Ecos de Barranquilla

Por: Osmany Sánchez

No se puede separar el deporte de la política. No por gusto los gobiernos utilizan los grandes eventos, como olimpiadas o mundiales de fútbol, de vitrina para mostrar su país y economía al mundo. Incluso algunos aceleran los procesos de naturalización de atletas foráneos, como España por ejemplo, aun en contra de la opinión de sus propios atletas.

(¿Sabías que el mejor deportista chileno del 2017 fue un cubano?)

En medio de este contexto cada vez más competitivo, Cuba se mantiene como una potencia, aun cuando tenga varios retos por delante. Los recién concluidos juegos Centroamericanos en Barranquilla, dejaron en algunos un mal sabor, acostumbrados al primer lugar de antaño.

En Barranquilla participaron más de 100 entrenadores cubanos que están trabajando en otros países. México y República Dominicana llevaron a 20 cada uno y Colombia 13. Sólo 19 de estos entrenadores estaban contratados por el INDER y 15 habían abandonado delegaciones deportivas en otras competencias.

Cómo no estar satisfecho con la actuación en Barranquilla si con una delegación 100 % cubana y de los cuales el 66 % era primera vez que asistía a unos Centroamericanos, obtuvimos 102 medallas de oro, solo 30 menos que un país que tiene más de 120 millones de habitantes que Cuba y que ocupa el lugar 15 entre las mayores economías del mundo.

Obtuvimos 23 medallas más que Colombia que tiene cerca de 40 millones de habitantes más que Cuba, tercera economía de América Latina y sede de los Centroamericanos, evento además, que presentó varias pruebas en las que Cuba no compitió porque no están en el calendario panamericano u olímpico.

Si tomáramos en cuenta solo las pruebas incluidas en el calendario olímpico, Cuba hubiese obtenido el primer lugar

A pesar de las limitaciones económicas, Cuba se mantiene como una potencia deportiva y de la pirámide deportiva salen constantemente talentos de nivel mundial. Dos ejemplos:

El salto de 8.66 de Juan Miguel Echeverría es el más largo de la historia para un atleta con menos de 21 años, el anterior era nada menos de que de Carl Lewis y databa de 1981. El salto de 17,41 de Jordan Díaz en triple salto es la mejor marca sub 18 de la historia. El joven Pedro Pablo Pichardo ganó la Liga del Diamante en el triple salto, compitiendo por Portugal.

Los adversarios de la Revolución han utilizado el segundo lugar de Cuba como una supuesta muestra del descalabro de nuestro sistema económico y social. Lo curioso es que jamás asociaron las derrotas de países como México o Colombia ante Cuba con el fracaso del sistema capitalista.

Son otros los tiempos y hoy Cuba compite en un contexto internacional muy diferente al de hace años. El talento está, que es lo más importante, pero ¿está el gobierno cubano al tanto de que el deporte ha sido utilizado como arma política contra nuestro proyecto social? A veces parece que no. Hablaremos de eso en el futuro.

Para contactar al autor: jimmy@umcc.cu

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