Los Cubanos: ¿estamos en las redes sociales?

Imagen: Dave Simonds

Por: Julio Pernús

En medio del desabastecimiento panadero de diciembre, un amigo máster en pedagogía me llamó preocupado: “Pernús, asere, ayer le escribí al presidente a su cuenta de Twitter, diciéndole que la situación con el pan está en candela y hoy me respondió con un efusivo twit; creo que estoy metido en problemas gordos.” Aunque parezca algo irrisoria, la historia de marras es completamente real, pasito a pasito nuestra Isla va poblando también el ecosistema digital.

En medio de un mundo enredado por la globalización en lo político, lo económico y lo comunicacional, era una locura vivir en un país de espaldas al fenómeno. Todo esto, teniendo presente la instrumentalización de las redes sociales como punta de lanza de nuevos agentes de cambio que buscan llevar el combate ideológico a ese mundo tan diverso. Pero era como que seguir promoviendo como único dispositivo de horario el reloj analógico, cuando todos en el planeta utilizan ya uno digital.

Además, de ser una exigencia constante de la comunidad internacional a la diplomacia cubana, el mundo entero quería vernos interactuar dentro del incontrolable Internet. Una buena interrogante es: Y cuando estemos conectados, ¿qué? También es decisión de las élites políticas del país fomentar por zonas geográficas el desarrollo de plataformas de gobierno electrónico.

Todo esto viene asociado al relevo generacional dentro de las esferas encargadas de tomar decisiones en Cuba y ha sido una política que ha recibido el apoyo irrestricto del presidente de Estado y de gobierno, Miguel Díaz Canel Bermúdez. Él mismo dio la clarinada, al complacer uno de los pedidos hechos por los periodistas en el último congreso de la Unión de Periodistas y Escritores de Cuba (UPEC) con la apertura de su cuenta en Twiter a finales del año 2018.

Aunque no lo parezca, es importante darnos cuenta que mediante las redes sociales, se interponen en la política canales de comunicación un tanto verticales. En el caso de Twiter, tiene la ventaja de que llega a muchas más personas sin mediación. Pero, con todas sus limitaciones, es imposible no reconocerle a este fenómeno el hecho de que, por primera vez, tenemos la posibilidad de comunicarnos de alguna forma con el presidente durante las veinticuatro horas del día.

Algo que a varios comunicadores nos causó duda es que nuestro actual mandatario eligiera solo Twitter para iniciar su vida pública en las redes sociales; sobre todo porque, en las estadísticas publicadas por ETECSA, se refleja que la mayoría de los cubanos que interactúan en redes sociales, donde están conviviendo es en Facebook. Aunque, y esto puede ser un elemento a subrayar, es Twiter la plataforma preferida por los políticos a nivel mundial y, en los últimos tiempos, algunos líderes de la izquierda como Maduro y Evo Morales, la han utilizado con bastante regularidad.

“Desde hace unos meses, ha existido una migración importante de los adolescentes y jóvenes cubanos a Instagram”[1]. Esto viene condicionado porque los hijos prefieren no participar de plataformas como Facebook, donde ya comienzan a existir sus padres. Es interesante el asunto, si logramos percatarnos de que, dentro de las redes sociales, se ha ido construyendo un planeta digital y cada vez hay más personas e instituciones interesadas en habitar ese ecosistema.

Uno de los grupos que dentro de la Isla están asumiendo con mayor interés el ingreso a las nuevas tecnologías de la información son los emprendedores. Aquí es necesario recordar que, cuando intentamos aprovechar al máximo las potencialidades de estas nuevas plataformas comunicativas, tenemos que conocer con seguridad a quiénes nos dirigimos.

Por ejemplo, Doña Alicia, un negocio próspero de comida en La Habana, ha invertido sumas significativas de capital para lograr una infraestructura importante de conectividad interna. Eso le garantiza el poder brindar una mayor información de sus productos a su público. Sobre estos temas hay que ir educando a los emprendedores, pero la ruta ya está trazada y el dinero invertido no podemos verlo como algo que nos va a resolver la vida a corto plazo, sino, como una posibilidad de surfear hacia nuevos horizontes de prosperidad.

Aunque pueda parecer hoy algo futurista, en los próximos años entrará en escena una generación que, mientras come a la mesa, también revisará su móvil para jugar o ver que han publicado de nuevo sus amigos. No es una descortesía por parte suya: es que los Centennials[2] tienen la tecnología integrada como parte de su accionar natural y son gente multitareas. Aunque -ojo- Bill Gates, el multimillonario creador de Microsoft, ha prohibido a sus hijos jugar con sus teléfonos en momentos sociales, y no les permitió utilizar el celular hasta después de los 14; si él lo hizo, por algo será.

Alexa es una instancia de búsqueda que revisa los sitios web más visitados por países. Cuando uno le pone “Cuba”, enseguida aparecen Google y Facebook entre los diez sitios más solicitados de Cuba, que comprenden tres redes sociales. Esto es una señal de que, aunque a veces parezca que nuestro pueblo no está en las redes sociales, sí hay señales importantes de que se está insertando con mucha fuerza en ellas, sobre todo los jóvenes cubanos que andan muy atentos a los patrones de conducta del mundo occidental. Quizás solo de esa forma podamos explicarnos que existan algunos youtubers del patio con miles de seguidores.

Aunque parezca una afirmación propia de una diatriba, el hecho es que hoy crece por día el número de familias cubanas que acceden a Internet, a pesar de los malabarismos económicos hechos a diario para comer;  al menos 7 CUC de la casa se destinan a pagar unos 800 megabytes que “tienen que alcanzar para un mes”. Algunos medios de prensa como El País, en España, han considerado los datos extraídos por las grandes corporaciones del navegar digital cubano, como el petróleo del siglo XXI.

Esto de seguro debe ir cambiando las reglas de lo que asumimos como blogosfera, porque hay países como China que han creado su propio internet, para evitar el robo de información y controlar el acceso a la información de sus ciudadanos. Aunque se ven pequeños destellos, el mundo como lo conocemos hoy, no lo veremos así para el 2050. Un profesional deberá, sin lugar a dudas, ser un hombre o una mujer que domine con gran destreza las herramientas digitales.

Los medios alternativos cubanos tienen una responsabilidad mayúscula para poder sobrevivir; su labor -invisibilizada muchas veces desde la tribuna oficial- tiene que buscar siempre la perfección de su ejercicio cotidiano. Cualquier error que cometan será señalado en forma estruendosa por mínimo que sea. Algo parecido a lo que ocurre desde varias plataformas informativas de prensa extranjera, con la gestión gubernamental del gobierno de la isla.

Es casi seguro que, al circular este texto, seguiremos padeciendo la escasez de harina y huevos, pero contaremos con un mayor número de cubanos debatiéndonos sobre esos temas en una isla digital, donde cada día arribará un número creciente de náufragos.

[1]Nota tomada por el autor del panel sobre redes sociales acontecido en el Centro Cultural Félix Varela el viernes 21 de diciembre de 2019. Palabras de Darío Escobar, director de Somos Jóvenes.

[2]Centennials: características principales de la nueva generación. Una nueva generación se acerca al mercado laboral con una visión muy diferente a la de sus antecesores. Los centennials son niños y adolescentes entre 0 y 18 años aproximadamente, aunque como en todas las épocas, no existe un consenso sobre el año exacto.

Anuncios