Más que Socialismo

Por: Miguel Alejandro Hayes

Contaba el comandante Chávez que cada venezolano tenía un abuelo llamado Pedro Pérez Delgado, algún llanero que luchó por el fin de la dominación y la injerencia. Los cubanos también tenemos algún familiar que de una forma u otra ha estado involucrado en el derrocamiento de la tiranía o las luchas armadas posteriores.

En mi caso, tuve un bisabuelo semianalfabeto que se había marchado a New York para vender su fuerza de trabajo. Conoció a Fidel y se acercó a la Revolución naciente. Fue parte de un grupo de cubanos que intentaba recaudar fondos para la lucha.

Era de esos tantos emigrados que colaboró como podía, formando una especie de células del 26 que apoyaban la causa. Su historia, me recuerda que la de esta nación, de sus luchas, ha sumado a cubanos de adentro y de afuera, sin distinción. Y que en momentos difíciles nos unimos sin importar diferencias.

Hoy el discurso del presidente apunta ahí, donde eliminar el bloqueo es esa lucha que amerita una sola Cuba. Aprecio que el lenguaje inclusivo no sea solo para asuntos de identidades sexuales y de género, sino que vaya a la forma de tratar la emigración cubana, tomando una necesaria dimensión política.

Arturo López-Levy y Miguel Díaz-Canel, sonrientes en encuentro de emigrados

Se avanza en desmontar el viejo patrón de aquíbien, allámal. Comienza este discurso la búsqueda de unidad a través del diálogo y no de la imposición, dando una lección de cómo hacer política revolucionaria en medio de un contexto político de marcos estrechos. Sin embargo, tal mensaje es difícil de ponerlo en marcha a cabalidad sin la requerida dosis de tolerancia.

Ya vivimos el tiempo donde no querer ser parte del proyecto recibía el grito de gusano. Se tiraron huevos, incluso por error mi puerta recibió uno. En un discurso alguien gritó que se vayan. Me temo que mucha de esas mentalidades fascistas y discriminatorias perduran todavía. Aunque reconozco que estas no podrán hacer mucha resistencia al discurso del presidente.

Hugo Cancio, Editor en Jefe de OnCuba Magazine, intercambiando un saludo con el presidente

Pero alegra mucho el simple hecho que se hable en términos de compatriotas y es algo que trascenderá. Vibré al escucharlo. Se rompió un esquema, para que la condición de cubano se levante por encima de cualquier proyecto político.

Espero que eso se aplique no solo a los del exterior, sino que lo usemos entre los que vivimos en Cuba. La buena relación y diálogo con la emigración, con esa que opta por el capitalismo, debe ir acompañada de la misma actitud tolerante en la política doméstica.

Ahora disfruto la victoria. Esta vez ser cubano, fue más que socialismo o capitalismo.

Para contactar al autor: hayesmartinez.mrgh@gmail.com