Diez mentiras sobre Venezuela

Foto: Andres Martinez Casares/Reuters

Transcripción de la intervención de Juan Carlos Monedero en el programa En la Frontera

“Juro asumir formalmente las competencias del ejecutivo nacional como Presidente encargado de Venezuela”
Juan Guaidó, Presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela.

Dicen que “cuando llega la guerra, la primera víctima es la verdad”; esta frase la atribuyen al senador estadounidense Hiram Johnson, y fue pronunciada por vez primera en 1917 durante la Primera Guerra Mundial. ¿Acaso no se puso en marcha la Guerra de Irak con la mentira de las armas de destrucción masiva?

Un siglo después [de 1917] sobre Venezuela se cierne la sombra de la guerra y la mentira, y la promueven los mismos que montaron la Guerra de Irak. Desde hace mucho tiempo se vienen arrojando muchas falsedades sobre el gobierno legítimo de ese país, guste más o guste menos lo que hace el presidente Maduro. Hoy trataremos de desmontar en diez sencillos puntos o verdades eso que se quiere presentar como ilegítimo.

“No levantaras falsos testimonios ni mentirás”

Éxodo 20:16

Mentira 1. Claro que hubo elecciones presidenciales, por supuesto: se realizaron el 20 de mayo de 2018; es decir: antes del 10 de enero de 2019, momento en el que de acuerdo con los artículos 230 y 231 de la Constitución venezolana se vence el período presidencial 2013-2019. Precisamente se hubiera violado la Constitución si las elecciones se hubiesen realizado después del 10 de enero de 2019 o, peor aún, si no se hubiesen realizado.

Mentira 2. Fue la propia oposición venezolana la que solicitó el adelanto de las elecciones. Se realizaron en mayo, y no en diciembre como tradicionalmente se hacía porque fue la oposición la que lo solicitó en el marco del diálogo en República Dominicana. Ojo: y además fue la propia Asamblea Nacional Constituyente la convocó el adelanto de la elección presidencial para así dar el marco legal. Y hay que recordar que la Asamblea Constituyente es la legítima porque la otra Asamblea nunca aceptó que había tres diputados elegidos fraudulentamente y nunca aceptó a su Presidente constitucional. Tampoco conviene olvidar que por aquel entonces el terrorismo de la lucha callejera —lo que allí se llaman “las guarimbas”— costó 114 muertos, muchos de ellos quemados vivos por una oposición llena de odio que intentó quemar guarderías, quemó centros médicos, transportes públicos, etc.

Mentira 3. En Venezuela el voto es un derecho, no un deber. Quienes, de manera libre, aunque influenciados por algunas organizaciones políticas no democráticas, decidieron no participar estaban en su pleno derecho. Pero esa abstención en lo absoluto invalida el proceso electoral; eso implicaría faltar el respeto a los más de nueve millones de venezolanos que sí votaron. Claro: cuando sabes que vas a perder, dices entonces que no te presentas, y quieres invalidar todo el proceso. Eso se llama, señores de la oposición, “hacer trampas”.

Mentira 4. En aquellas elecciones participaron 16 partidos políticos. En Venezuela no es obligatorio que los partidos políticos participen en los procesos electorales. Que tres partidos decidan libremente no participar no ilegitima el proceso electoral, aunque tengan detrás a mucha gente.

Mentira 5. Fueron seis los candidatos que se presentaron: Nicolás Maduro, Henry Falcón, Javier Bertucci, Reinaldo Quijada, Francisco Visconti Osorio y Luis Alejandro Ratti.

Mentira 6. Maduro ganó con un amplio margen: obtuvo más de seis millones de votos: 6 248 864 votos, para ser exactos. La diferencia entre Maduro y Henry Falcón que quedó segundo fue de casi un 47% de votos. Parece que algunos querrían eliminar físicamente a seis millones de venezolanos, igual que antes eran invisibles los pobres de los cerros.

“Y aquí, salvo que me corrija el Gobierno, salvo a la OEA, se ha invitado a todo el mundo a vivir el proceso electoral. O sea: ¿no tiene expertos la Unión Europea, hoy con los medios que hay, y Naciones Unidas, y todo el resto de organizaciones para saber si unas elecciones se producen correctamente? Claro que los hay.”

José Luis Rodríguez Zapatero, expresidente de España.

Mentira 7. Quien no estuvo fue porque no quiso. Acompañaron aquel proceso electoral unas 150 personas; entre ellas 14 comisiones electorales de ocho países, 2 misiones técnicas electorales, 18 periodistas de distintas partes del mundo, un europarlamentario y una delegación técnico-electoral de la Central Electoral de Rusia. Claro que sería genial que hubiera habido más gente; pero lo que no puede ser es que no participes, para intentar ilegitimar un proceso, y luego decir que, claro, que como no había observadores de tu país, aquello no ha sido justo.

Mentira 8. Las elecciones se realizaron con el mismo sistema electoral que fue empleado en las elecciones parlamentarias de diciembre 2015, en las cuales resultó ganadora la oposición venezolana. A ver si el sistema vale cuando gana la oposición y no vale cuando pierde; un sistema que es automatizado, que es sometido a auditorías antes, durante y después de los comicios; un sistema que garantiza el principio de un hombre o una mujer, un voto, porque solo con la huella dactilar se desbloquea la máquina de votación. Luego Estados Unidos y Canadá amenazaron a esa empresa diciendo que nunca la iban a contratar para que se desdijera a sí misma: ¡claro! es el mercado, amigos.

Mentira 9. Se realizaron 18 auditorías al sistema automatizado. Los representantes del candidato Henry Falcón participaron en las 18 y suscribieron las actas en las que manifestaban su conformidad con el sistema electoral. Para los más escépticos, las auditorías son públicas, televisadas en vivo por el canal del Consejo Nacional Electoral, y una vez realizadas las auditorías el sistema se bloquea y la única manera de acceder nuevamente es con la introducción simultánea de códigos secretos que tiene cada organización política. Por tanto, es imposible manipular ese resultado.

Mentira 10. Ninguno de los candidatos que participó en el proceso electoral, impugnó los resultados. Las elecciones presidenciales del 20 de mayo de 2018 fueron libres, transparentes, confiables, seguras y ajustadas a la Constitución. Mucho más que las norteamericanas donde hay millones de votantes, casi todos negros, a los cuales no se les permite ni siquiera acceder al voto. Y recordemos lo que pasó en Florida. Son otros los que pretenden en Venezuela ahora usurpar el cargo de Presidente de la República con el argumento de un supuesto vacío de poder, ¿nombrados en una manifestación? ¿vacío de poder? Es decir: que ellos llaman a la rebelión, a la lucha callejera, y en mitad del fragor ocupado por los medios de comunicación que quieren tumbar al gobierno de Venezuela, dicen que hay un vacío de poder; pero hemos visto todos que el Presidente Maduro sigue en el Palacio de Miraflores.
(…)

(Juan Carlos Monedero, intelectual y profesor español)

(Transcripción realizada por La Trinchera)

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