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martes, octubre 20, 2020

Que no nos cueste la vida

Por: Laura Marcela Devia López (historiadora colombiana graduada en la Universidad de La Habana)

Recuerdo el taller sobre economía solidaria para líderes y lideresas del Catatumbo, una tierra de resistencia campesina colombiana. Yo, llegando, con conocimiento cero de trabajo agrícola y muchas ganas de aprender de toda esa gente que con tanta sencillez hablaba de su trabajo organizativo en las veredas, el paramilitarismo, la necesidad de construir alternativas políticas y económicas al capitalismo agroindustrial. Uno de ellos, José Antonio Navas, fue asesinado días después, el 29 de noviembre de 2018, su esposa lo acompañaba y terminó gravemente herida.

Conoces a alguien, compartes con él, terminas admirándolo como héroe cotidiano que es y ¡CHASS!, como un golpe fugaz, se suma a una lista larga y dolorosa de gente asesinada por pensar distinto y trabajar para que sus sueños se hagan realidad. No es la primera vez que la muerte está tan cerca y eso ya, de por sí, es preocupante.

Entre 2016 (año de la firma del Acuerdo de Paz) y 2018 hubo más de 420 líderes asesinados en Colombia. Escribo esto antes de completar la primera semana del 2019 y ya van dos más. “Hechos aislados”, dicen varias personas, haciendo eco del discurso de antaño de los grandes monopolios de desinformación (que se ha ido modificando, hoy hasta los medios más conservadores alertan sobre esta situación de emergencia nacional). “Aislados” … más de 422 vidas… “aislados” … gente que lucha por la defensa de sus territorios y derechos usurpados… “aislados” … y el mapa de estas muertes abarca todo el territorio nacional.

Desde múltiples organizaciones hemos denunciado cada caso y exigido alguna respuesta del Estado. La paz no puede traer más muerte que la guerra y la implementación de los Acuerdos de La Habana incluye más que la dejación de armas de las FARC-EP.

El Estado debe cumplir su responsabilidad como garante de derechos y preservador de la integridad de su ciudadanía. Los gobiernos de Santos y Duque han insistido que las muertes de líderes sociales no las han provocado las altas cúpulas del poder hegemónico; pero ¿qué credibilidad puede tener un Estado terrorista que, a lo largo de su historia, ha participado (directa o indirectamente) en el aniquilamiento de la oposición política?

En la década de los ochenta el Estado perpetró el asesinato de más de 3 000 líderes y lideresas del movimiento sindical nacional y más de 3 600 dirigentes del partido de izquierda Unión Patriótica, que había surgido como parte del proceso de paz entre las FARC-EP y el gobierno de Belisario Betancur. El número de personas desaparecidas en esa época varía según las fuentes, pero siempre es alarmante.

La violencia sistemática permitida y potenciada por el Estado Colombiano llevó a que, en 1991, las fuerzas progresistas lograran la inclusión del siguiente artículo en la nueva Constitución de la República: “Nadie será sometido a desaparición forzada, a torturas ni a tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes”(Artículo 12).

¿“Hechos aislados?”

En la década de los noventa se desarrolló el fenómeno del paramilitarismo. Según reconocieron varios generales que participaron en el proceso de paz de La Habana, el paramilitarismo fue impulsado por el propio ejército, para poder utilizar formas de violencia no permitidas por la fuerza pública (condicionada por acuerdos internacionales). Los paramilitares realizaban “el trabajo sucio”. Con motosierras en mano llevaron a cabo masacres de poblaciones rurales enteras y causaron el desplazamiento forzado de miles de personas, para la usurpación de sus tierras (que hoy están en manos de trasnacionales y grandes monopolios privados).

Una de las demandas de las FARC-EP en la Mesa de Conversaciones fue el desmantelamiento del paramilitarismo y aquellos mismos generales aceptaron que era un monstruo que ellos contribuyeron a crear y se les salió de las manos. Sin embargo, en mayor o menor medida, el paramilitarismo sigue beneficiando al poder político.

Si hoy no son los grandes poderosos los que dan la orden de disparar (y eso no está comprobado), son cómplices por omisión, por estigmatizar a los líderes sociales, por no contribuir al desescalamiento real del conflicto armado, por someter al abandono absoluto a las regiones más vulnerables, por criminalizar la protesta social…

La muerte política no solo alcanza a los líderes y lideresas sociales. El 19 de diciembre de 2018 fue asesinado Ignacio Gómez Ávila, dirigente social de San Vicente del Caguán. Junto a él, Viviana Muñoz, funcionaria de la Agencia Nacional de Reincorporación (ARN), la entidad gubernamental encargada de garantizar el regreso efectivo de exguerrilleros y exguerrilleras de las FARC-EP a la vida civil.

Seguimos esperando alguna respuesta efectiva del Estado.

Este cuadro nefasto no solo se hace notar en Colombia. Las voces de miles de personas de todo el continente reclaman justicia para Berta Cáceres, Santiago Maldonado y tantos hombres y mujeres que luchan por cambiar las cosas. El asesinato político se ha convertido en una práctica constante. Se genera terror con el objetivo de frenar a los movimientos sociales.

La violencia no está allá lejos y nosotros acá. En Colombia es difícil que alguien del común no tenga algún familiar, amigo, vecino, conocido víctima de alguna forma de violencia política.

Pero la realidad y nosotros somos más tercos; porque la terquedad es la única garantía de que cambien las cosas y que las luchas de los que ya no están sigan vigentes. Queremos que la paz y la protesta social no nos cueste la vida, hacia eso volcamos nuestros esfuerzos.

23 Comentarios

  1. Que raro, ni la OEA, departamento de estado, cartel de Lima y otros se han enterado de tantos crimenes

    • Chachareo,este articulo que es mucho mas largo fue copiado de la pagina MAPP/OEA. Bogotá, 18 de abril de 2018. La Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia de la Organización de los Estados Americanos (MAPP/OEA) se une a las voces de preocupación y condena frente a las graves afectaciones que sufre la población civil de diferentes veredas de El Tarra, San Calixto, Hacari, Teorama, Convención, Sardinata, Tibú y en general del Catatumbo, generadas a raíz de los enfrentamientos entre grupos armados ilegales.

      • De dónde saca que el artículo es copiado de alguna otra parte? Puede darle fe de que no es así.

  2. Del post anterior, leo que el párrafo final dice: «¡Cubanos somos todos! Y vivir dentro o fuera no nos hace contaminados, que nadie se deje engañar.»

    Ciertamente esa frase es correcta pero se podría matizar…Digamos que es correcta y punto.
    Ahora me pregunto y me gustaría que Miguel Alejandro Hayes leyera esto y participara contestando esta pregunta: Ante lo que se lee en el post en portada, ante los crímenes que han vivido y viven otras personas, en muchos países de Latinoamérica, ¿los cubanos y cubanas que viven dentro o fuera, se solidarizan, actúan, participan contra esa lacra asesina amparada o fomentada o diseñada desde EEUU en la misma forma?

    ¿Tiene importancia, vivir dentro o fuera de Cuba para responder de forma solidaria, para denunciar los crímenes en Chile, en Argentina, en Honduras, en El Salvador, en Guatemala, etc ? ¿El factor vivir en Cuba el socialismo internacionalista, favorece que cada persona en particular, sienta como suyo ese crimen social que se denuncia en el post?

    En España a miles de miles de personas les importa un rábano el sufrimiento de pueblos hermanos de América. Sin embargo también a miles de personas sí les importa y muchas de ellas hacen algo. Son muchos años de existencia de los Comités de Solidaridad con América Latina, pero no todo el mundo siente ese dolor ajeno y de alguna forma lo comparte.

    • Así mismo Chachareo, un muerto en Venezuela vale por 100 en cualquier otro lugar, igual en Nicaragua

  3. Este es un post excelente, de los mejores que nos han llegado últimamente. Como lo subí al blog estando en Israel con un horario distinto me salió publicado hoy a las 2pm de Cuba por error. Ojalá tuviéramos más como este, espero tengamos pronto otro texto de la autora.
    Saludos a todos,
    Harold

  4. Un post escrito desde un angulo del problema .
    La historia de Colombia como la de otros paises de LA esta llena de terror politico . TODAS las partes del conflicto han querido imponer su agenda mediante la aniquilacion fisica del contrario. Lo que hay hoy ……es la continuacion de la esa historia.
    La autora.analisa una vertiente : la aniquilacion de la izquierda por el terror del estado colombiano y su derecha .
    La creacion de la guerrilla mas vieja de LA respondio a la nesesaria resistencia popular a la fuerzas reaccionarias de la sociedad colombiana ……donde familias han tenido en su poder , el verdadero poder de este Pais.
    Desgraciadamente , parte de esa izquierda revolucionaria igualo y sobrepaso con sus metodos a la asociacion de la derecha oligarca y el militarismo colombiano.
    El fin NO justicica los medios .
    El terror se institucionaliso en Colombia como parte «normal» de la disputa del poder politico .
    La poblacion de Colombia continuara a pagar la factura ………………y sobre TODO sus lideres populares ……………la violencia es parte del arsenal de una «guerra» ……ahora de baja intensidad ……que se continua a desarrollar.
    Detener ese desatre humano …………………es una tarea pendiente en el accionar del pueblo de Colombia .

  5. Saludos CHACHARETERO…llevaba tiempo sin leerle…ME ALEGRA leerle de Nuevo vuestros interesantes y surpicases comentarios..WELCOME al Nuevo 2019…..ДОБРО СНОВА В НАШУЮ ДИСКУЦИЮ В ЭТОМ ГАДУ я товоричи GUAJIRO CHAMBERO …… Sobre el TEMA……yO NO SE COMO SE PUEDE VIVIR……en un pais que al anno la violencia politica se lleve a la muerte a 140 activistas politicos ..Peor que la etapa cccp-rusia de los annos 90 jajajaja

  6. ….mantener el «stato quo» que beneficie a sus intereses geopoliticos en LA …fue , es y sera una constante de EE UU …..para ello utilisa todo su arsenal de «zanahoria y garrote» .
    Lo que no se puede olvidar que ya en Colombia habia violencia politica antes que EE UU se convirtiera en superpotencia y declara que AL era su traspatio .»
    America para los norte-américanos»

    • Manuel ¿Y para ud cuando EEUU se convirtió en superpotencia? Porque ya desde finales del XIX y principios del XX es claro su intervencionismo en A Latina y casualmente coincide esto con el incremento de la violencia política en el area.

  7. La conquista Espanola fue de una ferocidad desaforada , una colonisacion sin escrupulos.
    En Colombia hubo muchas guerras y enredos en su proceso de independencia .
    Entre liberalismo , caudillismo , radicalismo y conservadurismo con sus dictaduras civiles y militares hicieron de Colombia lo que es hoy …….en realidad la suma de muchas y variadas violencias.
    Lo cierto que todos los gobiernos de las diferentes epocas alimentaron la violencia colombiana ………..sumandole narcotrafico , paramilitarismo , insurgencia , corrupcion , clientelismo politico e injerencia yanqui.
    No se puede cambiar la historia de ese Pais en funcion de la mirada politica del que escribe ………..pasaran muchos anos antes que una verdadera paz se imponga sobre el tradicionalismo de Colombia .
    Triste pero real .

      • A ELP…….si ud se quiere creer que la problematica de Colombia viene de la injerencia yanqui……..creaselo.Si es por defender su posicion politica y su pertenencia a la izquierda cubana…….creaselo. Pero America Latina tiene muchos males en su historia que NO tienen que ver con la geopolitica de dominacion yanqui en el area. Y eso tambien……
        Creaselo . No inrespete la historia en funcion de su ideologia .Eso le quita.

      • Manuel, evidentemente ud no me leyó o lo hizo por arriba, si mira lo que escribí digo «Toda A Latina ha sufrido ese fenómeno, no es solo Colombia, ese tal vez sea uno de los ejemplos más evidentes, pero como ud dice, desde que llegaron los colonizadores hay violencia en toda el área, matanzas de indios, destrucción de las culturas indígenas, ahora, hay un período particular en la Historia de Colombia llamado «La Violencia» que se inició a raiz del asesinato de Jorge Eliecer Gaitán, a partir de ese hecho el pais no ha conocido la paz, el período es variable, pero muchos lo situan entre 1948 y 1958, ya para esa fecha EEUU había emergido como superpotencia en el mundo, y desde hacía rato era manifiesto su intervencionismo; Nicaragua, Panamá, Haití, son unos pocos ejemplos; solo recordar las palabras de FD Roosevelt «Somoza es un hijo de puta; pero es nuestro hijo de puta», ya desde esas fechas EEUU quitaba y ponía gobiernos en A Latina a su antojo. Y por supuesto, es cierto, la guerrilla colombiana adoptó métodos de lucha muy cuestionables como los secuestros, aunque hay que recordar que no era un movimiento homogéneo sino muchas facciones no necesariamente coincidentes en el pensamiento político

  8. Excelente texto, muy ilustrativo de lo que es hoy Latinoamérica a excepción de Cuba donde ninguno de los que tanto pataletean por la «falta de democracia» sufre ni la chancleta de la chancleta de los que en otros lares se atreven a oponerse al poder oficial.

    • Sí, en Cuba se está muucho mejor que en el resto de America Latina, por eso es inexplicable que los cubanos se vayan para esos mismos países llenos de problemas… y se queden allí en su amplia mayoría ¿Qué es lo que les falta a los cubanos?

      ¡Testarudas estadísticas!

      • Armando, le faltó añadir un detalle, la amplia mayoría no se queda, se van para esos paises para utilizarlos como trampolín para llegar a EEUU

  9. Parece que Cuba es la panacea de AL.
    . El G2 es una organisacion de turismo nacional . Y las deteciones arbitrarias no existen . Ni los juicios politicos. Ni la presion psicoligica rectrictivas se usa. Nada para reprimir desde el estado. puedes decir lo que piensas en todas las plazas publicas y en toda la red de informacion publica incluso puedes criticar abiertamente al presidente y el gobierno…………….yanqui. La aniquilacion politica no existe y los actos de repudio son un invento norteamericano.

  10. Así es Colombia: una matanza constante de líderes sociales y políticos que incomodan (ni siquiera amenazan) a las oligarquías.

    Ese país es un ejemplo de la diferencia entre democracia normativa y cultura democrático. La primera se anula se no existe la segunda, si el asesinato político sigue siendo un metodo para lidiar con la oposición.

  11. Manuel, podemos comparar al G2 con la DINA chilena o la DISIP venezolana y sacar conclusiones, podemos comparar la «presión psicológica restrictiva», término bastante ambiguo, con utilizar técnicas de tortura como meter ratas en vaginas o someter a alguien a la picana eléctrica, podemos ver lo perseguidos que están los que se hacen llamar disidentes y periodistas independientes que entran y salen del pais todas las veces que quieran con lo que le ha sucedido a personajes como Carlos Pratss u Orlando Letelier o a los miles de desaparecidos en la operación condor. Es innegable que todo estado para defenderse necesita de organismos represivos como la policía, el ejército o los servicios de inteligencia, pero vamos a comparar el desempeño de los existentes en Cuba con los equivalentes que existieron o existen en A Latina, después hablamos.

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