Las victorias que nos debemos

Por: Osmany Sánchez

El espíritu de victoria puede llevar a un pueblo a hacer lo increíble y resistir cien años. La sensación de derrota puede desmoralizarlo y hacerlo fracasar a corto plazo. Durante cerca de sesenta años el pueblo cubano ha logrado resistir y construir un proyecto social diferente en medio de las amenazas del país más poderoso del mundo. El deporte es uno de los mecanismos más rápidos para subir o bajar la moral nacional, como en otras ocasiones, hoy esteremos reflexionando sobre la relación entre la política y el deporte.

Desde Miami y otras latitudes, los detractores del gobierno cubano asocian cualquier derrota deportiva con el supuesto fracaso de nuestro sistema social. Los mismos medios que ignoran o apenas mencionan hazañas de nuestro movimiento deportivo, luego realzan la labor de cualquiera que haya abandonado la isla, aunque esté jugando en una liga de menos calidad.

Según datos del Censo de los Estados Unidos, en ese país viven cerca de 2 millones de cubanos. De ellos 1.1 millones son nacidos en Cuba y 851, 000 nacieron en los Estados Unidos. Si le sumáramos a la cifra de cubanos nacidos en los Estados Unidos, los que nacieron en Cuba, pero se fueron siendo niños para ese país, entonces la cifra rondaría el millón de habitantes.

Para ser justos en el análisis, vamos a dejar a la capital del país a un lado y comparemos la población de los cubanos nacidos o criados en los Estados Unidos con las provincias de Holguín y Santiago de Cuba. ¿Cuántos campeones olímpicos y mundiales se han formado en los Estados Unidos?

La provincia Holguín tiene 9 campeones olímpicos, 12 campeones mundiales de mayores y 23 campeones mundiales juveniles. Aclaro que cito solo a los deportistas pues algunos de ellos fueron varias veces campeones, como el boxeador Mario Kindelán, campeón olímpico en Sidney 2000 y Atenas 2004.

Quienes critican el estado del deporte cubano en la isla deberían preguntarse: ¿cuántos campeones olímpicos y mundiales de origen cubano se han formado en Estados Unidos?

Mejor no cito los campeones olímpicos y mundiales de Santiago de Cuba para no ser abusivo, analicemos una provincia con poco más de medio millón de habitantes. Guantánamo tiene 19 campeones olímpicos y 21 mundiales. Recordemos que menciono solo al atleta, pero en el caso de Félix Savón, fue 3 veces campeón olímpico y 7 veces campeón mundial. Hay otros múltiples campeones.

Miami se ha favorecido gracias al impulso que dio la Revolución a la educación, al arte y al deporte, la seguridad e instrucción que existe al sur de la Florida no pueden garantizarla muchas otras naciones. Critican al gobierno cubano, lo culpan de todo, pero necesitan sabotearlo para demostrar que su sistema capitalista es superior. En el experimento social que es la Revolución, necesitan trucar y alterar las condiciones naturales para poder predeterminar el resultado.

Repito ¿cuántos de ese millón de cubanos nacidos en Miami o criados allá se han convertido en figuras de talla mundial en el deporte o el arte? Muy pocos. Y en el caso del arte, a menudo logran abrirse camino cuando hacen declaraciones políticas contra el gobierno cubano. Algunos han logrado hacer carrera en la esfera pública internacional gracias el escándalo y no el talento propio.

¿Cuántos Teófilo Strevenson, Filiberto Azcuy, Driulis González, Alberto Juantorena, Mireya Luis, Regla Bell o Mijaín López se han formado en Miami o en los Estados Unidos en general? ¿Cuántas Alicia Alonso, Mirta Pla, Loipa Araújo, Aurora Bosch o Josefina Méndez se han formado en Miami? No por gusto le llaman a esta ciudad el “cementerio del arte”.   

A los detractores de la Revolución no les queda otra que esperar a que los cubanos emigren y luego tratar de apropiárselos

El gobierno cubano no presta mucha atención al tema de la vinculación con deportistas emigrados, que para mí es de una importancia capital. Nuestros equipos salen y hacen verdaderos papelazos en deportes donde por soberbia no se convocan a algunos que están considerados entre los mejores del mundo.

Si la mayoría de los entrenadores están de acuerdo, si los aficionados al deporte lo piden y si los deportistas están dispuestos entonces ¿quiénes o qué deciden que no suceda? El presidente del país está diciendo que al pueblo hay que explicarle, entonces, ¿quién lo explica?

La mayoría de los deportistas que residen en el exterior y salieron legalmente no se han prestado para la propaganda mediática contra su país e incluso si alguno ha hecho comentarios críticos, nunca han sido tan ácidos como los de algunos músicos que hacen su arte normalmente en Cuba. No puede haber un doble estándar basado en cuán famoso eres, o si eres artista o deportista. Tampoco se trata de limitar a los artistas sino darle las mismas posibilidades a los deportistas, que la merecen.

Permiten (e incitan) a regresar a los médicos que abandonaron sus misiones en el exterior y sin embargo no pueden llamar a jugar en la Serie Nacional a jóvenes que están varados en República Dominicana y otros países sin poder cumplir su sueño de llegar a las Grandes Ligas. Cualquier deportista cubano emigrado es inmediatamente “adoptado” en Miami por los detractores de la Revolución e incluso se han inventado el término “unificado” para un equipo Cuba que integre a los peloteros cubanos sin importar donde residan.

Nunca he visto que se refieran al equipo ganador del Clásico Mundial del 2013 como “equipo unificado de República Dominicana”. Tampoco se refieren así al de Japón o Puerto Rico. La única diferencia con los cubanos es que la política hostil del gobierno de los Estados Unidos les obliga tener residencia fuera del país para poder jugar en Grandes Ligas.

Hasta nuestros más afamados periodistas cometen ese error. Pero que los marginen ellos, nunca nosotros. Las derrotas innecesarias por la testarudez de no darle un espacio a deportistas, junto a la propaganda foránea, desmoralizan a sectores de la sociedad cubana, y no hay nada más político que eso.

Para contactar al autor: jimmy@umcc.cu

Anuncios