Flashback: La saga de Elián González

Foto: CNN

Por: Tracey Eaton

Elián González tenía solo 5 años cuando su madre, Elizabeth, lo llevó a un peligroso viaje por el estrecho de la Florida en 1999. Se ahogó durante el intento, pero el niño fue rescatado y llevado a vivir con familiares en el sur de la Florida. Las autoridades cubanas exigieron que el niño fuera devuelto a Cuba para vivir con su padre, Juan Miguel González, pero los familiares se negaron, iniciando una disputa de custodia internacional.

La diplomática de carrera Mary A. Ryan dijo que el niño debería ser devuelto a vivir con su padre. Dice su declaración, publicada el 6 de abril de 2000:

Yo, Mary A. Ryan, declaro lo siguiente:

1. Soy Subsecretaria de Estado para Asuntos Consulares del Departamento de Estado de los Estados Unidos, posición que asumí el 12 de mayo de 1993. También soy miembro de carrera del Servicio Exterior de los Estados Unidos, en el cual tengo el rango de Embajadora.

Presento esta declaración en relación con la decisión tomada por el Comisionado del Servicio de Inmigración y Naturalización (INS), y ratificada por el Fiscal General, de que el niño cubano de seis años, Elian Gonzalez Brotons, debe ser devuelto a su padre. En Cuba.

El Departamento de Estado esperaría que un gobierno extranjero tomara la misma decisión con respecto a un niño estadounidense en las circunstancias de Elian Gonzalez Brotons.

Los derechos de los padres también son reconocidos internacionalmente y han sido durante mucho tiempo una premisa central de nuestro trabajo consular en nombre de los estadounidenses. Es un precepto básico de nuestro trabajo que los padres de los niños ciudadanos estadounidenses, no el Departamento de Estado o el Gobierno de los Estados Unidos, deben decidir qué es lo mejor para sus hijos.

Debido a que otros países examinan cuidadosamente las prácticas de los Estados Unidos, nuestra credibilidad y efectividad dependen de nuestra capacidad para adherirnos a los principios que defendemos. Si Estados Unidos no actúa de acuerdo con tales principios, pone en peligro su capacidad para insistir en la adhesión de otros países.

El caso de Elián González Brotons es sencillo porque no hay padres sobrevivientes en los Estados Unidos.

Las autoridades estadounidenses devolvieron al niño a Cuba, algunos críticos de la medida, decepcionados, dijeron que habría tenido una vida mejor en los Estados Unidos. Me pregunto si el caso se habría resuelto de la misma manera hoy.

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