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martes, octubre 20, 2020

A medio siglo de la microfracción

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Por: Mario Valdés Navia

Un joven lector de La Joven Cuba se interesa por saber de la Microfracción (MF), de la que oyó hablar y de cuya existencia no tiene idea. Como precisamente en este 2018 se cumplen 50 años de su desenmascaramiento, de la realización del llamado Segundo Proceso a Escalante y de la condena a sus integrantes, vale la pena revisitarla desde una perspectiva actual.

La MF fue el nombre dado a un grupo de viejos militantes del PSP -y algunos seguidores más jóvenes- que se nuclearon en torno al antiguo dirigente Aníbal Escalante Dellundé para llevar a cabo una actividad opositora a la línea político-ideológica del PCC en el período 1965-1968.

Aníbal era reincidente, pues ya había sido fuertemente criticado y sancionado en 1962 cuando, siendo Secretario Organizador de las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI), intentó convertirlas en un coto del viejo PSP y limitar la entrada de exmilitantes del M-26-7 y el DR-13-3. Por eso, hoy muchos creen que la MF es lo mismo que el sectarismo de las ORI.

Las críticas principales de la MF a la dirección de la Revolución eran la supuesta penetración de la pequeña burguesía y su ideología en el Comité Central, existencia de una corriente antisoviética en la dirección del partido, marginación de los viejos militantes del PSP, e intromisión de la Revolución en los asuntos internos de los partidos comunistas latinoamericanos con la intención de controlarlos.[1]

Para comprender mejor esto hay que recordar que el contexto de 1968, “Año del Guerrillero Heroico”, era muy distinto al actual. La rebelión anticapitalista de las masas se extendía por las grandes capitales de Europa, América y Asia, y solo la represión más violenta pudo refrenar los intentos de los estudiantes y obreros por tomar el poder.

El joven mundo socialista se fracturaba con la disputa chino-soviética, que dividía al movimiento comunista internacional. Mientras, en Checoslovaquia, un gobierno reformista ensayaba un inédito proyecto de socialismo democrático y de mercado que sería aplastado poco después por las tropas del Pacto de Varsovia.

En Cuba, la herejía de izquierda que significaba intentar hacer un socialismo a lo cubano, mediante la construcción acelerada del comunismo a partir de la creación de un hombre nuevo, parecía estar en su apogeo. La instauración del Poder Local, la generalización del trabajo voluntario y las movilizaciones agrícolas, la extensión de las gratuidades, el rechazo a las relaciones monetario-mercantiles y el apoyo a la lucha armada como vía para hacer la revolución en el Tercer Mundo, eran muestras de un camino alternativo al que dictaba el Kremlin.

Estas notorias diferencias con el modelo estalinista imperante llenaban de temores y dudas al grupo de la MF, que veía en Aníbal al representante de la verdadera corriente ideológica de la clase obrera. De ahí que fomentaran por todos los medios sus apariciones, aunque fuera en velorios de viejos militantes.

La MF consideraba que el Comité Central estaba penetrado por la pequeña burguesía, nacionalista y aventurera; que ya no se publicaban materiales de contenido marxista-leninista; que el Che se había ido por su ideal romántico, anarquista y trotskista, y que ese aventurerismo estaba “en el mando”, que consideraba a Cuba “el ombligo del mundo”.

Por varias vías se acercaron a funcionarios soviéticos, alemanes y checoslovacos con el fin de hacer llegar sus puntos de vista a la dirección de esos partidos y crear un estado de opinión favorable a sus posiciones. Incluso, pretendían que existiese una presión política y económica por parte de la Unión Soviética que obligase a la Revolución a acercarse a ese país. De ahí que la principal acusación que se les hiciera fuese la falta de lealtad al partido y al país en un desvergonzado intento por distanciar a Cuba de la URSS y obtener su apoyo e injerencia en asuntos que solo incumbían al pueblo cubano y al PCC.

No obstante, parece que muchas de sus críticas estaban bien fundadas. De hecho, algunas fueron reconocidas en el acápite Errores cometidos, del informe central al I Congreso del PCC en 1975. Entre los males que denunciaban justamente, se encontraban: las constantes movilizaciones a la agricultura, negación del estímulo material, cambios constantes de los cuadros de un cargo a otro, negación de la planificación, gratuidades que aumentaban el dinero circulante y promovían la inflación, práctica incosteable del trabajo voluntario para superar las mermas de producción, y que la emulación socialista debía estar bajo la responsabilidad del movimiento obrero.

En algunas cosas actuaron como un oráculo, pues sostenían que después de 1970 se impondrían realidades económicas que obligarían a torcer el rumbo, ya que la posibilidad de alcanzar los soñados diez millones era prácticamente imposible. Realmente aquellos errores, sobre todo en la economía, comenzaron a rectificarse apenas concluir la zafra, como si se hubiera estado pensando en ellos desde mucho antes.

Al hurgar en la raíz de la MF sale a la luz la falta de cultura del debate franco y abierto de las opiniones contrarias en el seno del partido y la Revolución; aspectos que la MF, formada por burócratas de la vieja escuela estalinista, intentó sustituir por la conspiración, la manipulación y el cabildeo, más cercanos a la cultura cortesana que a la actitud franca y abierta de los verdaderos revolucionarios.

[1]Ver, de Raúl Castro, “Informe de la Comisión de las Fuerzas Armadas y Seguridad del Estado al Comité Central del Partido”, publicado por Prensa Latina en enero de 1968.

Para contactar al autor: mariojuanvaldes@gmail.com

4 Comentarios

  1. Realmente eran cuadros del partido bien educados en el marxismo real vigente, que seguía ciegamente las instrucciones de la Internacional, mientras existió.
    Creo que sus ideas sobre la realidad eran buenas, pero quisieron capitalizar los problemas para obtener el poder que no habian logrado, incluso a veces se opusieron a ello, por las armas.

  2. Quizas su metodo no fue el bueno ……pero realmente que podian hacer como microfraccion discordante en algunas cosas ante el poder de Fidel y los barbudos ?
    Ademas seamos honesto fueron acusados de seguidores ciegos del stanilismo ……………….y despues entre las cosas que mas se critican a la direccion central del partido son sus metodos y formas stalinistas de direccion politica y gubernamental que todavia sobreviven …………….un ejemplo es que la actual constitucion vigente se inspiro en algunos de sus acapites en la sovietica stalinista, cuantas cosas existen hoy en los metodos de trabajo , en la forma de hacer politica , en la forma de imponer leyes o decretos que salen de un reducido grupo de cuadros centrales donde se encuentra la nata histotica de la Revolucion …..todavia .
    Anibal sobrevivio en la mentalidad de muchos cuadros centrales y su forma de dirigir a Cuba ……………Anibal vive todavia en las ideas retrogradas d algunos dirigentes y su oposicion a nesesidades reales de direccion y administracion del pueblo de sus recursos y sus poiiticas ,,,,,,,,,,,,Anibal sobrevive en los cuadros que no ejercen la trasnparencia personal y politica , a los que niegan el derecho a la autodireccion del pueblo , Anibal sobrevive en los que impiden el derecho del pueblo a la autonomia informativa a autodirgir su medios de divulgacion nacional e internacuional , Anibal sovrevive en los que defineden el stato quo actual de cosas donde el pueblo no puede ser un actor real para determinar cambiar cuadros y cosas , Anibal sobrevive en tantos estados de cosas arcaicas en nuestro Pais que es dificil de hacer una lista ……………nos cogeria el siglo que viene. Annibal sobrevive en todas las distorsiones de la historia revolucionaria que no se han explicado realmente en nuestra educacion .
    No fueron responsabilidades de la microfaccion de Annibal…….fueron responsabiladades y son de la macrofacion que dirige la Revolucion.
    Esa son las peores porque sus errores fueron las que se impusieron y han gobernado nuestra vida despues de 1959.

  3. La «microfacción» es uno más de los procesos mediante el cual los «históricos» se atornillaron al poder y que comenzan desde la época de la lucha contra Batista y se extiende hasta la eliminacion política de los «delfines» de FC cuando se produce la llegada de RC en sustitución del primero.

    Esos «procesos de depuración» permitieron que de una fuerza de revolucionarios heterogénea al triunfo de 1959, que integraban estudiantes, obreros, profesionales, campesinos, pequeños empresarios, religiosos y pueblo en general, los que en su inmensa mayoría no profesaban ni lucharon por ideas «socialistas», o por revolucionarios que no aceptaban el liderato absoluto de FC, fueran siendo sacados de la dirección política y quedara todo reducido al acatamiento de un «líder absoluto» lo que le ha permitido a los «históricos» gobernar sin contrapartida política durante ya casi seis décadas.

    Los métodos, los «argumentos» y los momentos históricos han sido diferentes en cada «depuración», pero el objetivo ha sido único, el control político y la permanencia de los «históricos» en el poder.

    Bajo esos «procesos» fueron depurados desde Huber Matos hasta Carlos Lage; pasando por los líderes estudiantiles del MR 13 Marzo; los «comevacas» del Escambray; los viejos comunistas de la «microfacción»; los «delfines de FC» y otros muchos con los que no fueran del agrado de FC y posteriormente de RC y los «históricos» sobrevivientes de tantas «depuraciones».

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