AOC vista desde Cuba

Foto: Getty Images, Photoillustration: Javier Zarracina/Vox

Por: Yassel A. Padrón Kunakbaeva

La historia de Cuba ha estado siempre vinculada a EEUU. Es una larga historia, que incluye el apoyo criollo a la independencia de las Trece Colonias, la Doctrina de la Fruta Madura, la ocupación militar de 1899, el establecimiento de una república neocolonial y la Revolución que ha desatado una espiral de confrontación antimperialista. Pero ha sido siempre una relación amor-odio, porque los cubanos no queremos ser marionetas de los empresarios yanquis, pero amamos la cultura y otras cosas del pueblo norteamericano.

En los años recientes se ha hecho especialmente evidente lo vinculado que está nuestro destino a los vaivenes políticos de los EEUU. La victoria de alguien como Barack Obama abrió el camino para una difícil pero posible convivencia. La victoria de alguien como Trump ha cerrado cualquier vía al entendimiento y ha vuelto más difícil la vida para las familias cubanas. Los que vivimos en la isla, de todas las tendencias ideológicas, nos preocupamos por lo que ocurre en la política norteamericana, porque sentimos que nos afecta directamente.

Es en ese contexto que muchos cubanos, sobre todo los que seguimos apoyando a la Revolución, vemos a esa joven que es ella sola un fenómeno de la política norteamericana: Alexandria Ocasio-Cortez (AOC). Si llegamos a sentir simpatía por Obama, el primer presidente negro de su país, si nunca olvidaremos cuando se sentó a jugar dominó con Pánfilo (aunque lamentamos sea el mismo hombre que autorizó los bombardeos en Siria y Libia), ¿cómo no querer a esta mujer joven, socialista, hermosa y de sangre puertorriqueña?

Foto: Mark Lennihan/AP/REX/Shutterstock

Alexandria ha logrado verdaderas hazañas en su corta carrera política. Con solo 29 años de edad, pasó de trabajar como mesera en un restaurante de Manhattan a dirigir una campaña vencedora en las primarias demócratas de Queens y el Bronx, frente a un peso pesado del establishment demócrata, Joseph Crowley; luego, se convirtió en la congresista más joven en la historia de los EEUU. Su campaña no estuvo financiada por las grandes corporaciones, sino que ella salió a tocar puerta por puerta, se acercó a los colectivos, a las organizaciones, a la gente común. Triunfó como demócrata, pero lo hizo siendo miembro de los DSA (Socialistas Democráticos de América).

La única experiencia política previa que tenía Alexandria era haber sido organizadora durante la campaña de Bernie Sanders. Y es que ella misma es parte de la nueva tendencia de izquierda que está surgiendo dentro del Partido Demócrata, la cual se inició con la campaña de Sanders en el 2016. Muchos sectores, sobre todo los jóvenes, pero también trabajadores afectados por la globalización e inmigrantes, cansados del continuismo y del progresivo deterioro de sus condiciones de vida, han decidido apostar por candidatos que les proponen un verdadero cambio. Esta nueva corriente, que ha cambiado el panorama político norteamericano, tiene ahora competidores por la presidencia para el 2020, entre ellos Elizabeth Warren y el propio Bernie.

Alexandria es parte y continuidad de ese movimiento. Como Bernie Sanders, pone en el centro de su discurso la necesidad de crear un sistema de salud pública gratuita y ponerle un freno al endeudamiento de los universitarios. Sin embargo, ella va más lejos y propone el Green New Deal, un ambicioso plan de inversiones públicas para transformar la matriz productiva y tecnológica de los EEUU hacia las energías renovables, el cual se financiaría con impuestos a las empresas privadas de hasta un 70%. La joven también se opone a las deportaciones de inmigrantes y ha denunciado con desenvoltura y claridad increíbles el carácter institucionalmente corrupto de la política en su país.

Foto: Shutterstock

Los marxistas cubanos no nos engañamos y sabemos que ni Bernie Sanders, ni los DSA, ni ella van más lejos que el programa de la socialdemocracia del siglo XX europeo. Ninguno se propone socializar los medios de producción. Han hecho fuertes críticas al capitalismo pero en realidad critican al neoliberalismo desde una perspectiva neo-keynesiana. También sabemos que el paradigma hacia donde miran son los Estados de Bienestar del norte de Europa, sobre todo Escandinavia, no al socialismo latinoamericano. Pero es comprensible y está bien, aún podemos solidarizarnos con su movimiento progresista.

Con Alexandria existen además motivos especiales para sentir empatía. José Martí nos dijo, hace ya mucho tiempo, que Cuba y Puerto Rico eran dos alas de un mismo pájaro. Alexandria, chica lista, no se ha posicionado sobre el tema de la independencia de Puerto Rico, pero ha denunciado con claridad que la situación actual, en la que los puertorriqueños son ciudadanos de segunda clase, colonizados, es inaceptable.

Pensar en Ocasio-Cortez lleva a pensar en la posibilidad de que esa corriente interna del Partido Demócrata se convierta en opción electoral, y en que pudiese vencer y obtener la presidencia. ¿Cómo sería para Cuba un gobierno progresista en los EEUU? ¿Qué impacto tendría para el mundo que en la Meca del capitalismo se alzara como presidente un Bernie Sanders? ¿Cuánto margen de acción le permitiría el establishment financiero global? ¿Cuál sería el destino de la Ley Helms-Burton en un contexto hegemónico de los demócratas progresistas? Son muchas preguntas.

Foto: Joshua Roberts/Reuters/Lily illustration

Alexandria está lejos todavía de pensar en algo como la presidencia. Pero, por ahora, ella representa los EEUU con los que los cubanos revolucionarios quisiéramos convivir y ser buenos vecinos. Tal vez no podemos pedirles a los norteamericanos que intenten construir el comunismo. Pero unos EEUU dedicados a cambiar su matriz productiva para salvar el medio ambiente, que enfrente el fenómeno migratorio ayudando a los países pobres a crear empleos bien remunerados, respetuosos de la soberanía de otros, son unos EEUU con los que se podría tener una relación de cooperación y de solidaridad. AOC, por ahora, cuenta con nuestra simpatía lejana.

Para contactar con el autor: yasselpadron1@riseup.net

Anuncios