El camino a un error

Solo dos de los Cinco Héroes han sido nominados diputados a la Asamblea Nacional, lo cual no sería extraño de ser un hecho fortuito pero todo indica que forma parte de cierto favoritismo en la política de cuadros del país. Un criterio de selección que tememos, sea basado en la obediencia y no en la capacidad política, que ha hecho mella en los espíritus y ayer tuvo su expresión. Escribimos porque este es un momento de definición, no respecto a un enemigo externo sino entre nosotros.

En La Joven Cuba se publicaron casi 380 artículos y 111 Cartas a Obama dedicadas a la campaña por el regreso de los Cinco. Tuvimos una relación de comunicación con varios de ellos, nuestro logo original fue dibujado a mano por Gerardo Hernández cuando estaba en prisión. No hubo alegría mayor que su regreso, pero siempre tuvimos cierta aprehensión por tenerlos de vuelta, el temor de que nuestras contradicciones internas y errores conocidos alcanzaran a nuestros héroes.

Esta situación ocurre por tener un mecanismo invisible de selección de cuadros, que ha permitido privilegiar líneas de pensamiento determinadas dentro de las fuerzas que componen la Revolución

Vimos el proceso ocurrir poco a poco. Quizás comenzó a gestarse durante la campaña de las cintas amarillas, idea de René González que cargada de simbolismo, movilizó a Cuba entera, quizás demasiado. Hubo recelos desde entonces, falta de respaldo institucional, celo quizás porque las instituciones creadas para cosas así, quedaban a la saga. Una sola oportunidad tuvo René de hacer algo por sí mismo y fue lo más exitoso en comunicación política de la última década, ¿se imaginan si alguien así estuviera al frente de la ideología en nuestra país? ¿En un país tan necesitado que le recuerden que sigue siendo una Revolución?

Pero a algún jefe no le gustaron las cintas amarillas, secreto a voces en ciertos círculos, vergonzoso para quien se siente revolucionario de verdad

En Noviembre de 2015 Osmany Sánchez publicó su artículo Cinco cargas para matar bribones donde expresaba: “Quiero que ver a los Cinco asumir responsabilidades en la dirección de nuestro proyecto social!!!” Así, con tres signos de exclamación, y no menciona a dos ni tres, cinco. Luego aclara sus razones: “No se trata de poner a dirigir a alguien solo porque es “confiable”, los Cinco han demostrado que además de ser magníficos revolucionarios, son también excelentes profesionales“.

Osmany va más allá en su análisis: “Sé que algunos no estarán cómodos con mi propuesta, se sentirán amenazados. La corrupción y los corruptos son un gran enemigo de este país. Lo dijo Esteban Morales y más tarde Raúl le dio la razón. No nos basta con una carga para matar bribones. Necesitamos Cinco“. Luego, a mediados de 2016 ya ocupaban responsabilidades laborales que a todos nos parecían honrosas como paso necesario antes de asumir empeños mayores.

Pero estábamos preocupados, conversábamos el tema pero nunca lo exteriorizamos por disciplina y fe en el sentido común.

Aún así, con sutileza alertamos del problema. En Junio de 2016, Harold Cárdenas publica su artículo El destino de los héroes, donde expresa: “La persona que decidió a dónde irían a trabajar los Cinco debe ser muy segura de si misma. ¿Cómo se asigna responsabilidades a los hombres más legitimados en la historia reciente de Cuba?“. Luego agrega: “con mucho menos esfuerzo otros han llegado muy lejos en la pirámide sociopolítica“. Quizás nuestras preocupaciones se resumen en una frase del texto: “Los países crean héroes y luego no saben qué hacer con ellos“.

Ayer Olga Salanueva compartió un mensaje en su muro de Facebook que enseguida fue reproducido masivamente en redes sociales y varios medios internacionales, con intenciones muy variadas. Como conocemos la humildad de Olga, el sacrificio que ha hecho su familia y lo justo de sus palabras, vaya a ella nuestro apoyo. Nuestra admiración por su familia no ha hecho más que crecer en las últimas horas. Resulta reconfortante también ver los cientos de personas que compartieron su mensaje. Triste ver otros criticar su mensaje apelando al recurso de no darle armas al enemigo o sugiriendo hacerlo en el “lugar y momento adecuado” (que nunca aparece). Su actitud es cómplice de este intento por hacer distinciones entre los Cinco.

A partir de hoy, se puede escuchar a los cubanos que desean verse representados por todos ellos como diputados o en responsabilidades mayores, se puede ignorar una petición que fácilmente lograría apoyo masivo de llegar a los medios, o incluso peor, tomar el camino de las represalias discretas contra los héroes de nuestra generación. En cuál sea la respuesta, va la ética de la Revolución. Tristemente, no nos sorprende haber llegado a este punto. Reproducimos sus palabras a continuación:

Mensaje de Olga Salanueva en Facebook:

Queridos amigos

Desde su regreso, en cuanto salgo de mi casa o de otro lugar con mi esposo, soy testigo de las múltiples y continuas muestras de cariño, afecto, admiración y también agradecimiento que pone de manifiesto todo el que se siente patriota y se cruza con Rene. Siempre me da la impresión, por la forma tan cercana en que se dirigen a él, de que es como cuando te encuentras a tu amigo de la infancia o a tu hermano de pronto en la calle, que sabes que no lo ves hace tiempo pero nunca lo dejaste de tener presente. Unos le dicen hermano, otras lindo, otros cuídate, te amamos, te queremos, tu eres nosotros, que Dios te bendiga, ustedes hacen falta a Cuba, pa’qué decirles, hasta uno quiso que la esposa lo besara y de las fotos ni hablar..

Digo todo esto porque estoy segurísima que el pueblo se ve representado en ellos y así se los manifiesta. Desde hace varios días muchas personas en la calle y otros en los medios nos vienen preguntando unos y dando por seguro otros, que los cinco saldrían candidatos a diputados en estas elecciones. Quiero aclarar que digo NOS porque a mí también me preguntan a diario, supongo que esto también le sucede al resto de los familiares de los cinco.

Al salir el listado de los candidatos, ha sido como una explosión de opiniones que nos llegan y les aseguro que no tengo respuesta para muchas de las interrogantes, He decidido entonces responder a las que puedo y decirles lo único que sé en cuanto a René González Sehwerert y las elecciones. Quisiera aclararles a algunos amigos que tratando de dar explicación a la no inclusión de tres de ellos realmente cometen errores.

René González regresó a Cuba en 1961 y desde entonces para los efectos de nuestras leyes es cubano porque así lo decidieron primero sus padres y luego él. Como tal pasó por tres años el servicio militar y luego voluntariamente estuvo 2 años en Angola como soldado de esta patria. Como cubano se le llamó a cumplir su misión en Estados Unidos aunque allí permaneció con sus derechos de nacimiento. Todos recordamos que renunció a la ciudadanía norteamericana para poder regresar a su pueblo y con su familia 23 años después. Aclarado esto no hay por qué pensar que René no es cubano.

Otros han tenido dudas respecto a que no tengan disposición de ser diputados y representar a su pueblo ante la Asamblea. Duele en el alma nada mas de pensar que alguien se le haya ocurrido tal idea. Jamás dudó René un segundo en dar su disposición ante la tarea de representar a su pueblo en las entrañas de la mafia de Miami, a riesgo de su vida y dejando en pleno año 1990 a su esposa y su hija de seis añitos, pasando ellas por la vergüenza de ser familia de un desertor. El resto de la historia la mayoría la saben.

A la oficina de René un día llegó un representante del sindicato de Cultura, al cual él pertenece por ser vicepresidente de la Sociedad Cultural José Martí. Le dejaron una planilla a llenar con sus datos personales alegando que había sido propuesto por este sindicato a candidato a diputado. El la llenó y la entregó. Al resto de los cinco les sucedió de igual manera propuestos por diferentes lugares. Hasta ahí lo que sabemos, nunca más fue consultado, ni llamado, ni nadie se le acercó para pedirle ni opinión ni otra disposición.

René siguió trabajando como siempre lo ha hecho y lo he visto hacer desde hace 35 años en cada tarea que se le ha asignado, entregado en cuerpo y alma, con tremenda alegría y optimismo que todo el que lo conoce bien sabe que siempre lo acompañan, con su tremenda transparencia y acometida contra lo mal hecho. Todo a pesar de que esta tarea no tiene nada que ver con su vocación, y de que ni siquiera puede ejercer la profesión que ama. Hasta ahí lo que sé, ayer de pronto el listado de los candidatos y la avalancha de preguntas.

Mi respuesta: Pregúntenle por favor a la comisión, yo no encuentro razón alguna para que los cinco no sean diputados. Se lo merecen en primer lugar, están más probados que el chocolate, Cuba los necesita también a ellos. Es muy de mal gusto tratar de establecer diferencias entre los cinco, cuando el imperio lo intentó con todo su poderío se cogió el c… con la puerta. Siempre serán hermanos y revolucionarios probados.

Una amiga en facebook manifiesta: “Dudo que alguna comisión de candidatura los haya excluido porque sí, esas comisiones están integradas por gente de bien. Dudo que alguien pueda obviar a los Cinco, porque son el corazón mismo de esta Isla. Alguna otra razón debe haber, supongo…”

Compañera, siento decirle que no hay error alguno. Tres de los cinco fueron obviados por la comisión, lo que representa, en mi opinión, una nueva y gran injusticia contra los cinco héroes de la República de Cuba.

Revolucionariamente siempre.

Olga Salanueva Arango.

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