Para educar en Antígona

Por: René Fidel González García

Si te amo no es por la ciudad sitiada,
ni por el enemigo eterno,
ni por todos los dioses grandes,
ni por tus palabras y el mar,
es porque no tengo miedo,
es porque soy libre,  
incluso de ti,
tienes que entenderlo.

Y si aún te sueño,
con las dudas sin traducir en otros signos,
con la mirada limpia y los dedos rotos llenos de iniciales,
si desde el vagón de un tren siberiano
extraviado en el Caribe escribo cartas para ella,
es porque soy un ciudadano,
tienes que entenderlo.

Para buscar la felicidad no puedo ser un súbdito,
que de miedos y silencios no se hacen las mañanas,
soy una isla,
toda la isla,
y sublevo, contumaz,
contra la noche entera que acecha,
los mendrugos de luz hallados,
la alegría sin vértigo,
de eso trata el coraje sin dedal,
la serena confianza.
Soy un ciudadano,
tienes que entenderlo.

(La Joven Cuba comparte este poema escrito por uno de nuestros colaboradores y amigo al que le deseamos muchas felicidades en este día que es también su cumpleaños)

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