Qué pienso, política aparte

Por: Julio V Ruiz

Como médico primero lloro por los míos. Nosotros escogimos la medicina porque nacimos para ser médicos o profesionales de la salud pública. Somos altruistas con algunas excepciones. Nos gusta nuestro trabajo aunque muchas veces nos lleve al agotamiento y al abandono de nuestras propias familias.

En mi caso me toco vivir en Estados Unidos, España, y la República Dominicana. No he vivido la experiencia cubana, aunque soy residente, que es muy dura aunque la mía ha sido dura igual pero vista de diferente manera. Mi emigración fue forzada en mi adolescencia al comienzo de la Revolución.

Mi información ha sido a través de una amiga médico revolucionaria, hija de revolucionarios, profesora clínica en su especialidad, que sirvió meritoriamente en Venezuela y Brasil pero que después de cinco años de servicios entre los dos países, sin contar los más de veinte en Cuba de médico y especialista, con tres meses para finalizar su segunda rotación en Brasil decidió con mucho dolor ampararse bajo la Ley de Parole a los Médicos Cubanos, fomentada claro esta para drenarnos de nuestros profesionales.

El resultado fue llegar al “paraíso soñado” (no hay nada malo en esto, ni es pecado, ni es traición) para volver a comenzar desde cero, muy duro para un médico como para cualquier otro profesional, y encima ser castigado por el gobierno cubano a 8 años sin poder regresar a tu País, y más importante aún sin poder ver a tus padres y a tus hijos. Esta separación la viví yo por 18 años hasta el 1978.

No me gusta citar a nuestro Apóstol Martí pues abusan de él, aunque fue un hombre normal con virtudes y defectos como nosotros, pero dijo en uno de sus Versos Sencillos: “Yo sé de un pesar profundo entre las penas sin nombres: ¡la esclavitud de los hombres es la gran pena del mundo!

Lo del Gobierno Cubano con sus Médicos “No fue una Esclavitud” ni nada que se parezca, aunque lo siguen mencionado como si lo fuera, parte del nuevo “Fake News Americano”. Nadie obligó a nadie para ir. Fue voluntario aunque aparte de causas altruistas, lo principal, existían también razones de mejoramientos económicos, ayuda familiar, y alguno o muchos que querían irse, por que no. Esto es normal. Todos conocen nuestra situación y nuestra economía.

Los médicos sabían de antemano cómo eran las reglas del juego. Sabían bien cómo serían y recibirían sus salarios. Sabían de antemano que el Estado se quedaría con la mitad o más de sus salarios para ser reinvertido en la Salud Pública Cubana o otros gastos. Claro habían diferencias en lo que percibían y como los trataban en dependencia del País que te tocara. Hasta en un momento dado permitieron visitas de algunos familiares, pienso que fue eliminado por el alto costo y las altas posibilidades de que se quedasen, la tentación del dinero es grande, aunque es normal y natural el querer crecer y mejorar en la vida. No es un pecado, ni traición. No todos vivimos del Dogma.

Hoy lloro primero por mis compañeros y colegas médicos que no podrán ayudar económicamente de igual manera a sus familiares. Lloro porque la economía de mi País se verá nuevamente afectada limitando los recursos que iban a la Salud Pública del pueblo cubano y a otros gastos. Lloro por los ocho años de castigo obligatorio por un decreto que considero injusto (dado que era un contrato laboral mutuo, hubo de buscarse soluciones como tal y ver cada caso individualmente, sin penalizaciones extremas y acusaciones erróneas de deserción o peor aún de traidor) a los que decidieron quedarse sin poder volver a ver a sus familiares por 8 años, la mayoría repito casi habían cumplido su misión o era su segunda misión, claro hay excepciones. Y lloro por los pobres de Brasil que nuevamente quedarán desamparados y sin protección médica a pesar de ser un País rico y un pueblo hermano querido.

Y por favor no sigan repitiendo que nos pagaron la carrera, creo que lo que nos dieron se ha pagado con creces y sufrimiento humano, y estamos agradecidos.

1- Los médicos cubanos que cumplen misión en Brasil NO van obligados.

2- Cobran un salario integro en Cuba y cobran otro salario en #Brasil. Hay otro % que va al estado cubano y ese dinero es invertido en intereses SOCIALES del país, NO al bolsillo de nadie en #Cuba.

Arthur Chioro, ex Ministro Salud Brasil: “Sin la presencia de más de 8.500 equipos de Salud de la Familia completados con médicos cubanos, volveremos al dramático cuadro que estuvo vigente hasta 2013. Antes del comienzo del Programa Más Médicos, los brasileños que vivían en áreas de alta vulnerabilidad no tenían acceso a las acciones de promoción, prevención, diagnóstico y tratamiento. Estaban a su propia suerte, obligados a buscar Puestos de Salud u hospitales para cuidados básicos.”

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