Vindicación del Palmar

Por: Lic. Alfredo L. Santana Alonso (Historiador de béisbol en Matanzas)

Los que determinaron declarar el juego del 27 de diciembre de 1874 como el PRIMER JUEGO OFICIAL DE BÉISBOL EN CUBA conocían que cuatro años después, o sea el 29 de diciembre de 1878 se había inaugurado el PRIMER CAMPEONATO DE LA LIGA GENERAL DE BASE BALL DE LA ISLA DE CUBA, pues consideraron que esta oficialidad no estaba dada por ser un juego de un Campeonato Oficial, sino porque era la culminación de todo un proceso de maduración de un deporte, que había calado hondamente en la identidad cubana y que tuvo sus antecedentes en el ball town o fongueo, pelota de cuatro esquinas, etc., tanto en las calle de la ciudad de Matanzas, como en los placeres del actual barrio del Vedado en nuestra capital.

En el caso de la Atenas de Cuba, de acuerdo con los hallazgos más recientes -en la segunda mitad del S. XX- realizados por el historiador matancero José Manuel ¨Colacho¨Cuétara Vila en el Archivo Histórico Provincial, publicados en el año 1973, y reencontrados por los historiadores Reynaldo González Villalonga y quien suscribe, en marzo de 2017, o sea 44 años después, no dejan duda alguna, de que aquellos juegos escenificados tanto por blancos, como por personas de color, efectuados en días festivos, en la zona comercial de la ciudad, constituían los rudimentos iniciales de lo que conocemos en la actualidad por béisbol, pues no se trataba de la pelota vasca que fue introducida años después.

No obstante, este hecho reseñado por ¨Colacho¨ había sido puesto en duda por el Dr. Félix Julio Alfonso López por estar extraviado el expediente en el referido Archivo, lo que dio lugar a que este último catalogara tal hallazgo como un ¨candoroso anacronismo¨.

Afortunadamente ya el expediente fue rescatado y debidamente incluido en la Sección que corresponde,del susodicho Archivo Histórico, además próximamente será dado a conocer públicamente a través de la segunda edición en versión digital del libro Orígenes del Béisbol Cubano. El Palmar de Junco, de la autoría de los citados historiadores.

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Por tal razón, negar categóricamente que el juego del 27 de diciembre no es el PRIMER CHOQUE OFICIAL  no resuelve el problema, porque estamos hablando del primer partido de béisbol en Cuba de carácter Oficial, no del primer partido de una liga cubana, pues se infiere que antes tuvo que jugarse no solo un primer partido sino varios más, ya que las destrezas que mostraron aquellos pioneros de este juego, es decir, tanto habaneros como matanceros, no eran producto de un hecho fortuito o aislado, de ahí que no nos hemos cansado de repetir, e insistir, que la Oficialidad de aquel partido estuvo dada, porque cumplió con los requerimientos básicos e indispensables para ser considerado como tal, o sea: contar con dos novenas de territorios diferentes (no jugando entre sí, como era la costumbre), estar los mismos debidamente uniformados, las medidas del terreno y entre las bases, como indicaban las reglas de entonces, contar con un árbitro, un anotador oficial, haberse reseñado en la prensa con su correspondiente box score, lo que nunca antes había ocurrido, pero además, en dos periódicos de la época de indudable prestigio y que trascendían más allá del localismo, como la Aurora de Yumuri y El Artista.

Incluso podemos destacar que el primer partido oficial de béisbol en los EE.UU., el 19 de junio de 1846, tampoco formó parte de un campeonato, ni se publicó el box score en la prensa, sino 7 años después. Por tanto, el juego del Palmar, fue aún mucho más descriptivo.

A nuestro entender, para hacer una interpretación objetiva de si es oficial o no el juego del 27 de diciembre de 1874 en el Palmar de Junco, tenemos que hacer una interpretación semántica del término, pues de acuerdo a lo recogido por la RAE (Real Academia de la Lengua Española), la semántica se refiere a los aspectos del significado, sentido o interpretación de los signos lingüísticos, como símbolos, palabras, expresiones o representaciones formales.

Por tal motivo, los partidarios de la tesis matancera, que nunca han negado que el primer juego de un campeonato de béisbol en Cuba fue aquel escenificado entre los conjuntos de Habana y Almendares el 29 de diciembre de 1878.

Para esto, la Resolución 104/91 de la Comisión Nacional de Monumentos, donde se declara al Palmar de Junco Monumento Nacional, refiere que el primer partido oficial de béisbol en Cuba no formó parte de un campeonato, pues según los historiadores y entendidos, dentro de los cuales se cuentan entre otros, al insigne Severo Nieto Fernández, considerado por muchos como el padre de las estadísticas del béisbol en nuestra patria, sí lo consideraron como el punto de partida del béisbol en Cuba, lo cual se ha mantenido por espacio de 143 años de acuerdo con los argumentos históricos y las evidencias legales halladas, que muestran su vigencia, mientras no se demuestre lo contario.

Es de señalar que las reglas de que el equipo que arribara a 21 carreras sería considerado como el triunfador en los partidos no fue aplicada en el juego del 27 de diciembre de 1874, pues a partir de la década de los 50 del siglo XIX habían sido abolidas en los EE.UU., que era por donde se regían los reglamentos en Cuba.

Por lo tanto, tenían que jugarse las nueve entradas, de ahí que haya sido suspendido por oscuridad. Prueba de ello la tenemos en el primer campeonato de 1878, cuando se efectuaron partidos de más de 21 carreras antes del noveno inning y sin embargo se seguía jugando.

Ej. Juego no. 3, de Enero 4 de 1879, entre Almendares y Matanzas, ganado por el primero 27 x 12 y donde en el octavo ya se habían alcanzado las 27 carreras e igualmente en el juego 6 entre Habana y Matanzas ganado por el primero 34 x 16.

Todo esto indica que se aplicaron en este juego también las normas vigentes, lo que refuerza su oficialidad y autenticidad, y no por simple divertimento, como han expresado otros detractores, aunque esto último forma parte indisoluble del sentido dado a esta práctica deportiva la que con el tiempo, además de constituir un sana actividad física para grandes y chicos, ha llegado a identificarse por muchos, como nuestro Pasatiempo Nacional.

Un comentario final: Lo que lamentamos de toda esta polémica sobre el 27 de diciembre de 1874, como dijera un amigo lector en este 143 Aniversario, es lo siguiente y cito: ¨Con todo el respeto que me merece el Dr. Félix Julio, ha sido un error su insistencia en demostrar que el Palmar de Junco no fue la sede del primer partido de béisbol en Cuba. Al final, lo único que ha logrado su rectificación histórica es que nos quedemos sin “primer partido de béisbol en Cuba”, porque lo que él no ha podido demostrar con sus estudios es cuál fue ese partido…Desde hace algunos años para acá, se siguen emitiendo criterios a diestra y siniestra, sobre tan polémico desafío y yo me pregunto a quién beneficia esta disputa ¿al béisbol cubano o al apetito del ego, de algún que otro investigador o historiador?”

Por lo pronto, este año que pasó se cumplieron las expectativas de los que han querido minimizar los insoslayables méritos del Palmar de Junco (MN), no solo como el sitio donde se jugó el PRIMER desafío oficial de béisbol en Cuba, sino como el lugar físico que aún conserva y conservará la historia viva de nuestro mal llamado Pasatiempo Nacional, pues sigue siendo el Estadio en activo más longevo del mundo.

¡Los medio masivos de comunicación esta vez fueron quizás permeados por los escépticos! pero más temprano que tarde esperamos que la verdad y la razón salgan a la luz y se haga sentir, pues aquellos que han sabido defender durante todos estos años esta Joya del Patrimonio Nacional, se deben sentir satisfechos consigo mismos, por el papel que les tocó jugar, en estos tiempos que corren, para ellos toda nuestra simpatía, respeto y reconocimiento; para el resto decirles, que también ellos nos han servido de acicate para seguir investigando y profundizando en las raíces del béisbol cubano.

A ellos conmino a preguntarse: ¿a quién ayudan con esta desunión? ¿por qué fundar o refundar no es destruir lo construido, ni negar el pasado dogmáticamente, sino rescatar todo lo positivo de las etapas precedentes y enriquecerlas dialécticamente y situarla a la altura de los tiempos presentes?

Como una vez concebimos el futuro Salón y Museo de la Fama del Béisbol Cubano de todos los tiempos. Por lo pronto los que hemos sido herederos de este legado, hemos tratado de rendirle un pequeño, pero merecido homenaje, a este venerado lugar, situando en sus instalaciones la Sala- Museo y la Galería de la Fama del béisbol matancero, a la que esperamos se vayan sumando en los próximos años, otras Glorias Deportivas del ámbito Nacional e Internacional.

Tomado de: Desde las gradas