LJC estuvo en Paradigmas

Por: Yassel A. Padrón Kunakbaeva

Del 22 al 25 de enero transcurrió en el recinto del Pabellón Cuba la edición número trece del Taller de Paradigmas Emancipatorios, auspiciado por el Instituto de Filosofía, el Centro Martin Luther King y la Fundación Rosa Luxemburg, entre otras instituciones. Participaron organizaciones y movimientos sociales sobre todo de América Latina, pero también de otros lugares del mundo. Contó con la participación de las organizaciones políticas y de masas cubanas, así como de la Red de Educadores Populares y del Proyecto Nuestra América. La Joven Cuba también estuvo presente allí, representada por Miguel Hayes y quien escribe estas líneas.

El evento transcurrió marcado por la diversidad cultural y la policromía simbólica. Fue interesante ver las diferentes formas en que se enfocan las luchas sociales en los diferentes territorios, desde el feminismo, la reivindicación de los derechos de los pueblos originarios, la defensa de los recursos naturales, la construcción de experiencias de poder popular, de autogestión y economía popular solidaria, la defensa de proyectos de socialismo del siglo XXI, etc. Y fue también conmovedor ver la presencia de la Revolución Cubana, su simbología y sus ideales.

Los sesenta años que se conmemoran fueron la ocasión perfecta para reflexionar sobre cuál es el escenario real en que se encuentra la revolución

Un momento realmente estremecedor del evento fue cuando se interrumpió el programa para hacer un pronunciamiento de solidaridad con Venezuela, el día que comenzó el intento de golpe de estado. La delegación de venezolanos tomó el estrado y se pronunció a favor del Presidente Nicolás Maduro y de la continuidad de la Revolución Bolivariana. En sus rostros se veía que estaban realmente preocupados por el futuro de su país.

Para mí, fue particularmente especial tener la oportunidad de conocer a Bertica, la hija de Berta Cáceres. Al hablar con ella, pude enterarme mejor sobre las luchas que se libran en Honduras, país que, en sus palabras, se ha convertido en un verdadero “experimento” de dominación capitalista. La hija de la luchadora asesinada me contó también de su admiración por Cuba y por la forma de ser de los cubanos.

Miguel y yo participamos en los talleres, intentando humildemente aportar algo en ese foro de la izquierda latinoamericana. Llevamos nuestra experiencia de jóvenes cubanos que utilizan las nuevas tecnologías para renovar los modos en los que se hace comunicación política desde la revolución.

Por otro lado, tratando de ser coherentes con lo que significa La Joven Cuba, llevamos allí la voz de la gente humilde de los barrios y campos de nuestro país, gente para la que las agresiones del imperialismo son algo lejano y difuso, mientras que sufren a diario los abusos de la burocracia.

El evento culminó con un llamado a la articulación de esfuerzos en la lucha contra el imperialismo y contra la ola derechista que asola la región. Es bueno ver que la izquierda todavía tiene ganas de echar la pelea, a pesar de las decepciones, los retrocesos, los errores, etc. Se trata de una lucha que tiene que ser continental, si se quiere tener posibilidades de éxito. Nosotros, desde La Joven Cuba, solo quisiéramos añadir una pequeña nota al pie: la lucha tiene ser contra todas las formas de dominación, vengan de donde venga.

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