido pero aun tengo dudas de su funcionalidad. La principal preocupación que tengo es que esas empresas al ser estatales cuando se equivocan se están equivocando con el dinero del pueblo, no con su dinero. No es lo mismo un particular construyendo una habitación extra y arriesgando su propio dinero que una empresa acometiendo un nuevo plan y gastando millones de dolares del dinero de todos. Si todo funciona no hay problema, pero y si no? En el caso particular el afectado es solo uno, en el caso estatal nos afecta a todos.
    Creo que los jefes de empresa se van a extremar en cuidar sus puestos de trabajo y andarán caminando sobre cascaras de huevos, se propondrán planes fáciles de cumplir asumiendo el menor riesgo posible, ojala y me equivoque.

    1. Has dado en la clave. En España se aplica la expresión «disparar con la pólvora de rey». ¡Qué fácil es invertir con el dinero ajeno!

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