Miopía de mercado

Por: Osmany Sánchez

Entender cómo funciona la economía cubana es complejo, hasta para los mejores especialistas. A nivel de país, la política es una, pero a nivel de base se aplica otra. 

Si contamos a estudiantes, profesores y la población flotante, cerca de 4000 personas deambulan por la Universidad de Matanzas todos los días. Esto sin dudas constituye un atractivo para cualquier empresario ya sea estatal o privado.

Desde hace un tiempo la unidad de Correos de Cuba que estaba en esta universidad fue cerrada porque no era rentable. ¿Cómo puede no ser rentable si está ubicada en un universidad con miles de clientes potenciales? Para más detalles, es necesario aclarar que dicha unidad de correos está ubicada justo en la entrada principal. 

Esta decisión de Correos de Cuba nos hace pensar una vez más en si realmente el sector empresarial comprende el papel que debe jugar dentro de la economía cubana. No es el único caso. A pocos metros de una parada de ómnibus tan concurrida en la ciudad de Matanzas como es Peñas Altas, otra unidad de Correos de Cuba permanece cerrada la mayoría del tiempo y cuando abre es para vender postales y periódicos viejos.

¿Cómo pueden ser rentables si lo único que venden son unos pocos periódicos y revistas de poca demanda? ¿Es una medida inteligente renunciar a una unidad ubicada en un sitio tan apetecible como una universidad? ¿Qué valor tendrá ese espacio para otro que sepa utilizarlo mejor?

Habría que indagar si los empleados de Correos de Cuba reciben el mismo salario con el local abierto o cerrado, es decir, qué incentivos tienen para ser más productivos. 

El ciclo de improductividad que generan estas dinámicas lastran la economía del país. Si la empresa socialista quiere competir con el sector privado y generar la riqueza que necesita para mantener logros actuales y alcanzar otros nuevos, mejor que no se ponga trabas a sí misma.