Cuba: separación de funciones y experimento

Por: Rider Hernández Márquez

Recientemente, durante las sesiones de la Asamblea Nacional, se realizó la propuesta de incluir la Separación de Funciones de la Asamblea Provincial y Municipal de la Administración en el anteproyecto de Constitución que se está elaborando. Esto ha sido como resultante de un experimento que lleva casi 8 años, con desaciertos y virtudes, que en mi opinión dista mucho de la esencia que requieren los municipios cubanos para dejar de tener un papel pasivo en el desarrollo nacional. Municipios que están, por lo general, bajo un entramado de decisiones exageradamente gigantes que limitan su accionar.

¿Qué hubiera pasado si en otro territorio del país, el experimento se hubiera centrado en otorgar mayor autonomía para gestionar los escasos recursos disponibles, en función de intereses locales? Claro, sin desconocer el rol y equilibrio que debe darse en aporte al desarrollo nacional.

No me asombra que los resultados en los que más énfasis se hace como éxito del experimento esté el funcionamiento interno de las estructuras, en reflejar la cantidad de asambleas realizadas, recorridos, intercambios con la población, etc. y no en la búsqueda de eficacia y efectividad de cara a los problemas fundamentales de la población. Hoy las estructuras locales son apagafuegos, siempre detrás del problema, que no pocas veces se generan en malas políticas de niveles superiores.

En mi opinión los temas fundamentales a tratar:

  1. La autonomía en primer lugar (que no es hacer lo que venga en gana), se trata de definir y refrendar las cuestiones que han de ser de competencia municipal, para ello debe darse una simbiosis responsabilidad-capacidad-recursos. Este debe ser un proceso gradual y diferenciado, dado que todos los municipios no tienen las mismas características. Actualmente se está  exigiendo a las estructuras locales más responsabilidad sobre lo que sucede en sus territorios, pero esto no va acompañado de mayor capacidad y competencias para resolver los problemas acuciantes, cuyas decisiones se toman desde un ministerio u otros niveles.
  2. ¿Cuál es el contenido de las Asambleas Municipales y de Administración? Las Asambleas locales por lo general no hacen políticas públicas sino que dirimen las cuestiones locales a partir de acuerdos que se toman en sus sesiones, en contadas excepciones sale algunas ordenanzas. En el caso de la administración, es preocupante que el ente que se ocupará de la gestión de los recursos, sus principales cargos no sean elegidos por voto popular ni necesariamente tienen que ser delegados, estos son designados por las Asambleas. En la práctica, les rinden cuenta de forma más sistemática a sus homólogos/as provinciales que a la estructura a la que se subordinan. Estoy de acuerdo que la administración debe ser un aparato profesional, pero los principales cargos deben someterse al escrutinio popular o en su defecto, someterse a un mecanismo de transparencia que aún queda por construir.
  3. Debe existir transparencia sobre lo público, este es el mecanismo fundamental para evitar los hechos de corrupción ocurridos en el seno del experimento. En todos los niveles, los funcionarios públicos no emiten información de las cuestiones que realizan. No existen mecanismos para que las personas tengan como derecho, acceso a dicha información de cómo se maneja lo público. Los presupuestos y planes se hacen como un mero ejercicio técnico y no de forma participativa; las inversiones y su ejecución, no se hacen mediante licitaciones abiertas y transparentes. Este es un tema sobre el cual hay que trabajar.
  4. Los funcionarios locales sufren de los mismos problemas salariales en la mayor parte de las instituciones del país. No son puestos atractivos, si se observa la exigencia del trabajo que realizan, la presión que les imponen la población con sus demandas y los niveles supralocales, reciben buena cantidad de “palos”. En el nivel local los funcionarios tampoco reciben las estimulaciones que son más usuales a nivel nacional.
  5. La cuestión de acceso a financiamientos. No se trata muchas veces de dar más recursos, se sabe la situación del país y que este tema local, pasa en gran medida por la solución de la cuestión nacional. No obstante, todos los caminos conducen a la autonomía. Hoy no cuentan con la capacidad real ni siquiera de disponer, sin antes pasar por varios niveles de aprobación, de los recursos del plan y presupuesto, del financiamiento del desarrollo local, mucho menos para la búsqueda de financiamiento internacional, cuyos niveles de aprobación, sea de cualquier monto, debe pasar por engorrosos mecanismos del MINCEX+MEP.
  6. La respuesta a las problemáticas municipales por lo general son más diagnósticos e instrumentos metodológicos: metodologías para elaborar planes, procedimientos de varios tipos, etc. Siempre la pregunta latente: ¿para gestionar qué?

Espero que en el debate que debe suscitar el proyecto de Constitución, se logre colocar la esencia en pos de resolver este tema, que quede refrendado en la Carta Magna y la separación de funciones sea más que deseo, un hecho exitoso.

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