Nadie se deje engañar

Por: Miguel Alejandro Hayes

Voy a partir de un hecho, la nación cubana es algo más grande que su Revolución. La primera no salió de la segunda, sino a la inversa. Cuba ya estaba antes y seguirá estando aquí después de la Revolución.

Ambas nos son lo mismo. La década del 60, la agresión imperialista, la respuesta inevitable y casi única que se podía dar, generaron ese fenómeno lingüístico donde Cuba es igual a Revolución y estos a gobierno.

Este nuevo signo, ha perdurado en las subjetividades y aunque la historia da razones para destruirlo, se deconstrucción durará tiempo. Lamento decir lo obvio, pero es que hay tanta personas que lo olvidan.

Por otro lado, el gobierno, dueño del símbolo que es la nación y la Revolución, lo usa a su favor. La oposición, tan eufórica como la euforia a la que responde, repite el discurso en su postura. Por eso, esta última se opone al calificativo de revolucionario y condena al “régimen comunista”.

Este tipo de hegemonía sobre el símbolo y las respuestas metafísicas que genera, no es nueva ni dejará de repetirse. De ahí que tenemos filosofía irracional; que ser progresista suene a pequeñoburgués; y que Hatuey rechazara el cielo porque en él estaban los españoles.

Aunque ese tipo de fenómenos no hay quien los pare, y cada vez que ocurre algo, lejos de atacar el hecho tal cual, se termina con la guerra de bandos, que pasa a ser la de los calificativos, algunos debemos intentar al menos no dejarnos llevar por eso. Así que aclaremos.

Es régimen cubano, sí lo es, como lo es el régimen capitalista. Además de que en la traducción del ruso que se usa en Cuba de El Capital, se habla de régimen de producción. Por tanto, Cuba no, todo país es un régimen. Quien quiera ofender con eso, no dice mucho y quién se ofenda, le toca por desconocer lo que debería.

¿Comunista? Distan mucho nuestros dirigentes de tener una idea bien clara, medianamente clara de lo que es el comunismo. No por nada malo pero si Marx no lo dejó tan evidente, más bien difuso, ¿de dónde pueden tener ellos su idea de comunismo? Del manual estalinista que sí fue ampliamente difundido. Tendrán ideales pero su comunismo, de etiqueta ideológica, no pasa.

De ahí deriva que a este régimen, le falta mucho para ser comunista, es decir, de estar en el desconocido comunismo, o cerca de él.

Por eso, todas esas etiquetas no llevan a ninguna parte y más allá de la filiación ideológica de cada cual, no aportan mucho. Así que es mejor ir a lo que ocurrió, sin poner tantas etiquetas.

El hecho es que Frei Betto dijo: “De Cuba, los contaminados por la propaganda del consumismo capitalista creen que El dorado queda al norte del Río Grande.” 

El quién lo dijo y dónde no lo exonera, al contrario, lo agrava.

Ningún cubano que se va de Cuba es más o menos que el que se queda. Las personas vienen al mundo a realizarse como individuos, -dadas sus capacidades y aspiraciones-, van a intentar luchar por sus deseos –condicionados socialmente y no a cumplir con una ideología o lugar; ello es elección de cada cual.

Hay quien es feliz salvando vidas, hay quien trabajando, hay quien sin hacer nada. Todos somos resultados de nuestra realidad, así que si hay que culpar a alguien sería a las circunstancias, que los llevaron a ello. No se puede atacar a una persona por ser producto de su realidad. Al menos, no más de lo que ya se hace.

Por otro lado, casi cada familia cubana tiene un miembro fuera del país y la mayoría siempre llama, manda algo necesario, o establece contacto.

Esos “contaminados” son parte de la familia cubana, y aportan alrededor de 3 mil millones de dólares a la economía. Además de que son la fuente de ir a un restaurante o unos días de vacaciones, para los amigos y familia cuando vienen de visita. Entonces, nos unen lazos sentimentales, y ellos colaboran -aunque sea así, con remesas- con el país y su gente.

Solo puede acusarse de contaminados, desde lejos, desde el desconocimiento y la frialdad que ello siempre lleva, y sin vivir esta maravillosa realidad.

Dicho artículo que descalifica a una parte de los cubanos, fue publicado en Cubadebate, que al ser un medio oficial, deja ver cierta intencionalidad.

Llevemos las cosas por dónde son.  Hubo una ofensa, seria, que toca de cerca a muchos cubanos, y merecen una disculpa por ello. Es humano, cubano, y revolucionario reconocer el error. Espero que la soberbia no ciegue y se sepa dar el paso.

¡Cubanos somos todos! Y vivir dentro o fuera no nos hace contaminados, que nadie se deje engañar.